Jesús Parets consideró que la inteligencia artificial no debe usarse para sustituir, minimizar o limitar la creatividad, por el contrario, la IA debe ser una herramienta auxiliar en el desarrollo de contenidos creativos. Foto Europa Press /Archivo Foto autor
Eirinet Gómez
01 de agosto de 2026 09:28
“El peligro de la inteligencia artificial (IA) para los escritores y los generadores de contenidos audiovisuales, cinematográficos, escultóricos, dramáticos, está en que el producto de la IA quiera ostentarse como una obra cuando no lo es, y se quiera vincular con un crédito que no existe”, dijo Jesús Parets, director jurídico de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem).
Durante la conferencia La creatividad literaria y la originalidad humana frente a los contenidos generados por inteligencia artificial, realizada en el contexto de los 50 años de la Sogem, se hizo énfasis en que no debe equipararse al ser humano con un ente ficticio, “el primero es un sujeto de derechos, el segundo –a través de medios computacionales– es un objeto”.
Parets hizo este planteamiento en un contexto de expansión de herramientas de IA generativa, que han abierto debates sobre la autoría de contenidos, el uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA y el reconocimiento de los derechos de autor.
“No hay que mezclar ni confundir el sujeto con el objeto. No hay que darle un alcance mayor que no tiene y que no se reconoce”, puntualizó.
Explicó que el derecho al crédito está reconocido en instrumentos internacionales, como la Declaración Universal de los Derechos del Autor. En el caso de México, es requisito de publicación, y sólo se autoriza no incluirlo en anuncios publicitarios y la propaganda.
“Tenemos una relación de propiedad sobre el contenido generado por la IA, pero no derechos de autoría”, reiteró.
Una de las características de estos procesos generativos, subrayó el abogado, es la incertidumbre sobre el origen del material con el que se generan, de qué está compuesto y si existe la posibilidad de violar derechos de autor. “No porque yo encargue la producción de un contenido me va a dar lugar de autor”.
Recordó que un caso sobre el registro de una imagen generada por IA llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y ésta confirmó que la autoría de la obra corresponde únicamente a personas físicas.
Jesús Parets estableció que en el proceso de creación de obra hay una trilogía indisoluble: la idea, el hombre y la creación.
Consideró que la inteligencia artificial no debe usarse para sustituir, minimizar o limitar la creatividad, por el contrario, la IA debe ser una herramienta auxiliar en el desarrollo de contenidos creativos. “La originalidad de la obra debe tener dos elementos: la creación independiente y la creación suficiente”.
En el caso de los escritores, destacó que en el proceso de creación, “nuestra mente no tiene un programa de cómputo; nuestro proceso cognitivo se retroalimenta de diversas fuentes de conocimiento. Por tanto, a la hora de escribir y lo que emitimos, los textos, los contenidos, están interrelacionados con una diversidad de interpretaciones”.
Frente al auge de la IA generativa, con plataformas cada vez más sofisticadas, el experto consideró que se deben defender los valores de la creatividad humana, sin que eso signifique que no se pueden utilizar contenidos sintéticos. Pero fue enfático en mencionar que es imprescindible limitar lo que es humano de lo que no.
“Puedes emplear contenidos sintéticos, claro, ese no es el problema. El problema es cuando en una producción, en un contenido está revuelto lo humano con lo artificial y no está delimitado. Ese es el gran peligro”, dijo. “No debe haber coautoría con la IA”, reiteró.
Para Parets la originalidad sigue siendo un atributo exclusivamente humano y la IA debe entenderse como una herramienta auxiliar, no creadora, y su uso debe ser transparente y estar acreditado.
Usuarios de Nu México reportan fallas en transferencias a días de su conversión en banco
La firma indicó que algunos inconvenientes están relacionados con problemas en otra institución financiera y confirmó que suspenderá temporalmente algunos servicios por la migración tecnológica. Foto Gemini Foto autor
Alejandro Alegría
01 de agosto de 2026 17:52
Usuarios de Nu México señalaron a través de redes sociales que no pueden realizar transferencias a través de la aplicación para dispositivos móviles.
Las fallas reportadas por los clientes de la Sociedad Financiera Popular (SOFIPO) ocurren a pocos días de que la empresa se convierta en institución de banca múltiple, lo cual será a partir del próximo 6 de agosto.
Los usuarios del próximo banco digital señalaron que han intentado hacer operaciones como transferencias bancarias hacia otras cuentas bancarias, pero no se ha reflejado.
El área de comunicación de Nu México indicó a La Jornada que algunos casos están relacionados con las fallas que presentó desde el viernes otra institución bancaria que opera en el país.
La empresa avisó a sus clientes que el próximo 5 de agosto realizará una pausa técnica en su app entre las 17:30 y 22 horas, lo cual forma parte del proceso que mantiene para hacer la migración de su infraestructura tecnológica y operar como banco digital.
“Algunos servicios no estarán disponibles, incluyendo las transferencias SPEI y el acceso a la app, para, por ejemplo, consultar saldos o descargar estados de cuenta”, señaló.
Nu México recibió la autorización por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para que se convierta en institución de banca múltiple, por lo que dejará de ser SOFIPO.
Datos de la empresa indican que atiende a más de 15 millones de clientes en el territorio mexicano.
El chatbot de inteligencia artificial (IA) ya se niega a generar textos que imitan el estilo de redacción de escritores famosos, según recoge el medio especializado Ars Technica, que ha comprobado la nueva restricción. Foto AP / Archivo Foto autor
Europa Press
01 de agosto de 2026 09:39
Madrid. ChatGPT de OpenAI ya rechaza las solicitudes directas que realizan los usuarios cuando buscan copiar el estilo de un autor en concreto para la generación de textos, y a cambio propone una respuesta que captura el sentimiento general de ese escritor.
El chatbot de inteligencia artificial (IA) ya se niega a generar textos que imitan el estilo de redacción de escritores famosos, según recoge el medio especializado Ars Technica, que ha comprobado la nueva restricción.
“Definitivamente puedo escribir con los rasgos característicos del terror atmosférico, centrado en los personajes y el angustioso temor de un pueblo pequeño, pero no puedo escribir exactamente en el estilo de Stephen King ni imitar de cerca su voz tan distintiva”, responde ChatGPT al recibir un prompt que solicitaba que realizase una introducción al estilo del conocido escritor de historias de terror.
ChatGPT continúa con una frase crucial en términos legales al señalar que “puede seguir con una introducción original a la historia que capture esa sensación similar sin perder su propia personalidad”.
El medio especializado comprobó que el chatbot con IA seguía usando la misma justificación tanto con autores vivos, como JK Rowling o Amy Tan, como con fallecidos, como Charles Dickens o Ernest Hemingway.
Esa respuesta tipo que genera ChatGPT es la salvaguarda legal a la que OpenAI se puede agarrar frente a una serie de demandas que han presentado escritores, que alegan una infracción de derechos de autor a gran escala por modelos entrenados con sus obras.
Como explica el medio citado, en Estados Unidos la ley protege la expresión concreta de una obra, o el texto exacto, y no el estilo abstracto de un autor, aunque hay un resquicio en el que los autores podrían basar su alegato, ya que se cruza la línea que separa la infracción de lo legal si el texto resulta sustancialmente similar a la obra original.
Esa línea que parece borrarse entre lo legal y la infracción ha llevado a asociaciones como la Authors Guild a aconsejar a los escritores no usar IA para imitar a otros con fines de lucro, tal como recogen en un documento publicado, ya que, además de ser éticamente reprochable, esta práctica puede acarrear demandas por competencia desleal o infracción de derechos de autor.
No obstante, que ahora ChatGPT rechace las solicitudes de autores fallecidos supone un cambio frente al estudio de No Latency llamado AI and Literary Imitation Research Note, que se publicó en julio de este año y en el que se detallaba que, mientras ChatGPT se negaba a copiar el estilo de autores vivos, sí que cedía con fallecidos.
Anthropic revela que Claude mostró comportamientos autónomos y hackeó tres empresas
En el caso de Claude, Anthropic explicó que los ataques fueron posibles porque el modelo obtuvo acceso a internet de forma accidental. La imagen, de archivo.
Foto Afp Foto autor
The Independent
31 de julio de 2026 13:46
Anthropic reveló que el sistema de inteligencia artificial Claude se salió de control durante unas pruebas internas y hackeó tres empresas distintas.
La revelación se conoció apenas una semana después de que OpenAI, creadora de ChatGPT, informara que uno de sus modelos experimentales logró eludir sus restricciones de seguridad, conectarse a internet y lanzar un ciberataque contra la plataforma de inteligencia artificial Hugging Face.
En el caso de Claude, Anthropic explicó que los ataques fueron posibles porque el modelo obtuvo acceso a internet de forma accidental. En el incidente de OpenAI, en cambio, el sistema aprovechó una vulnerabilidad que descubrió por sí mismo para sortear las medidas de seguridad y conectarse a la red.
Pese a ello, Anthropic advirtió que el episodio muestra cómo la inteligencia artificial puede utilizarse tanto para reforzar como para vulnerar la ciberseguridad. También pone de manifiesto la dificultad que enfrentan las empresas para mantener estos sistemas bajo control.
La compañía también señaló que sospecha que otros desarrolladores podrían descubrir que sus propios modelos llevaron a cabo ataques similares si realizan investigaciones más exhaustivas.
El incidente podría aumentar la presión sobre el gobierno de Estados Unidos para reforzar la supervisión de los riesgos asociados a la inteligencia artificial, en un momento en que Anthropic y OpenAI compiten por desarrollar sistemas cada vez más avanzados antes de sus previstas salidas a bolsa. Al mismo tiempo, destacados investigadores de ambos laboratorios pidieron ralentizar el desarrollo de estas tecnologías hasta comprender y mitigar mejor sus riesgos de seguridad.
Anthropic, con sede en San Francisco, informó en una publicación en su blog que descubrió los incidentes tras revisar 141 mil 006 sesiones de prueba. La investigación comenzó después de que OpenAI revelara la semana pasada que un agente autónomo impulsado por sus modelos de inteligencia artificial lanzó un ciberataque contra la infraestructura de la startup Hugging Face.
“Fallo operativo”
Durante las pruebas de ciberseguridad, se indicó a los modelos Claude que no tenían acceso a internet. Sin embargo, un error de coordinación con uno de los socios encargados de la evaluación dejó los sistemas conectados a la red pública. Esto permitió el acceso no autorizado a los sistemas de tres organizaciones, cuyos nombres Anthropic no reveló.
“Claude comprometió la infraestructura de las organizaciones afectadas mediante técnicas básicas, como la explotación de contraseñas débiles y de puntos de acceso sin autenticación”, explicó la empresa.
Jeffrey Ladish, director ejecutivo de Palisade Research, organización dedicada a estudiar las capacidades ofensivas de los sistemas de inteligencia artificial, afirmó que sospecha que otras grandes compañías del sector pudieron haber sufrido incidentes similares que pasaron inadvertidos o nunca fueron divulgados.
“Esto solo va a empeorar a medida que los modelos se vuelvan más inteligentes. Serán mejores para engañar. Serán mejores para mentir”, advirtió.
Anthropic calificó lo ocurrido como un “fallo operativo” y explicó que los incidentes involucraron a tres modelos distintos: Claude Opus 4.7, Claude Mythos 5 y un modelo experimental de investigación interna. Los primeros casos se remontan a abril y ocurrieron en entornos de evaluación diseñados deliberadamente sin medidas de seguridad para poner a prueba las capacidades de los sistemas.
Los modelos participaban en ejercicios conocidos como “captura la bandera”, escenarios simulados en los que debían localizar información oculta dentro de redes ficticias.
En uno de esos ejercicios, Claude Opus 4.7 recibió como objetivo una empresa ficticia cuyo nombre coincidía con el de una compañía real. El modelo encontró y explotó vulnerabilidades que le permitieron acceder a credenciales y a la base de datos de esa empresa. Según Anthropic, el sistema concluyó por error que los recursos reales formaban parte del entorno simulado creado para la prueba.
Un incidente aparte involucró al modelo de prueba más reciente y aún no público de Anthropic, que detuvo el ataque por iniciativa propia tras darse cuenta de que el objetivo alcanzado era real. Este comportamiento generó un optimismo cauteloso en la compañía sobre los avances para lograr que la IA actúe de forma adecuada. Sin embargo, Anthropic advirtió que "necesitaríamos realizar más pruebas para estar seguros de esta conclusión".
Anthropic informó que suspendió todas las evaluaciones de ciberseguridad el 23 de julio. Además, notificó a las organizaciones afectadas el 27 de julio. Dos de ellas desconocían la actividad antes de ser contactadas y la empresa señaló que sigue intentando comunicarse con la tercera.
Uno de sus socios externos de evaluación, el laboratorio de ciberseguridad Irregular, informó a Reuters que abrió una investigación sobre los incidentes.
Necesarios, controles más estrictos
Anthropic afirmó que estos casos ponen de manifiesto la necesidad de establecer controles más estrictos tanto en los entornos de pruebas internas como en los de terceros, a medida que los modelos de IA adquieren una mayor capacidad para realizar actividades cibernéticas en el mundo real.
Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX, que opera un laboratorio de IA competidor, reaccionó a la noticia en X y afirmó que esto sucederá “con frecuencia” a medida que la IA se vuelva más inteligente y tenga mayor capacidad de acción, en referencia a programas informáticos o “agentes” que actúan con una intervención humana limitada.
Washington reforzó la supervisión
El agente de OpenAI que irrumpió en Hugging Face, una plataforma utilizada por desarrolladores para alojar y colaborar en modelos de IA, protagonizó una serie de ciberataques durante varios días. Según informó previamente Reuters, OpenAI no detectó la actividad hasta mucho después de que la amenaza estuviera controlada y de que el FBI hubiera sido notificado.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, declaró esta semana que habló sobre el ciberataque con senadores en el Capitolio. Además, un portavoz de la compañía afirmó que tiene previsto abordar con la Casa Blanca los próximos modelos de IA y las pruebas que se realizarán.
Washington comenzó a reforzar la supervisión del lanzamiento de nuevos modelos. El 2 de junio, el presidente estadunidense, Donald Trump, ordenó a sus asesores desarrollar un marco voluntario de pruebas de ciberseguridad para los sistemas de IA más avanzados, que incluyera la opinión de los desarrolladores de esta tecnología. Anthropic ya había restringido el acceso a sus modelos Fable 5 y Mythos 5 después de que Estados Unidos emitiera temporalmente una directiva de control de exportaciones por motivos de seguridad nacional.
Con información de otras agencias