05 de mayo de 2026 10:49
La presidenta Claudia Sheinbaum encabeza la ceremonia por el 164 aniversario de la Batalla de Puebla. Foto Germán Canseco Foto autor
Puebla, Pue. Durante la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum alertó contra el intervencionismo y la injerencia extranjera, así como contra los conservadores que están destinados a la derrota en México. “Nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México". “Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos".
Ante su gabinete en pleno, acompañada de los jerarcas castrenses, Sheinbaum lanzó: “a quienes buscan la intervención extranjera, a los que se vanaglorian y defienden la injerencia externa, a quienes aplauden cuando en las televisoras extranjeras hablan de México, le decimos con verdad que están destinados a la derrota a quienes buscan apoyo externo por no tener apoyo interno, están destinados a la derrota; (…) a quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades, están destinados a la derrota, a quienes piensan que la Presidenta se arrodilla están destinados a la derrota”.
Un coro entre sus colaboradores le mostró empatía con su arenga nacionalista: “Presidenta, presidenta”. La mandataria evocó entonces la máxima juarista: “el triunfo de la reacción es moralmente imposible”. Imagen Foto Germán Canseco
Una celebración en medio de las tensiones con Estados Unidos, a quienes aludió expresamente: “a nuestros vecinos les decimos, recordemos el gran momento de nuestra relación entre Juárez y Lincoln, el reconocimiento de la República y el apoyo a Juárez es de las acciones más loables de nuestra histórica relación. Pero también ante cualquier gobierno extranjero les decimos, somos claros y contundentes. La historia nos dice que el pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía nacional”. Los mexicanos conocemos bien la historia que nos dieron los liberales.
Sheinbaum aseguró que México tiene un pueblo que ama su independencia y su soberanía, y estamos dispuestos siempre a defenderla. La libertad e independencia son justicia y soberanía. Dijo que el rumbo siempre está marcado por la honestidad, el amor al pueblo y el amor a la patria, a la independencia, libertad y soberanía. Nunca se nos olvide, tengo presente siempre los momentos difíciles de nuestra historia, a los grandiosos héroes y heroínas de la Patria. “Como decía el presidente Benito Juárez, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Cada herida ha fortalecido el espíritu de este pueblo, decidido a ser siempre independiente. Nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México".
ImagenFoto Germán Canseco
Un coro entre sus colaboradores le mostró empatía con su arenga nacionalista: “Presidenta, presidenta”. La mandataria evocó entonces la máxima juarista: “el triunfo de la reacción es moralmente imposible”. Imagen Foto Germán Canseco
Una celebración en medio de las tensiones con Estados Unidos, a quienes aludió expresamente: “a nuestros vecinos les decimos, recordemos el gran momento de nuestra relación entre Juárez y Lincoln, el reconocimiento de la República y el apoyo a Juárez es de las acciones más loables de nuestra histórica relación. Pero también ante cualquier gobierno extranjero les decimos, somos claros y contundentes. La historia nos dice que el pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía nacional”. Los mexicanos conocemos bien la historia que nos dieron los liberales.
Sheinbaum aseguró que México tiene un pueblo que ama su independencia y su soberanía, y estamos dispuestos siempre a defenderla. La libertad e independencia son justicia y soberanía. Dijo que el rumbo siempre está marcado por la honestidad, el amor al pueblo y el amor a la patria, a la independencia, libertad y soberanía. Nunca se nos olvide, tengo presente siempre los momentos difíciles de nuestra historia, a los grandiosos héroes y heroínas de la Patria. “Como decía el presidente Benito Juárez, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Cada herida ha fortalecido el espíritu de este pueblo, decidido a ser siempre independiente. Nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México".
ImagenFoto Germán Canseco
China respalda defensa de la soberanía mexicana en 164 aniversario de la Batalla de Puebla
Cientos de habitantes de la alcaldía Venustiano Carranza participan en la representación de la Batalla de Puebla en el Peñón de los Baños, en el 164 aniversario, el 05 de Mayo del 2026.
Foto: Roberto García Ortiz Foto autor
Arturo Sánchez Jiménez
05 de mayo de 2026 15:48
Ciudad de México. En el contexto de la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la embajada de China en México expresó este martes su respaldo a la defensa de la soberanía nacional frente a presiones externas y lanzó un exhorto para que cesen las prácticas de injerencia contra el país.
En un mensaje difundido en las redes sociales, la representación diplomática señaló que “China apoya firmemente a México para que defienda la independencia y la autonomía y se oponga a la injerencia externa”, al tiempo que hizo “un llamamiento al país pertinente para que detenga sus prácticas hegemónicas, prepotentes e intimidatorias contra México”.
El apoyo chino ocurre en un momento de tensión en la relación bilateral entre México y Estados Unidos por temas vinculados con seguridad, migración y combate al narcotráfico, asuntos sobre los que el gobierno mexicano ha reiterado su defensa de la soberanía nacional y su rechazo a cualquier forma de intervencionismo.
La embajada china, no obstante, también incluyó en su mensaje un llamado a reforzar la lucha contra el tráfico de drogas. “Al mismo tiempo, también esperamos que la parte mexicana tome medidas antinarcóticos más enérgicas”, indicó.
México, libre y en pie
Durante la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo alertó contra el intervencionismo y la injerencia extranjera. La mandataria recalcó que “nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México” y “ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos”.
En un discurso que recuperó lo mejor del espíritu de libertad del pueblo mexicano, la jefa del Ejecutivo recordó que están condenados a la derrota quienes buscan la intervención extranjera, quienes vanaglorian y defienden la injerencia externa, quienes aplauden cuando en las televisoras extranjeras hablan de México, quienes hacen apología del genocidio perpetrado por los conquistadores y colonizadores españoles. Todos estos grupos que se alimentan de recursos externos están destinados a fracasar porque, hoy como en la intervención francesa, son repudiados por la gran mayoría de los mexicanos.
No es difícil identificar a las entidades e individuos aludidos por la Presidenta, pues las derechas nacionales son transparentes en su afán de ponerse a las órdenes de campañas de agresión, descrédito, vituperio y calumnias contra México. Por su vocación cipaya, carecen de iniciativa y originalidad para articular discursos propios y se limitan a hacer suyas consignas injerencistas urdidas en Washington, Madrid y Buenos Aires, como es sabido desde siempre y quedó probado con la difusión de audios del narcotraficante y ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández.
La predecible paradoja es que quienes calumnian a México con la especie de que es un narcoestado están, en su mayoría, salpicados por la corrupción, y no pocos tienen relaciones probadas con el crimen organizado. El primero en esta situación es Donald Trump, condenado por usar recursos de campaña para sobornar a una mujer a fin de que no revelara las relaciones extramatrimoniales que sostuvieron. Además, es culpable fuera de toda duda de defraudar sistemáticamente tanto a sus acreedores como al fisco, acosar sexualmente a mujeres en situación de vulnerabilidad ante él, instigar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2020, robar documentos clasificados al término de su primer periodo presidencial, orquestar un esquema de sobornos a cambio de indultar a delincuentes –beneficio otorgado al hondureño Hernández–, entre muchas otras transgresiones a la ley. Hoy vive en la Casa Blanca y no en una penitenciaría federal porque los ministros de la Corte Suprema a quienes él mismo nombró lo declararon inimputable.
No es menos impresionante el prontuario criminal del argentino Javier Milei. Cuando apenas era diputado, dijo que no era responsable por los desfalcos cometidos por empresas a las que promocionó, pues las víctimas debieron haber sabido que todo lo que publica en sus redes sociales es contenido pagado (una declaración de la que nunca se retractó, cuya implicación es que sus gobernados no pueden creer una palabra de lo que dice). Ya en la Casa Rosada, siguió promocionando esquemas fraudulentos. Asimismo, puso en el primer lugar de las listas de su partido al Congreso a José Luis Espert, un economista mediocre que recibió pagos del narcotraficante Fred Machado. Esto consta en grabaciones, fotografías, bitácoras de viaje y registros empresariales que ya eran de conocimiento público cuando Milei quiso auparlo al poder.
Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la comunidad de Madrid que se niega a condenar el franquismo, tiene un historial menos nutrido, pero en él figuran las operaciones de su familia para lucrar con contratos públicos durante la pandemia de covid-19, el asesinato de más de 7 mil ancianos al negarles el ingreso a hospitales durante la crisis sanitaria, y el uso del erario para patrocinar su obsesión con restaurar la imaginaria grandeza imperial hispana.
Ante los ataques de personajes de esta ralea y los traidores que les hacen caravanas –gobernadores y legisladores del Partido Acción Nacional, así como empresarios en horas bajas–, el 5 de mayo se mostró como una fecha muy propicia para recordar a los olvidadizos la fuerza de México, una fuerza que es indoblegable porque no se basa en el poderío militar, del que nuestro país nunca ha hecho gala. Emana, en cambio, de un pueblo que desde el siglo XIX decidió ser, además de independiente, una república cuya soberanía reside en cada uno de sus ciudadanos. Esa decisión permitió a huestes mal armadas y peor alimentadas echar de vuelta a Francia al entonces ejército más poderoso del mundo; el mismo espíritu permitiría, décadas más tarde, acabar con el dominio de la oligarquía extranjerizante del porfiriato.
Para hacer frente a los vientos neocoloniales, todos los mexicanos están llamados a deponer las diferencias políticas y cerrar filas en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum en su defensa del país, de la independencia y de la soberanía.
México SA
Carlos Fernández-Vega
▲ Un portacontenedores Hamouna, con bandera iraní, permanece anclado mientras una pequeña lancha pasa cerca, en el estrecho de Ormuz.Foto Afp
Entre las innumerables piruetas mentales que hace cotidianamente, Donald Trump se niega a admitir que su agresión a Irán, junto con el genocida Benjamin Netanyahu, no sólo fue ilegal y fallida, sino que ha desmoronado la de por sí mínima credibilidad sobre la “invencibilidad del imperio”. Son más que notorios los nefastos efectos políticos, militares y diplomáticos para Estados Unidos y el resto del mundo, y día a día los económicos pulverizan los bolsillos de los consumidores a lo largo y ancho del planeta. Pero el enloquecido magnate insiste, por mucho que su “credibilidad” y “aceptación” caen en picada, incluso entre su círculo original de “apoyo”.
La inflación, el barril de petróleo están en las nubes (cerca de 114 dólares, promedio), los combustibles rápidamente se encarecen (el precio promedio de la gasolina en su país se ha incrementado 34 por ciento, y el del diésel, 36 por ciento), la economía en su conjunto echa chispas, crecen los índices de pobreza y los consumidores ya no sienten lo duro, sino lo tupido. Y todo ello repercute en la economía global sólo porque el megalómano inquilino de la Casa Blanca se aferra a su falsa creencia de que “ganó” en Medio Oriente. Todo, por decisión de un fulano totalmente desacreditado, que ve “enemigos” por todas partes, siempre “asesorado” por el genocida Netanyahu.
Cómo estará el ambiente, que hasta los organismos “internacionales”, regentados por Estados Unidos desde hace ocho décadas, han encendido los focos rojos. El Banco Mundial, por ejemplo, que advierte sobre los efectos negativos de la escalada de precios de la energía (los más altos desde hace cuatro años, lo que a la par ha provocado una crisis en el suministro de crudo) y “la grave conmoción” mundial por el “conflicto” en Medio Oriente, provocado por la pareja infernal de Trump y Netanyahu, por el sostenido incremento en los precios de los productos básicos.
Del análisis de dicho organismo “multilateral” se toman los siguientes pasajes. Va, pues: se prevé que este año, los precios de la energía aumentarán 24 por ciento hasta alcanzar su nivel más alto desde la invasión de Rusia a Ucrania en 2022, dado que la guerra en Medio Oriente está provocando grave conmoción en los mercados mundiales de productos básicos. Los precios generales de éstos aumentarán 16 por ciento, impulsados por el vertiginoso incremento de los precios de la energía y los fertilizantes y por los máximos históricos que han alcanzado los precios de varios metales claves.
Los ataques a la infraestructura energética y las interrupciones del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de 35 por ciento del comercio mundial de petróleo crudo transportado por mar, han desencadenado la mayor crisis mundial de suministro de petróleo registrada hasta la fecha, con reducción de alrededor de 10 millones de barriles por día. Incluso, tras situarse en niveles moderados desde su máximo reciente, a mediados de abril, los precios del petróleo Brent se mantuvieron más de 50 por ciento por encima de los niveles registrados a principios de año (ayer cerró en 114 dólares). Se pronostica que en 2026, el petróleo Brent alcanzará un promedio de 86 dólares por barril, un marcado aumento con respecto a los 69 dólares registrados en 2025. Estos pronósticos suponen que las perturbaciones más agudas terminarían en mayo y que a finales de 2026, el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz volvería gradualmente a los niveles anteriores a la guerra.
El “conflicto” golpea la economía mundial en oleadas acumulativas: primero con el aumento de los precios de la energía, luego con el incremento de los de alimentos y, por último, con el avance de la inflación, que elevará las tasas de interés y encarecerá aún más la deuda. Los más pobres, que gastan la mayor parte de sus escasos ingresos en alimentos y combustibles, serán los más perjudicados, al igual que las economías en desarrollo, que ya se ven agobiadas por una pesada carga de deuda. Todo esto es un recordatorio de una cruda verdad: la guerra es el desarrollo a la inversa.
Las rebanadas del pastel
Demoledor, pero absolutamente real, el calificativo que utiliza Francesca Albanese, relatora especial para los territorios palestinos de la ONU: la existencia del “necrocapitalismo”, es decir, aquel que permite y promueve “el genocidio que está perpetrando Israel contra el pueblo palestino, al que además somete a un apartheid a la vista de todo el mundo. No hay un Estado de Israel bueno y otro malo; no, hay un Estado de Israel que está perpetrando un genocidio”. Y nadie detiene la masacre.
X: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com
Túnel y trifulca
Pocos países han salido librados del estrangulamiento petrolero. México lucha diariamente por neutralizar los daños en sus vitales canales políticosociales. Foto Pemex Foto autor
Luis Linares Zapata
06 de mayo de 2026 00:01
Los graves asuntos se sucedieron, uno tras otro, de manera coincidente, hasta sorpresiva. Cada uno de ellos lleva atado complejo fardo de consecuencias. La guerra en Oriente, con el vital estrecho clausurado, impuso dramática sequía petrolera en todo el mundo. La solicitud de la Corte del sur de Nueva York, pidiendo detención provisional del gobernador Rubén Rocha, de Sinaloa, junto con varios funcionarios adicionales, fue inesperada.
Este hecho, por sí solo, provocó la inducción, desde Palacio, de la solicitud de licencia tanto de Rocha como del alcalde de Culiacán. Por último, los incrementos en precios de energéticos sitúan a las autoridades ante la imperiosa necesidad de proteger a la ciudadanía. Las estrecheces presupuestales por emergencias en gasto y subsidios energéticos introdujeron inestabilidades difíciles de procesar. Se trata de manejar consecuencias externas extraordinarias para salvaguardar el bienestar colectivo.
Estas tres coincidencias en tiempo impactan la actualidad del país de manera severa. A continuación, aparecen en el horizonte político, externo y financiero, un conjunto de problemas derivados, los cuales obligan a buscar salidas que no recalen sobre la ciudadanía y preserven la soberanía. Se trata de encontrar soluciones viables y solventes que también ayuden a negociar el tratado trilateral con el norte.
Por lo pronto, se ha desatado agudo alboroto opositor y de medios locales, que bordan sus fantasías sobre un panorama en extremo complicado. Emergencias calificadas, en diversas versiones, como crisis de gobernabilidad. La presidenta Claudia Sheinbaum, como usualmente, ha conservado la calma y trabaja en alternativas de manejo. Actitud loable en estos casos álgidos.
Pocos países han salido librados del estrangulamiento petrolero. México lucha diariamente por neutralizar los daños en sus vitales canales políticosociales. El pleito es con la inflación que amenaza con desbocarse si los precios del crudo siguen altos. El esfuerzo se cuela en las finanzas públicas y, de ahí, contamina la inversión. La confianza de los inversionistas alcanza niveles poco propicios para empujar el crecimiento. La misma astringencia presupuestal impide erogaciones públicas de capital que inciten a los empresarios.
Para complicar el ambiente, la cercanía de las elecciones intermedias contribuye, con su intranquilidad inherente, a forzar cambios y decisiones. Dicha trabazón de casos configura, en el interior del país, todo un panorama de conflictos en curso. Problemas que recaen en la cúspide decisoria de esta República. No es una crisis como la presentan los poco amistosos personajes de la vida pública mexicana. Pero tampoco es un menjurje de fácil manejo. La Presidenta tendrá que desplegar sus mejores habilidades de lideresa para sortear este conjunto de peliagudos asuntos.
Sólo aquellos países fincados en sus propias capacidades van navegando el caos. Otros libraban cruentas batallas contra sus reservas energéticas y financieras. Pero todos sufren las consecuencias de la escasez de crudo, gas, gasolinas, petroquímicos, helio o fertilizantes, materias básicas atrapadas en el golfo Pérsico.
Terribles consecuencias, de una secuencia de decisiones guerreras de Israel, seguidas por el incontrolable presidente Trump, oscurecieron la actualidad. La improvisada sucesión decisoria de ambas élites belicistas aparecieron indetenibles en el horizonte mundial. Lo que pareció un ataque relámpago y sacrifical del liderazgo persa, se ramificó en un conflicto de múltiples y delicadas aristas.
A cual más dañina en vidas, propiedades, negocios y futuros, tanto personales como nacionales, que persiste hasta hoy día. Para el grandilocuente estadunidense, lo que acontece en su propio país no puede ser más dañino. Su imagen resiente tajos severos en su aprecio. Israel no reconoce el daño causado con su genocida talante aventurero. Continúa con ferocidad inaudita destructivos ataques. Sus locas creencias de pueblo bendito, heredero de una tierra que les fue escriturada hace incontables siglos, sigue empujando su fanatismo. No se percata de que hace tiempo malgastó sus pasados sufrimientos.
La sociedad estadunidense muestra su cansancio por guerrear sin propósito claro e impone restricciones a su apoyo al presidente Trump. Se desata, entonces, la búsqueda de contener este deterioro y las futuras pérdidas para los republicanos. Se encuentran emergentes ayudas electivas y mejoras en imagen fincadas en la lucha antidrogas. En esta veta, reciente, parecen fijarse las presiones hacia su vecino.
Puede, entonces, actuar sobre un México agobiado, pero con firme respaldo en su pueblo. La Presidenta, con inteligente accionar, debe atender el triste fenómeno de una oposición mediática, proclive al entreguismo y la exageración. Una que borda en el delirio de suponer que, en efecto, existe una cruza, generalizada, entre Morena y el crimen organizado.
