Foto Cortesía Foto autor
Contenido Patrocinado
17 de septiembre de 2026 15:01
Ciudad de México. Una caja de cartón rara vez llama la atención. Está en los almacenes, en los camiones de reparto, en los supermercados y, cada vez con mayor frecuencia, en las puertas de los hogares. Sin embargo, antes de llegar hasta ahí tuvo que formar parte de una cadena industrial que comienza mucho antes de que un producto esté listo para su venta.
Para sectores como alimentos, manufactura, comercio y bienes de consumo, disponer de empaques en el momento adecuado puede ser tan importante como contar con materias primas o capacidad de producción. Una mercancía terminada todavía necesita almacenarse, protegerse y trasladarse. En ese recorrido, el cartón corrugado cumple una función que suele pasar inadvertida hasta que falta.
La evolución reciente de la industria del empaque en México refleja esa importancia. La relocalización de actividades manufactureras y el crecimiento de diferentes mercados han incrementado las necesidades de envases y embalajes. La Jornada ha documentado cómo el llamado nearshoring abrió oportunidades para este sector, ya que la llegada o expansión de actividades productivas también demanda cajas de cartón y otros materiales.
En este escenario, la cadena de suministro de cartón corrugado forma parte de una conversación más amplia sobre capacidad industrial, abastecimiento y continuidad de las operaciones.
Un caso que permite observar esta dinámica es Grupak, empresa mexicana con más de seis décadas de trayectoria en las industrias de fibra, papel y cartón corrugado. La compañía fue fundada en 1957 y mantiene una operación integrada que abarca la fabricación de papel y empaques.
El empaque, un eslabón que conecta distintas industrias
Cuando se habla de cadenas de suministro suelen aparecer conceptos como transporte, puertos, materias primas, almacenes o fábricas. El empaque queda muchas veces en segundo plano, pese a que interviene en varias etapas del recorrido de un producto.
Una caja de cartón corrugado puede proteger mercancías durante el almacenamiento, facilitar su manipulación y acompañarlas durante el transporte hasta un centro de distribución o un punto de venta. Según el sector y el producto, también debe responder a exigencias concretas de resistencia, humedad, peso o dimensiones.
Por eso, el suministro de estos materiales está directamente relacionado con la actividad de otras empresas. Una caja no determina por sí sola el funcionamiento de una cadena productiva, pero sí es uno de los elementos que deben estar disponibles y coordinarse a tiempo para que el proceso continúe.
La situación de esta industria también está ligada a los cambios que atraviesa la manufactura mexicana. En 2026, los indicadores del sector han mostrado variaciones en producción, pedidos e inventarios de insumos, reflejo de un entorno en el que las empresas siguen ajustando sus operaciones.
Para una compañía que no puede detener una línea de producción por falta de embalaje, contar con proveedores capaces de mantener un suministro estable adquiere especial importancia.
Una trayectoria de 69 años dentro de la industria mexicana
Grupak lleva 69 años de operación ininterrumpida, de acuerdo con la información proporcionada por la empresa. Su historia comenzó en 1957 y se ha desarrollado alrededor de las industrias de fibra, papel y cartón corrugado.
Durante ese tiempo, las necesidades de empaque han cambiado junto con la economía mexicana. Una empresa manufacturera actual trabaja con cadenas de distribución más amplias, mayores exigencias logísticas y una variedad de productos que requiere soluciones de embalaje cada vez más específicas.
La compañía cuenta con más de 1,800 colaboradores y una operación distribuida en 13 ubicaciones a nivel nacional: 3 plantas de corrugado y 2 plantas de papel, 6 centros abastecedores, una planta de empaque digital, su unidad de generación de energía (Grupak Energía) y sus oficinas corporativas.
La ubicación resulta relevante por la concentración de actividades industriales y comerciales en el centro del país. Para un fabricante de materiales de empaque, estar cerca de distintos mercados facilita la conexión entre las plantas y las empresas que necesitan recibir sus pedidos.
No se trata únicamente de una cuestión de distancia. Una red productiva distribuida en varias entidades permite atender necesidades de fabricantes, distribuidores y compañías comerciales que operan en diferentes puntos del país.
Más de 300 mil toneladas de papel reciclado al año
Las cifras ayudan a entender mejor el tamaño de la operación.
De acuerdo con los datos proporcionados para este artículo, Grupak produce más de 300,000 toneladas de papel reciclado al año y más de 234,000 toneladas de cartón corrugado.
El dato importa porque la actividad de la empresa no termina en la fabricación de cajas. Su operación conecta distintas etapas: recuperación de fibra, fabricación de papel y producción posterior de empaques de cartón corrugado. La compañía describe este modelo como una operación integrada verticalmente y señala que tanto su papel como sus empaques utilizan material reciclado.
Integrar estas etapas permite tener mayor control sobre diferentes fases del proceso de fabricación. Eso no elimina los riesgos propios de cualquier actividad industrial, pero puede aportar mayor previsibilidad a la producción.
Para las empresas que reciben los empaques, esa continuidad tiene una consecuencia práctica: facilita la planificación de sus propios procesos y reduce la dependencia de decisiones que quedan fuera de su operación.
Por eso, la capacidad de un fabricante no se mide únicamente por las toneladas que produce. También importa su capacidad para incorporarse de forma estable a las operaciones de otros sectores.
Cuando el cartón deja de ser un producto y se convierte en infraestructura
El recorrido de una mercancía ayuda a entenderlo
Un fabricante puede producir alimentos, componentes, artículos de consumo o productos destinados a otros mercados. Una vez terminado, el producto todavía tiene que almacenarse, protegerse, agruparse y trasladarse.
Dependiendo de la mercancía, el empaque tendrá que soportar movimientos repetidos, cambios de temperatura o humedad y distintas condiciones durante el transporte.
La caja no resuelve por sí sola esos desafíos, pero sí forma parte de la infraestructura que permite afrontarlos.
La oferta de Grupak refleja esa diversidad. La empresa fabrica láminas y empaques de cartón corrugado con diferentes estructuras y resistencias, destinados a salvaguardar, transportar y almacenar productos.
En la práctica, esto significa que el empaque debe responder a una necesidad concreta. Una caja demasiado frágil puede poner en riesgo la mercancía; una solución sobredimensionada puede elevar los costos de materiales y transporte. Y si el suministro no llega a tiempo, la programación de una planta también puede verse afectada.
Por eso, el empaque ocupa un lugar dentro de la planificación de la cadena de suministro, aunque rara vez sea el elemento más visible.
La producción nacional y el reto de mantener el abastecimiento
México ha reforzado durante los últimos años su posición como destino para distintas actividades manufactureras. Ese proceso ha puesto el foco en las capacidades locales necesarias para acompañar el crecimiento de las empresas instaladas en el país.
La industria del empaque es una de ellas. La Jornada reportó en 2023 que la relocalización de actividades manufactureras estaba generando nuevas oportunidades para los fabricantes de envases y embalajes, debido a la necesidad de suministrar materiales a las compañías que llegaban o ampliaban operaciones en territorio mexicano.
El desafío no consiste únicamente en fabricar más. También hay que responder a una demanda que puede cambiar con rapidez y que depende del comportamiento de otras industrias.
Tener proveedores próximos a los centros de operación puede facilitar la coordinación cuando una empresa necesita ajustar volúmenes, modificar especificaciones o responder a cambios en la demanda. La cercanía no elimina los riesgos de abastecimiento, pero sí puede simplificar parte de la gestión.
Ahí es donde las compañías con infraestructura propia y procesos integrados adquieren un papel dentro de un ecosistema productivo más amplio.
Papel reciclado y producción: una relación que también cambia
El crecimiento de la industria del empaque ocurre al mismo tiempo que aumenta la presión para reducir el impacto ambiental de los materiales utilizados.
En el caso del cartón, una parte de la respuesta pasa por recuperar fibras e incorporarlas nuevamente a los procesos productivos. Para un fabricante de papel y cartón, el uso de material reciclado no es un elemento accesorio: forma parte de la propia actividad industrial.
Grupak señala que trabaja con papel 100 por ciento reciclado y que, al cierre de 2024, había reciclado 271 mil toneladas de residuos. También reporta que trata la totalidad del agua utilizada en sus procesos operativos y que utiliza energía limpia.
En Hidalgo, la empresa desarrolla además “Raíces que Permanecen”, un proyecto de restauración ambiental que contempla 35 hectáreas y la reforestación de 5,600 plantas nativas.
Estas iniciativas se incorporan a una actividad industrial en la que el uso de recursos y la gestión de residuos forman parte de los retos que acompañan al crecimiento de la producción.
Una infraestructura que pocas veces se ve
Cuando un consumidor abre una caja, probablemente piensa en el producto que acaba de recibir y no en todo lo que ocurrió antes de que ese empaque llegara hasta sus manos.
Pero detrás hay una cadena de decisiones: qué material utilizar, dónde producirlo, cómo trasladarlo, cuándo entregarlo y qué características debe tener para proteger la mercancía.
Esa infraestructura rara vez ocupa los titulares, aunque resulta necesaria para que otras actividades económicas puedan funcionar.
El caso de Grupak permite observarlo desde la experiencia de una empresa mexicana con 69 años de trayectoria, más de 1,800 colaboradores y una capacidad anual superior a 300 mil toneladas de papel reciclado y 234 mil toneladas de cartón corrugado.
Su actividad no representa por sí sola la totalidad de la industria nacional, pero sí muestra el papel que pueden desempeñar los fabricantes de papel y empaque dentro de las cadenas productivas.
En una economía donde manufactura, comercio y logística están cada vez más conectados, disponer de capacidad para producir y suministrar materiales esenciales tiene un valor que va más allá del producto terminado.
Al final, una caja sigue siendo una caja. Pero vista desde la industria, también es uno de los eslabones que permiten que una mercancía salga de una fábrica, atraviese una cadena logística y llegue a su destino.
Para conocer más sobre las soluciones de Grupak, puede consultarse en grupak.com.mx
Contenido Patrocinado
17 de septiembre de 2026 15:01
Ciudad de México. Una caja de cartón rara vez llama la atención. Está en los almacenes, en los camiones de reparto, en los supermercados y, cada vez con mayor frecuencia, en las puertas de los hogares. Sin embargo, antes de llegar hasta ahí tuvo que formar parte de una cadena industrial que comienza mucho antes de que un producto esté listo para su venta.
Para sectores como alimentos, manufactura, comercio y bienes de consumo, disponer de empaques en el momento adecuado puede ser tan importante como contar con materias primas o capacidad de producción. Una mercancía terminada todavía necesita almacenarse, protegerse y trasladarse. En ese recorrido, el cartón corrugado cumple una función que suele pasar inadvertida hasta que falta.
La evolución reciente de la industria del empaque en México refleja esa importancia. La relocalización de actividades manufactureras y el crecimiento de diferentes mercados han incrementado las necesidades de envases y embalajes. La Jornada ha documentado cómo el llamado nearshoring abrió oportunidades para este sector, ya que la llegada o expansión de actividades productivas también demanda cajas de cartón y otros materiales.
En este escenario, la cadena de suministro de cartón corrugado forma parte de una conversación más amplia sobre capacidad industrial, abastecimiento y continuidad de las operaciones.
Un caso que permite observar esta dinámica es Grupak, empresa mexicana con más de seis décadas de trayectoria en las industrias de fibra, papel y cartón corrugado. La compañía fue fundada en 1957 y mantiene una operación integrada que abarca la fabricación de papel y empaques.
El empaque, un eslabón que conecta distintas industrias
Cuando se habla de cadenas de suministro suelen aparecer conceptos como transporte, puertos, materias primas, almacenes o fábricas. El empaque queda muchas veces en segundo plano, pese a que interviene en varias etapas del recorrido de un producto.
Una caja de cartón corrugado puede proteger mercancías durante el almacenamiento, facilitar su manipulación y acompañarlas durante el transporte hasta un centro de distribución o un punto de venta. Según el sector y el producto, también debe responder a exigencias concretas de resistencia, humedad, peso o dimensiones.
Por eso, el suministro de estos materiales está directamente relacionado con la actividad de otras empresas. Una caja no determina por sí sola el funcionamiento de una cadena productiva, pero sí es uno de los elementos que deben estar disponibles y coordinarse a tiempo para que el proceso continúe.
La situación de esta industria también está ligada a los cambios que atraviesa la manufactura mexicana. En 2026, los indicadores del sector han mostrado variaciones en producción, pedidos e inventarios de insumos, reflejo de un entorno en el que las empresas siguen ajustando sus operaciones.
Para una compañía que no puede detener una línea de producción por falta de embalaje, contar con proveedores capaces de mantener un suministro estable adquiere especial importancia.
Una trayectoria de 69 años dentro de la industria mexicana
Grupak lleva 69 años de operación ininterrumpida, de acuerdo con la información proporcionada por la empresa. Su historia comenzó en 1957 y se ha desarrollado alrededor de las industrias de fibra, papel y cartón corrugado.
Durante ese tiempo, las necesidades de empaque han cambiado junto con la economía mexicana. Una empresa manufacturera actual trabaja con cadenas de distribución más amplias, mayores exigencias logísticas y una variedad de productos que requiere soluciones de embalaje cada vez más específicas.
La compañía cuenta con más de 1,800 colaboradores y una operación distribuida en 13 ubicaciones a nivel nacional: 3 plantas de corrugado y 2 plantas de papel, 6 centros abastecedores, una planta de empaque digital, su unidad de generación de energía (Grupak Energía) y sus oficinas corporativas.
La ubicación resulta relevante por la concentración de actividades industriales y comerciales en el centro del país. Para un fabricante de materiales de empaque, estar cerca de distintos mercados facilita la conexión entre las plantas y las empresas que necesitan recibir sus pedidos.
No se trata únicamente de una cuestión de distancia. Una red productiva distribuida en varias entidades permite atender necesidades de fabricantes, distribuidores y compañías comerciales que operan en diferentes puntos del país.
Más de 300 mil toneladas de papel reciclado al año
Las cifras ayudan a entender mejor el tamaño de la operación.
De acuerdo con los datos proporcionados para este artículo, Grupak produce más de 300,000 toneladas de papel reciclado al año y más de 234,000 toneladas de cartón corrugado.
El dato importa porque la actividad de la empresa no termina en la fabricación de cajas. Su operación conecta distintas etapas: recuperación de fibra, fabricación de papel y producción posterior de empaques de cartón corrugado. La compañía describe este modelo como una operación integrada verticalmente y señala que tanto su papel como sus empaques utilizan material reciclado.
Integrar estas etapas permite tener mayor control sobre diferentes fases del proceso de fabricación. Eso no elimina los riesgos propios de cualquier actividad industrial, pero puede aportar mayor previsibilidad a la producción.
Para las empresas que reciben los empaques, esa continuidad tiene una consecuencia práctica: facilita la planificación de sus propios procesos y reduce la dependencia de decisiones que quedan fuera de su operación.
Por eso, la capacidad de un fabricante no se mide únicamente por las toneladas que produce. También importa su capacidad para incorporarse de forma estable a las operaciones de otros sectores.
Cuando el cartón deja de ser un producto y se convierte en infraestructura
El recorrido de una mercancía ayuda a entenderlo
Un fabricante puede producir alimentos, componentes, artículos de consumo o productos destinados a otros mercados. Una vez terminado, el producto todavía tiene que almacenarse, protegerse, agruparse y trasladarse.
Dependiendo de la mercancía, el empaque tendrá que soportar movimientos repetidos, cambios de temperatura o humedad y distintas condiciones durante el transporte.
La caja no resuelve por sí sola esos desafíos, pero sí forma parte de la infraestructura que permite afrontarlos.
La oferta de Grupak refleja esa diversidad. La empresa fabrica láminas y empaques de cartón corrugado con diferentes estructuras y resistencias, destinados a salvaguardar, transportar y almacenar productos.
En la práctica, esto significa que el empaque debe responder a una necesidad concreta. Una caja demasiado frágil puede poner en riesgo la mercancía; una solución sobredimensionada puede elevar los costos de materiales y transporte. Y si el suministro no llega a tiempo, la programación de una planta también puede verse afectada.
Por eso, el empaque ocupa un lugar dentro de la planificación de la cadena de suministro, aunque rara vez sea el elemento más visible.
La producción nacional y el reto de mantener el abastecimiento
México ha reforzado durante los últimos años su posición como destino para distintas actividades manufactureras. Ese proceso ha puesto el foco en las capacidades locales necesarias para acompañar el crecimiento de las empresas instaladas en el país.
La industria del empaque es una de ellas. La Jornada reportó en 2023 que la relocalización de actividades manufactureras estaba generando nuevas oportunidades para los fabricantes de envases y embalajes, debido a la necesidad de suministrar materiales a las compañías que llegaban o ampliaban operaciones en territorio mexicano.
El desafío no consiste únicamente en fabricar más. También hay que responder a una demanda que puede cambiar con rapidez y que depende del comportamiento de otras industrias.
Tener proveedores próximos a los centros de operación puede facilitar la coordinación cuando una empresa necesita ajustar volúmenes, modificar especificaciones o responder a cambios en la demanda. La cercanía no elimina los riesgos de abastecimiento, pero sí puede simplificar parte de la gestión.
Ahí es donde las compañías con infraestructura propia y procesos integrados adquieren un papel dentro de un ecosistema productivo más amplio.
Papel reciclado y producción: una relación que también cambia
El crecimiento de la industria del empaque ocurre al mismo tiempo que aumenta la presión para reducir el impacto ambiental de los materiales utilizados.
En el caso del cartón, una parte de la respuesta pasa por recuperar fibras e incorporarlas nuevamente a los procesos productivos. Para un fabricante de papel y cartón, el uso de material reciclado no es un elemento accesorio: forma parte de la propia actividad industrial.
Grupak señala que trabaja con papel 100 por ciento reciclado y que, al cierre de 2024, había reciclado 271 mil toneladas de residuos. También reporta que trata la totalidad del agua utilizada en sus procesos operativos y que utiliza energía limpia.
En Hidalgo, la empresa desarrolla además “Raíces que Permanecen”, un proyecto de restauración ambiental que contempla 35 hectáreas y la reforestación de 5,600 plantas nativas.
Estas iniciativas se incorporan a una actividad industrial en la que el uso de recursos y la gestión de residuos forman parte de los retos que acompañan al crecimiento de la producción.
Una infraestructura que pocas veces se ve
Cuando un consumidor abre una caja, probablemente piensa en el producto que acaba de recibir y no en todo lo que ocurrió antes de que ese empaque llegara hasta sus manos.
Pero detrás hay una cadena de decisiones: qué material utilizar, dónde producirlo, cómo trasladarlo, cuándo entregarlo y qué características debe tener para proteger la mercancía.
Esa infraestructura rara vez ocupa los titulares, aunque resulta necesaria para que otras actividades económicas puedan funcionar.
El caso de Grupak permite observarlo desde la experiencia de una empresa mexicana con 69 años de trayectoria, más de 1,800 colaboradores y una capacidad anual superior a 300 mil toneladas de papel reciclado y 234 mil toneladas de cartón corrugado.
Su actividad no representa por sí sola la totalidad de la industria nacional, pero sí muestra el papel que pueden desempeñar los fabricantes de papel y empaque dentro de las cadenas productivas.
En una economía donde manufactura, comercio y logística están cada vez más conectados, disponer de capacidad para producir y suministrar materiales esenciales tiene un valor que va más allá del producto terminado.
Al final, una caja sigue siendo una caja. Pero vista desde la industria, también es uno de los eslabones que permiten que una mercancía salga de una fábrica, atraviese una cadena logística y llegue a su destino.
Para conocer más sobre las soluciones de Grupak, puede consultarse en grupak.com.mx
Ventas de la Antad repuntan en agosto
Este jueves la Antad informó que, al cierre de agosto, las ventas en tiendas iguales, que son aquellas que llevan por los menos 12 meses en operación, incrementaron 1.7 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado. Foto: Cuartoscuro / Archivo Foto autor
Julio Gutiérrez
17 de septiembre de 2026 15:41
Ciudad de México. El consumo de los mexicanos sigue al alza y las ventas reportadas por la Asociación Nacional de Tiendas de Servicio y Departamentales (Antad) lo confirman.
Este jueves la Antad informó que, al cierre de agosto, las ventas en tiendas iguales, que son aquellas que llevan por los menos 12 meses en operación, incrementaron 1.7 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado.
Por su parte, en tiendas totales, que incluye a todos aquellos establecimientos que abrieron en los últimos 12 meses, despuntaron 4.2 por ciento respecto a agosto del año previo.
La Antad precisó que estos resultados se dieron aún cuando agosto tuvo un viernes menos con respecto a 2025.
Las ventas de la Antad son un importante termómetro sobre el consumo de los hogares y de la actividad económica, toda vez que reflejan, en buena medida, en qué situación se encuentra el poder adquisitivo de las familias.
Entre sus afiliados están algunas de las cadenas comerciales más visitadas por las familias, tales como La Comer, Soriana, Chedraui, 7 Eleven, Liverpool, El Palacio de Hierro, Coppel, Sears, Sanborns, entre otras.
Comparación anual
De acuerdo con los datos, en el caso de las tiendas iguales en el acumulado de enero a agosto, las ventas despuntaron 1.5 por ciento respecto al mismo lapso de 2025.
Por su parte, en tiendas totales, las ventas se incrementaron en 3.7 por ciento si se compara con lo reportado entre enero y agosto del año pasado.
SCHP: reducción del déficit es una etapa dentro de una trayectoria multianual
En tanto, la SHCP detalló que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) pasarán de 4.1 por ciento del pib en 2026 a 3.9 por ciento en 2027, con una reducción acumulada de 1.9 puntos porcentuales respecto de 2024. Foto: Cuartoscuro / Archivo Foto autor
Jessika Becerra
17 de septiembre de 2026 17:03
El objetivo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico (SCHP) de reducción de déficit fiscal a 3.9 por ciento del producto interno bruto en el 2027 constituye una etapa dentro de una trayectoria multianual y no una posición fiscal terminal, destacó hoy la dependencia.
En un comunicado sobre los comentarios que hizo la calificadora Fitch de la propuesta de presupuesto económico para el próximo año, Hacienda sostuvo que el objetivo es preservar una trayectoria sostenible de la deuda mediante metas realistas, mayores ingresos permanentes y una ejecución responsable del gasto.
En tanto Fitch, dijo en su reporte que la propuesta del gobierno federal para reducir el déficit fiscal es moderada y aún deja dudas sobre la expectativas de alcanzar una consolidación fiscal que frene el aumento de la deuda como proporción del pib a lo largo del tiempo, lo cual representa un riesgo para la calificación soberana.
Recordó que el pasado 8 de septiembre, la SHCP presentó a la Cámara de Diputados la propuesta de presupuesto para 2027, donde se fijó un déficit fiscal de 4.1 por ciento del pib para 2026 que reduzca a 3.9 por ciento del pib en el 2027.
“Este objetivo es menos ambicioso que el del 3.5 por ciento establecido en las directrices presupuestarias previas a los criterios de abril”, mencionó la institución financiera.
“La consolidación prevista es relativamente modesta, y se necesitará un esfuerzo mayor en los años siguientes para estabilizar la deuda”, agregó.
En tanto, la SHCP detalló que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) pasarán de 4.1 por ciento del pib en 2026 a 3.9 por ciento en 2027, con una reducción acumulada de 1.9 puntos porcentuales respecto de 2024.
“Para la Secretaría de Hacienda, esta trayectoria privilegia una consolidación gradual y compatible con el crecimiento. Un ajuste fiscal excesivamente acelerado podría afectar la actividad económica y la inversión productiva, debilitando a su vez los ingresos públicos y la dinámica de la deuda respecto al pib”, comentó.
Fitch proyecta que la deuda pública federal de México alcance 58.0 por ciento del pib en 2026, mientras que la deuda del gobierno general llegará al 57.3 por ciento,
Según sus estimaciones de Fitch, se necesitaría un ratio de endeudamiento público de alrededor del 2.5 por ciento para estabilizar la deuda, aproximadamente 1.5 puntos porcentuales por debajo del objetivo presupuestario de 2027.
“Lograrlo podría requerir un ajuste aún mayor, considerando el crecimiento inercial de las pensiones y otros gastos sociales”, apuntó.
No obstante, Fitch mencionó que la propuesta presupuestaria de México para 2027 ofrece un enfoque más creíble para la consolidación fiscal, ya que se basa en medidas para aumentar los ingresos y en supuestos económicos más realistas que los presupuestos anteriores.