Reuters
18 de mayo de 2026 12:21
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ya ha costado a las empresas de todo el mundo al menos 25 mil millones de dólares, y la factura sigue aumentando, según un análisis de Reuters.
Un repaso de los comunicados corporativos desde el inicio del conflicto por parte de empresas que cotizan en Estados Unidos, Europa y Asia, muestra que las empresas enfrentan a precios energéticos en alza, cadenas de suministro fracturadas y rutas comerciales cortadas por el bloqueo de Irán en el estrecho de Ormuz.
Al menos 279 empresas han citado la guerra como motivo para adoptar medidas defensivas destinadas a mitigar el impacto financiero, entre ellas subidas de precios y recortes de producción, según muestra el análisis. Otras han suspendido los dividendos o las recompras de acciones, han despedido temporalmente a personal, han añadido recargos por combustible o han solicitado ayuda gubernamental de emergencia.
Esta agitación —la última de una serie de acontecimientos globales desconcertantes para las empresas tras la pandemia de Covid-19 y la invasión de Ucrania por parte de Rusia— está moderando las expectativas para el resto del año, ya que hay pocas perspectivas de que se alcance pronto un acuerdo para poner fin al conflicto.
“Este nivel de declive del sector es similar al que observamos durante la crisis financiera mundial e incluso superior al de otros periodos de recesión”, dijo a los analistas Marc Bitzer, director ejecutivo de Whirlpool, después de que la empresa redujera a la mitad sus previsiones para todo el año y suspendiera el pago de dividendos.
A medida que se ralentiza el crecimiento, el poder de fijación de precios se debilitará y los costos fijos serán más difíciles de absorber, según los analistas, lo que amenazará los márgenes de beneficio en el segundo trimestre y después. Es probable que las subidas de precios sostenidas alimenten la inflación, lo que perjudicará la ya frágil confianza de los consumidores.
“Los consumidores están posponiendo la sustitución de productos y optando por repararlos”, dijo Bitzer.
Aumento en suministros
El fabricante de electrodomésticos no está solo. Empresas como Procter & Gambl, Karex y Toyota han advertido del creciente impacto a medida que el conflicto entra en su tercer mes.
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz —el punto de estrangulamiento energético más crítico del mundo— ha impulsado los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril, más de un 50 por ciento por encima de los niveles previos a la guerra.
El cierre ha disparado los costos de transporte, ha reducido el suministro de materias primas y ha cortado rutas comerciales vitales para el flujo de mercancías. Se han visto afectados los suministros de fertilizantes, helio, aluminio, polietileno y otros insumos clave.
Una quinta parte de las empresas del estudio —que fabrican de todo, desde cosméticos hasta neumáticos y detergentes, pasando por operadores de cruceros y aerolíneas— han señalado un impacto financiero debido a la guerra.
La mayoría tenía su sede en Reino Unido y Europa, donde los costos energéticos ya eran elevados, mientras que casi un tercio procedía de Asia, lo que refleja la profunda dependencia de dichas regiones del petróleo y los productos derivados del combustible de Oriente Medio.
Equiparable a aranceles
Para poner las cifras en contexto, en octubre del año pasado cientos de empresas habían señalado más de 35 mil millones de dólares en costos derivados de los aranceles de 2025 del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Las aerolíneas representan la mayor parte de los costos cuantificados relacionados con la guerra, con casi 15 mil millones de dólares, ya que los precios del combustible para aviones casi se han duplicado. A medida que el cuello de botella se prolonga, más empresas de otros sectores están dando la voz de alarma. La japonesa Toyota advirtió de un impacto de 4 mil 300 millones de dólares, mientras que P&G estimó una merma de mil millones de dólares en sus beneficios después de impuestos.
El gigante de la comida rápida McDonald's dijo a principios de este mes que esperaba una mayor inflación de los costos a largo plazo debido a las continuas interrupciones de la cadena de suministro, un tipo de valoración que hasta hace poco se había limitado a las conferencias sobre resultados industriales.
El aumento de los precios del combustible está afectando a la demanda de los consumidores con rentas más bajas, dijo el director ejecutivo, Chris Kempczinski, quien añadió que "los elevados precios de la gasolina son el principal problema al que nos enfrentamos en este momento".
Casi 40 empresas de los sectores industrial, químico y de materiales han anunciado que subirán los precios debido a su dependencia del suministro petroquímico de Oriente Medio.
El director financiero de Newell Brands, Mark Erceg, dijo a principios de este mes que cada subida de 5 dólares en el precio del barril de petróleo supone unos 5 millones de dólares en costos adicionales.
El fabricante de neumáticos alemán Continental prevé un impacto de al menos 100 millones de euros (117 millones de dólares) a partir del segundo trimestre debido al aumento de los precios del petróleo, que encarece las materias primas.
El ejecutivo de Continental, Roland Welzbacher, dijo a principios de este mes que pasarían entre tres y cuatro meses antes de que esto afectara a la cuenta de resultados de la empresa. "Probablemente nos afecte a finales del segundo trimestre, y luego se notará de lleno en la segunda mitad del año", dijo.
Los beneficios empresariales se han mantenido boyantes durante el primer trimestre, lo que explica en parte por qué los principales índices, como el S&P 500, han logrado alcanzar nuevos máximos a pesar del impacto de los costos energéticos y del aumento de los rendimientos de los bonos debido a las preocupaciones por la inflación.
"El verdadero impacto en los beneficios aún no se ha materializado en los resultados de la mayoría de las empresas", dijo Rami Sarafa, director ejecutivo de Cordoba Advisory Partners.
Negocios y empresas
Una sola China
Miguel Pineda
Hay países a los que les urge avanzar con grandes zancadas, como es el caso de Estados Unidos, y otros más que avanzan con parsimonia. Este último es el caso de China, que inició un proceso de “Reforma y apertura” con Deng Xiaoping en 1978 y que mantiene la misma línea desde entonces.
Una de las razones del éxito de un programa es su continuidad en el largo plazo. A Donald Trump le urge acelerar el paso porque le quedan dos años y medio de su mandato; su sucesor cambiará sus lineamientos y sus logros se eclipsarán. En cambio, al grupo de Xi Jinping le quedan varias décadas en el poder, con lo que consolidará el proyecto para convertirse en la primera potencia del mundo.
En la visita de Trump a China quedó claro que para Xi Jinping Taiwán forma parte de China. Desde la Revolución encabezada por Mao en 1949 se independizó con el apoyo de Occidente, pero China nunca ha reconocido ese estatus.
Xi Jinping no tiene prisa para asumir el control de Taiwán, pero dejó claro a Trump que se trata de un solo país y que es la “línea roja” que Occidente no puede cruzar. Pueden existir negociaciones en los casos de Ucrania, de Cuba, de Gaza, de Palestina u otros países, pero no hay negociación alguna en el tema de Taiwán y ahí están sus poderosas armas para defender esa isla.
A diferencia de Rusia que le ha costado mucho reincorporar territorios de lo que fue la URSS, China ha integrado paso a paso zonas estratégicas: Mongolia Interior en 1947 (antes de la Revolución), Zinkiang en 1949, Tíbet en 1951, Hong Kong en 1997 y Macao en 1999.
Dependiendo de su forma de producción se integran como regiones autónomas (Tíbet, Mongolia y Zinkiang) o como regiones administrativas especiales (Hong Kong y Macao).
El objetivo es que las zonas controladas no pierdan su impulso. De esta manera se habla de “un país, dos sistemas”, haciendo referencia al capitalismo desarrollado en estos últimos territorios.
El caso de Taiwán será parecido al de Hong Kong y Macao. Los gobiernos de Occidente y de Taiwán no quieren reconocer este hecho, pero este proceso pronto llegará y esperemos que sea con la menor violencia posible.
miguelpineda.ice@hotmail.com
Perjudican a familias de EU los amagos al T-MEC: congresistas
Legisladores demócratas piden en misiva abandonar la confrontación // Sólo ha creado incertidumbre económica y elevado los costos, afirman
▲ La carta fue enviada al representante comercial Jamieson Greer.Foto Ap
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada Martes 19 de mayo de 2026, p. 15
Un grupo de congresistas demócratas advirtió que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sigue siendo de vital importancia para la seguridad económica y la prosperidad del país, pero que la retórica confrontacional y el comportamiento coercitivo que han definido el último año generan una incertidumbre que eleva los costos para las familias estadunidenses.
En una carta dirigida ayer al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, los congresistas reconocieron que la revisión programada para el 1º de julio es una oportunidad para introducir ajustes necesarios, pero exigen que Washington abandone esa lógica de confrontación y reafirme su compromiso con la estructura trilateral del acuerdo antes de sentarse a negociar.
La misiva, encabezada por la legisladora Linda T. Sánchez y el miembro de mayor rango, Richard E. Neal, advierte que el comportamiento coercitivo del gobierno de Estados Unidos ha generado incertidumbre económica que eleva los costos para las familias estadunidenses.
Entre los puntos a mejorar, destacan las deficiencias en el mecanismo de respuesta rápida, instrumento creado en la renegociación de 2019 para atender violaciones a derechos sindicales en México.
Los congresistas denuncian que los retrasos procesales por parte de empleadores y autoridades mexicanas ponen en riesgo las campañas de organización sindical y prolongan situaciones de violencia e intimidación.
También apuntan a la dificultad de los trabajadores para acceder a registros empresariales en los que se acredite que sus centros de trabajo están cubiertos por el acuerdo, ya que esa documentación permanece en poder de las propias compañías.
Piden mejoras salariales y en materia ambiental
Los demócratas piden que se introduzcan acuerdos sectoriales de negociación colectiva en industrias estratégicas para reducir la brecha salarial entre México y Estados Unidos, la cual, sostienen, impulsa la relocalización de empleos y manufacturas hacia el sur de la frontera. También urgen al gobierno mexicano a comprometer recursos presupuestarios suficientes para la vigilancia y aplicación de normas laborales y ambientales, tras señalar que reformas clave pactadas en 2019 siguen inconclusas.
En el apartado ambiental, los legisladores demandan la creación de un mecanismo de respuesta rápida equivalente al laboral, para atender de forma expedita la contaminación puntual generada por empresas que incumplen estándares ambientales.
Sobre seguridad económica, plantean que la revisión sirva para impulsar un régimen de revisión de inversiones en México comparable al que ya operan Estados Unidos y Canadá.
También proponen mayor coordinación trilateral en materia de minerales críticos y una revisión de los aranceles por razones de seguridad nacional impuestos al amparo de la sección 232, cuya aplicación unilateral contra los socios del T-MEC, advierten, daña la credibilidad de Washington como socio confiable.
En agricultura, exigen que Canadá elimine las restricciones a la importación de vinos y licores estadunidenses y modifique la asignación de cuotas arancelarias para productos lácteos que, en su opinión, niega acceso real al mercado canadiense a los productores de Estados Unidos.
En ese mismo apartado, llaman la atención sobre los boicots de consumidores en Canadá y México, y advierten que los comentarios ofensivos del presidente Donald Trump y funcionarios de alto nivel hacia los países vecinos erosionan mercados que los exportadores tardaron años en construir, con un efecto tan destructivo como cualquier barrera comercial formal.
