Jorge Caballero
07 de agosto de 2026 09:04
La supuesta pérdida de gravedad de siete segundos que sufrirá la Tierra el 12 de agosto ha causado una alarmante preocupación en las redes sociales volviéndose viral, y no es para menos porque andar flotando o hasta salir al espacio exterior es un asunto que merece toda nuestra atención, porque como dicen los que saben: “Si es duro subir mucho, más dura es la caída”.
¡Que no cunda el pánico! Desde el pasado enero la NASA desmintió rotundamente esta información, precisando: “La fuerza gravitacional de nuestro planeta es constante y depende de su masa total, por lo que es físicamente imposible que se apague o interrumpa”.
El mito sobre la pérdida de siete segundos de gravedad provino de un video falso en TikTok e Instagram donde se aseguraba en el archivo secreto Proyecto Anchor, de la NASA, que se generarían “ondas gravitacionales por el choque de agujeros negros y como resultado anularían la gravedad de la Tierra”. Cabe mencionar que el 12 de agosto sí ocurrirá un eclipse solar total visible en gran parte del hemisferio norte, un fenómeno normal que no altera la gravedad.
Las noticias catastróficas del fin del mundo han acompañado a la humanidad y aunque siempre resultan falsas, cómo entretienen. Como sucedió en 2012 con la falsa creencia basada en el fin de lo tiempos según auguraba el calendario maya, que generó pánico global y teorías de conspiración sin ninguna base real.
El mundo siguió girando y la falsa creencia sirvió para que Hollywood hiciera una película, porque “hay que ser morbosos, pero con gusto”.
Otro episodio del fin del mundo se suscitó en 2000, llamado Efecto 2000 o Y2K: se creía que ocurriría un error informático en las computadoras de todo el orbe. Resulta que las máquinas usaban los últimos dos dígitos para marcar el año y comenzó el rumor de que al llegar a doble cero las compus regresarían a 1900 y no al 2000, provocando un desastre mundial.
Hasta Los Simpons le dedicaron un capítulo al Y2K.
No hay que olvidar la famosa transmisión radial, basada en el libro La guerra de los mundos, que hizo el cineasta Orson Welles la noche de Halloween de 1938. Utilizando un formato de noticiero, Welles adaptó la novela de H.G. Wells y lo dotó de una verosimilitud pasmosa. Utilizando supuestos boletines de prensa urgentes interrumpió un programa radiofónico de música en vivo de la cadena CBS, sobre una invasión alienígena, provocando una histeria colectiva en millones de radioescuchas de Nueva York y Nueva Jersey.
Una de las creencias persistentes en varias épocas de la historia es la predicción de Nostradamus sobre el fin de los tiempos, pero lo que no dijo el astrólogo francés fue la fecha de cuándo ocurriría el suceso. Eso sí: aseguró que habrá un cataclismo cuando llegue un papa negro. Según la predicción, tras la llegada al Vaticano de un papa anciano o extranjero, el siguiente sumo pontífice sería un papa negro, que marcaría el fin de los tiempos; cabe precisar que el famoso prestidigitador no se refería al color de su piel, sino al apodo histórico del líder de la Compañía de Jesús (los jesuitas), quienes usan vestimenta de ese color.
Antes de que se despeje la incógnita sobre si ocurrirá un cataclismo que extinga la vida en el planeta, hay que recurrir a popular sentencia dialéctica: “¡Ni se puede creer ni se puede dudar!”
Usan IA para crear virus completamente nuevos, una tendencia que podría ser peligrosa, advierten científicos
En este trabajo, los científicos utilizaron modelos de lenguaje genómico, similares a los grandes modelos de lenguaje que impulsan chatbots como ChatGPT. Con estas herramientas, pudieron diseñar miles de genomas potencialmente funcionales para bacteriófagos y luego crear 300 de ellos en el laboratorio, probando su eficacia contra la bacteria E. coli en una placa de cultivo.
Imagen creada con ChatGPT Foto autor
'The Independent'
07 de agosto de 2026 12:25
Por primera vez en la historia, se utilizó la inteligencia artificial para crear nuevos virus, y los investigadores advirtieron que podría ser el comienzo de una tendencia nueva y peligrosa.
En el nuevo estudio, los investigadores utilizaron un sistema de inteligencia artificial para crear bacteriófagos, virus que infectan bacterias y se utilizan para tratar infecciones. Según los científicos, estos virus recién desarrollados son capaces de eliminar bacterias E. coli que no podían ser tratadas con virus naturales.
Sin embargo, los científicos advirtieron de que esto podría suponer un punto de inflexión nuevo y peligroso en materia de seguridad. La tecnología parece estar avanzando más rápido que la capacidad para utilizarla de forma segura, advirtieron expertos ajenos al estudio.
“Si bien esto resulta prometedor para las aplicaciones en ciencias de la vida, también plantea interrogantes urgentes sobre bioseguridad y bioprotección”, escribieron Tom Inglesby y Moritz Hanke, del Centro para la Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore. “Ahora existe la capacidad de componer genomas virales mediante IA generativa; lo que falta es la gobernanza para gestionarla de forma segura”.
Los científicos responsables del estudio reconocieron el peligro potencial del trabajo. Instaron a quienes participen en investigaciones similares a “consultar con profesionales de seguridad durante todo el proyecto”.
“Como destacan los autores, esto plantea serias preocupaciones regulatorias y de seguridad, por decir lo menos”, afirmó Simon Clarke, profesor adjunto de microbiología celular en la Universidad de Reading. “Si bien este tipo de trabajo suele estar estrictamente regulado, es tranquilizador que estos científicos hayan demostrado mayor prudencia al establecer importantes medidas de seguridad, pero no hay garantía de que todos los demás científicos que intenten hacer algo similar sean tan cuidadosos”.
Sin embargo, los investigadores se mostraron entusiasmados por los efectos potencialmente vitales de este trabajo, que surge en medio del temor de que los antibióticos dejen de ser útiles para tratar algunas enfermedades. “El aumento de la resistencia a los antibióticos podría llevarnos a un escenario potencialmente sombrío de enfermedades infecciosas intratables para 2050”, afirmó Jasna Rakonjac, de la Facultad de Tecnología Alimentaria y Ciencias Naturales de la Universidad de Massey.
En este trabajo, los científicos utilizaron modelos de lenguaje genómico, similares a los grandes modelos de lenguaje que impulsan chatbots como ChatGPT. Con estas herramientas, pudieron diseñar miles de genomas potencialmente funcionales para bacteriófagos y luego crear 300 de ellos en el laboratorio, probando su eficacia contra la bacteria E. coli en una placa de cultivo.
En esos experimentos se encontraron 16 genomas funcionales, con una variedad de estructuras diferentes. Los científicos los combinaron en un “cóctel” capaz de eliminar rápidamente las bacterias que habían desarrollado resistencia a los bacteriófagos naturales.
Los modelos de IA se entrenaron con datos genéticos de dos millones de bacteriófagos para poder generar especies nuevas y hasta entonces desconocidas. Dicho entrenamiento no incluyó el código genético de virus capaces de infectar plantas, humanos u otros animales, con el fin de evitar el diseño de virus peligrosos.
Sin embargo, los expertos advirtieron que no había garantía de que los trabajos futuros mantuvieran las mismas medidas de seguridad. Esto podría dar lugar a nuevos virus capaces de infectar a los humanos y que tal vez no podamos contener, señalaron.
Algunos científicos ajenos al proyecto señalaron que el trabajo aún era relativamente modesto y que todavía no estaba claro qué tan bien funcionaría el proceso con genomas más complejos. Sin embargo, indicaron que podrían producirse nuevos avances en el futuro.
“Si bien se trata de genomas de bacteriófagos relativamente pequeños, su importancia trasciende con creces el ámbito de los fagos”, afirmó Patrick Cai, de la Universidad de Manchester. “Esto sugiere que los modelos de lenguaje genómico están empezando a comprender los principios de diseño codificados por la evolución, lo que abre la puerta a la escritura genómica asistida por IA. El próximo reto consiste en aplicar estos enfoques a genomas mucho más grandes y complejos, garantizando al mismo tiempo que cada predicción computacional se corresponda con una validación experimental rigurosa”.
El trabajo se describe en un nuevo artículo titulado Generative design of bacteriophages with genome language models publicado en la revista Science.
Diseña UNAM simulador gástrico para evaluar la eficacia de medicamentos
El equipo de investigadores del ICAT, que fue financiado por la máxima casa de estudios, también creó el banco de pruebas para la disolución de los fármacos, del cual solicitarán autorización de la patente. Foto PAHO /Archivo Foto autor
Ángeles Cruz Martínez
07 de agosto de 2026 08:16
La evaluación del tiempo que tarda un medicamento en disolverse y llegar al torrente sanguíneo es fundamental para determinar su eficacia, lo cual se podrá realizar con el simulador gástrico diseñado en el Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas (ICAT) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirmó el director Gabriel Ascanio.
Luego de 12 años de trabajo, el dispositivo que simula el funcionamiento del cuerpo humano está en la parte final de su desarrollo. Se puede usar para determinar si los medicamentos genéricos actúan contra las enfermedades igual que los innovadores. El equipo es igual a un ducto gástrico que va desde la boca al esófago, estómago e intestinos.
En ese trayecto analiza el proceso de desintegración de las medicamentos (disolución) y el tiempo que tarda para que el ingrediente activo pase al torrente sanguíneo (biodisponibilidad) e inicie su actividad terapéutica. Esos indicadores son determinantes para saber si el producto funciona o no, comentó Ascanio.
El prototipo se presentará en la Expo Med Hospitalar, que se realizará del 18 al 21 de agosto en el Centro Banamex, donde se reunirán fabricantes de dispositivos médicos para presentar las innovaciones del sector.
Ascanio comentó que en Países Bajos se diseñó un dispositivo parecido, aunque fisiológicamente no se parece al cuerpo humano. El creado en la UNAM tiene la misma forma del estómago, como una letra J ,y está hecho de silicona, por lo que se expande y contrae como si fuera real.
El equipo de investigadores del ICAT, que fue financiado por la máxima casa de estudios, también creó el banco de pruebas para la disolución de los fármacos, del cual solicitarán autorización de la patente.
Indicó que hasta ahora, el costo de la investigación y diseño del dispositivo es de 4.5 millones de pesos, que se han destinado en becas y adquisición de materias primas.
Con la información sobre el tiempo de disolución y biodisponibilidad se pueden tomar decisiones para reformular los medicamentos, alimentos y productos nutricionales que tienen periodos prolongados de digestión.
El simulador gástrico tiene el potencial de mejorar la calidad de las pruebas que solicita la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios para autorizar registros sanitarios de genéricos.
Ascanio explicó que el banco de pruebas se utiliza para verificar el proceso de disolución como si se tratara del cuerpo humano, a diferencia de los estudios actuales, que consisten en colocar el medicamento en un recipiente con agua a 37 grados (lo más parecido a la temperatura corporal) y agitarlo. En el laboratorio se observa el tiempo que tarda en disolverse.
Con el simulador gástrico es muy probable que algunos productos farmacéuticos no pasarían el examen, porque “nosotros no tenemos un agitador en el estómago. Es un órgano que se comprime y expande, es un vaivén, y así se mezcla y disuelve el medicamento”.
“El próximo eclipse solar total, experiencia compartida que nos conecta con el universo”: ESA
Durante un eclipse solar total, la Luna se sitúa directamente frente al Sol bloqueando la mayor parte de su luz y permitiendo observar la atmósfera solar. Foto Europa Press Foto autor
Europa Press
07 de agosto de 2026 07:33
Madrid. La Agencia Espacial Europea (ESA) organizará una serie de actividades en torno al eclipse del próximo miércoles, combinando divulgación científica, participación ciudadana y recursos educativos.
Ese día, Europa vivirá un acontecimiento astronómico excepcional, cuando un eclipse solar total atraviese parte del continente y convierta a España en uno de los principales puntos de observación del fenómeno. El eclipse también será visible desde Groenlandia, Islandia y pequeñas zonas del noreste de Portugal, mientras otras partes de Europa podrán ver un eclipse solar parcial.
Durante un eclipse solar total, la Luna se sitúa directamente frente al Sol, bloqueando la mayor parte de su luz y permitiendo observar la atmósfera solar. Se trata de un espectáculo excepcional, visible por última vez desde Europa continental en 2006.
Durante el próximo eclipse, España contará con la mayor zona de toda Europa, ofreciendo condiciones privilegiadas de observación a medida que el eclipse atraviese el país de oeste a este y continúe sobre las Islas Baleares. Éste será el primer eclipse solar total visible desde la España peninsular desde 1905, y el primero de los tres eclipses solares visibles desde el país entre 2026 y 2028.
Como experiencia compartida en toda Europa, el eclipse representa un momento único para que millones de personas presencian juntas este raro fenómeno natural. También ofrece la oportunidad de acercar al público de primera mano la investigación solar y espacial que se desarrolla actualmente en Europa, incluyendo misiones de la ESA que estudian el Sol y su interacción con la Tierra, como Solar Orbiter, Smile o Proba 3.
La profesora Carole Mundell, directora de Ciencia de la ESA, explicó que un eclipse solar total “es uno de esos momentos excepcionales en los que millones de personas pueden mirar al cielo al mismo tiempo y sentir tanto asombro como curiosidad.
“Es una experiencia compartida que nos conecta con el universo y nos recuerda que el deseo de explorar y comprender es una de las grandes fortalezas de la humanidad. Las misiones científicas de la ESA han viajado al espacio profundo para investigar directamente la física del Sol y sus efectos sobre la Tierra. Momentos como éste nos permiten acercar la ciencia y la tecnología espaciales a la sociedad, inspirar a las generaciones futuras y unir a personas de toda Europa a través de la emoción del descubrimiento”, manifestó.
La ESA ofrecerá una retransmisión en directo desde el Observatorio Astrofísico de Javalambre en Teruel, una instalación astronómica de primer nivel situada dentro de la franja de la totalidad del eclipse.
La mesa reunirá a expertos para explicar la ciencia detrás del fenómeno y su relevancia más allá de la observación astronómica. La retransmisión estará disponible en inglés a través de la Web Tv de la ESA y YouTube y estará presentada por la científica y divulgadora espacial Maggie Aderin.
Al mismo tiempo, la ESA está preparando un programa de observación pública en la ciudad de León, en colaboración con la Universidad de León y el ayuntamiento. La iniciativa quiere acercar a la ciudadanía la ciencia detrás del eclipse.
El programa ofrecerá charlas divulgativas sobre ciencia solar y misiones espaciales a cargo de expertos de la ESA, además de actividades educativas y conexiones con la retransmisión en directo de la Agencia. Todo el programa se desarrollará en español.
La ESA ha elaborado asimismo un kit educativo específico sobre el eclipse, disponible en inglés y español a través de las plataformas de la agencia.
Los materiales están diseñados para docentes y profesionales de divulgación, con contenidos adaptados a diferentes niveles educativos.
Incluyen explicaciones claras sobre el eclipse, recomendaciones para observarlo de una forma segura y recursos listos para usar que sirven de apoyo a las actividades con estudiantes y público en general. El dosier educativo se complementará en los próximos meses con una serie de artículos y videos divulgativos.