domingo, 28 de junio de 2026

Mundial colonial y migrante.

Foto Víctor Camacho   Foto autor
Jorge Durand
28 de junio de 2026 00:02
Más allá de los africanos, latinoamericanos y asiáticos que juegan en Europa y que han teñido de guiños y de color a las selecciones, se esconde una larga y compleja historia colonial que no ha terminado y un presente marcado por reflujos hacia las metrópolis coloniales y una corriente imparable de buenos jugadores migrantes, hacia los clubes y los países que compiten en alto nivel.
Como muestra de la presencia colonial, tenemos la visita de sus majestades Guillermo Alejandro y Máxima, al partido de Curazao, país autónomo, pero dependiente de los Países Bajos.
La muestra de futbolistas migrantes es inmensa, va de sur a norte y de norte a sur; comprende a varias generaciones, a personas con nacionalidades adquiridas y otras con varias nacionalidades.
Es un mundo complejo, donde Nico Willians Jr y su hermano Iñaki, nacieron uno en Pamplona y otro en Bilbao, por tanto, son españoles, ambos juegan en el club español Athletic, pero el primero juega en la selección española y el segundo en la de Ghana. Las razones personales pueden ser varias, lo importante es que se da, es un hecho, que haber nacido en un país no es necesariamente determinante para jugar en una selección.
Otro caso que traspasa generaciones es el de la familia Zidane, donde interviene el abuelo, el padre y el hijo. Como se sabe, el famoso futbolista y entrenador Zinedine Zidane, que nació en Marsella y jugó con su selección, tiene varios hijos futbolistas, pero uno de ellos, Luca, juega con la selección de Argelia.
Luca Zidane era muy cercano a su abuelo Smail, que llegó de joven a Francia y trabajó como albañil y su hijo Zinedine tuvo mucho éxito como futbolista. No obstante, para Luca la relación con su abuelo, su entorno y cultura es muy importante, tanto que decide jugar por Argelia.
En efecto, se ha documentado que en la experiencia generacional migrante, la primera se dedica a trabajar, esa es su forma de integración al mercado laboral secundario; la segunda, nacida en el país de destino, se educa, reniega de sus orígenes y trata de integrarse; y la tercera, suele recuperar y apreciar sus orígenes étnicos y nacionales.
Si bien la mayoría de los migrantes futbolistas van a los equipos de Europa, otros han encontrado lugar en medio oriente, e incluso en el Sur global.
Ya resulta un cliché comentar sobre el número de africanos de origen que participan en las selecciones europeas. Pero el caso francés es especial, de los 16 seleccionados que figuran en el álbum de Panini, sólo dos son franceses de abolengo: Adrien Rabiot y Lucas Digne. Incluso Japón tiene a dos morenos en su selección.
En México se acoge a muchos futbolistas latinoamericanos, pero también a europeos, como sería el caso del francés Gignac, que juega para los Tigres de Monterrey y Jenny Hermoso, que juega en la selección española y también se pone la camiseta de los Tigres.
En México son tantos los jugadores extranjeros que algunos se naturalizan, como es el caso de Julián Quiñones, de origen colombiano, entre varios otros. No muchos, como se da en el caso de Europa. Aquí sólo el tiempo y el buen futbol de algunos ha ido superando las trabas, para que los mexicanos naturalizados puedan representar a la selección.
El estigma sigue presente, cientos de instituciones mexicanas tienen en sus estatutos la cláusula discriminatoria de “mexicano de nacimiento”, para desempeñar cualquier papel. Un naturalizado con doctorado puede trabajar en la UNAM, pero no puede ser maestro de escuela primaria, porque no es “mexicano de nacimiento”. Y así, en múltiples oficios y cargos públicos.
Quiñones puede ser un goleador de primera, pero en realidad es un “mexicano de segunda”. Por el contrario, millones de mexicanos naturalizados en Estados Unidos pueden ser diputados, senadores e incluso gobernadores de algún estado de la Unión Americana. Sólo les está vedada la presidencia.
Un migrante austriaco como Arnold Schwarzenegger llegó a ser gobernador de California, una española naturalizada francesa como Anne Hidalgo llegó a ser alcalde de la ciudad de París e incluso fue candidata a la presidencia por el Partido Socialista.
El actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, nació en Uganda y sus padres eran de la India. Llegó a Estados Unidos cuando tenía siete años y se naturalizó al cumplir 26, pero como americano, sin adjetivos, tuvo iguales derechos que cualquier otro americano de “nacimiento” para llegar a ser alcalde de la gran ciudad.
Unos 289 jugadores en este Mundial están jugando con una camiseta de un país en el que no nacieron. En la selección de Curazao, 25 de sus 26 jugadores seleccionados nacieron fuera, en la metrópoli colonial.
Aquello de Chavela Vargas, de que un mexicano nace donde le da su rechingada gana es muy bonito y simpático, pero no es para los mexicanos naturalizados que, pueden ser plenamente acogidos por México y su gente, pero no lo son a la hora de postular un cargo, de participar políticamente, de tener que lidiar con las leyes, disposiciones y reglamentos que lo excluyen.

Casaca del Tri, golazo en ventas del Mundial
▲ El consumidor mexicano no sólo está en el país y ha hecho de la playera del Tri un artículo global.Foto Marco Peláez
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada   Domingo 28 de junio de 2026, p. 14
No es casualidad que el pato Merlín se haya vuelto viral al traer puesta la playera de México ni que durante las dos semanas que lleva el Mundial cualquier día y rincón sea común ver a alguien que la porte: la camiseta verde del Tri es la más vendida en el mundo, de acuerdo con Adidas, su fabricante.
Esta casaca de futbol, como la selección, lleva paso perfecto y ha metido gol en cada uno de sus partidos: en establecimientos físicos las tallas más buscadas desaparecen en cuestión de horas y los anaqueles vuelven a llenarse casi al mismo ritmo que duran las pausas de hidratación en este torneo.
Para quienes prefieren comprarla por Internet, conseguirla es casi tan complicado como marcarle un gol al equipo de Javier Aguirre durante la fase de grupos: no hay envíos de un día para otro en los tamaños de mayor demanda (mediana, larga y extra grande), y si se tiene suerte, llega en cinco días o más.
Una alineación perfecta
El fenómeno va más allá del buen momento futbolístico de la selección. Que la casaca verde sea la más vendida del mundo responde a varios factores: México es el quinto país con el mayor gasto en camisetas de futbol; Adidas apeló a la nostalgia al recuperar elementos del icónico uniforme de Francia 1998; millones de mexicanos viven fuera del país y mantienen un fuerte vínculo con el tricolor, y vestirlo se ha convertido en una forma de identidad para los aficionados, explicó la consultora de mercados Kantar.
Equipo de sueño
La empresa alemana Adidas es la encargada de vestir al tricolor desde 2007 y la indumentaria de este año ha dado de qué hablar:
“Hasta la fecha del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la playera local de la selección mexicana de futbol lideraba las ventas globales de la marca en su categoría, por encima, incluso, de las camisetas oficiales de Alemania o España.
“Para entonces, alrededor de 55 por ciento de las playeras en la edición de equipo local y la tercera equipación –la negra– estaban en manos del consumidor, le siguió la casaca de visita –la blanca–, que registraba un 35 por ciento en términos de venta”, expuso la empresa a La Jornada.
La representación mexicana forma parte del grupo de selecciones más importantes para la empresa a nivel comercial, pese a no haber conquistado una Copa del Mundo –al menos hasta ahora–.
En tiendas y en Internet
En los establecimientos físicos, la camiseta verde con detalles en blanco y rojo está en los aparadores principales. Su costo, en manga corta, es de mil 999 pesos en versión aficionado y 2 mil 999 pesos versión jugador. El precio sube 200 pesos, en ambos casos, si se prefiere la manga larga.
Aunque en los exhibidores parece que hay suficientes, las tallas más buscadas son pocas y un trabajador de la tienda de Adidas en Avenida presidente Masaryk, en la Ciudad de México, explica: “si hay tallas, pero se acaban rápido, llegan cada dos o tres días, pero las tallas grandes, o extragrandes se van de volada”.
En línea, la situación es similar, ya que, en sitios como Amazon o Mercado Libre, o de cadenas como Coppel, Liverpool o Innovasport no tienen entrega inmediata del jersey color verde.
Según datos de Mercado Libre, hasta la fecha es el artículo más vendido dentro de sus plataformas y a mayo la playera llevaba 411 mil búsquedas, con un pico el día 31, cuando Aguirre dio a conocer la lista de los convocados al torneo.
Todo tiene una explicación
Christian L’eglisle, directora de marca en Kantar México, detalla en entrevista que es una serie de factores detrás de que la playera de local de la selección sea la favorita de los consumidores en el mundo:
“Históricamente, México es la Federación más rentable para Adidas, y aunque es de los países que no ha logrado llegar a instancias finales en el torneo, es de los que más consume camisetas, es el quinto país con la mayor derrama económica en playeras a nivel global.
“Son tres factores: el primero va muy relacionado con la identidad. México tiene una de las aficiones más emocionalmente conectadas con su selección, no es únicamente futbol, es una extensión de esta identidad nacional y esto convierte a la camiseta en un símbolo de ‘esta piel’ más allá del producto
“Además, está el factor dispersión, el consumidor mexicano no sólo está en México, tenemos una base enorme de paisanos en Estados Unidos, incluso en otros países, que hace que el volumen de demanda se amplifique y convierta a México en una marca global.
“Y el tercero, importante si hablamos de marca, es tal cual la construcción de marca, lo que ha hecho Adidas con la playera es construir consistencia. Le ha dado este diseño del verde con el calendario Azteca y lo trae de vuelta desde aquel Mundial de 98, que fue la camiseta icónica que marcó una época.”
Se ponen la camiseta
Las siguientes son opiniones de pamboleros de hueso colorado que han comprado la playera mundialista de local de México:
“Me gusta mucho, es mi favorita de Adidas, estilizaron la cultura azteca, como aquella de 1998, pero actualizada y se ve muy bien”, declara José Luis López, cuya segunda casaca hecha por Adidas es la que se utilizó en el Mundial de Brasil 2014.
“Me gusta la camiseta de la selección porque crea identidad y nostalgia. Es como el escudo que se utilizó en el 98, representa bien la cultura de lo que somos y nos representa bien ante el mundo. Es una gran forma de que la gente conozca por medio del deporte nuestra cultura y que, como mexicanos, nos sintamos orgullosos por la vía del deporte que más nos gusta y mueve masas”, comenta Roberto Came Esteban, quien considera que su segunda camisola preferida de la marca alemana es la verde utilizada en 2011.
“Tiene un diseño hermoso, detalles increíbles y un diseño muy vibrante, eso es algo que se aprecia porque las playeras pasadas no tenían eso, podría decir que es una camiseta hermosa la de nuestro México”, afirma Armando Torres y su segunda playera preferida de Adidas es la de visita del Mundial pasado.

Entramos en la intimidad del futbol
Ángel Cappa
▲ Ilustración elaborada con IA/ Gemini de Google
Por un momento tenemos que hacer el duro ejercicio del olvido, para meternos de lleno en el juego.
Tenemos que olvidar, aunque es muy difícil, el horror de los terremotos en Venezuela.
Las aventuras bélicas del matón universal, Donald Trump, y del criminal de guerra, Netanyahu.
Las desigualdades, cada vez más grandes, entre una minoría superrica y las mayorías populares condenadas al hambre y la miseria.
Las injusticias laborales y sociales que sufre la clase obrera en buena parte del mundo.
Debemos pasar por alto la indiferencia, con que la mayoría de los gobiernos considerados democráticos, observan las agresiones antidemocráticas de las élites dominantes.
Es un momento, nada más, que apartamos al mundo y nos introducimos en los partidos del Mundial.
Al juego se entra por la puerta de los conceptos
Son los conceptos los que explican de qué se trata. El futbol tiene, como otras actividades, conceptos básicos que lo definen.
Del enfrentamiento entre México (que hizo muy buen partido) y Chequia, sacamos dos jugadas:
–En el primer gol mexicano, Chávez antes de patear acomoda el cuerpo. Lo inclina hacia su derecha y le quedan dos opciones: si hay hueco, tira, si no lo hay puede, de esa forma, gambetear al arquero.
Acomodar bien el cuerpo es esencial para definir bien.
–En el segundo gol mexicano, Mora apeló a la pausa. Esperó con inteligencia la aparición de un compañero, para habilitarlo con precisión. No se apresuró y por eso fue veloz y eficaz.
Aparecer, mejor que estar
Hay delanteros que estacionan entre los defensores contrarios, creyendo que de ese modo están más cerca del gol. En realidad, lo que hacen, es ser referencia de los defensores para marcarlo mejor. El 11 de Japón, Daizen Maeda, no estaba en el área en el gol que le hizo a Suecia, apareció y sorprendió a los defensores suecos, que tuvieron que ir a buscar la pelota en la red.
Seguimos con la pésima salida
El primer gol de Brasil, Vinícius, ante Escocia fue, nuevamente, producto de la salida desde el fondo, que utilizan casi todos los equipos del mundo. Al parecer el hombre no tropieza dos veces con la misma jugada, sino centenares de veces.
Para no ser menos, el arquero de Escocia fue a buscar mariposas en un centro llovido, inocente, y le regaló el segundo gol a Vinícius y a Brasil.
No hay espacios
Se repite insistentemente, que en el futbol moderno no hay espacios. Y de tanto escucharlo, creemos que es verdad. Y es verdad, pero resulta que el juego consiste, precisamente, en fabricar espacios. Se toca, se mueve la pelota de un lado al otro, para eso, para encontrar los espacios que no hay.
Sentir para ver
Dijo Maradona: “Messi siente la pelota. No le hace falta mirarla, cuando la lleva y tampoco cuando acelera. Por eso ve todo lo que pasa a su alrededor”.
Una “ley” ilegal
Esto no es un concepto del juego, pero nos permite conocer un poco más a la FIFA. Almirón, de Paraguay, fue expulsado de la cancha por taparse la boca para hablar.
Infantino explicó lo inexplicable: “Debe presumirse que ha dicho algo que no debía haber dicho”. O sea, no se sabe lo que dijo y se le expulsa por lo que se presume.
Otra de las normas absurdas de la FIFA que complican el futbol.
La modernidad de lo antiguo
Muchos de los goles en este Mundial se producen con una jugada muy vieja. Tal vez la más antigua de todas: ganar la línea de fondo y centro atrás. Es que, de ese modo, los defensores, generalmente, quedan descolocados y sin poder impedir el tiro al arco. Algunos piensan que lo antiguo es malo y lo moderno bueno ¿qué le vamos a hacer?
El área chica es del arquero
Cuando vienen los centros de los costados, por aire o por el piso, cruzando el área chica, los arqueros deben hacerse con la pelota. No suelen hacerlo porque juegan muy pegados a la línea de gol. Con estar un poco más adelantados, evitarían situaciones de peligro.
El engaño es el fundamento del juego
Se trata de anunciar una cosa y hacer otra. Amago que voy a pasar la pelota y tiro al arco. Anuncio que voy a frenar y sigo. Hago que voy a tirar y gambeteo. En futbol, mentir es una virtud. El engaño no sólo es el concepto básico del futbol, sino de todos los juegos.
Si engaño, no me hacen falta la fuerza ni la velocidad. Si hago lo que anuncio, entonces el físico pasa a ser importante.
La breve historia
Un periodista presentó al delantero uruguayo Luis Suárez, diciendo que es el mejor jugador de la historia de Uruguay. Se olvidó de Recoba, de Francescoli, de Rubén Paz, de Cavani, de Forlán, de Ghiggia, de Schaffino, de Morena, de Rubén Sosa, de Rocha, de Paolo Montero y de, nada menos, Obdulio Varela.
Es que la historia no empezó ayer.
No se vayan, que ahora viene lo mejor.