jueves, 16 de julio de 2026

Ordena Trump reinicio de controles de tránsito para expulsar criminales.

Murió venezolano bajo custodia de agentes // ICE asesina con impunidad: AI
▲ En Maine prosiguieron ayer las protestas y los homenajes tras el asesinato del colombiano Joan Sebastian Guerrero a manos de un agente del ICE.Foto Ap
Reuters, Ap y Afp
Periódico La Jornada   Jueves 16 de julio de 2026, p. 24
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó ayer a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) que reanuden los controles de tránsito como táctica de arresto, un día después de que esa agencia informó que había decidido suspender la práctica tras los asesinatos del mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Joan Sebastian Guerrero, la semana pasada.
Trump sentenció que para expulsar a los delincuentes que, según él, ingresaron al país durante la administración del ex presidente demócrata Joe Biden, “debemos ser fuertes, duros e inteligentes y no podemos renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces del ICE para combatir el crimen: ¡la detención de tráfico!”
Añadió que “si lo hacemos (detener la medida) estaremos jugando directamente a favor del delincuente”, y elogió a los agentes del ICE.
El cambio de política se produjo después de que un agente del ICE mató el lunes en Maine a Guerrero, un conductor colombiano, lo cual ocurrió una semana después de que otro uniformado abatió a Salgado Araujo en Houston.
Desde que comenzó la campaña de deportaciones masivas, ordenada por el republicano, al menos 10 personas han muerto durante operativos de inmigración. Cuatro de esos fallecimientos involucraron a personas en vehículos.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió denunciar “a escala mundial” al ICE por crímenes contra la humanidad y cuestionó a su sucesor, el mandatario electo y ultraderechista Abelardo de la Espriella, por no pronunciarse sobre el asesinato de Guerrero.
Amnistía Internacional aseguró que la estrategia antimigrante de la administración Trump “es un giro peligroso que antepone las cuotas a las vidas humanas” y denunció que con sus operaciones “crueles, ilegales y militarizadas”, el ICE asesina personas con impunidad.
En este contexto, trascendió que Jesús Manuel Arenas-Silva, un venezolano de 45 años, murió bajo custodia del ICE mientras era trasladado entre centros de detención en Georgia, informó la agencia en un comunicado.
Arenas-Silva es la persona número 22 en morir durante su detención por agentes migratorios.
Decenas de personas encerradas en el centro de detención de Camp East Montana, una instalación del ICE en Texas, aseguraron haber sido golpeadas por guardias o que presenciaron agresiones contra otras personas, reveló un informe publicado conjuntamente por Human Rights Watch y la Unión Estadunidense por las Libertades Civiles.
En tanto, el Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés) instó de nuevo a los migrantes irregulares a “autodeportarse” mediante la aplicación CBP Home y recibir un cheque de 2 mil 600 dólares.
El zar fronterizo de Trump, Tom Homan, culpó a los demócratas del aumento de la violencia contra los agentes del ICE, al argumentar que negarse a cumplir con la aplicación de las leyes de inmigración “pone vidas en riesgo”. Se dijo “aterrorizado” de que dicha retórica pueda provocar la muerte de un uniformado.
“Se seguirá derramando sangre a menos que (los demócratas) se callen y dejen que el ICE haga cumplir las leyes que ellos mismos promulgaron”, advirtió durante una entrevista con la cadena conservadora Fox News.

Suspende ICE controles de tránsito tras el asesinato de 2 migrantes por agentes
Murió atropellado por un camión mexicano que huía de oficiales
▲ Ayer prosiguieron las protestas en contra de la presencia del ICE en Maine, donde el lunes fue abatido por uniformados un migrante colombiano.Foto Ap
Ap, Afp y Sputnik
Periódico La Jornada   Miércoles 15 de julio de 2026, p. 23
Biddeford. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos suspendió ayer los controles de tránsito relacionados con la ofensiva migratoria ordenada por el presidente Donald Trump, después de que agentes suyos mataron a tiros a dos hombres en incidentes separados en Texas y Maine.
La suspensión no es absoluta y hay margen para excepciones al ejecutar una orden de arresto penal o al trabajar con otras agencias, informó una persona que habló bajo condición de anonimato para discutir operaciones sensibles.
El tiroteo en Maine, en el que fue abatido antier Joan Sebastián Guerrero, de nacionalidad colombiana de 25 años, provocó indignación en Biddeford y el área en general. Manifestantes se reunieron afuera de un centro de detención del ICE en Scarborough, ubicado justo costa arriba entre Biddeford y Portland.
“Estas personas son asesinos y deben irse de nuestro estado ahora”, declaró el organizador Todd Chretien a los asistentes, entre ellos algunos que sostenían carteles, con las frases: “No más asesinatos” y “Pongan fin a este terror”.
Los agentes involucrados en el homicidio no tenían cámaras corporales, lo que deja abiertas muchas incógnitas sobre lo ocurrido. Entre ellas, a qué distancia estaba el efectivo del vehículo cuando abrió fuego, si éstos le ordenaron el alto a Guerrero y por qué el ICE cree que la víctima puso al público en peligro.
“Siempre evaluamos nuestros procedimientos para mantener a los agentes seguros y a los criminales fuera de nuestras calles. No divulgaremos ni discutiremos tácticas de las fuerzas del orden”, indicó un portavoz de la agencia migratoria en un comunicado.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, un día después de los hechos, condenó el asesinato de su connacional y conminó a su par estadunidense a ofrecer “un mensaje” a Colombia sobre lo sucedido.
“Lo mataron por considerarlo un ser inferior, cuando como persona poseía todos los derechos inherentes a un ser humano por el simple hecho de haber nacido y era ciudadano estadunidense”, remarcó el mandatario en una publicación en redes sociales.
Petro llamó a la representación diplomática colombiana en Estados Unidos a realizar “la más rápida acción legal y humanitaria para que los asesinos paguen por su homicidio”, ocurrido en el marco de la “persecución y exclusión contra un grupo de población civil por razones étnicas y culturales”, agregó.
Momentos después, la embajada de Colombia en Estados Unidos adelantó que solicitó “información y aclaraciones” al Departamento de Seguridad Nacional “sobre las circunstancias que rodean esta lamentable muerte y continuará dando seguimiento al caso de cerca a medida que avance la investigación”.
Al cierre de esta edición, el presidente electo del país latinoamericano, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, no se había pronunciado sobre el homicidio de su connacional por agentes del ICE.
En tanto, un hombre, identificado como mexicano, que huía de un encuentro con agentes de inmigración y de otro organismo federal en Florida murió atropellado por un camión de carga, informaron las autoridades.
Esta es la tercera muerte en casi una semana relacionada con encuentros con agentes del ICE. The Associated Press señaló que ni la agencia ni el DHS había respondido a comentarios sobre el incidente.

Denuncian abusos en centro de detención de inmigrantes en Texas
Vista exterior del Camp East Montana en la base de Fort Bliss, Texas, centro de detención del ICE señalado por graves violaciones a los derechos humanos de los migrantes. 
Foto: AP   Foto autor
AP
15 de julio de 2026 12:35
Washington. Decenas de personas retenidas en una extensa instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas afirman que fueron golpeadas por guardias o que presenciaron cómo golpeaban a otras, según un informe emitido por activistas legales y de derechos humanos.
El informe de 84 páginas, publicado conjuntamente el miércoles por Human Rights Watch y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), también señala que hombres y mujeres retenidos en Camp East Montana, ubicado en la base militar Fort Bliss en El Paso, relataron que se les negó atención médica, que fueron obligados a vivir en condiciones inmundas y que se les dio comida incomible. Los detenidos también indicaron que se les impidió comunicarse con sus abogados o familiares.
De los 71 detenidos contactados durante un periodo de cinco meses, 64 —aproximadamente el 90 por ciento de los entrevistados— dijeron que habían sido agredidos personalmente por el personal o que habían visto a otros sufrir abusos físicos, de acuerdo con el informe.
Al menos tres muertes bajo custodia; una fue declarada homicidio
“El Camp East Montana del ICE es un desastre de derechos humanos", declaró Angélica César, investigadora asociada de Human Rights Watch y la ACLU y una de las principales investigadoras del informe. "El gobierno de Estados Unidos debería cerrarlo, realizar investigaciones independientes sobre todos los abusos y muertes bajo custodia, y poner fin a las deportaciones masivas y a la detención migratoria obligatoria”.
El Departamento de Seguridad Nacional, que incluye al ICE, no ha respondido a una solicitud de comentarios.
Los testimonios coinciden con reportes anteriores de The Associated Press y otros medios. Al menos tres detenidos retenidos en la instalación desde que abrió en agosto han muerto, incluido un migrante cubano de 55 años que estaba esposado y dejó de respirar a principios de este año después de que guardias lo inmovilizaran.
Posteriormente, un médico forense local determinó que esa muerte fue un homicidio, y un informe federal publicado el mes pasado indicó que pruebas del caso estaban “perdidas o destruidas”. Ese informe, de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental, concluyó que la mala gestión del Departamento de Seguridad Nacional había creado condiciones inseguras que contribuyeron a muertes y sufrimiento de detenidos, incluso mientras millones de dólares de impuestos desperdiciados enriquecían a contratistas.
Cambio de contratista no resolvió los abusos; exigen cierre del campamento
El ICE remplazó en marzo a Acquisition Logistics, LLC, el contratista principal al que el año pasado se le había adjudicado un acuerdo de hasta mil 300 millones de dólares para construir y administrar el campamento. La empresa de Virginia no tenía experiencia previa operando un centro de detención del ICE, nunca había ganado un contrato federal por más de 16 millones de dólares y carecía de un sitio web funcional.
El cambio se produjo mientras una revisión interna del ICE documentaba 49 deficiencias, que define como violaciones de normas o políticas de detención, en áreas que incluyen el uso de la fuerza y de sujeciones, la seguridad y la atención médica.
Pese al cambio de contratistas, entrevistas realizadas por Human Rights Watch y la ACLU apenas el mes pasado hallaron que persistían problemas graves en el campamento.
Según el informe, los detenidos describieron condiciones de vida degradantes e inhumanas que incluían baños cubiertos de heces, unidades habitacionales inundadas y falta de acceso a jabón u otros suministros básicos de higiene. También informaron que permanecieron encerrados durante semanas sin acceso significativo a recreación, luz solar o aire fresco. Recibían comida en mal estado y horarios de comida irregulares, con demoras de hasta 12 horas entre comidas.
El informe recoge declaraciones de detenidos según los cuales los guardias golpeaban a personas detenidas en respuesta a huelgas de hambre, solicitudes de atención médica y quejas sobre las condiciones de detención. Los guardias impusieron castigos colectivos, golpeando o agrediendo a varias personas después de acusar a un detenido de violar las reglas, según el informe.
Los investigadores encontraron que el personal presionó y coaccionó a quienes estaban retenidos allí para que abandonaran sus solicitudes migratorias y aceptaran ser expulsados a terceros países si no podían ser enviados de regreso a su propio país. Los detenidos dijeron que fueron amenazados con violencia, procesamiento penal y detención indefinida si se negaban a la deportación.
En algunos casos, concluyó el informe, las circunstancias de la detención podrían equivaler a desapariciones forzadas, una posible violación del derecho internacional de los derechos humanos.
Human Rights Watch y la ACLU instaron al gobierno de Trump a cerrar Camp East Montana y a permitir investigaciones independientes sobre muertes bajo custodia, uso excesivo de la fuerza, negligencia médica y desapariciones forzadas.
“Los abusos documentados en Fort Bliss son el resultado previsible de la agenda de deportaciones masivas del gobierno de Trump, su brutal expansión de la detención migratoria y la erosión de los mecanismos federales de supervisión", indicó César, la investigadora principal. "Las personas en Camp East Montana son seres humanos que merecen ser tratadas con dignidad y protegidas del daño”.

Petro pide denunciar internacionalmente al ICE tras asesinato de colombiano en EU
Manifestantes se congregan cerca de una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EU en Scarborough, Maine, un día después del tiroteo de Joan Sebastián Durán Guerrero, el martes 14 de julio de 2026. Foto: Ap   Foto autor
Sputnik
15 de julio de 2026 11:27
Bogotá. Al reiterar su condena al asesinato del colombiano, Joan Sebastián en Estados Unidos, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió este miércoles denunciar “a escala mundial” al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
"ICE es una organización que debe ser denunciada a escala mundial​​​. Así no se acepte la justicia internacional por Estados Unidos, cualquier juez del mundo puede procesar crímenes contra la humanidad", señaló el mandatario en X.
El mandatario también cuestionó al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, por no pronunciarse al respecto. "¿Ya se ha suicidado un colombiano y asesinaron a otro, por qué el que llaman presidente electo no se pronuncia?", enfatizó.
ImagenFoto Ap
La ex candidata presidencial estadunidense, Kamala Harris, también publicó un mensaje sobre la muerte de Joan Sebastián:
"Joan Sebastián Guerrero debería seguir vivo. Esta es la segunda vez en una semana que agentes de ICE han matado a alguien que —por su propia admisión— no era el objetivo de su operación. Ahora Sebastián está muerto, su asesinato presenciado por su hija de tres años vistiendo su pijama de Bluey. Esto no puede ser aceptable en América. Debe haber una investigación inmediata, independiente y transparente. Cualquier responsable de irregularidades debe rendir cuentas", escribió.
Joan Sebastián Durán Guerrero murió el lunes 13 de julio tras recibir disparos de un agente de ICE durante un operativo realizado en Biddeford.