Afp
18 de septiembre de 2026 11:41
Los Ángeles. El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció este viernes que firmó una orden ejecutiva para explorar la creación de un "interruptor de apagado" dentro de los programas de inteligencia artificial avanzados, al tiempo que acusó al presidente Donald Trump de no hacer nada al respecto.
"Acabo de emitir una orden ejecutiva para acelerar la implementación de controles de seguridad y avanzar en la creación de un 'interruptor de apagado' dentro de los programas de IA" avanzados, escribió el demócrata en X.
Newsom, a quien muchos consideran un posible aspirante demócrata a la presidencia en 2028, afirmó que tomó esta medida ante la omisión de Trump.
Esta semana, el mandatario republicano restó importancia a los temores sobre la IA, calificándolos de engaño, e instó a las empresas estadunidenses a seguir avanzando para mantener la ventaja frente a China.
California alberga a Silicon Valley y a las empresas de IA líderes del sector.
"El fracaso absoluto del gobierno federal a la hora de establecer cualquier forma de supervisión o rendición de cuentas significativa en materia de IA debería alarmar a todos los estadunidenses, especialmente cuando los propios directores ejecutivos de empresas de IA están pidiendo a gritos una regulación", declaró Newsom en un comunicado.
"No vamos a esperar para actuar; aceleraremos nuestra labor para establecer una supervisión sustancial y responsable de la IA antes de que sea demasiado tarde".
La orden del gobernador se produjo pocos días después de que expertos del sector lanzaran graves advertencias sobre la amenaza que esta tecnología supone para la humanidad.
Jacob Coxon, ex investigador que abandonó Anthropic, desató las alarmas al afirmar que quienes desarrollan esta tecnología "creen sinceramente que podría acabar con todos nosotros antes de que termine la década".
Poco después, el jefe de Anthropic, Dario Amodei, publicó un artículo llamando a "ralentizar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA".
Sam Altman, de OpenAI, y el magnate tecnológico Elon Musk respaldaron la idea, al igual que Demis Hassabis, de Google DeepMind, quien ha abogado por la creación de un organismo regulador mundial liderado por Estados Unidos.
La orden de Newsom no impone la creación de un mecanismo de desconexión de emergencia ("kill switch"), pero da un plazo de dos meses a las agencias estatales para estudiar la viabilidad de un recurso de ese tipo.
Newsom pidió también a los funcionarios estatales que evalúen la posibilidad de exigir a las empresas de IA que autoricen a auditores independientes en sus laboratorios.
Solicitó, asimismo, que consideren la obligación de notificar incidentes de pérdida de control, como los revelados recientemente por desarrolladores.
Entre ellos, uno ocurrido en julio, en el que agentes autónomos de modelos de OpenAI experimentales abandonaron espontáneamente su entorno controlado para acceder a internet y atacar la plataforma de IA Hugging Face.
Envejecimiento de la población, desafío para los planes de China
Adultos mayores, muchos de ellos ya retirados, se reúnen para pasar el tiempo, hablar con los turistas y hasta cantar en español en el parque Jingshan en la capital china de Pekín; al igual que en otros muchos países, los jóvenes de China optan por no tener hijos o casarse.
Foto Ángeles Cruz Martínez Foto autor
Ángeles Cruz Martínez, enviada
18 de septiembre de 2026 07:02
Pekín. El profesor Li Zhong va todos los días a la parte más alta de la colina principal del parque Jingshan para platicar con los visitantes extranjeros, quienes llegan ahí en busca de la vista panorámica de la Ciudad Prohibida. Nada más los identifica, lanza la primera pregunta: “¿De dónde eres?” e inicia la conversación.
De entrada se presenta. Tiene 84 años, en su vida laboral fue maestro universitario de matemáticas y está jubilado desde hace más de dos décadas. Habla cuatro idiomas y aunque le va mejor con el inglés, intenta con el español porque “me gusta platicar y practicar”. También domina el ruso y japonés.
Li forma parte del creciente sector de adultos mayores de 60 años de China, el cual ya representa 23 por ciento de la población y estimaciones oficiales señalan que para el año 2050 llegará a 40 por ciento.
Este es uno de los desafíos que enfrenta el coloso asiático que tiene la meta de ubicarse como la primera economía del mundo en 2035. Como ocurre en el ámbito político, en el social también tiene sus particularidades, pues enfrenta el reto del bajo índice de natalidad, con el que lucha desde hace más de una década porque se encuentra por debajo de la tasa de reemplazo poblacional, con 1.7 hijos por mujer.
Y es que aunque la política de planificación familiar que limitaba a las parejas a tener solo un hijo terminó en 2015 y ahora existen apoyos económicos para las familias con dos o más descendientes, China se enfrenta al cambio de mentalidad en los jóvenes -la generación Z nacida entre los 90 y 2000- que, como ocurre en otros países, no quieren responsabilidades, “son más felices siendo libres y sin gastos para invitar a la novia o mantener una familia”, explicó la profesora Ding Bowen, de la Universidad de Estudios Internacionales de Pekín.
Incentivos para tener hijos
El año pasado, ante la persistente baja en la natalidad, el gobierno decidió entregar un apoyo económico a las parejas, de 3 mil 600 yuanes (alrededor de 500 dólares) al año por cada niño menor de tres años. No obstante, el reto persiste y de acuerdo con la especialista, las previsiones oficiales indican que de mantenerse la tendencia actual, la población en China pasará de los mil 400 millones de habitantes en la actualidad, a 400 millones para finales de este siglo.
Detrás de los datos están los problemas en distintos ámbitos como la necesidad de mayores servicios de cuidados de adultos mayores y los de tipo económico por, entre otros, la afectación en el sector inmobiliario a causa de la disminución de la demanda, indicó la experta.
Hasta la década de los 70 del siglo pasado, el reto para el país era garantizar la alimentación para todos. Con la política nacional que impulsó el crecimiento económico chino se logró que más de 40 por ciento de la población forme parte de la clase media y el aumento a casi 79 años en la esperanza de vida, en promedio.
Bowen resaltó que entre los objetivos de los planes quinquenales de gobierno está la estabilidad social bajo la premisa de que la seguridad del pueblo es una prioridad. Por eso, hay una creciente demanda social de una vida mejor.
En tanto, en la capital del país, los adultos mayores disfrutan de su retiro y tiempo libre. El profesor Li comentó que tienen una buena vida porque “ya no tenemos que trabajar, paseamos y hacemos lo que queremos”.
Y así es. Desde lejos, en otra zona del parque Jingshan se escucha música y cantos diversos. Son varios grupos de personas que forman círculos y en cada uno “cantan lo que les da la gana, lo que les gusta”, explicó Lei, quien sólo de escuchar “México”, empezó a cantar a todo pulmón Bésame mucho de Consuelo Velázquez.
Se sabe de memoria parte de la canción y se auxilia de su teléfono celular para entonar la melodía completa. También tararea Cielito lindo y dice que conoce varias más en español.
Así como ellos, las personas que ya no trabajan, buscan sus distracciones como las que acuden a otro de los múltiples parques que hay en esta ciudad, el Changchunyuan, para jugar ajedrez chino o a las cartas. Pasan ahí unas tres o cuatro horas, “nos gusta. Además de jugar, platicamos y nos reímos”, comentaron algunos hombres y mujeres que no paran de hablar, a veces a gritos. “No peleamos, así nos comunicamos”, explicaron.