jueves, 29 de octubre de 2026

Intensifica Trump artimañas para intimidar a votantes en intermedias.

Demanda a estados por no entregar su padrón y amenaza con desplegar al ICE en casillas // Prevén participación sin precedente en su contra
▲ El ex presidente Barack Obama participó ayer en Morrow, Georgia, en un mitin a favor de la relección del senador demócrata Jon Ossoff (izquierda) y de la candidata a la gubernatura, Keisha Lance.Foto Afp
Jim Cason y David Brooks   Corresponsales
Periódico La Jornada  Jueves 29 de octubre de 2026, p. 29
Washington y Nueva York. Debido a los resultados de sondeos que sugieren que los republicanos sufrirán derrotas significativas en las elecciones intermedias del 3 de noviembre en Estados Unidos, el presidente Donald Trump presentó demandas judiciales contra 30 estados por no responder a su exigencia de entregar al gobierno federal su padrón de votantes, amenazó con encarcelar a funcionarios de California y advirtió que si su partido no gana en Alaska y Minesota impedirá que los resultados sean contados y certificados.
Cuando le preguntaron si respetará los resultados de las elecciones de la próxima semana, el mandatario respondió: “lo haré si son honestas”.
Proviniendo del hombre que insiste en que le robaron su triunfo en la elección presidencial de 2020, a pesar de perder 60 casos ante tribunales y ser sometido a un proceso de destitución por la Cámara baja por intentar un golpe de Estado, sus palabras no resultan confortantes, pero han tenido un impacto. Siete de cada 10 estadunidenses no confían en que Trump aceptará los resultados si su partido pierde, según un sondeo de ABC News/Washington Post a principios de este mes.
En entrevistas con personas de diversos sectores –académicos, observadores, activistas, jubilados, trabajadores de la salud y maestros– en varios estados en las pasadas semanas, La Jornada escuchó esencialmente el mismo mensaje una y otra vez: “el (presidente) desplegará la Guardia Nacional para bloquear el conteo de votos o confiscará urnas si van perdiendo los republicanos”.
Las demandas judiciales no están funcionando para el mandatario. De 30 denuncias, 27 han sido descartadas por jueces; dos juzgadores de California han expresado escepticismo sobre las amenazas del gobierno federal de encarcelar a funcionarios locales si no entregan boletas de ciertos distritos al gobierno federal. Los estados de Alaska y Minesota han acudido ante tribunales para frenar el intento de la Casa Blanca de anular sufragios de sus residentes.
En Estados Unidos, las elecciones federales –legislativas y presidenciales– son administradas por los gobiernos estatales, cada uno con sus propias reglas y hasta su maquinaria.
En una entrevista con la revista Time el mes pasado, Trump rehusó descartar el envío de integrantes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) a casillas en ciertos lugares. El uso de esos agentes, afirman agrupaciones de defensa del derechos electorales, es sembrar miedo y con ello suprimir el voto de aquellos que se sienten vulnerables.
“El resultado final, creemos, es intimidar a ciertas poblaciones para que no voten, incluidos ciudadanos naturalizados y comunidades de color”, comentó Kica Mators, presidenta del National Immigration Law Center al boletín Politico.
“Este es el pretexto que usan con el fin de preparar el terreno para que la gente piense dos veces si ir o no a votar”, enfatizó.
Estos esfuerzos no son nuevos. El Southwest Voter Registration Education Project (SVREP) ha interpuesto demandas judiciales contra los gobiernos de Texas y Arizona por purgar casi 100 mil votantes, la mayoría latinos, de sus padrones en la pasada década.
“En 2023, más de 19 entidades promulgaron 34 leyes para limitar el acceso al sufragio”, declara Lydia Camarillo, presidenta de SVREP, ante una audiencia en el Congreso de Estados Unidos.
En entrevista con La Jornada, señala que este año la mayoría republicana del Congreso de Texas redibujó cinco distritos para aumentar el número de legisladores federales republicanos de ese estado. Pero, agrega, las encuestas y el voto adelantado indican que ese esfuerzo podría fracasar, ya que la creciente ira de los votantes contra Trump parece estar impulsando una ola sin precedente de participación electoral.
La semana pasada, un juez federal en California falló que las acciones de interferencia electoral del presidente y su gobierno llevan a “un temor objetivamente razonable de encuentros con fuerzas de seguridad pública que intimidan a ciudades para instarlas a no ayudar a otros a ejercer su derecho al voto”. La Constitución declara que los comicios son organizados, conducidos y certificados por funcionarios dentro de cada estado, y son justo éstos los que ahora están bajo amenaza por el gobierno del republicano.
En Utah, la funcionaria republicana encargada de administrar la elección viaja ahora con un equipo de seguridad porque ha recibido amenazas de violencia sexual y hasta de muerte, reportó –entre otros ejemplos parecidos– la revista The New Yorker.
“Esta es la primera vez que hemos tenido que elaborar escenarios para salvaguardar (el derecho al voto) contra la potencial interferencia federal en las elecciones”, comentó Shenna Bellows, la secretaria de Estado de Maine, a The New York Times. “Parece como si ahora el gobierno federal es adversario de los estados”.
Aliados de Trump han escalado los esfuerzos de intimidación y siembra de dudas sobre el sistema electoral. “Casi 600 cuentas de medios sociales de derecha de alto perfil, pódcast y otros medios digitales han publicado más de 7 mil declaraciones cuestionando la integridad de la elección hasta la fecha este año”, reportó The Washington Post. Agregó que el sufragio “de no ciudadanos es raro, como también el fraude relacionado con boletas enviadas por correo”, es decir, no hay evidencia de las acusaciones generadas por el Ejecutivo. Pero el gobierno federal insiste y el Departamento de Justicia informó a Ap que planea su esfuerzo de monitoreo del voto más grande jamás implementado, con unos mil de sus empleados dedicados a observar la elección y asegurar que se cumplan las leyes federales.
Ya que Trump no descarta desplegar agentes del ICE en las casillas o declarar una emergencia nacional e invocar la antigua Ley de Insurrección para desplegar tropas con el fin de confiscar urnas y suprimir protestas, funcionarios electorales estatales y una red de ex oficiales federales –muchos que trabajaron en el Pentágono– están capacitando a trabajadores electorales y de casillas, y preparando a abogados para identificar interferencias federales ilegales y llevar casos ante tribunales para frenar al gobierno federal en su intento de confiscar boletas o bloquear la certificación del resultado.
La organización de derechos civiles NAACP, la Unión Estadunidense de Libertades Civiles (ACLU) de Ohio, y Common Cause reportan que están organizando a decenas de miles de personas para ser monitores de casillas que puedan reportar intentos de interferir con gente ejerciendo su derecho al voto o con el proceso electoral mismo. Una coalición religiosa reportó que han reclutado a más de mil 235 capellanes de casillas y de mantener la paz durante todo el día de la jornada comicial.
En un memorándum a funcionarios locales, la Asociación de Alcaldes Demócratas recordó a sus miembros que la ley federal prohíbe la presencia de agentes de inmigración, del FBI y personal de otras agencias de seguridad pública federales en las casillas.
“El temor es el punto y tenemos que hacer algo al respecto”, comentó Mary Corcoran, directora ejecutiva de Save America, un grupo formado por ex republicanos que se oponen a Trump. “Si no se le responde, el miedo hace el trabajo de mantener a la gente en casa (y no salir a votar) sin un solo agente federal presentándose frente una casilla”.

Declaran emergencia por incendio en complejo nuclear de EU
Las autoridades estadunidenses activaron protocolos de emergencia tras un incendio en el complejo nuclear de Savannah River, en Carolina del Sur. 
Foto tomada de la página web savannahrivernuclearsolutions.com Foto autor
la redacción
28 de octubre de 2026 20:01
Las autoridades de Estados Unidos declararon este miércoles el estado de emergencia en el emplazamiento nuclear de Savannah River, en Carolina del Sur, luego de que se registró un incendio en uno de sus laboratorios, informó Fox News.
Los bomberos controlaron el fuego unas dos horas después de recibir el reporte, sin que se notificara contaminación fuera de las instalaciones afectadas. El incendio comenzó alrededor de las 17:39 horas en el Laboratorio Nacional de Savannah River, dentro del complejo del Departamento de Energía situado cerca de Aiken, de acuerdo con las autoridades del sitio.
El incidente activó los protocolos de respuesta de emergencia. Como medida preventiva, se cerraron al tránsito las entradas al recinto y se impusieron restricciones al tráfico ferroviario, fluvial y aéreo en las inmediaciones.
Los empleados que se encontraban en las zonas afectadas y no participaban en las labores de emergencia o cierre recibieron instrucciones de permanecer en sus lugares de trabajo.
Los responsables del emplazamiento coordinaron la respuesta y notificaron a las agencias estatales y locales pertinentes. Asimismo, recomendaron a los residentes de la zona mantenerse atentos a las emisoras locales de radio y televisión para conocer nuevas instrucciones.
Las autoridades no detallaron las causas del incendio ni precisaron si hubo personas lesionadas.

EU se compromete a defender intereses de aliados del sudeste asiático
Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, se reunió con sus homólogos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiatico (Asean), en una cumbre de dos días que tiene lugar en Cebú, Filipinas. Foto Afp   Foto autor
Reuters
28 de octubre de 2026 11:35
Cebú. El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, trató de tranquilizar este miércoles a sus homólogos del sudeste asiático respecto al compromiso de Washington con la región indopacífica, asegurando que Washington defendería sus intereses y los de sus aliados y socios.
Hegseth, que participa en las reuniones de dos días de los ministros de Defensa de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiatico (Asean) y otros encuentros relacionados en Cebú, Filipinas, afirmó que Estados Unidos respaldaría ese compromiso con una cooperación práctica, que incluiría una mayor conciencia del ámbito marítimo, una mayor interoperabilidad y una mayor cooperación entre las marinas.
"No se trata de gestos simbólicos. Son demostraciones concretas de lo que hacen los socios serios", afirmó. "Los socios serios entrenan juntos, aprenden juntos, planifican juntos y fomentan la confianza y la competencia necesarias para prevenir los conflictos".
Hegseth visita la región en un momento en que los gobiernos del sudeste asiático y de la región asiática en general evalúan la capacidad de Washington para mantener su atención centrada en la región de Asia-Pacífico, mientras la guerra con Irán agota los recursos militares estadunidenses y genera presión política a nivel nacional.
El secretario de Guerra describió el enfoque de Estados Unidos como "firme, discreto y claro", y dijo que sería "lo suficientemente firme como para disuadir la coacción y la agresión", lo suficientemente discreto como para evitar "una escalada innecesaria o teatralidades públicas", y lo suficientemente claro como para que tanto los amigos como los posibles adversarios comprendieran la posición de Washington.
"Defenderemos nuestros intereses y los de nuestros aliados y socios. Eso es, por definición, paz a través de la fuerza", dijo Hegseth.
Hegseth también propuso desarrollar un marco de cooperación en materia de defensa entre Estados Unidos y la Asean para orientar las relaciones durante lo que, según él, serían "los próximos años, de importancia crítica", ya que ambas partes conmemorarán el próximo año medio siglo de relaciones formales.
Economía asiáticas enfrentan impacto de la guerra con Irán
El sudeste asiático se enfrenta a los efectos de la guerra de Estados Unidos contra Irán, mientras que la tensión entre Filipinas y Pekín ha añadido otra fuente de fricción a un foro destinado a promover el diálogo y la cooperación práctica en materia de seguridad.
La guerra en Irán, que comenzó con los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, ha perturbado el transporte marítimo mundial y los mercados petroleros, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad del sudeste asiático ante las crisis de los combustibles importados y situando la seguridad energética en un lugar aún más destacado en la agenda de la Asean.
Greg Poling, director de la Iniciativa para la Transparencia Marítima en Asia, que sigue de cerca los acontecimientos en el mar de China Meridional, dijo que Hegseth tendría la oportunidad, en la reunión, de abordar aspectos relacionados con China, el mar de China Meridional y los compromisos de Washington con sus aliados por tratado.
El tema es crucial para Filipinas, un aliado de Estados Unidos por tratado cuyos lazos con Pekín se han deteriorado en medio de repetidos enfrentamientos en el disputado mar de China Meridional, las sanciones chinas y, más recientemente, la convocatoria del embajador chino.
China reclama casi la totalidad del mar de China Meridional, mientras que otros países del sudeste asiático, entre ellos Filipinas, Vietnam y Malasia, reclaman partes del mismo.
El agregado de Defensa de China en Filipinas asistirá a la reunión, según informó el martes su Ministerio de Defensa.
Días antes de la reunión, el ejército filipino dijo que había vigilado y seguido de cerca al grupo del portaaviones chino Liaoning mientras este atravesaba aguas frente a la costa sur de Filipinas en dirección al mar de Célebes.
Es más probable que en las conversaciones entre socios con ideas afines se envíen señales más contundentes, añadió Poling.
Entre estos socios se encuentra el "Squad", una agrupación informal formada por Estados Unidos, Japón, Australia y Filipinas, cuyos jefes de Defensa tienen previsto reunirse el 28 de octubre. Hegseth también participará en una reunión ampliada de ministros de Defensa el 29 de octubre, que reunirá a los 11 miembros de la ASEAN y a ocho socios, entre ellos Australia, China, India, Japón, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Rusia.
Se espera una declaración final moderada
Es probable que la declaración final del presidente sea más moderada que las conversaciones a puerta cerrada y que utilice el lenguaje habitual de la Asean, según Collin Koh, experto en seguridad de la Escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam de Singapur.
La posición de Manila como presidente de la Asean, en medio de una disputa con China, era "especialmente delicada", añadió.
Poling señaló que Filipinas tenía que encontrar un equilibrio entre la "cooperación ambiciosa" en cuestiones como la conectividad energética, la economía digital y la cooperación entre guardacostas, por un lado, y la creciente tensión con China y el estancamiento de los avances en el código de conducta del mar de China Meridional, por otro.
"Para Filipinas, todo este año de presidencia de la Asean ha supuesto un difícil equilibrio", añadió Poling, que también es investigador del Programa de Sudeste Asiático del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
"Esperaría una cooperación táctica en las líneas de trabajo de la ADMM, (…) pero no una alineación estratégica sobre el mar de China Meridional u otras cuestiones espinosas", dijo, refiriéndose al esfuerzo del bloque por abordar cuestiones como la seguridad marítima y la lucha contra el terrorismo.