domingo, 20 de septiembre de 2026

Trump advierte que no tolerará intentos de frenar el desarrollo de la IA

Hace unos días, Trump desestimó las preocupaciones sobre la posible amenaza que supone la IA, calificándolas de "farsa" y afirmando que había tomado todas las medidas de seguridad necesarias. 
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Afp y The Independent
19 de septiembre de 2026 16:18
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado la creación de una nueva "Fuerza de IA" para supervisar el desarrollo de la inteligencia artificial y advirtió que no permitirá que sus críticos frenen el crecimiento de esta industria.
El mandatario rechaza el creciente escepticismo hacia la IA, alimentado en las últimas semanas por las advertencias sobre los peligros que tiene esta tecnología para la humanidad. Hace unos días, Trump desestimó las preocupaciones sobre la posible amenaza que supone la IA, calificándolas de "farsa" y afirmando que había tomado todas las medidas de seguridad necesarias.
En una publicación en redes, Trump dijo que "de ninguna manera obstaculizaremos ni frenaremos el crecimiento de esta increíble industria. ¡Al contrario, la valoraremos, la ayudaremos y velaremos por su desarrollo!".
“Con este fin, estoy creando la Fuerza de IA, al igual que hice con la Fuerza Espacial, que fue un ÉXITO rotundo durante mi primer mandato”, escribió. “Para ello, anunciaré próximamente al ‘Zar’ de la IA. ¡Solo se aceptan solicitudes de personas con un coeficiente intelectual alto!”.
Trump afirmó que la nueva fuerza tendrá la misión de "buscar a los MALOS" actores y acusó a los demócratas de la "izquierda radical" de ir "directamente contra la IA".
El mandatario se refirió a los temores expresados por personas del sector, quienes han advertido que la inteligencia artificial podría conducir al fin de la humanidad en los próximos 10 años, lo que ha provocado peticiones de regulación gubernamental.
“Y yo, como presidente de los Estados Unidos, no me quedaré de brazos cruzados y permitiré que esto suceda", concluyó.
Demócratas responden a las amenazas de Trump
La senadora Elizabeth Warren, demócrata por Massachusetts y miembro del Comité de Finanzas del Senado, se dirige a los nominados durante una audiencia de confirmación en el Capitolio, el martes 15 de septiembre de 2026, en Washington. Foto: Ap
La senadora demócrata Elizabeth Warren, de Massachusetts, respondió rápidamente a los comentarios de Trump, diciendo en las redes sociales: "El Congreso no puede hacer frente a la apremiante amenaza de la IA simplemente formando otro comité o continuando con discusiones prolongadas al respecto".
“Aprobemos regulaciones significativas sobre la IA para proteger a las personas”, añadió.
La sorpresiva decisión de Trump se produjo menos de dos meses antes de las cruciales elecciones de mitad de mandato por el control del Congreso, donde los republicanos ostentan la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
Esto también se produjo tras encuestas recientes que mostraron que la mayoría de los estadunidenses estaban descontentos con la gestión de la IA por parte de Trump. Una encuesta de YouGov realizada el martes reveló que el 55 por ciento dijo desaprobar sus esfuerzos, incluido un 44 por ciento que los desaprobaba "rotundamente".
La última encuesta de la Universidad de Massachusetts Amherst arrojó resultados similares el lunes: el 57 por ciento de los encuestados afirmó que no ha manejado bien el tema y el 43 por ciento dijo que lo está haciendo "nada bien", un aumento con respecto al 36 por ciento de marzo. 

Trump prevé nombrar un nuevo "zar de la IA" tras salida de David Sacks
El presidente Donald Trump aborda el Marine One en The Ellipse, cerca de la Casa Blanca, en Washington. Foto Ap   Foto autor
Reuters
19 de septiembre de 2026 13:39
Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald ⁠Trump, dijo el sábado en una ⁠publicación ⁠en redes sociales que tiene previsto nombrar a un nuevo asesor en materia de inteligencia artificial, conocido como "zar de la IA", y crear una "fuerza de IA", pero no dio detalles sobre ninguna de las iniciativas.
En Washington crece el temor entre los legisladores por los riesgos que plantea la tecnología de ⁠IA para las ​personas y los bienes.
A principios ⁠de este mes, el ex investigador de Anthropic Jacob Coxon dijo que "las personas que desarrollan la IA creen sinceramente que podría ‌acabar ‌con todos nosotros antes de que termine la década".
Trump ha restado importancia en repetidas ocasiones a las preocupaciones sobre ​la IA y ha defendido que no ​es necesaria una regulación ​más.
"No vamos a obstaculizar ni ‌a frenar de ninguna manera el crecimiento de esta increíble industria", escribió Trump en Truth Social, su plataforma de redes sociales.
"¡Al contrario, la valoraremos, la ayudaremos y velaremos por ella a medida que crezca! Sin embargo, también estaremos atentos a lo MALO, y podemos hacerlo, muy fácilmente, con nuestro sistema de justicia penal y civil ya existente".
Si ‌Trump cumple su promesa, sería su segundo "zar" de la IA. El ⁠inversor de capital riesgo David Sacks ocupó anteriormente el cargo antes de dimitir en la primavera ⁠boreal y pasar a desempeñar una función de asesor externo.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre la publicación de ​Trump.

Reporteras de CNN, MS NOW y Politico denuncian en vivo el veto de Trump
Advierten las cadenas de noticias que defenderán sus derechos
▲ La periodista de CNN, Julia Benbrook, tuvo que transmitir fuera de la Casa Blanca.Foto Afp
Ap
Periódico La Jornada   Domingo 20 de septiembre de 2026, p. 17
Nueva York., Periodistas de CNN, MS NOW y Politico, tres importantes organizaciones de noticias en Estados Unidos, afirmaron que se les negó el acceso a la Casa Blanca ayer; reporteras de las dos cadenas de cable salieron en vivo para denunciar su exclusión tras el veto impuesto la víspera por el presidente Donald Trump.
Politico señaló que a su reportera de presidencia, Cheyenne Haslett, también se le negó la entrada a la residencia oficial y le confiscaron su credencial. El editor en jefe Jonathan Greenberger expresó en un comunicado: “la respaldamos a ella y a todos los periodistas que cubren la Casa Blanca. Defenderemos enérgicamente nuestros derechos de la Primera Enmienda”.
CNN emitió un comunicado en el que respalda a sus periodistas. “No nos desviaremos de nuestro deber de exigir cuentas al gobierno y a otros organismos públicos”, puntualizó. El texto se mostró al aire antes de que la corresponsal principal de la Casa Blanca, Betsy Klein, denunciara que no la dejaron ingresar.
Poco antes, MS NOW expuso que a sus periodistas se les negó el acceso y también respaldó a sus colaboradores en un comunicado. “La Casa Blanca pertenece al pueblo estadunidense y las decisiones que se toman dentro se financian con nuestros impuestos”, manifestó la cadena.
“MS NOW tiene la intención de tomar todas y cada una de las medidas necesarias para defender nuestros derechos de la Primera Enmienda y el papel esencial del periodismo independiente en nuestra democracia”, declaró el medio.

EU: mordaza
El gobierno de Estados Unidos impidió el acceso a la Casa Blanca a los medios CNN, MSNOW y Político, tal como el presidente Donald Trump amenazó un día antes. El viernes, el mandatario publicó en la red social de su propiedad que “¡los medios de comunicación no deberían poder escribir o informar constantemente ficciones y mentiras cuando cubren al presidente de Estados Unidos, la administración Trump o Estados Unidos de América!”, y amagó con extender el veto a más miembros de la prensa.
La medida es el último ataque del magnate contra la libertad de expresión, a la cual ha perseguido mediante demandas judiciales, extorsión financiera y exclusión de los edificios oficiales, como ya ocurrió con el Pentágono. En su obsesión por acallar a quien no le rinda pleitesía, el presidente ha empleado todo el poder del Estado y ha llegado a niveles de violencia verbal sin precedente, como cuando dijo “silencio, cerdita” a Catherine Lucey, reportera de Bloomberg News, al intentar preguntarle por qué no había publicado aún los archivos del caso Epstein. En respuesta a las críticas, la entonces secretaria de prensa Karoline Leavitt dijo “creo que todos en esta sala deberían apreciar la franqueza y la apertura que reciben del presidente Trump casi a diario”. Una semana después de ese incidente ocurrido en noviembre pasado, calló a Mary Bruce, de ABC News, porque la comunicadora interrogó al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, sobre el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Para el mandatario, se trató de “una pregunta horrible, insubordinada y simplemente terrible”, descripción reveladora por exhibir su idea de que los medios deberían mostrarse sumisos ante él y sus amigos.
Los reporteros de Associated Press (AP) fueron expulsados del grupo de prensa de la Oficina Oval y tienen prohibido abordar el Air Force One porque la agencia se negó a acompañar el delirio del magnate de renombrar “Golfo de América” al Golfo de México. Las cadenas públicas NPR y PBS sufrieron el bloqueo de mil 100 millones de dólares en fondos federales asignados por el Congreso por no dar una cobertura que complaciera a Trump. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) amenaza sistemáticamente con revocar las licencias de transmisión de cadenas como NBC, ABC y CBS. Periodistas han sido despedidos y programas cancelados a petición expresa del mandatario.
Lamentablemente, los comunicadores se encuentran desprotegidos ante la censura y la persecución, pues muchos de los medios corporativos para los que trabajan prefieren contemporizar con el magnate antes que defender a sus empleados y su misión ante la sociedad. Así, Bloomberg News se limitó a asegurar que sigue “centrada en informar sobre cuestiones de interés público con imparcialidad y precisión”. El dueño de dicho conglomerado es Michael Bloomberg, una de las 20 personas más ricas del planeta, con una fortuna de más de 100 mil millones de dólares (alrededor de un billón 722 mil millones de pesos). Paramount Global pagó 16 millones de dólares a Trump para calmar su disgusto por la manera en que su filial CBS News entrevistó a la ex candidata presidencial Kamala Harris. Después del arreglo extrajudicial, difícil de interpretar como algo diferente de un soborno, el presidente autorizó la fusión de Paramount con Skydance, lo cual reportó importantes ganancias a los accionistas de la primera.
Cuando el poder político está decidido a destruir toda disidencia y el poder económico está dispuesto a cualquier concesión para incrementar sus ganancias, la sociedad se encuentra a merced de la desinformación y el ocultamiento. El aplastamiento de la libertad de expresión se suma a todas las evidencias de que Estados Unidos ha dejado de ser una democracia.

El regreso de Ned Ludd
En una reciente comunicación en su red Truth Social, Donald Trump ha declarado que, a su juicio, existe una “conspiración enfermiza” contra la inteligencia artificia. 
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Mauro Jarquín Ramírez*
20 de septiembre de 2026 00:02
En una reciente comunicación en su red Truth Social, Donald Trump ha declarado que, a su juicio, existe una “conspiración enfermiza” contra la inteligencia artificial (IA) y la infraestructura material en la cual se desarrolla: los centros de datos. Esta conspiración, que terminaría por ser agradable a China, ha provocado un llamado de atención a quienes impulsan dicha campaña: “teóricos de la conspiración, traidores y filtradores”, quienes deben “tener cuidado”. 
Estas declaraciones se dan en un contexto en el que, desde hace algunos meses, las muestras de descontento y protestas de distinto tipo contra los centros de datos actuales y el establecimiento de nuevas infraestructuras se han expandido en territorio estadounidense. 
En el mes de mayo, Gallup publicó que la oposición del público estadunidense a la construcción de centros de datos en su área local ascendía a siete de cada 10. Meses después, hacia mediados de julio, se contaban más de 140 protestas en más de 40 estados (https://www.reuters. com/business/retail-consumer/usdata-center-protests-go-nationalbacklash-grows-2026-07-18/). Un malestar que persiste y se extiende en territorios de forma indistinta a la preferencia electoral dominante. 
Para el presidente estadunidense –guiado por un aceleracionismo capitalista que desdeña las profundas contradicciones generadas por el cambio y adopción tecnológica en curso– parece no ser relevante el malestar que la población ha mostrado respecto a los resultados que hasta ahora ha tenido el despliegue de la IA en tanto tecnología de uso general. 
Ello debido a que las expectativas construidas por las campañas mediáticas del capital tecnológico e intervenciones tecnoevangelistas, las cuales afirmaban que la IA permitiría encontrar rápidamente la cura a distintas enfermedades, favorecería el rescate medioambiental y permitiría que la gente pudiera tener más horas libres respecto a su trabajo (una promesa clásica de la incorporación tecnológica en el capitalismo), sencillamente parecen haber quedado atrás o, cuando menos, no ser ya particularmente relevantes en las charlas cotidianas. 
El teórico Stafford Beer solía plantear que “el propósito de un sistema es lo que hace”; es decir, que las tecnologías tienen que definirse por sus efectos concretos y no por lo que supuestamente deberían hacer. Y son los efectos concretos actuales de la IA los que han generado el actual malestar tecnológico: el consumo masivo de agua de dichas infraestructuras, el ruido generado por su operación, la afectación medioambiental de distinto orden, los beneficios fiscales que empresas tecnológicas reciben del gobierno, la expansión del poder corporativo de un puñado de multimillonarios que controlan el sector tecnológico estadunidense, el uso de dicha tecnología en tanto mecanismo de presión sobre las y los trabajadores, el paulatino empobrecimiento de la cultura general, una aguda externalización de las funciones cognitivas, etcétera. 
Ni qué decir de la guerra, dado que IA ha resultado útil en la masacre al pueblo palestino, la automatización del genocidio y la conformación de un nuevo ciclo de control político mediante tecnologías de vigilancia y muerte. 
Mutatis mutandis, la coyuntura actual permite evocar algunos rasgos estratégicos de inicios del siglo XIX, cuando las midlands inglesas cobijaron el nacimiento del mito de Ned Ludd, una figura central en el imaginario proletario inglés quien, tras haber destruido los telares mecánicos de su master (jefe), se convirtió en el símbolo de la resistencia al control capitalista de la tecnología y el uso instrumental de ella en beneficio del capital y el detrimento de la vida de las personas. 
El mito de Ludd acompañó la respuesta proletaria a los efectos perniciosos de la expansión tecnológica y la restructuración productiva a las comunidades de ese tiempo, cuando trabajadores –tejedores– se organizaron para proteger su integridad y su trabajo, dando vida a lo que sería conocido como movimiento ludita o ludismo. 
El movimiento ludita enfrentó la amenaza tecnológica mediante diversas estrategias, como el envío de cartas a políticos y capitalistas de su época, así como también mediante la destrucción de máquinas tejedoras, las cuales cristalizaban el nuevo orden industrial y su consecuente organización social. Su expansión llegó a ser tal que se convirtió en una auténtica pesadilla para industriales explotadores y políticos alejados de los intereses populares. 
El poder político de ese tiempo no escuchó la voz de los trabajadores e incluso terminó por asegurar que detrás de la irrupción ludita se encontraba Napoleón, como un intento por desprestigiar la lucha proletaria. Esto tendría como correlato la creación de una leyenda negra construida desde el poder político y económico contra el movimiento, al cual se caracterizó de tecnófobo, bruto, y cuyos miembros –limitados– serían incapaces de comprender los cambios del mundo. 
Actualmente, el gran capital y enclaves relevantes del poder político –no sólo en Estados Unidos– no han atendido el malestar tecnológico en crecimiento, pese a que las manifestaciones contra la IA y su infraestructura brotan en cada vez más territorios del mundo. Más aún, han optado no sólo por ignorarlo, sino que, además, han buscado desprestigiarlo. 
A poco más de dos siglos de la irrupción del movimiento ludita, es imperativo superar el estigma negativo que se ha construido en torno a las posiciones críticas frente a la tecnología e impulsar una lectura que permita construir un horizonte tecnológico distinto. No se trata de negar la tecnología, sino de construir un horizonte tecnológico distinto que responda al bien común. 
La tecnología es muy importante para dejarla en manos de las Big Tech. Y por ello, la construcción de una pedagogía ludita (https:// acortar.link/iAabB4) resulta muy importante. 
*FFyL / UNAM