viernes, 28 de agosto de 2026

Promete Netanyahu seguir con la ocupación de territorio palestino.

La aviación israelí destruyó un centro de distribución de ayuda humanitaria en Deir al Balah, en el centro de la franja de Gaza. Foto Ap   Foto autor
Afp, Europa Press, Reuters y Sputnik
27 de agosto de 2026 08:45
Jerusalén. El primer ministro de Israel y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, prometió ayer continuar con los asentamientos en el territorio palestino ocupado, a pesar de la creciente presión internacional, luego de que sus fuerzas asaltaron el Centro de Entrenamiento de Qalandia, gestionado por la agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (Unrwa) en Cisjordania.
António Guterres, secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), reclamó a las autoridades israelíes cesar “de inmediato su injerencia en las instalaciones de la Unrwa”, y que “desocupen, devuelvan y restablezcan sin demora todas las instalaciones afectadas”, mientras Tel Aviv subrayó que “la Unrwa nunca tuvo derechos de propiedad sobre la instalación y la ocupaba de forma ilegal”.
Durante un acto con colonos en Jerusalén, Netanyahu indicó que la expansión de los asentamientos es “un logro del gobierno. No podemos ignorar los números: 104 comunidades establecidas y formalizadas, junto a 160 granjas. Hay más en camino”, sostuvo y ensalzó el papel que juegan los propios colonos en estas labores para “materializar la visión de la tierra de Israel”.
Netanyahu mostró con orgullo un mapa lleno de puntos que representan asentamientos en Cisjordania, incluido Jerusalén Este.
Aseveró: “cuando veo el mapa observo puntos, puntos, puntos, cubriéndolo todo. Sé que no sólo garantizamos nuestra existencia en el presente, sino la existencia del pueblo de Israel en el futuro”.
Agregó: “parte se hizo durante la administración estadunidense previa –encabezada por el demócrata Joe Biden– y parte durante el actual gobierno. No es fácil. La tierra de Israel se adquiere a través del sufrimiento. A veces son sonrisas, otras, con disputas, pero es adquirida”.
Las palabras de Netanyahu llegan tras las críticas internacionales a los planes de Israel para expandir los asentamientos en el bloque E1 y al aumento de los ataques por parte de colonos contra palestinos.
El derecho internacional considera ilegales todos los asentamientos en territorios palestinos ocupados.
Israel crea milicias armadas
Una investigación de Haaretz, basada en testimonios de soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), fuentes en Gaza e imágenes satelitales, reveló cómo Israel crea una red de milicias armadas en el enclave palestino para mantener sus operaciones militares en ese territorio.
De acuerdo con el medio, las FDI y el Shin Bet brindan apoyo a las milicias debido a su oposición a Hamas, y mantienen estrechos vínculos, incluido el suministro de artillería y drones.
Un funcionario de la Casa Blanca declaró a Al Jazeera que “los políticos israelíes adoptarán la postura que deseen” al ser consultado si el Trump apoya los asentamientos.

Aumenta Israel tropas en Cisjordania; busca borrar herencia árabe en Jerusalén, acusan
Afp y Europa Press
Periódico La Jornada   Viernes 28 de agosto de 2026, p. 22
Gaza. Israel ordenó ayer aumentar el despliegue de tropas en Cisjordania reocupada, debido a las “tensiones”, al tiempo que endureció las restricciones a la circulación en varias aldeas palestinas.
“Ante las tensiones en Judea y Samaria (nombre que Tel Aviv utiliza para Cisjordania, territorio que ocupa desde 1967) y el próximo periodo festivo he ordenado elevar el nivel de alerta”, indicó el jefe de las fuerzas israelíes, Eyal Zamir, antes de explicar que una división del ejército está atenta para el despliegue de más tropas en caso de que sea necesario.
En un comunicado, manifestó que “hay muchos desafíos por delante” y subrayó que las tropas israelíes “continúan con procedimientos de batalla en todos los escenarios, desde Irán y Líbano hasta Gaza”.
La oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) saldó en 79 el número de palestinos muertos y en cerca de mil 850 los heridos a manos de las fuerzas israelíes y los colonos en lo que va de año en suelo cisjordano, una tendencia al alza desde el asalto de Hamas del 7 de octubre de 2023.
Las autoridades israelíes sustituyeron el nombre de “Puerta de Damasco” por “Puerta Antigua”, en árabe, inglés y hebreo, en los letreros públicos de Jerusalén Este, en una medida que los críticos describen como un “nuevo intento de borrar la identidad palestina de la ciudad”, informó Middle East Eye.
Haroun Nasser al Din, miembro del buró político del movimiento de resistencia islámica, afirmó en una nota oficial que sustituir los nombres históricos de la ciudad por nombres hebreos es “una falsificación de la historia y de los hechos, así como un intento desesperado por borrar la identidad islámica y árabe de Jerusalén ocupada”.
Judíos protegen a palestinos de los colonos
El movimiento israelí Bnei Abraham (los hijos de Abraham), en honor del patriarca bíblico reconocido por los tres monoteísmos –judaísmo, cristianismo e islamismo), que integra a casi una treintena de activistas judíos, acude de forma regular al territorio ocupado para tratar de proteger a los palestinos de los numerosos ataques de colonos violentos.
“Como judío y como sionista siento que lo que ocurre hoy en Cisjordania (reocupada) no es judío. Y desde luego no es moral. Por eso vengo aquí para ayudar al pueblo palestino y defender sus hogares frente a los colonos violentos”, declaró Avishai Liss, de 26 años, quien creció en una comunidad religiosa del norte de Israel y milita en el frente popular desde hace más de un año.

El cártel de los presidentes
Foto Ap   Foto autor
Ilán Semo / I
27 de agosto de 2026 00:02
¿Cómo explicar que Terry Cole, director actual de la Administración de Control de Drogas (DEA), elogió recientemente la labor de Omar García Harfuch, mientras en los mismos días el secretario de Estado, Marco Rubio, amenazaba con enviar tropas a México para combatir al narcotráfico? El reconocimiento de Cole al secretario mexicano de Seguridad y Protección Ciudadana sucedió en la 40 Conferencia Internacional para el Control de Drogas, celebrada entre el 18 y 20 de agosto en Buenos Aires. 
Desde su fundación en 1973, las relaciones entre la DEA y las otras agencias de seguridad estadunidenses no han sido fáciles y, frecuentemente, han desembocado en situaciones conflictivas. Hay historiadores que atribuyen uno de los motivos de su creación a la aparición en 1972 del libro del historiador Alfred W. McCoy: La política de la heroína en el sudeste asiático. La investigación muestra como la aerolínea secreta de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Air America, era utilizada para transportar opio y heroína desde Laos a la costa este de Estados Unidos, mientras se protegía a los capos asiáticos de las drogas, los cuales empleaban los dividendos para combatir a las guerrillas comunistas. La publicación del texto desató un escándalo de varias semanas y desafió al Congreso. McCoy fue llevado a declarar frente a una comisión especial de senadores y diputados que habían dispuesto una indagatoria al respecto. Mientras la CIA promovía el cultivo y la venta de opiáceos en las selvas de Laos y Camboya, las policías de las ciudades de Nueva Jersey, Nueva York y Massachusetts se veían sobrepasadas por el rápido crecimiento de los grupos delictivos. 
Aunque en circunstancias distintas, años después ese mismo conflicto entre la DEA y la CIA se repetía en las costas de Centroamérica. La presidencia de Reagan, que tenía vedada la venta de armas a los contras de Nicaragua, orquestó clandestinamente una triangulación entre Irán, Israel y México, en la que el opio iraní se vendía en las calles de Los Ángeles para obtener fondos destinados a armar a los grupos paramilitares que asediaban a la revolución sandinista. Es el momento del asesinato en México de Kiki Camarena, un agente de la DEA que había descubierto por azar la operación. Se culpó a los cárteles mexicanos, pero hoy sabemos que fue un crimen perpetrado por las agencias de seguridad comandadas por la propia Casa Blanca. 
Más recientemente, en Afganistán los talibanes suprimieron la producción de hachís y heroína. Tres años después de la invasión de la alianza entre Europa y Estados Unidos en búsqueda de Bin Laden, el país se convirtió en el principal productor en el mundo. La queja provino esta vez directamente de la DEA. Nadie quiso escucharla. 
Con esta misma pauta, la administración de Trump ideó una “nueva política” hacia América Latina. Sólo que el encargado de ponerla en práctica fue precisamente Marco Rubio, el secretario de Estado. En palabras de Maureen Tkacik, editora de investigación en The American Prospect: “Él es el arquitecto de la parte más cínica de la estrategia de Trump: el esquema de colocar a los capos de los cárteles de las drogas y sus compinches en la cima de los gobiernos de América Latina en nombre del combate a los cárteles de las drogas”. 
En septiembre del año pasado, Rubio vindicó la labor del presidente ecuatoriano Daniel Noboa por “haber logrado en el combate contra el narcotráfico en tan sólo dos años lo que ninguna administración previa”. Cinco meses antes, una investigación encontró que el negocio de frutas de la familia Noboa había transportado, entre 2020 y 2022, 700 kilos de cocaína a Europa envueltos en hojas de plátano. Lo mismo sucedió con el convicto Juan Orlando Hernández, que regresó indultado a Honduras para apoyar el ascenso del derechista Nasry Asfura. Ni hablar de la tenaz defensa que hizo Rubio de Álvaro Uribe en los años 90, a quien el Pentágono describió alguna vez como uno de los principales narcoterroristas de Colombia. 
Y la lista es larga. Los ya investidos como presidentes de ellos acudieron a la cita en Doral, Florida, donde se anunció la creación del Escudo de las Américas, una alianza que se propone proteger a los ciudadanos de cada país del “flagelo de la narcoviolencia”, constituida precisamente por algunas de las figuras más violentas del trasiego latinoamericano. “Imperialismo a la antigua”, comentaron algunos de los principales periódicos de la región. Un nuevo cártel, pero de presidentes, cabría agregar. 
El respaldo de Cole (actual jefe de la DEA) a García Harfuch representa, en cierta manera, un mensaje dirigido a Rubio de que la agencia antidrogas no planea enviar a sus hombres a México. Ya lo hizo durante el sexenio de Felipe Calderón y el resultado fue un desastre. También un mensaje del “Estado profundo” a la Casa Blanca en torno a su política frente a México. 
A la presidenta Claudia Sheinbaum, a García Harfuch y a la judicatura los esperan meses difíciles. En un momento de absoluto declive del rating de Trump, con elecciones intermedias en puerta, la detención súbita de una decena de presuntos narcotraficantes mexicanos aparecería como trofeo mediático sin igual, en lo que lo último en que se piensa es cómo apoyar a la sociedad mexicana frente a la violencia que la agobia. Por esto, el caso de Sinaloa se ha transformado en una situación particularmente delicada. Un tema que abordaremos en el siguiente capítulo de este texto.