martes, 1 de septiembre de 2026

El peso mexicano cerró agosto con una ganancia de 1.9 por ciento.

La divisa mexicana, que tuvo su mejor avance mensual desde abril pasado, concluyó el octavo mes del año casi en la barrera sicológica de los 17 pesos por dólar, que por ocho sesiones en el mes cotizó por debajo de ese nivel. Foto: Cuartoscuro Foto autor
Clara Zepeda
31 de agosto de 2026 17:30
Ciudad de México. Al cierre de agosto, el peso mexicano se apreció 1.87 por ciento mensual frente a su similar estadunidense, para cerrar en 16.9971 unidades por dólar spot.
La divisa mexicana, que tuvo su mejor avance mensual desde abril pasado, concluyó el octavo mes del año casi en la barrera sicológica de los 17 pesos por dólar, que por ocho sesiones en el mes cotizó por debajo de ese nivel.
De acuerdo con datos de Monex, el peso mexicano se posicionó en tercer lugar con mayores avances dentro del bloque de 23 divisas de economías emergentes.
Pese a la volatilidad, la moneda mexicana acumuló una ganancia en lo que va del año de 5.6 por ciento.
La fortaleza del peso mexicano en agosto estuvo acompañada de la debilidad del dólar; además de beneficiarse del diferencial de tasas entre Estados Unidos y México, así como del buen comportamiento del comercio exterior.
El índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, cayó 0.42 por ciento mensual en agosto, a 99.37 puntos, afectado por el deterioro del mercado laboral y la moderación de las presiones inflacionarias en el corto plazo.
La reconfiguración de expectativas de los inversionistas sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), los cuales postergaron un hipotético incremento de 0.25 puntos porcentuales a la tasa de interés hasta diciembre. En el acumulado del año avanza 1.35 por ciento.
De manera contraria al mercado cambiario mexicano, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), de la Bolsa Mexicana de Valores cayó 2.3 por ciento en agosto, soltando de la mano a Wall Street, y manteniéndose por debajo de los 65 mil 500 puntos, para cerrar agosto en 65 mil 430.32 enteros, debido a caídas generalizadas dentro de la muestra de las 35 emisoras del principal índice accionario mexicano.
El Nasdaq firmó una ganancia de 4.2 por ciento durante el octavo mes del año y el S&P 500 subió 2.6 por ciento, impulsados por los buenos resultados financieros del segundo trimestre de 2026 y de las tecnológicas.
Con un mercado sacudido por los nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán y ante la amenaza de Donald Trump de volver a golpear "con fuerza", los precios del petróleo se encarecieron más de 2.5 por ciento en la última jornada de agosto.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en noviembre, en el primer día de negociación de ese contrato, ganó 2.71 por ciento, hasta 90.49 dólares. Su equivalente estadunidense, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega el mismo mes, subió 2.83 por ciento, hasta 85.76 dólares el barril. En agosto, el petróleo de referencia europea subió sólo 0.4 por ciento; mientras que el de referencia estadunidense aumentó 1.3 por ciento.
Ambas mezclas están casi 50 por ciento más caras con respecto al cierre de 2025.

Gobierno incorpora acero mexicano al contenido nacional de obras públicas
El gobierno federal incorporó por primera ocasión al acero mexicano al cálculo de contenido nacional en obras públicas. Foto Jorge Ángel Pablo / Archivo Foto autor
La redacción
31 de agosto de 2026 13:56
Ciudad de México. El gobierno federal incorporó por primera ocasión al acero mexicano al cálculo de contenido nacional en obras públicas, esto a fin de fortalecer la industria mexicana de este material.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno (SABG) publicó hoy en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un acuerdo mediante el que se reforman las reglas de contenido nacional en contrataciones públicas para fortalecer el contenido nacional la producción del país en las obras públicas gubernamentales.
Esto a través de la integración de los materiales de acero de fabricación nacional, utilizados en la construcción, al cálculo del porcentaje de contenido nacional de los proyectos.
La dependencia apuntó que la reforma a estas reglas “representa un importante avance” en la ejecución del Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, firmado el pasado 29 de abril por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en el que se establecieron diversas acciones para fomentar el uso del acero nacional en las compras públicas, a fin que sean una herramienta para fortalecer la producción y las cadenas productivas del país.
Hasta ahora, añadió la SABG, la determinación del contenido nacional en obras públicas consideraba materiales distintos a los utilizados directamente en la construcción, así como maquinaria y equipo de instalación permanente.
“Con las nuevas reglas, también podrá contabilizarse el valor del acero nacional incorporado a la infraestructura, ampliando las posibilidades para que el gasto público impulse a la industria siderúrgica mexicana”.
El porcentaje de acero será determinado en cada proyecto
De acuerdo con las nuevas reglas, el porcentaje de acero nacional se establecerá para cada proyecto considerando la disponibilidad de producción en México, la calidad requerida, los plazos de entrega y las características específicas de la obra.
Así, “se promoverá una mayor participación de la industria nacional sin comprometer las mejores condiciones de contratación para el Estado, la viabilidad técnica y económica de los proyectos ni los tiempos de ejecución de la infraestructura”.
La dependencia a cargo de la secretaria Raquel Buenrostro apuntó en un comunicado que las nuevas disposiciones fortalecen la verificación del contenido nacional.
Las empresas adjudicadas deberán presentar documentación que acredite el cumplimiento de los porcentajes establecidos y las dependencias y entidades verificarán, al recibir los materiales, que estos correspondan con los requisitos previstos en cada procedimiento de contratación.
“El Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana se traduce en reglas concretas para aprovechar el poder de compra del Estado, fortalecer la producción nacional y dar mayor certeza y trazabilidad al uso de acero mexicano en la infraestructura pública”, señaló.

Monto de pasivos, en nuevo máximo
El saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público llegó a 51.5 por ciento del producto interno bruto.Foto Cristina Rodríguez Foto autor
Dora Villanueva
31 de agosto de 2026 08:06
La deuda pública de México creció en un billón 377 mil 565 millones de pesos de julio del año pasado al mismo mes de 2026, a un ritmo que supera el crecimiento de la economía del país, muestran los informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
A julio pasado, el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público (SHRFSP) –la medida más amplia de la deuda pública– llegó a 51.5 por ciento del producto interno bruto (PIB), con lo que supera en casi dos puntos porcentuales el dato preliminar publicado por la Hacienda en el mismo mes del año pasado, cuando alcanzó 49.7 por ciento (bit.ly/4wYH5bg).
Más allá del incremento como proporción del PIB, en un año la deuda pública en su medida más amplia pasó de 17 billones 844 mil 115.9 millones de pesos a 19 billones 221 mil 681.7 millones de pesos, avanzó a un promedio de 3 mil 774 millones de pesos por día.
Al informar sobre el nivel al que llegó el endeudamiento público en julio pasado, la dependencia expuso que el 51.5 por ciento en el que se encuentra es un “nivel moderado frente a otras economías emergentes y de América Latina, consistente con una gestión fiscal responsable y un manejo prudente de la deuda”.
Agregó que ese nivel del SHRFSP “mantuvo una evolución sostenible, que contribuyó a preservar la confianza de los mercados financieros, conservar el grado de inversión y mantener condiciones favorables de financiamiento”. Respecto al pasado el avance real en el saldo de estas obligaciones es 3.7 por ciento.
Se buscó a Hacienda para abundar sobre el alza de la deuda y su mayor peso como proporción del PIB, pero no ha habido respuesta.
Una de las prioridades del gobierno federal este año es reducir el déficit público total –la proporción en que el gasto rebasa a los ingresos, incluido el peso de amortizar la deuda pública–, al pasarlo de 4.3 por ciento como proporción del PIB en que cerró el año pasado a 4.1.
Cualquier modificación en esta métrica, una de las que consideran las calificadoras de riesgo para dar un grado de inversión a las emisiones de deuda pública, se conocerán el 8 de septiembre, cuando Hacienda entregue el paquete económico.
Los ingresos no han crecido a la par de lo esperado: por lo menos a julio se han quedado 170 mil 306 millones de pesos por debajo de lo programado, que a su vez se ha visto compensado por un rezago de 438 mil 703.9 millones en el gasto del sector público presupuestario.
En un comunicado, la dependencia aseguró: “al cierre de julio, los principales balances fiscales registraron mejores resultados que los previstos, en línea con las metas anuales aprobadas por el Congreso y con la reducción gradual del déficit presupuestario”.
El déficit público se encuentra en 727 mil 533.3 millones, una cifra 5.8 por ciento por encima de los 687 mil 828.5 millones de julio de 2025.

BID pide “cuidado” en incremento al salario mínimo, podría promover la informalidad
Más allá del debate al salario mínimo, el informe del BID exhibe que tampoco es que los patrones estén perdiendo. La fuerza de trabajo en el país sigue siendo pobremente pagada por las empresas. De hecho, México es de los países donde menos se paga a los trabajadores por cada unidas de valor creada. 
Foto 'La Jornada' / archivo   Foto autor
Dora Villanueva
31 de agosto de 2026 12:58
El salario mínimo en México ya superó lo que gana un trabajador común en el país. A fin de no provocar más efectos negativos sobre el sistema laboral, como una escalada de la informalidad, los aumentos hacia adelante requieren un “cuidado mucho mayor”, advirtió David Kaplan, investigador de la División de Mercados Laborales y Seguridad Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
De acuerdo con experiencias internacionales, “seguir aumentando el salario mínimo puede promover la informalidad”, dijo Kaplan en conferencia de prensa. “Calibrar esa decisión para fijar exactamente el nivel óptimo sí es difícil, desde luego, pero un paso importante es tener en cuenta que hay un límite y subir el salario mínimo más allá de ese límite será contraproducente, hará más daño sobre los trabajadores”, abundó al hablar sobre México.
Los datos presentados por el investigador del BID muestran que el país ha visto uno de los mayores aumentos reales al salario mínimo en América Latina y el Caribe en los últimos años. Es decir, la recuperación de las remuneraciones base ha ido por encima de la inflación y ha provocado que tengan mayor poder adquisitivo. “Lo festejamos mucho”, apuntó Kaplan. Sin embargo, para 2026 esta política ya muestran ciertas señales de advertencia, según el investigador del BID.
Kaplan informó que en 2026, el salario mínimo se encuentra ligeramente por encima de la mediana para un trabajador en el país (1.01); de ahí que, señaló, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) tendría que estar al tanto de ese límite que existe para los sistemas laborales.  “Amerita reflexión y cuidado mucho mayor hacia adelante con los aumentos”, dijo.
Agregó que otra señal de advertencia en el país es lo que produce la economía mexicana por ocupado. Entre 2000 y 2024, el producto interno bruto (PIB) por trabajador en México bajó 2.8 por ciento, mientras el ingreso laboral promedio creció 18.3 por ciento en términos reales. Kaplan se detuvo en el primer dato, el que productividad no haya alcanzado el nivel de 2000 “es algo que tiene que preocuparnos”, apuntó.
Sofía Ramírez, directora de México ¿Cómo vamos?, señaló que la actual administración siguió la inercia heredada de la política de recuperación de los salarios mínimos con fuertes incremento reales, que dejó su antecesora y que permitió menor incidencia de la pobreza laboral. Sin embargo, subrayó la investigadora, la política laboral es mucho más amplia y se puede acompañar de política fiscal y de la misma política industrial.
De acuerdo con la Conasami, el valor del salario mínimo, medido a través del costo de una canasta básica, había aumentado 152.8 por ciento entre el cierre de 2018 y abril de 2026.
Hasta 2023, año que se utilizó para crear el informe comparativo “Hacer que los mercados laborales funcionen: mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores en América Latina y el Caribe”, del que Kaplan es uno de los autores, la política de incremento al salario mínimo en México había reportado buenos resultados.
Según el libro, el incremento al salario mínimo en el país resultó en reducir las desigualdad de ingresos; implicó un efecto faro para los trabajadores asalariados e incluso para aquellos que se autoemplean; al tiempo que no provocó una disminución del empleo formal. Al menos hasta 2023, esa política de salario mínimo incidió sobre la mitad de los trabajadores, aunque 28 por ciento de los asalariados tenían una remuneración menor al mínimo, muestra el documento.
Y aún así, malpagados por lo que producen
Más allá del debate al salario mínimo, el informe del BID exhibe que tampoco es que los patrones estén perdiendo. La fuerza de trabajo en el país sigue siendo pobremente pagada por las empresas. De hecho, México es de los países donde menos se paga a los trabajadores por cada unidas de valor creada.
De cada dólar de ingresos que genera un trabajador mexicano, recibe 50 centavos. En Estados Unidos esta proporción llega a 65 centavos por ocupado y en economías avanzadas a 81 centavos.
En Argentina se paga a las trabajadores 73 centavos de dólar producido en las unidades económicas, en Honduras, 58; en Brasil 57 centavos; en Uruguay 55; y en Costa Rica y el Salvador 52.

Regreso a clases, presión financiera para 89% de las familias; vales de despensa, una alternativa
Estudiantes ingresan a una Secundaria ubicada en la colonia Narvarte Poniente en su primer día de clases del ciclo escolar 2026-2027, en la Ciudad de México, el 31 de agosto de 2026. 
Foto: Jorge Ángel Pablo García   Foto autor
Julio Gutiérrez
31 de agosto de 2026 16:20
Ciudad de México. Este lunes, más de 20 millones de estudiantes regresaron a las aulas con mochilas, uniformes y útiles nuevos. Ese gasto es visto como una presión financiera para casi 9 de cada 10 familias mexicanas, afirmó Up Sí Vale, firma especializada en emitir monederos electrónicos y tarjetas de vales.
De acuerdo con una encuesta realizada por la empresa, por lo menos 7 de cada 10 de sus clientes tienen hijos o dependientes que regresan a clases y “89 por ciento considera que estos gastos son algo o muy desafiantes para su presupuesto familiar”.
Según Up Sí Vale, la mayor presión se concentra en el gasto que implica adquirir uniformes y útiles escolares, seguido de las colegiaturas, las mochilas y los accesorios que los alumnos optan por llevar al salón.
“Ante este escenario, las familias recurren, principalmente, a comparar precios y aprovechar promociones para optimizar sus recursos”.
No obstante, dijo la empresa, la presión económica también puede llevar a postergar decisiones de consumo: 39.3 por ciento de sus clientes dice haber tenido que posponer o dejar de comprar algún artículo escolar por cuestiones de presupuesto.
Más presiones
A las presiones por los gastos escolares, se debe sumar el hecho de que los padres de familia deben estar alerta todavía a cualquier tipo de estafas que se hacen presentes en todas partes durante esta temporada.
De acuerdo con especialistas de Scitum, el área de ciberseguridad de Telmex, el sector educativo ha sido el tercero más afectado por brechas de información y es el octavo más afectado por el secuestro de información en Latinoamérica durante el primer semestre de este año.
“Los ciberdelincuentes aprovechan el incremento de compras en línea, trámites escolares digitales y el uso cotidiano de plataformas educativas para desplegar campañas de fraude, sitios web falsos, aplicaciones fraudulentas y robo de información personal”, dijeron los analistas de Scitum.
Esta es una de las temporadas del año con mayor derrama económica; la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) estimó que en este regreso a clases el monto superará los 108 mil millones de pesos.
Prestaciones laborales, papel clave
Up Sí Vale consideró que las prestaciones laborales adquieren un papel cada vez más relevante en estas épocas.
El 96.7 por ciento de los encuestados consideró que los vales de despensa o prestaciones “son algo o muy útiles” para liberar parte de su presupuesto durante periodos de mayor gasto.
“Los descuentos y promociones y vales de despensa o prestaciones son identificados prácticamente en la misma proporción como los beneficios que más ayudan a cuidar las finanzas familiares”, abundó.