domingo, 9 de agosto de 2026

La marcha de la economía estadunidense: la última.

José Antonio Rojas Nieto
La preparación de México para una nueva etapa de integración económica con Canadá y Estados Unidos suele evaluarse mediante exportaciones, inversión extranjera, empleo, tipo de cambio y crecimiento del producto. Indicadores fundamentales. Sin duda. Pero insuficientes. Para conocer nuestra verdadera posición conviene observar también la producción industrial, la capacidad productiva instalada y el grado en que esa capacidad se utiliza. A más de diversos indicadores que den cuenta de las condiciones de vida de la población.
México cuenta con una base manufacturera considerable. Automóviles y autopartes. Equipo aeroespacial. Equipo eléctrico. Aparatos electrónicos. Electrodomésticos. Dispositivos médicos. Alimentos y bebidas. Productos químicos, metálicos y de plástico. Durante más de tres décadas esta estructura se integró crecientemente a la economía estadunidense. Eso permite que hoy, una parte importante de la producción mexicana llegue rápidamente al mayor mercado del mundo.
Pero capacidad exportadora no significa necesariamente capacidad tecnológica propia. Ni integración comercial equivale automáticamente a integración productiva. Una proporción considerable de nuestras exportaciones incorpora maquinaria, componentes, materiales, patentes y servicios tecnológicos importados. México ensambla eficientemente. Produce numerosos bienes finales. Pero todavía fabrica una parte limitada de los equipos y componentes estratégicos que hacen posible esa producción.
Hay, además, una diferencia decisiva entre capacidad instalada y capacidad utilizada. Hay una diferencia fundamental entre lo que nuestras plantas podrían producir con sus equipos, instalaciones, trabajadores y organización actuales y lo que producen efectivamente. Una planta puede ampliar naves y maquinaria, pero operar parcialmente por falta de pedidos, energía, agua, crédito, insumos e, incluso, personal especializado. El desafío no es sólo atraer fábricas. El reto es que operen sostenidamente y generen encadenamientos nacionales. Las señales recientes obligan a la cautela. ¡Llaman a rebato!
Luego de la recuperación de la pandemia, los indicadores de producción no han mejorado, aunque tienden a ser “menos negativos”. Se sostienen márgenes de utilización manufacturera relativamente bajos, con mas de 10 puntos de capacidad ociosa. No estamos ante un desplome. Pero tampoco ante una expansión industrial vigorosa. La nueva inversión –tímida aún– convive con una producción prácticamente estancada.
Esta circunstancia adquiere importancia ante la revisión del T-MEC. Estados Unidos ha colocado en el centro de las negociaciones las reglas de origen, los automóviles, el acero, el aluminio, la seguridad económica y la reducción de insumos procedentes de países ajenos a la región. México, Estados Unidos y Canadá enfrentan así la posibilidad de avanzar desde un acuerdo predominantemente comercial hacia una política productiva de América del Norte.
México tiene ventajas excepcionales. Cercanía geográfica. Amplia red logística. Experiencia manufacturera. Trabajadores capacitados. Costos competitivos. Acceso preferencial a los mercados regionales. Una extensa relación empresarial con Estados Unidos y Canadá. Y una población considerable que puede convertirse en fuente de demanda interna, ingeniería, innovación y trabajo especializado.
Pero también enfrenta limitaciones severas. Insuficiente producción de bienes de capital. Dependencia tecnológica. Bajo contenido nacional en numerosas cadenas exportadoras. Escasez de financiamiento de largo plazo. Infraestructura ferroviaria, carretera, portuaria, hidráulica y eléctrica insuficiente en varias regiones. Débil articulación entre grandes empresas y proveedores mexicanos. Y una inversión en investigación y desarrollo todavía muy inferior a la necesaria.
La disponibilidad de electricidad será determinante. Una nueva etapa industrial exige generación suficiente, redes de transmisión y distribución, subestaciones, almacenamiento, gas de respaldo y suministro confiable. Es preciso garantizar energía, agua, conectividad y buenas condiciones de vida a los trabajadores. La infraestructura debe adelantarse a la inversión, no llegar cuando las plantas ya enfrentan restricciones.
La revisión del T-MEC debe convertirse en el punto de partida de una verdadera política industrial. México debería proponer metas regionales de producción de transformadores, motores, semiconductores, acero especial, equipo ferroviario, baterías, dispositivos médicos, maquinaria, conductores, componentes solares y eólicos. Con reglas de origen que reconozcan el valor producido en la región, pero que impulsen también el contenido mexicano.
La pregunta no es solamente cuánto podremos exportar a Estados Unidos y Canadá. Es cuánto valor podremos producir aquí. Cuánta tecnología podremos dominar. Cuántos proveedores nacionales podremos desarrollar. Y cuánta de la nueva capacidad instalada podrá operar efectivamente. México está preparado para participar en una nueva economía norteamericana. Pero no necesariamente para aprovechar plenamente sus beneficios.
Para lograrlo necesita pasar del ensamble a la manufactura integral. De la atracción indiscriminada de inversión a la selección de actividades estratégicas. Y de la apertura comercial pasiva a una política productiva, energética, tecnológica y financiera explícita. No basta compartir un mercado. Hay que compartir la construcción de capacidades. Y asegurar que México participe en ella con infraestructura, tecnología, trabajo calificado y gran capacidad productiva. De veras.
antoniorn@economia.unam.mx

Canadá negocia concesiones comerciales con EU para evitar nuevos aranceles, reportan
Canadá comunicó a Estados Unidos que, a menos que ambas partes llegaran a un acuerdo para evitar los aranceles, la capacidad de Ottawa para continuar las negociaciones se vería limitada por la indignación pública y posibles nuevas represalias por parte de las provincias, según la fuente.
Foto X @RCI-Espanol   Foto autor
Reuters
07 de agosto de 2026 21:00
Ottawa. Canadá y Estados Unidos están negociando un posible acuerdo en el que Ottawa atendería una serie de exigencias comerciales del gobierno de Donald Trump a cambio de que Washington retire la amenaza de imponer nuevos aranceles, informó el viernes una fuente.
Trump impuso aranceles a una serie de importaciones canadienses tras volver al poder el año pasado, y en julio anunció gravámenes de 50 por ciento sobre una amplia gama de importaciones que entrarían en vigor el 19 de agosto, a menos que Ottawa atendiera sus reclamaciones.
Como parte del acuerdo propuesto, Canadá eliminaría los aranceles sobre los automóviles estadunidenses, llegaría a un acuerdo sobre la interpretación de Washington respecto a cómo deben asignarse las cuotas lácteas y trataría de que el alcohol estadunidense volviera a las estanterías de las tiendas en las principales provincias canadienses.
A cambio, la parte estadunidense reduciría los aranceles vigentes sobre el acero y el aluminio canadienses, según la fuente, que pidió permanecer en el anonimato debido a la extrema delicadeza de la situación.
No hay garantía de que ambas partes lleguen a un acuerdo, señaló la fuente. Uno de los retos para Ottawa es que no puede ordenar que el alcohol estadunidense vuelva a las estanterías, ya que este asunto es competencia de las provincias.
Canadá comunicó a Estados Unidos que, a menos que ambas partes llegaran a un acuerdo para evitar los aranceles, la capacidad de Ottawa para continuar las negociaciones se vería limitada por la indignación pública y posibles nuevas represalias por parte de las provincias, según la fuente.
Cualquier acuerdo para hacer frente a los posibles nuevos aranceles formaría parte de una revisión más amplia del pacto comercial tripartito entre Estados Unidos, México y Canadá, que debía haberse completado pero que ahora parece que se prolongará hasta el próximo año.
La oficina del ministro federal canadiense Dominic LeBlanc, responsable de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, se negó a hacer comentarios, al igual que la oficina del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.

Comisión Europea traza ruta para “rejuvenecer” su sistema eléctrico
Buscan reducir dependencia del gas importado, sobre todo, de Rusia
▲ La ciudad de Amberes, en Bélgica, cuenta con la central nuclear de Doel.Foto Afp
Jessika Becerra   Enviada
Periódico La Jornada Domingo 9 de agosto de 2026, p. 14
Bruselas. La Comisión Europea, el órgano de gobierno de los 27 países unidos en el bloque, tiene en puerta un plan para establecer el porcentaje mínimo de electricidad a generarse con energía renovable en 2040.
La intención es reducir la dependencia que la Unión Europea (UE) ha tenido del gas importado de países fuera del bloque –uno de las fuentes relevantes de abastecimiento es Rusia–, el cual se utiliza para generar electricidad, de acuerdo con funcionarios de esa Comisión.
“Queremos electrificar nuestro sistema energético. Y presentaremos un objetivo de electrificación para la UE, que será el primero de la historia. Es la manera en que podemos cambiar políticamente y dar una señal a la industria e inversores de la dirección del viaje”, mencionó una funcionaria del organismo.
El avance sobre el plan se realizó en el marco de un encuentro de la Comisión Europea con medios de comunicación de América Latina, donde las declaraciones fueron en consenso, por lo cual los nombres y cargos no son citables.
La comisión destacó que por primera vez se establecerá una dirección para la UE en materia energética. “Queremos examinar todos los aspectos, todos los factores que impulsan nuestros precios de energía. El sistema de electricidad europeo es el más interconectado del mundo, pero es realmente viejo y no es capaz de absorber la cantidad de energías renovables que queremos tener. Queremos elevarlas, pero para que esto suceda, básicamente necesitamos inversiones masivas”, señalaron los funcionarios.
La comisión estudia también incentivos para impulsar el transporte eléctrico, y el uso de hornos eléctricos en la industria, así como el remplazo de calderas de gas por bombas de calor en edificios para reducir importaciones de gas en 2040.
Hacia reducción de precios
Europa tiene precios de la energía altos en comparación con sus principales competidores a nivel global. Sin embargo, la tendencia en aquellos estados miembros de la UE que tienen la mayor proporción de energías renovables en el sistema energético es hacia precios de electricidad más bajos.
Por ello, la UE analizará los costos de las distintas fuentes para obtener electricidad, independientemente de que el precio real viene de “dónde y cómo se obtienen”, y lo hará en medio de una segunda crisis energética originada por el cierre del Estrecho de Ormuz, donde transita entre 20 y 25 por ciento del gas natural licuado (GNL) y del crudo mundial.
“En menos de cinco años estamos experimentando una segunda gran crisis energética”, expresó uno de los participantes.
Expuso que la primera gran crisis ocurrió en 2022, cuando Rusia invadió Ucrania y cortó el gas a Europa. “Han estado manipulando nuestro sistema energético durante muchos años... Muchos inviernos durante los monzones más fríos, simplemente cortaban los oleoductos y el gas a Europa.
“Hemos aprendido las lecciones de ser y construir esta dependencia de la energía fósil con un proveedor altamente poco confiable. Nuestras industrias todavía necesitan gas por algún tiempo”, admitieron.

Canadá declara estado de emergencia por incendio forestal que obliga a evacuar a más de 20 mil personas
Caminos forestales serpentean entre las montañas cerca de Port Renfrew, Columbia Británica, el jueves 28 de mayo de 2026. 
Foto: Ap   Foto autor
Afp
08 de agosto de 2026 19:22
Victoria. Las autoridades de Canadá declararon este sábado el estado de emergencia luego de que un incendio forestal de rápida propagación obligara a evacuar durante la noche a más de 20 mil personas en Columbia Británica, en el oeste del país.
Los vientos avivaron el incendio, denominado Bald Range, lo que provocó que se extendiera a última hora de este viernes, empujando las llamas hacia el distrito de Summerland y afectando a comunidades en todos los valles circundantes.
"Sabemos que ha habido pérdidas importantes de viviendas y propiedades. También sabemos que algunas personas quedaron atrapadas cuando las condiciones cambiaron rápidamente", declaró el primer ministro de Columbia Británica, David Eby, en un comunicado el sábado.
"Se están llevando a cabo evacuaciones aéreas para las personas que siguen aisladas detrás del perímetro del incendio", señaló Eby.
Kelly Greene, ministra provincial de Gestión de Emergencias y Preparación ante el Cambio Climático, declaró el estado de emergencia. La cadena CTV News informó que más de 50 personas tuvieron que ser evacuadas por aire en la comunidad de Faulder, a medida que avanzaban las llamas.
"El gobierno federal está preparado para ayudar y apoyar al gobierno de Columbia Británica en estos esfuerzos", afirmó el primer ministro canadiense, Mark Carney, en una publicación en X.