lunes, 10 de agosto de 2026

Inflación en China desacelera a 0.5% interanual en julio.

La economía china arrastra un débil consumo interno desde hace años, que ha lastrado el crecimiento pese al auge de las exportaciones y parte de su sector tecnológico. 
Foto: Redes Sociales   Foto autor
Afp/Xinhua
09 de agosto de 2026 17:43
Pekín. El índice de precios al consumidor (IPC) de China creció menos de lo esperado en julio, en momentos que la segunda mayor economía mundial enfrenta persistentes presiones deflacionarias, según datos oficiales divulgados el domingo.
El IPC, un indicador clave de la inflación, desaceleró a 0.5 por ciento interanual en julio, el aumento más bajo desde enero, informó la Oficina Nacional de Estadística (ONE) de China.
La economía china arrastra un débil consumo interno desde hace años, que ha lastrado el crecimiento pese al auge de las exportaciones y parte de su sector tecnológico.
En tanto, el índice de precios al productor, que mide los precios en fábrica, aumentó 3.5 por ciento interanual en julio, por debajo del 4.1 por ciento de junio, según la ONE.
"El impulso económico se debilitó en (el segundo trimestre)" de 2026, escribió el domingo Zhiwei Zhang, presidente y economista jefe de Pinpoint Asset Management en una nota sobre los datos del domingo.
El IPC subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía, aumentó un 0,9 por ciento interanual, de acuerdo con el Buró Nacional de Estadísticas (BNE).
Influido por factores internacionales que afectan a la importación, el IPC de julio descendió ligeramente un 0.1 por ciento en términos intermensuales, según el BNE.
Los principales factores de la desaceleración son, una manda interna débil pues la crisis prolongada en el sector inmobiliario de China ha deprimido la confianza de los hogares y reducido el consumo interno.
Además, la intensa competencia por cuotas de mercado entre los fabricantes chinos de sectores industriales ha forzado reducciones de precios.
Otro factor es que la sobreproducción en varias ramas industriales mantiene moderada la inflación a nivel de consumidores y de puerta de fábrica.

Nosotros ya no somos los mismos
Como en una película de acción, el atentado contra el presidente de EU, Donald Trump // Hacerse la víctima para cubrir sus desmanes
Ortiz Tejeda
▲ El jefe de la Casa Blanca busca un tercer mandato y está convencido de que, a pesar de violar la Constitución, puede volver a salirse con la suya, lo cual pone en riesgo la paz mundial. En la imagen, el mandatario conversa con el coronel de la Fuerza Aérea Christopher M. Robinson antes de abordar el Marine One, en Maryland, ayer.Foto Ap
Fue el mediodía del 13 de julio de 2024, cuando mis sospechas, dudas, elucubraciones y muy profundos deseos se vieron rebasados por la noticia de que el entonces candidato a presidente Trump acababa de sufrir un atentado. Con una voz como si fuera una desgracia familiar, el hombre del micrófono hizo una descripción de lo que le iban soplando desde la cabina.
Evidentemente, lo más importante era saber si el de nuevo aspirante a presidente estaba con vida o no y, en cualquier caso, sacarlo de inmediato del mitin donde se encontraba. Sus bodyguards habían jurado protegerlo con sus propios cuerpos de ser necesario y trasladarlo a su vehículo, que es el más completo hospital rodante y que siempre debe acompañar al presidente. Pero las cosas no sucedieron como todos los instructivos lo señalaban. Los guardias intentaron levantarlo, pero como un resorte, el magnate se puso en pie y se llevó las manos a la oreja.
Pésimo actor como ya lo había demostrado en los intentos anteriores, se acerca a la cámara y muestra la herida con una pequeña mancha de sangre. Se da cuenta de que nadie a quien le llegue una bala en la cabeza y le saque la cerilla (cerumen) del oído puede moverse con tal agilidad.
A pesar de eso, se pone en pie y grita incesantemente: “ fight, fight, fight!” como si estuviéramos viendo una película de acción en la televisión. Allí él quiere volver a caer, pero ya se acabó el show y lo suben a la mencionada camioneta.
Es una maniobra para recuperar imagen frente a sus seguidores. Éste es un truco que viene desde antaño, hacerse víctima de actos inexistentes para cubrir sus enfermizas acciones cada vez que tiene necesidad de recuperar apoyos o simples simpatías. Lo que sí es de extrañarse, es cómo los grupos de poder político y monetario (si es que éstos pueden darse por separado) le consienten estos grandes shows en los que él siempre es “el bueno”, y por ese solo hecho, nadie debe culparlo por cualquier desmán.
Yo sugiero que nos encomendemos a dios o a los dioses a que simple y llanamente, todos los ciudadanos estadunidenses entiendan que este asunto no es mero poder político o económico, es también, en mucho, problemas sicológicos que ha mostrado durante toda su vida, con el agravante de que siempre el más reciente nos deja claro que la enfermedad es incurable.
Siempre está buscando pleito, el hombre no está bien. Las entrevistas que sostiene con los mandatarios nunca terminan cordialmente. Al final, los grupos que verdaderamente son el poder de Estados Unidos se darán cuenta del riesgo que tiene el país si el presidente, violando la Constitución, se atreve a buscar el tercer mandato.
No deseo su muerte, pero sí lo que él significa, es decir, que el país más grande y poderoso del planeta en estos tiempos, avale y ponga en riesgo la paz mundial. Recibiré todas las cosas que me manden sobre lo que estoy diciendo.
Para esta columneta elegí retomar este tema del atentado pues, a dos años de acontecido, a veces pareciera que los sucesos más recientes remplazan los anteriores y que las cosas que él hace van quedando en el olvido, lo cual es un enorme riesgo considerando que, para las próximas elecciones, Trump está convencido de que volverá a salirse con la suya. Seguiremos trayendo a colación este asunto.
ortiz_tejeda@hotmail.com

Sube el petróleo ante falta de convenios sobre Ormuz
Clara Zepeda
Periódico La Jornada   Lunes 10 de agosto de 2026, p. 22
El petróleo subió este lunes mientras persiste la incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
Durante los primeros minutos de apertura en los mercados asiáticos, el precio del Brent ganó 2.66 por ciento, hasta 84.4 dólares. Su equivalente estadunidense, el barril de West Texas Intermediate, avanzó 0.84, y empezó en 78.85 dólares, en un mercado cada vez menos confiado de un posible acuerdo en Medio Oriente para reabrir esa zona del golfo Pérsico.
La posibilidad parece disminuir, así que los mercados accionarios operan mixtos. Durante su apertura, el índice Nikkei de Japón retrocedió 0.12 por ciento, mientras el Kospi de Corea del Sur descendió 0.6. Los futuros de los índices accionarios de Estados Unidos operan mixto. El Nasdaq apenas subió 0.09 por ciento, pero el S&P 500 y el Dow Jones retrocedieron 0.15 y 0.25, respectivamente.
Hay indicios de que Irán desea prohibir a los buques estadunidenses e israelíes el cruce del estrecho. En última instancia, todo es incierto.
Irán y Omán seguían sin alcanzar un acuerdo definitivo para reabrir Ormuz durante el fin de semana, mientras Teherán renovó el sábado una extensa lista de exigencias a Washington como condición para que eso pueda suceder. Esto indica que cualquier alivio inmediato para el suministro de petróleo y gas podría ser limitado.

Sionismo mexicano
Hermann Bellinghausen
Llama la atención el revuelo en redes y la histeria de los valedores del autor de un artículo sobre el genocidio en Gaza (inexistente según el escrito). Lo notable no es lo que dice, sino cómo fue leído en México. Su contenido propagandístico es idéntico, y hasta menos prolijo que lo que se lee un día sí y otro también en la prensa y los medios dominantes de Europa, Estados Unidos y desde luego Israel. Acá picó el avispero local al sostener cruda y cínicamente los argumentos del sionismo, algo que en nuestro país no es frecuente ni bien visto.
Quizá no ocurre en las élites donde se mueve Ezra Shabot Askenazi (éste, su segundo apellido, además de adscripción común en el judaísmo de origen centroeuropeo). Pero sí en la calle, en el sentido común de campesinos, obreros, pueblos originarios, la clase media consciente, la izquierda en su más amplio espectro, los nacionalistas de todo cuño, muchísimos católicos y un respetable número de judíos. ¡Claro que es genocidio la matanza indiscriminada, el arrasamiento de ciudades, huertos, campos de pastoreo y labranza, universidades, hospitales, jardines de niños, ambulancias, bebés con su madre y el resto de su familia, fiestas, funerales, campamentos de refugiados! Pavor y hambre como armas de destrucción masiva.
Shabot es un veterano analista económico y político, abiertamente pro capitalista, consejero y vocero frecuente del poder económico privado nacional y trasnacional, voz muy escuchada por la derecha mexicana y una parte de la oposición al actual régimen, y buen sionista cuando lo considera necesario. Ahora recurre al discurso propagandístico básico de Israel, el mismo con que ellos adoctrinan a niños, soldados y población general. El que enarbolan los invasores de Palestina, eufemísticamente llamados “colonos” por la prensa occidental, la cual ya anuncia la venta de lotes en la tierra arrasada.
Shabot emplea términos similares a los del energúmeno Itamar Ben-Gvir, los rabinos patrioteros y pro bélicos, el Estado entero de Israel, la opinión pública, los medios (salvo excepciones como Haaretz o +972 Magazine) y en general los sionistas en todo el mundo. Ahora leemos la negación del genocidio en Palestina por un elocuente defensor de la noción del Holocausto judío contra los negacionismos de la derecha europea (ver Letras Libres, febrero de 2007). La evidente contradicción no le preocupa; como todo sionista, piensa que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
El sionismo es defendido con la ley y la espada en la Europa cómplice y cliente del Estado de Israel bajo la culpa hipócrita que corroe a los alemanes, al autoritarismo británico o al doble discurso de Francia. Se persigue a los críticos, se establece el delito de “antisemitismo” como conjuro, engarróteseme ahí, contra quienes apoyan a Palestina, lloran y actúan por Gaza, opinan, marchan, gritan.
Los grandes medios occidentales (inútil enumerarlos) sesgan sus lecturas de los acontecimientos de manera constante y predecible. La derecha mexicana, intelectual o no, abreva en dicha información, como quien vive en un mundo paralelo. Basta leer a Jorge G. Castañeda y a su hijo en redes sociales, a los Krauze y a tantos más. El sainete de Nexos fue calculado para abrir espacio a opiniones que comparte sin admitirlo. Tú lo firmas, yo lo publico.
La advertencia al artículo de Shabot (“Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad exclusiva del autor, y no reflejan la postura de las editoras de Nexos”; sí, dice “editoras”) fue seguida por el respaldo personal de Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze, a quienes, allá en su prehistoria (1979), Octavio Paz llamó proféticamente “cuerpo con dos cabezas”. Tras la pieza de marras quisieron abrir cauce a la retórica sionista, “normalizarla en la conversación”. Quizás lo lograron entre los suyos, pero han recibido una cascada de burlas, descalificaciones, acusaciones y réplicas que no les será fácil superar.
El sionismo en México ocupa no pocos espacios, muchas veces de manera embozada. Las dos grandes televisoras son, una de propiedad sionista y otra cristiana sionista. En el mundo de las finanzas y los negocios domina vastos territorios. Algunos, en la ciencia y la academia. En su mayoría se trata de mexicanos judíos, con nacionalidad israelí y quizás alguna otra. Pero ante todo israelíes, así que acusarlos de servir a Mossad, el ejército, las empresas o el gobierno de Tel Aviv resulta innecesario. Lo hacen por convicción.
Existe una amplia operación mundial de blanqueamiento de Israel como proveedor, cliente, amigo, aliado, socio o patrón. Los magnates del supramundo tecnológico son sionistas, aun los no judíos. El algoritmo les pertenece, aunque no siempre lo controlen. La pieza de Shabot es un granito más, que en México resultó pedrada por lo inusual. Muchos lectores se sintieron ofendidos cuando equipara “el sufrimiento” de Gaza con el de la Alemania nazi bombardeada por los aliados. Un despropósito histórico inaceptable en un estudioso del Holocausto. Resulta ridículo para quien conserve honradez en la memoria.

México SA
Cuba “no claudica, no se rinde, no se vende”// Trump-Rubio, indecentes y perversos // Díaz-Canel, numeralia del horror
Carlos Fernández-Vega
▲ Los cubanos han afrontado el bloqueo económico durante más de seis décadas, pero el recrudecimiento en fechas recientes complica más la vida.Foto Afp
El ilegal bloqueo a Cuba “es el arma del hambre”, denunció Fidel Castro en reiteradas ocasiones y redondeaba: “es algo más que prohibir la venta de mercancías de Estados Unidos, impedir comprar o vender en Estados Unidos; es una feroz presión y una feroz persecución para evitar que nosotros hagamos operaciones comerciales de ningún tipo, y todo ese poderío inmenso está concentrado hoy contra nuestro país; es inaceptable la cuestión del cese del bloqueo a cambio de concesiones políticas, concesiones que corresponden a la soberanía de nuestro país; es absolutamente inaceptable, indignante, irritante y, realmente, preferimos perecer a renunciar a nuestra soberanía; y resistiremos esta situación, ¡porque nuestra bandera revolucionaria no se plegará jamás!”.
Pero insisten los émulos de Hitler –Marco Rubio y Donald Trump, y el jefe de ambos, el genocida Benjamin Netanyahu–, quienes, desde seis décadas atrás (con “refuerzos” todos los años) de forma por demás sádica utilizan “el arma del hambre” contra Cuba y su población, sin que prácticamente la totalidad de la comunidad de naciones lo impida.
No es gratuito, aunque si extemporáneo, que el grupo de expertos en derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas denuncien que Cuba es “una Gaza silenciosa”, por lo que la comunidad de naciones debe actuar inmediatamente para superar tan crítica circunstancia, aunque es previsible que aquella permanezca en silencio, servil y agachada ante el ilegal cuan tiránico bloqueo de Washington para asfixiar a la mayor de las Antillas y matar de hambre a su pueblo.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, “ahondó en la numeralia del horror: en el sector energético, mil 400 megavatios de potencia sin generar por falta de combustible; en el sector de la salud, 98 mil 500 pacientes en lista de espera quirúrgica, 12 mil de ellos niños, 34 mil embarazadas sin ecografías prenatales suficientes, 67 mil menores de un año sin esquema de inmunización actualizado, 117 mil adultos y mil 200 pequeños con cáncer sin tratamiento adecuado, sólo 30 por ciento del cuadro básico de medicamentos disponible e imposibilidad de comprar fuentes de cobalto 60 para tratamientos oncológicos, entre otros” (La Jornada, Luis Hernández Navarro).
Aún, así, el mandatario subrayó que “frente a esta asfixia, Cuba no ha claudicado. Tenemos respuestas que lo prueban: las vacunas contra el covid, la producción de alimentos con técnicas agroecológicas, en medio de la escasez, la energía limpia que avanza, la participación popular en los barrios, y la defensa de todo el territorio con un pueblo convertido en milicias y dispuesto a defender su autodeterminación, su independencia y la soberanía; mañana, cualquier nación puede terminar siendo Gaza o Cuba si no se le planta cara al fascismo; en los pueblos, en su concientización, en su movilización y en su unidad internacional está la clave” (ídem).
Como lo dijo Fidel: “el bloqueo no es sólo la prohibición de todo crédito, de toda facilidad financiera; es no sólo el cierre total de las actividades económicas, comerciales y financieras por parte de Estados Unidos, la nación más rica del mundo, la nación más poderosa del mundo en términos económicos y militares, no sólo a 90 millas de nuestras costas, sino a unas pulgadas de nuestras costas, en el territorio ocupado de la base naval de Guantánamo; cómo puede hablar, en fin, de derechos humanos el gobierno imperialista que mantiene una base militar por la fuerza en nuestro territorio, y somete a nuestro pueblo a un criminal bloqueo económico”.
Pero en Washington perversamente presumen su ilegal cuan inhumano proceder. Días atrás, de forma por demás indecente, Marco Rubio (un gringo que no conoce la isla) amenazó: “lo que intentamos enseñarles (a los cubanos) es que no hay escapatoria; cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar escapar de la soga, simplemente se lo cerramos” (La Jornada).
Pero, como decía Fidel: “Cuba sabrá mantenerse como ejemplo de una revolución que no claudica, que no se vende, que no se rinde, que no se pone de rodillas”.
Las rebanadas del pastel
Y mientras endurece la asfixia a Cuba, el delirante Trump mantiene el saqueo del petróleo venezolano –ante la complaciente Delsy Rodríguez– y se vanagloria: “estamos sacando miles de millones de barriles y todo lo logramos en una guerra de apenas 48 minutos, y pagamos el precio con lo que estamos tomando”, porque “al vencedor le pertenecen los despojos” (en referencia a la riqueza de la nación sudamericana). Por eso “amo a Venezuela y lo estamos haciendo maravillosamente allí”.
Twitter: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com