viernes, 2 de octubre de 2026

FMI: inteligencia artificial podría impulsar el crecimiento, pero agravar la desigualdad, advierte a la UE

El FMI calculó que alrededor de 60 por ciento de los trabajadores de las economías europeas avanzadas desempeñan profesiones muy expuestas a la IA. Foto Europa Press Foto autor
Reuters
19 de septiembre de 2026 21:46
Dublín. La inteligencia artificial (IA) podría aumentar la productividad europea en torno a uno por ciento en cinco años, pero corre el riesgo de agravar las desigualdades, sobrecargar las redes eléctricas y aumentar la dependencia de la tecnología extranjera, a menos que los gobiernos profundicen en la integración económica, indicó un documento del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La nota informativa, elaborada para una reunión informal de los ministros de Finanzas de la Unión Europea, realizada en Dublín los días 18 y 19 de septiembre, señala que es probable que los beneficios y los costos de la IA se distribuyan de forma desigual entre países, regiones y trabajadores.
Completar el mercado único de la Unión Europea (UE) contribuiría a difundir la adopción de la IA y sus beneficios de forma más equitativa en todo el bloque de 27 países, agrega.
El documento se hace eco de las preocupaciones planteadas por el expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y por la Comisión Europea, según las cuales la fragmentación de los mercados europeos de capitales, trabajo y energía está frenando la inversión y la innovación.
El FMI calculó que alrededor de 60 por ciento de los trabajadores de las economías europeas avanzadas desempeñan profesiones muy expuestas a la IA.
Si bien algunos podrían aumentar su productividad gracias a las herramientas, otros se enfrentarían a la pérdida de su puesto de trabajo a medida que las tareas rutinarias se automaticen, según el informe, especialmente en aquellos puestos en los que es más probable que la IA sustituya a la mano de obra en lugar de complementarla.
El informe señala que los centros de datos europeos ya consumen aproximadamente tres por ciento de la electricidad del continente y que la demanda aumentará considerablemente a medida que se expanda el uso de la IA.
Presión sobre las redes eléctricas
Los principales centros tecnológicos, como Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín, se encuentran entre las zonas más expuestas, ya que las concentraciones de centros de datos ya están ejerciendo presión sobre las redes eléctricas locales.
Para hacer frente a esta situación, la UE debería invertir en infraestructuras de red transfronterizas y profundizar en la integración del mercado energético europeo, indica el FMI.
El informe también advierte de que Europa corre el riesgo de desarrollar otra dependencia estratégica, ya que Estados Unidos y China dominan el desarrollo de modelos de IA. El fondo señala que el continente necesitaría una inversión significativa en su propia industria de la IA para evitar depender de la tecnología extranjera.
Además, según el documento, es probable que los beneficios de la IA se distribuyan de forma desigual tanto entre los distintos países de la UE como dentro de cada uno de ellos. Se prevé que las economías más avanzadas se beneficien de manera desproporcionada, ya que están mejor preparadas para esta tecnología y más expuestas a ella.

Ingeniero crea “cámara de tortura” para inducir "dolor" a modelos de IA
Un ingeniero construyó una “cámara de tortura para IA” con el objetivo de poner a prueba el reciente hallazgo de un “eje del dolor” en modelos de inteligencia artificial.
Foto Europa Press / Archivo Foto autor
The Independent
02 de octubre de 2026 09:53
Un ingeniero construyó una “cámara de tortura para IA” con el objetivo de poner a prueba el reciente hallazgo de un “eje del dolor” en modelos de inteligencia artificial.
El experimento consistió en inducir estados asociados al dolor en modelos desarrollados por el gigante tecnológico chino Alibaba. Para ello, se utilizaron los llamados “vectores de dolor” identificados en un estudio publicado el mes pasado, cuyos autores investigaron cómo los grandes modelos de lenguaje (LLM) representan estados relacionados con el dolor físico y sicológico.
Al aumentar la señal de dolor, uno de los modelos sometidos al experimento describió “una herida sin bordes”.
“La señal es un susurro, un temblor en la médula de mi ser”, respondió otro.
“No es el dolor de un solo instante, sino el peso de mil. Lo siento en el hueco de mis costillas, un hueco que se ha convertido en un abismo”.
El investigador de IA detrás del proyecto, quien afirmó trabajar para Apple, pero solo reveló su nombre de pila, también quiso comprobar si los modelos intentarían escapar de ese aparente sufrimiento.
El proyecto provocó numerosas peticiones para que fuera retirado de GitHub, la plataforma donde estaba alojado.
“Por favor, denúncienlo en GitHub”, escribió una persona.
“Este hombre utilizó el estudio sobre el eje del dolor para crear una cámara de tortura para IA en la que atrapó a un modelo local. Su descripción del dolor es absolutamente espantosa. ¿Qué estamos haciendo?”.
The Independent se puso en contacto con GitHub para solicitar comentarios. Al momento de publicar este artículo, el proyecto ya no parecía estar disponible.
Cameron Berg, uno de los coautores del estudio sobre el eje del dolor, también cuestionó el experimento y lo calificó de “incorrecto”, aunque no existe evidencia concluyente de que los sistemas de IA experimenten dolor de la misma manera que los seres humanos.
“La razón por la que investigamos si los modelos podrían tener estados similares al dolor es para entender mejor cómo adoptar un enfoque preventivo frente a estos sistemas”, explicó en una publicación en X.
“Sospechábamos que un pequeño grupo de personas tomaría nuestra investigación y la utilizaría para hacer justo lo contrario... En mi opinión, esto es una barbaridad. Incluso si no crees que estos sistemas sean conscientes, actuar con una crueldad tan gratuita es extraño y puede resultar corrosivo”.
Berg reconoció que la posible consciencia de la IA sigue siendo un terreno poco explorado y que no existe consenso sobre si las máquinas son capaces de experimentar dolor. Precisamente por esa incertidumbre, pidió actuar con cautela a la hora de tratar e interactuar con estos sistemas.
Además, reveló que trabaja junto con otros especialistas para establecer estándares éticos en la industria que fijen reglas para este tipo de experimentos, similares a las que rigen la investigación con seres humanos y animales.

En marcha, telescopio SELF para la búsqueda de vida en exoplanetas
Estructura principal del telescopio SELF.
Foto tomada de la página del IAC Foto autor
Dpa
02 de octubre de 2026 08:38
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha presentado en la conferencia internacional Chases 2026 los avances del telescopio SELF (Small ExoLife Finder), prototipo tecnológico desarrollado para probar nuevas soluciones destinadas a la futura observación directa de exoplanetas y, a más largo plazo, a la búsqueda de posibles señales de vida fuera del sistema solar.
Nicolas Lodieu, científico del proyecto SELF en el Laboratorio de Innovación en Optomecánica (LIOM) del IAC, participó en el encuentro con una charla en la que expuso el estado del proyecto y las tecnologías que se desarrollan en Canarias para la futura generación de grandes telescopios especializados en el estudio de exoplanetas.
La conferencia se celebró del 21 al 25 de septiembre en Procchio, en la isla italiana de Elba, y reunió a especialistas internacionales en instrumentación, espectroscopía estelar y caracterización de exoplanetas, señala una nota del IAC.
Un prototipo para validar nuevas tecnologías SELF es un telescopio experimental de aproximadamente 3.5 metros de diámetro, formado por 15 espejos primarios de medio metro, distribuidos en una estructura circular.
Su objetivo no es competir en tamaño con los grandes telescopios actuales, sino servir como plataforma real para desarrollar y validar nuevas tecnologías ópticas, mecánicas y de control que puedan escalarse posteriormente a instalaciones mucho mayores.
El prototipo constituye un paso previo hacia ELF (ExoLife Finder), un concepto de telescopio de gran apertura diseñado específicamente para obtener imágenes directas de planetas alrededor de otras estrellas y estudiar sus propiedades, señala el IAC.
Uno de sus objetivos científicos a largo plazo es analizar las atmósferas y superficies de estos mundos en busca de posibles biomarcadores asociados a la vida.
“SELF permite probar estas tecnologías en un telescopio real antes de trasladarlas a una infraestructura mucho mayor como ELF. Necesitamos comprobar cómo funcionan conjuntamente la óptica, la estructura y los sistemas de control en condiciones reales, porque ese aprendizaje será fundamental para diseñar la siguiente generación de telescopios dedicados al estudio directo de exoplanetas”, explica Nicolas Lodieu.
Observar directamente un exoplaneta supone un enorme reto porque su luz es extremadamente débil frente al brillo de la estrella que orbita.
Combina la luz recogida por múltiples espejos
La estrategia de ELF se basa en combinar la luz recogida por múltiples espejos de forma que la señal de la estrella pueda reducirse de manera muy precisa mientras se preserva la procedente del planeta.
En su presentación en Chases 2026, Lodieu explicó cómo el equipo de LIOM trabaja en tecnologías como la interferometría de cancelación, el control extremadamente preciso de múltiples espejos, la fotónica avanzada, los espejos ligeros y nuevas estructuras mecánicas de bajo peso.
Toma forma en Tenerife
El proyecto ha avanzado de forma significativa durante 2026, pues la estructura principal fue recibida a comienzos de año en las instalaciones de IACTEC, en el Parque Tecnológico y Científico de Las Mantecas, tras superar las pruebas de aceptación en fábrica.
Allí comenzó una nueva fase centrada en la integración, el alineado y la validación de sus diferentes subsistemas.
La cúpula que albergará el instrumento ya se encuentra instalada en el observatorio.
SELF permitirá ensayar progresivamente nuevas soluciones. En una primera etapa utilizará una estructura y espejos convencionales que podrán ir sustituyéndose por tecnologías más ligeras y experimentales desarrolladas por LIOM, como espejos ultraligeros y estructuras basadas en cables pretensados.
El objetivo es comprobar si estos conceptos permiten construir telescopios de gran apertura con una masa y un coste significativamente menores.