Carlos Fazio
Lula no la tiene fácil. El balotaje del 25 de octubre en Brasil se inscribe en el proceso de transición de un mundo unipolar a otro multipolar. Asistimos a un conflicto entre dos estructuras de organización del orden mundial, del sistema jurídico mundial y del derecho internacional. El decadente globalismo liberal atlantista representa una ideología persistente, centrada y respaldada por todas las instituciones: la economía, el sector privado, la maquinaria militar, la educación, la ciencia, la cultura, la propaganda, los medios de comunicación, las plataformas y redes digitales. Eso es la unipolaridad, que hoy exhibe contradicciones internas y presiones centrífugas en todas las esferas. Como hegemón del Occidente colectivo, EU libra guerras híbridas, calientes y cognitivas en distintos escenarios. El frente ucranio para balcanizar a Rusia y Medio Oriente, con su proxy genocida Israel, son dos teatros de una misma guerra que incluye la militarización de la vieja Europa, Japón y Taiwán. Ante el declive de su hegemonía, el imperio no quiere ceder. Por eso, en su lucha existencial para preservarse, se atrinchera en el llamado Hemisferio Occidental, para tomar impulso para la guerra contra su enemigo principal: China. Todo está escrito en los documentos de la Heritage Foundation y en la Estrategia de Seguridad Nacional 2025, con su corolario Trump a la Doctrina Monroe. Tras el saqueo petrolero de Venezuela, Brasil, con sus inmensas riquezas naturales, es la joya de la corona.
De allí que la segunda vuelta del domingo 25 en Brasil no sea una disputa entre izquierda y derecha –el propio Lula se define de centro; siempre lo ha dicho: “Dilma es de izquierda, yo soy de centro”– sino parte de las batallas culturales del imperio, que tiene en la distopía bolsonarista y sus activos nativos ( native assets) sus instrumentos principales para apropiarse de acuíferos, petróleo, tierras raras y otros minerales críticos que el Pentágono y los plutócratas tecnofeudales del Silicon Valley necesitan en la acelerada carrera por la inteligencia artificial contra Pekín (primer socio comercial de Brasil) y de paso afianzar su dominio en el subhemisferio vía el Escudo de las Américas y otras argucias.
La victoria de Flavio Bolsonaro, quien fue recibido por Donald Trump en la Casa Blanca en mayo pasado, en privado, y un día después por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, implicaría el alineamiento incondicional de Brasil a EU e Israel y el rechazo a la actual política exterior aperturista de Lula hacia la multipolaridad, como único actor regional de los BRICS.
Pero el respaldo de Washington al clan Bolsonaro no es de ahora. Viene de atrás. Y no son su única herramienta. Con anclaje en el Partido Liberal –antiguo ícono del centrão (coalición de minúsculos lemas de orientación conservadora que se benefician de su cercanía al Poder Ejecutivo en el intercambio de favores para sus prácticas clientelares) reconvertido en punta de lanza de la ultraderecha–, el bolsonarismo es una articulación reaccionaria que conecta corporaciones financieras y empresariales; agronegocios; políticos y militares golpistas (en activo y retirados); la maquinaria hipnótica de las iglesias electrónicas; plataformas algorítmicas, influencers, aplicaciones y redes digitales (WhatsApp e Instagram, ambas de Meta); discursos securitarios; resentimiento de clase y un largo etcétera, como parte de una guerra cultural permanente que, en el terreno de la subjetividad, plantea la pelea por el sentido común de unas masas populares “idiotizadas” (Marco Fonseca dixit), no como insulto al sufragante, sino como personas que han perdido la capacidad de razonar por sí mismas y elaborar de manera colectiva y, en su lugar, buscan escoger entre marcas sólo superficialmente diferenciadas.
En el terreno político, cabe recordar el papel del ex juez Sergio Moro, capomafia de un esquema criminal concebido en Washington y desarrollado por la oligarquía y los poderes fácticos brasileños (la conspiración Lavo Jato) para demoler al Partido de los Trabajadores, derrocar a la presidenta Dilma Rousseff en nombre de Dios, la propiedad, la familia y el orden verdeolivo (2016), que continuó con la implantación de un régimen de excepción, la cacería y el encarcelamiento de Lula, y la colocación en la presidencia de la República de la facción más entreguista de la extrema derecha, encarnada por el ex capitán Jair Bolsonaro (2018), quien le fabricó a Moro un superministerio de Justicia con poderes de vigilancia y espionaje sin precedente. Después se supo que el juez había sido entrenado en 2009 por el Departamento de Estado en prácticas “antiterroristas”, y que tiene nexos estrechos con la CIA, la DEA y el Comando Sur. Moro fue electo gobernador de Paraná, uno de los bastiones del neonazismo y nostálgicos de la dictadura militar.
Ahora, el ex presidente está preso por intento de golpe de Estado. Pero tras la primera vuelta toda la famiglia festejó. Flavio, su primogénito, quien recibió financiamiento del tecnoligarca Peter Thiel y JD Vance a través de la empresa de capital de riesgo Rockbridge Network, se perfila como el ganador del balotaje. La madrastra de Flavio, Michelle (esposa del capo), fue elegida senadora por Brasilia; su hijo Carlos fue electo senador por Santa Catarina, y su vástago Jair Renan y su hermano Renato serán diputados federales. A su otro cachorro, Eduardo, quien desde 2025 vive en EU cobijado por la tropa trumpista (Steve Bannon, Brad Parscale, Damián Merlo, Javier Negre et al) no le fue tan bien: el 8 de octubre fue condenado en ausencia por el Supremo Tribunal Federal brasileño, y se libró una orden de arresto por coacción.
En síntesis, no le pinta bien a Lula. Juega con viento en contra. Y aún si triunfara, tendrá un Parlamento controlado por una masa de militantes de entretenimiento ( influencers digitales) como los ahora diputados Nikolas Ferreira y Lucas Pavanato. Aunque con el carismático y pragmático Lula, nunca se sabe.
Lula da Silva defiende aumento del descanso laboral en multitudinario mitin rumbo al balotaje del 25 de octubre
El presidente de Brasil y candidato presidencial Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), saluda a sus seguidores durante un acto de campaña en São Paulo, Brasil, el 11 de octubre de 2026, antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Afp
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Afp
11 de octubre de 2026 13:17
Sao Pualo. El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva encabezó este domingo una multitudinaria manifestación en Sao Paulo para defender el aumento de los días de descanso laborales, una de sus apuestas de cara a la segujnda vuelta ante el derechista Flávio Bolsonaro.
Una marea de personas acompañó al mandatario izquierdista, que busca su cuarto periodo en el poder, en la emblemática Avenida Paulista teñida del rojo de su Partido de los Trabajadores (PT), sin estimaciones independientes disponibles sobre del número de asistentes.
A dos semanas de la elección las encuestas dan como favorito al hijo del ex presidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022).
En un intento por ganar terreno al senador, que obtuvo la mayor votación en la primera vuelta, Lula busca convertir la mejora de las condiciones laborales en una bandera electoral.
Luiz Inácio Lula da Silva convocó a miles de sus partidarios en Sao Paulo. Foto Ap
El presidente destacó que el Senado prevé votar este miércoles la aprobación de un proyecto conocido como "fin de la escala 6x1", que propone dos días de descanso remunerado por semana en lugar de uno como actualmente y reduce de 44 a 40 horas el límite de la jornada semanal.
Lula desafió al partido de su adversario antes de recorrer la Avenida Paulista rodeado de banderas del PT
Bolsonaro "tiene que decir si está a favor de que los trabajadores descansen más o de que continúen trabajando más", afirmó a periodistas.
Aún no está claro que el gobierno reúna los apoyos suficientes para sacar la reforma adelante.
El proyecto fue aprobado en mayo por la Cámara de Diputados.
Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil y candidato a la relección reunió a miles de seguidores en Sao Paulo, a dos semanas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en las que compite contra el derechista, Flávio Bolsonaro. Foto Ap
Propuesta oportunista: Bolsonaro
Bolsonaro, que propone un plan de recortes al gasto público inspirado en el presidente argentino Javier Milei, califica la propuesta de "oportunista".
"Creo que Brasil tiene que mantenerse en la línea de preservar los derechos que ya tenemos para los trabajadores, Lula en este momento necesita que el pueblo esté con él en la lucha para mantener los derechos", dijo a la Afp María Marta Nascimento de Lima, una funcionaria de 40 que marchaba en Sao Paulo.
"Estoy aquí para poder luchar por los derechos que hemos conquistado y para que no haya ningún retroceso", aseguró Robert Eduardo, trabajador de una empresa de servicios de salud.
Lula cierra su mandato con el desempleo en mínimos históricos, aunque con preocupaciones de los trabajadores por la pérdida de poder adquisitivo, según encuestas.
Según miembros de su campaña, el mandatario confía en que la aprobación del proyecto impulse la remontada para la segunda ronda electoral.
El presidente Donald Trump abandona un mitin de campaña en el F&M Bank Arena, el sábado 10 de octubre de 2026, en Clarksville, Tennessee. Foto Ap Foto autor
The Independent
11 de octubre de 2026 12:03
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este fin de semana que sus simpatizantes lo aplaudirían incluso si dijera “las cosas más estúpidas”, durante un mitin en Clarksville, Tenesí, como parte de la campaña republicana para las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, y ante aplausos a sus declaraciones.
De acuerdo con el Comité Nacional Republicano, el presidente de 80 años apareció el pasado sábado en un mitin en Clarksville, a unos 80 kilómetros al noroeste de Nashville, para "darle un impulso" a sus fieles seguidores.
La base MAGA de Trump no pareció inmutarse por sus comentarios directos, ni siquiera cuando cuestionó por qué estaba haciendo campaña en el estado, dado que el senador Bill Hagerty y la senadora Marsha Blackburn, quien se postula para gobernadora, están ambos por delante en las encuestas en sus respectivas contiendas.
“¿Qué hago yo en Tenesí?”, preguntó Trump a la multitud. “No tengo que hacer campaña aquí. He ganado en su estado por muchísimos puntos. Una cifra ridícula. Siempre”.
Continuó: “Así que, tres veces gané las elecciones, las elecciones importantes, tres veces. Me estafaron la segunda vez porque hicieron trampa. Hicieron trampa. No podemos permitir que eso vuelva a suceder”.
La multitud entonces estalló en cánticos: "¡Trump, Trump, Trump!".
“Es como, quiero decir, es increíble. Cuando estás aquí de pie, es como, el amor”, continuó Trump. “Podría decir las cosas más tontas y aplaudirías. 'Oh, te quiero tanto', es verdad”.
Trump quiere rehabilitar a Colón
En un mensaje publicado en Truth Social con motivo del Día de Colón, Trump felicitó a la comunidad italoestadunidense y afirmó que los demócratas, socialistas y comunistas de izquierda radical habían derribado estatuas del explorador.
“Esos días de saqueo han terminado y las estatuas han vuelto, más magníficas que nunca”, escribió. También calificó la fecha como un gran día para esa comunidad y para Italia.
El pasado viernes el mandatario elogió a Cristóbal Colón y afirmó que su administración había contribuido a reivindicar la reputación del explorador, cuya figura ha sido objeto de cuestionamientos.
“Hemos resucitado a Cristóbal Colón”, declaró, y señaló que ahora existe orgullo en torno a su legado y que una estatua suya se encuentra frente a uno de los edificios más importantes de Washington, de acuerdo con Fox News.
11 de octubre de 2026 12:03
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este fin de semana que sus simpatizantes lo aplaudirían incluso si dijera “las cosas más estúpidas”, durante un mitin en Clarksville, Tenesí, como parte de la campaña republicana para las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, y ante aplausos a sus declaraciones.
De acuerdo con el Comité Nacional Republicano, el presidente de 80 años apareció el pasado sábado en un mitin en Clarksville, a unos 80 kilómetros al noroeste de Nashville, para "darle un impulso" a sus fieles seguidores.
La base MAGA de Trump no pareció inmutarse por sus comentarios directos, ni siquiera cuando cuestionó por qué estaba haciendo campaña en el estado, dado que el senador Bill Hagerty y la senadora Marsha Blackburn, quien se postula para gobernadora, están ambos por delante en las encuestas en sus respectivas contiendas.
“¿Qué hago yo en Tenesí?”, preguntó Trump a la multitud. “No tengo que hacer campaña aquí. He ganado en su estado por muchísimos puntos. Una cifra ridícula. Siempre”.
Continuó: “Así que, tres veces gané las elecciones, las elecciones importantes, tres veces. Me estafaron la segunda vez porque hicieron trampa. Hicieron trampa. No podemos permitir que eso vuelva a suceder”.
La multitud entonces estalló en cánticos: "¡Trump, Trump, Trump!".
“Es como, quiero decir, es increíble. Cuando estás aquí de pie, es como, el amor”, continuó Trump. “Podría decir las cosas más tontas y aplaudirías. 'Oh, te quiero tanto', es verdad”.
Trump quiere rehabilitar a Colón
En un mensaje publicado en Truth Social con motivo del Día de Colón, Trump felicitó a la comunidad italoestadunidense y afirmó que los demócratas, socialistas y comunistas de izquierda radical habían derribado estatuas del explorador.
“Esos días de saqueo han terminado y las estatuas han vuelto, más magníficas que nunca”, escribió. También calificó la fecha como un gran día para esa comunidad y para Italia.
El pasado viernes el mandatario elogió a Cristóbal Colón y afirmó que su administración había contribuido a reivindicar la reputación del explorador, cuya figura ha sido objeto de cuestionamientos.
“Hemos resucitado a Cristóbal Colón”, declaró, y señaló que ahora existe orgullo en torno a su legado y que una estatua suya se encuentra frente a uno de los edificios más importantes de Washington, de acuerdo con Fox News.
Exigen "medidas audaces" contra el cambio climático
Miles de personas marcharon ayer en Bruselas para presionar a líderes mundiales a poner en marcha acciones concretas que reduzcan las emisiones de carbono y frenen el calentamiento del planeta. Alrededor de 80 organizaciones participaron en la protesta, a tres semanas de la cumbre climática de la Organización de Naciones Unidas que se realizará en Glasgow, Escocia.
Foto Afp Foto autor
Ap, Europa Press, Reuters y Xinhua
11 de octubre de 2021 08:49
Bruselas. Miles de personas marcharon ayer en Bruselas para presionar a los líderes mundiales a tomar medidas más audaces en la lucha contra el cambio climático en la cumbre de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Glasgow que dará inicio este mes.
Unas 80 organizaciones participaron en la protesta, la cual buscaba ser el mayor acto de este tipo en la capital de la Unión Europea desde el inicio de la pandemia por el Covid-19, que detuvo en seco las marchas semanales del movimiento climático.
Unas 25 mil personas, 50 mil de acuerdo con los convocantes, se sumaron a la Marcha por el Clima, que partió de la Estación del Norte para llegar al Parque del Cincuentenario, donde se han realizado conciertos y actos masivos. Ciclistas, familias y personas de la tercera edad marcharon por las calles de la ciudad exigiendo justicia climática con pancartas en inglés, francés y holandés. Una llevaba un oso polar de peluche en la cabeza.
Estamos a la espera de medidas ambiciosas, unidas y coherentes, explicó el presidente de la Coalición por el Clima, Nicolas van Nuffel.
En dicha coalición participan 80 ONG, sindicatos, organizaciones juveniles y movimientos ciudadanos.
A los ambientalistas les preocupa que la 26 Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático, conocida como COP26, a celebrarse en Glasgow a partir del 31 de octubre, produzca políticas que no hagan lo suficiente para reducir las emisiones de carbono y frenar el calentamiento del planeta.
La multitud incluía una mezcla de personas con y sin cubrebocas. Con una de las tasas de vacunación más altas del mundo, Bélgica está comenzando a aliviar las restricciones por el Covid-19 y permite tales reuniones nuevamente.
El calentamiento global, causado por las actividades humanas, ya está provocando un agravamiento de los incendios, sequías, tormentas e inundaciones en todo el mundo, por lo que los activistas exigen limitar el calentamiento a 1.5 grados Celsius y lograr la neutralidad de CO2 para 2050.
Los compromisos actuales provocarían un aumento catastrófico de 2.7 grados Celsius, según estimaciones de la ONU, lejos del objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de temperatura por debajo de 2 grados , y si es posible 1.55.
En la ciudad china de Kunming, David Cooper, subsecretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica aseveró que la comunidad internacional debe invertir mucho más y aumentar la escala y la velocidad de sus promesas de proteger la naturaleza y prevenir la pérdida de especies.
La 15 reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, conocida como COP15 comenzará hoy en Kunming, con el objetivo de impulsar un ambicioso acuerdo para revertir décadas de destrucción del hábitat causada por la invasión humana y el cambio climático.
Cooper comentó en una sesión informativa que los ministros que asistían a las reuniones virtuales esta semana deben mostrar más ambición y dar una dirección política clara a los negociadores, que buscarán llegar a un acuerdo final en Kunming en mayo de 2022.
Los grupos ambientalistas dicen que no hay tiempo que perder en la protección de hábitats y la disminución de las tasas de extinción, en especial después de que los gobiernos no lograron completar ninguno de los objetivos de biodiversidad para 2020 acordados en Japón hace una década.
Actualmente, la mayoría de los países gastan más fondos en subsidiar actividades que destruyen la biodiversidad de lo que gastan en conservarla, esto tendrá que cambiar, señaló Cooper.
La ONU quiere que los países se comprometan a proteger 30 por ciento de sus tierras para 2030, algo ya acordado por Estados Unidos y otras naciones. China aún no se ha comprometido, a pesar de implementar un sistema de protección ecológica que pone 25 por ciento de su territorio fuera del alcance de los desarrolladores.
La agencia oficial Xinhua describió la COP15 como un evento histórico organizado por China que tiene como fin negociar un consenso único de una década sobre la protección de la biodiversidad mundial, y que los países encuentren un terreno común para construir un futuro compartido para toda la vida en la Tierra.