jueves, 17 de septiembre de 2026

Trump reconoce avances de México contra el narco, pero exige más y perseguir a "funcionarios corruptos."

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirige a la prensa durante un vuelo en el Air Force One, el 13 de septiembre de 2026. Foto Afp   Foto autor
David Brooks y Jim Cason, corresponsales
16 de septiembre de 2026 11:39
Nueva York y Washington. En su presentación del informe anual al Congreso sobre los principales países de tránsito y producción de drogas ilícitas, el presidente Donald Trump escribió que “reconocemos los esfuerzos” antinarcóticos del gobierno de Claudia Sheinbaum sobre todo en el despliegue de fuerzas de seguridad pública y militares a la frontera norte, pero subrayó que “México necesita hacer mucho más para frenar el flujo de drogas mortales a nuestro país”, incluyendo combatir la “narco-corrupción”.
En torno a México en su introducción, el mandatario escribió que mientras “hemos asegurado a nuestras fronteras contra la invasión”, México - junto con Canadá - “necesitan hacer mucho más” contra el flujo de drogas. “Reconocemos al gobierno de la presidenta mexicana Sheinbaum por confiscar volúmenes mas grandes de droga, desmantelar laboratorios de droga” y desplegar fuerzas de seguridad a la frontera con Estados Unidos. Alabo que la cooperación de México con Estados Unidos “ha ayudado eliminar a algunos de los capos de cartel mas notorios del mundo, incluyendo El Mencho”.
Pero México “tiene que tomar acciones adicionales contra las organizaciones narcoterroristas que dominan áreas vasta de su territorio y siguen amenazando al pueblo estadunidense”, afirmo. Entre estas, subrayó que México tiene que “desenmascarar, arrestar y enjuiciar muchos de los funcionarios públicos corruptos que ha asistido e instigado a los carteles y traicionado la seguridad y soberanía de su propio país”.
Otras sugerencias, o tal vez exigencias, para México que enumeró incluyendo mayor participación del sector privado, incrementar inspecciones en sus puertos de entrada e incrementar el gasto público en esta lucha ya que “las inversiones actuales de México en sus fuerzas de seguridad son insuficientes para sostener y ampliar sus campañas contra narcoterroristas, sus finanzas y sus redes criminales”.
El informe designa a los principales países de tráfico y producción de drogas que se elabora por el Departamento de Estado y se presenta anualmente al Congreso. En esta edición identifica a 23 países del mundo - la mayoría en América Latina y el Caribe - incluyendo a México. De los 23, el presidente designó a cuatro - Afganistán, Bolivia, Myanmar y Colombia - como países que durante los últimos 12 meses “fracasaron… (en) hacer esfuerzos sustanciales para adherir a sus obligaciones” bajo acuerdos internacionales y leyes estadunidenses.
El mandatario se auto-elogió en sus logros: “mi gobierno ha hecho progreso histórico en proteger al pueblo estadunidense de drogas mortales y organizaciones narcoterroristas despiadadas”. Agrego que bajo su gobierno, “la frontera sur es la más sellada y segura en la historia de nuestra nación”, y que “hemos salvado decenas de miles de vidas estadunidenses”.
Resaltó que “los narcoterroristas responsables por esta invasión están o muertos, en la cárcel o viviendo en temor de que serán los próximos en enfrentar la justicia estadunidense”, todo como resultado de desatar fuerzas militares contra narcoterroristas en donde estén en el mundo. También subrayó el papel de la Coalición Anti-Cártel de las Américas, la alianza de una docena de países en el hemisferio occidental que ha logrado, otra vez, “históricos” resultados.
De hecho, enfatizo que “cambios políticos dramáticos en América del Sur durante el último año ha creado aperturas históricas para la cooperación de Estados Unidos con gobiernos en la región. “En Venezuela, gracias al arresto y remoción del ex dictador ilegítimo y narcotraficante Nicolás Maduro (realizado) por mi gobierno, estamos ya viendo los resultados de una creciente cooperación con el gobierno interino del país contra los cárteles….”. En Bolivia, después de “décadas de gobiernos socialistas ineptos”, se abre un nuevo capitulo de cooperación.
“El pueblo de Colombia hizo la decisión valiente” de eligir a Abelardo de la Espriella después de “las políticas socialistas fracasadas” de su antecesor y con ello “Colombia está al punto de retomar su lugar como nuestro primer socio de seguridad en el hemisferio”. Igualmente, dio la bienvenida al nuevo gobierno de Perú, como a “los grandes aliados de Estados Unidos” en la región, Argentina, Ecuador y El Salvador, en sus luchas contra el narcoterrorismo. A la vez, acusó que el gobierno de Brasil ha “fracasado” en confrontar grupos narcoterroristas, y también condeno a la “dictadura socialista” de Nicaragua.
En torno a otros países, destacó que China continúa siendo el mayor productor del mundo de químicos precursores empleados para fabricar fentanilo y otras drogas sintéticas y instó a ese gobierno a tomar acción “mas agresiva”.
La lista de los mayores países de transito o producción de drogas para el año fiscal 2027 por el presidente son: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Myanmar, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Paquistán, Panamá, Perú, y Venezuela.

EU quita millones de dólares en ayuda militar a Europa y Medio Oriente para dárselos a gobiernos derechistas de AL
El Departamento de Estado notificó este martes al Congreso que reasignará 52 millones de dólares en financiación militar extranjera procedente de Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak a Panamá, Perú, Ecuador y Colombia. Foto: Ap   Foto autor
Ap
15 de septiembre de 2026 12:15
Washington. La administración Trump está recortando decenas de millones de dólares en ayuda militar estadunidense destinada a países de Europa y Oriente Medio para apoyar a gobiernos de tendencia conservadora en Centroamérica y Sudamérica.
El Departamento de Estado notificó este martes al Congreso que reasignará 52 millones de dólares en financiación militar extranjera procedente de Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak a Panamá, Perú, Ecuador y Colombia.
El secretario de Estado, Marco Rubio, visitó Colombia, Ecuador y Perú la semana pasada y les prometió apoyo adicional, ya que la administración Trump ha priorizado el hemisferio occidental en su política exterior, con especial énfasis en la lucha contra el narcotráfico y la migración irregular.
Se trata de la última de una serie de medidas que han reducido el dinero o el despliegue de tropas en Europa en respuesta a las quejas del presidente, Donald Trump, sobre el supuesto bajo gasto de los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en sus presupuestos de defensa y otros asuntos. Tanto Macedonia del Norte como Eslovaquia son miembros del organismo.

Ecuador: entreguismo criminal
El Comando Sur de Estados Unidos informó del hundimiento del buque pesquero Por siempre don Carlos y de la desaparición de sus 25 tripulantes a 140 millas náuticas de las costas de Manta, Ecuador. Con esta acción, ya van 10 embarcaciones destruidas por las tropas estadunidenses invitadas al país por el presidente Daniel Noboa con el supuesto fin de combatir el narcotráfico. Además, el ataque supone un recrudecimiento de las violaciones a los derechos humanos cometidas por parte de Washington, pues en los casos anteriores las tripulaciones eran secuestradas, sometidas a tortura en barcos estadunidenses y luego entregadas a autoridades ecuatorianas, que casi siempre tenían que liberarlas por la ausencia de pruebas que las vincularan con algún ilícito. Ahora, o se ha aplicado la táctica de asesinar a los navegantes –como se hizo de manera sistemática en el Caribe y el Pacífico– o se decidió ocultar el paradero de los pescadores.
Tales hechos ilustran la desaparición de la soberanía y del estado de derecho bajo el gobierno de Noboa. Debe recordarse que el mandatario ha usado el pretexto del crimen organizado para conculcar las garantías individuales en gran parte del país y abrir las puertas a la ocupación estadunidense. Desde 2024, el mandatario de ultraderecha ha impuesto estados de excepción y toques de queda recurrentes durante los cuales se suspenden la libertad de tránsito, el ejercicio de los derechos constitucionales a la inviolabilidad de domicilio y a la inviolabilidad de correspondencia, al tiempo que se autoriza la ejecución de requisiciones. Sin embargo, entre el primer semestre de ese año y el del siguiente hubo un repunte de 47 por ciento en el número de homicidios, y 2025 cerró como el año más violento en la historia de Ecuador con aproximadamente 9 mil 300 muertes violentas, 52 por cada 100 mil habitantes.
Al mismo tiempo, el hijo del hombre más rico del país se ha afanado en instalar al ejército estadunidense en Ecuador. Primero impulsó una consulta popular para reformar la Constitución a fin de derogar el artículo que proclama al país “un territorio de paz” donde “no se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares” y en el que “se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras”. Tras el rechazo de su intentona entreguista, recurrió a subterfugios como la creación de “bases flotantes” o la entrega extraoficial de instalaciones a Washington. El comandante de la Fuerza Aérea ecuatoriana, Mauricio Salazar Machuca, fue destituido por señalar que la base Taura ya es operada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos y solicitar a Quito “autorizaciones, directrices, instrumentos o mecanismos jurídicos, administrativos o de ser el caso convenios o acuerdos específicos” que solventaran la contradicción entre la cesión de facto y la prohibición explícita de la Carta Magna.
Para colmo, en agosto pasado Noboa otorgó total inmunidad a los integrantes de las fuerzas armadas estadunidenses, empleados civiles del Departamento de Guerra, empresas extranjeras contratadas o subcontratadas por esa dependencia y sus trabajadores no ecuatorianos. Estos agentes extranjeros se encuentran protegidos frente a sanciones administrativas y tienen garantizado el trámite diplomático de los conflictos en los que se vean involucrados, por lo que pueden cometer cualquier crimen y quedar impunes, como ya ha ocurrido con todos los casos de secuestro y tortura contra personas inocentes. Asimismo, el gobierno ecuatoriano mantiene bajo reserva las cifras de las ejecuciones extrajudiciales perpetradas por Estados Unidos.
Un aspecto escalofriante de la embestida contra el pueblo de Ecuador es que la comanda un individuo sobre quien pesan serios indicios de vínculos con el narcotráfico a gran escala: entre 2020 y 2025, fueron incautados al menos ocho grandes cargamentos de cocaína camuflados en cajas de plátano pertenecientes a la familia Noboa y destinadas a Europa. Uno de los periodistas que sacaron a la luz el uso de Noboa Trading para la exportación de drogas tuvo que exiliarse debido a las amenazas de muerte que recibió. La conclusión es evidente y repite lo observado en toda la región: Washington no busca erradicar el tráfico de estupefacientes, sino imponer regímenes afines para controlar territorios, recursos naturales y acaso el trasiego de drogas mismo.

El PRT: a la espera de su historia
"Dentro de la trayectoria del PRT no puede obviarse la importancia de las campañas electorales de Rosario Ibarra a la presidencia, tanto en 1982 como en 1988". 
Foto prt.org.mx   Foto autor
Jaime Ortega*
17 de septiembre de 2026 00:02
En septiembre de 1976, hace ya medio siglo, se constituyó el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), la organización más importante de la corriente trotskista mexicana del siglo XX. Pese a que el propio León Trotsky estuvo asilado en México durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas, la corriente que lleva su nombre no logró adquirir relevancia sino hasta la emergencia de los grandes conflictos sociales de la década de 1960, en confluencia con una perspectiva organizativa internacional que le proporcionó sustento a determinadas tesis políticas y económicas. 
Si la izquierda mexicana, en su conjunto, tuvo que vivir bajo la sombra –o el amparo– de la Revolución Mexicana, la condición excepcional del trotskismo mexicano fue doble. Por un lado, existía la tradicional tensión con la matriz comunista articulada alrededor de la Unión Soviética y del Partido Comunista Mexicano (PCM); por otro, la ambigüedad que produjo entre los marxistas el conjunto de reformas impulsadas bajo la estela de la Revolución Mexicana. 
Hasta ahora, las piezas del rompecabezas de su historia han comenzado a ser armadas lentamente. El trabajo señero de Olivia Gall, Trotsky en México, abrió la puerta para pensar el fenómeno ideológico desde su matriz inicial. Tuvieron que pasar algunos años para que Josué Bustamante presentara Los trotskistas mexicanos, donde reconstruyó las peripecias de los años posteriores al crimen en Coyoacán, anunciando la tarea futura de excavar en el proceso unitario que llevó a la fundación del PRT. Un poco antes de la producción de esa visión panorámica, Stella Oranday ofreció en La revolución de la libertad la presencia del partido en el movimiento de mujeres. 
No contamos con una historia profesional del PRT desde su fundación. Es, por tanto, una tarea pendiente estudiar sus manifestaciones regionales y su influencia sindical y estudiantil, que alcanza hasta el movimiento del CEU. Paralelo a ello habría que recobrar las experiencias editoriales en el entorno político cultural del trotskismo, que laxamente podrían ir desde Brecha a Críticas de la economía política o Coyoacán. Dentro del campo teórico, que no fue especialmente numeroso, no puede obviarse la persistencia de la obra de Manuel Aguilar Mora a partir de la reflexión sobre el bonapartismo o la de Arturo Anguiano respecto al cardenismo, así como el vínculo de esta corriente con Ernest Mandel. Finalmente, el PRT tuvo presencia en las grandes movilizaciones a favor de El Salvador y Nicaragua, dada su vocación internacionalista mantenida a pesar de escisiones dadas en la escala mundial. 
Como todo partido, el PRT tuvo escisiones, pues aunque fue resultado de un proceso unitario, pronto tuvo desgajamientos, siendo los más importantes los que dieron nacimiento al Partido Obrero Socialista y, en confluencia con el cardenismo, el Movimiento al Socialismo. De igual manera es pertinente volver a revisar, evitando reduccionismos y sectarismos, los continuos debates y acercamientos que se mostraron con el PCM, organización que buscó la unidad de las izquierdas en el segundo lustro de la década de 1970, superando la tradicional adversidad entre culturas políticas. 
Dentro de la trayectoria del PRT no puede obviarse la importancia de las campañas electorales de Rosario Ibarra a la presidencia, tanto en 1982 como en 1988. En esas concurrencias electorales se condensan, como en el resto de las izquierdas, las posibilidades programáticas, la efervescencia antineoliberal y, por supuesto, el significado profundo de la presencia de un espíritu nacionalpopular como gran ordenador de los vectores ideológicos. 
Si bien el PRT no desapareció en esa década, sus grados de influencia declinaron aceleradamente desde que el ingeniero Cárdenas emergiera como opción política, generando la más grande de sus rupturas y también un corte de caja respecto a la forma ideológica socialista del siglo XX. 
Amén de que la bibliografía sobre las izquierdas se sigue moviendo en planos muy generales, en el caso del PRT, además, tampoco contamos con una gran cantidad de memorias de militantes. Por ello resulta más llamativo el recuerdo de Daniel Bensaid. El francés contó, con sorpresa, cómo durante un congreso partidario un joven militante de Morelos le inquirió si la ondeante bandera roja era la de los zapatistas de los que hablaba su abuelo. 
Bensaid, además, rememoró el desconcierto que aquella reunión le dejó cuando se percató que los acuerdos partidarios no se tomaban en el pleno de la asamblea, sino en la congregación de núcleos y pueblos que durante los intermedios consensuaron sus acuerdos en un formato de comunidad, sin mediar voto individual de por medio. 
Y es que ni siquiera la más cosmopolita de las corrientes del socialismo podía eludir la persistencia de las tradiciones políticas nacionales. Como en otros tantos casos, las generaciones actuales tenemos una deuda de conocimiento y reconocimiento con aquellos que en el pasado pusieron su voluntad por construir una sociedad más equitativa. 
*Investigador UAM. Autor de Ternura y tempestad: el centenario de Fidel y el horizonte de la liberación nacional (Fundación Rosa Luxemburgo, 2026)