domingo, 31 de mayo de 2026

Consejo del Genocidio y eje Washington-Israel.

William I. Robinson*
La guerra estadunidense-israelí contra Irán ha desviado la atención internacional de Gaza justo cuando Israel transita de un genocidio de alta intensidad a uno de baja. Si bien los sionistas continúan persiguiendo su esquivo “Gran Israel”, Estados Unidos encabeza un proyecto estratégico de alcance mucho más vasto en que Gaza se perfila como un campo de experimentación para una nueva y más letal fase del capitalismo global.
La crisis de sobreacumulación del capitalismo global genera una intensa presión para la expansión, a medida que la clase capitalista trasnacional (CCT) emprende una búsqueda depredadora de lugares donde colocar ingentes cantidades de capital excedente y abrir nuevos espacios para la obtención de beneficios. Esta expansión violenta conlleva la apropiación de mercados y recursos en todo el mundo mediante la guerra, el desplazamiento y la represión.
La globalización en la región de Asia occidental se inició en los años 80 y se aceleró con la invasión y ocupación estadunidense de Irak en 2003, así como de un sinfín de acuerdos de libre comercio, programas de ajuste estructural y políticas de austeridad supervisadas por el FMI. Esta globalización desató una cascada de inversiones corporativas y financieras trasnacionales en Asia occidental. Congregó el capital del Golfo, entrelazándolo a todos de manera indisoluble en los circuitos globales emergentes de acumulación. De este modo, las burguesías árabes se transformaron en burguesías trasnacionales, a medida que toda la región se incorporaba al sistema globalmente integrado de producción, finanzas y servicios.
Israel se integró en estas redes capitalistas trasnacionales en expansión a raíz de los acuerdos de Oslo firmados en 1993, a medida que las burguesías israelí y árabe comenzaban a desarrollar intereses de clase comunes. En 2020, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin firmaron los Acuerdos de Abraham, sumándose así a Egipto y Jordania en la normalización de las relaciones con Israel, una apertura que permitió a los grupos de inversión del Golfo inyectar miles de millones de dólares en la economía israelí.
Entre tanto, al viraje del siglo Israel comenzó a importar mano de obra migrante transitoria para eliminar la necesidad de recurrir a la mano de obra palestina políticamente problemática. Para la década de 2010, cientos de miles de trabajadores migrantes procedentes de Tailandia, China, Nepal, Sri Lanka, India, Europa del Este, Filipinas, Kenia y otros lugares pasaron a constituir la fuerza laboral predominante en la agroindustria israelí y, cada vez más, en otros sectores de la economía. A medida que el proletariado palestino se convirtió en humanidad excedente, se interponía no sólo en el camino de la expropiación de sus tierras, sino también en el de una nueva ronda de expansión capitalista global en todo Oriente Medio. El genocidio se fue convirtiendo, cada vez más, en una opción atractiva tanto para el Estado sionista como para los sectores más violentos y depredadores de la CCT.
El significado más amplio del “Consejo de Paz” (Consejo del Genocidio) cobra ahora nitidez, arrojando luz sobre el emergente complejo hegemónico del capital trasnacional que se sitúa en el epicentro del actual torbellino mundial. Este bloque triangular congrega a las gigantes tecnológicas, al capital financiero trasnacional y al complejo militar-industrial, y tiene fuertes inversiones en Israel. Este complejo está profundamente involucrado en sistemas trasnacionales de guerra, control social, represión y vigilancia que se están digitalizando, automatizando e integrando en la economía y la sociedad globales. Estos sistemas constituyen una importante vía para descargar el excedente de capital acumulado, al tiempo que abren a la fuerza el acceso a mercados y recursos.
Israel es el tercer centro tecnológico más grande del mundo. Se globalizó con base en un complejo de alta tecnología, militar, de seguridad y de vigilancia. Su economía se nutre de la violencia, los conflictos y las desigualdades permanentes a escala local, regional y global. El genocidio israelí constituye un macabro laboratorio para la nueva modalidad de acumulación de la CCT, conocida como Pax Silica, fundamentada en una alianza entre Israel y los Estados del Golfo que debía consolidarse por medio del Consejo del Genocidio, inaugurada por Trump en enero pasado. Israel es una potencia tanto en tecnologías digitales como militares, habiendo combinado ambas en su represión contra el pueblo palestino.
El consejo tiene por objeto abrir la franja a sus recursos de gas y petróleo, a sus bienes raíces frente al mar y a su potencial turístico. Sin embargo, su misión fundamental consiste en convertir a Gaza en un centro neurálgico para el eje de poder público-privado, en torno al cual la tecnología y las finanzas gozarán de total libertad para desarrollar un feudo corporativo soberano. Israel ha hecho caso omiso del cese al fuego, en tanto se filtró a la prensa un plan para Gaza redactado por Washington, conocido como Reconstrucción, Aceleración Económica y Transformación de Gaza (GREAT, por sus siglas en inglés). Dicho proyecto contemplaba una salida “voluntaria” de los palestinos hacia otro país y una serie de megaciudades de alta tecnología y criptomonedas impulsadas por inteligencia artificial. Aquellos palestinos que se queden como mano de obra barata serán estrictamente controlados mediante la vigilancia biométrica israelí.
Gaza fue la primera guerra de inteligencia artificial del siglo XXI: un genocidio algorítmico. Si el trumpismo global se sale con la suya, Gaza se convertirá en el banco de pruebas donde las clases dominantes subyugarán mediante el autoritarismo tecnocrático la sangre y el capital. Mientras tanto, los palestinos continuarán resistiendo, tal como lo han hecho durante más de un siglo.
* Profesor distinguido de sociología en la Universidad de California en Santa Bárbara.

Denuncian deshumanización del ejército israelí en “línea amarilla” en Gaza: “es como una jungla”
Soldados y veteranos hablan del asesinato sistemático de palestinos y de cómo sus compañeros disfrutan al perpetrar este crimen, durante el supuesto alto el fuego
Ap, Europa Press y The Independent
Periódico La Jornada   Domingo 31 de mayo de 2026, p. 18
▲ Durante el Eid al-Adha (fiesta del sacrificio), los musulmanes sacrifican un animal, cuya carne se divide en tres partes: una para la familia, otra para los amigos y otra para los más necesitados. En la foto, un niño en un mercado de ganado, en los días previos a la conmemoración en Cisjordania reocupada.Foto Xinhua
Ramallah . Un soldado israelí de 20 años calificó el territorio de la “línea amarilla” en Gaza como “una jungla” en la que sus compañeros disfrutaban asesinar a los palestinos que cruzaban o se acercaban al territorio controlado por Israel, ya que la orden era que “si alguien cruza la línea, le disparas”.
En testimonios reunidos por Ap, soldados israelíes describieron un clima de deshumanización, reglas de enfrentamiento permisivas y el asesinato sistemático de palestinos durante lo que oficialmente se suponía que era un alto el fuego en Gaza.
Tres militares israelíes relataron a la agencia que hay una sensación de confusión en el territorio por la falta de claridad en las reglas de enfrentamiento en torno a la línea amarilla, pues algunos comandantes cumplen el acuerdo sólo de palabra, mientras que en privado expresan su deseo de que la guerra en la franja continúe.
En ocasiones, los soldados estaban demasiado lejos o actuaban con demasiada prisa como para saber siquiera a quién le estaban disparando, aseguró uno de los entrevistados, una preocupación que fue replicada por un grupo de veteranos denunciantes.
Por otra parte, al menos 26 palestinos fueron asesinados por el ejército israelí en Gaza desde el martes, en el marco de la festividad islámica del Eid al Adha, denunció el viernes la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al tiempo que alertó sobre el agravamiento de la crisis humanitaria, que persiste a pesar del alto el fuego acordado en octubre.
Casi 73 mil muertos desde el inicio del conflicto
De acuerdo con el informe de los investigadores de Naciones Unidas, la ofensiva israelí sumó 929 palestinos muertos desde el anuncio de la tregua en octubre, entre ellos al menos 32 niños y ocho mujeres, y elevó la cifra total de fallecidos a 72 mil 938 y de heridos a 172 mil 919 desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023, según el ministerio de Salud de Gaza, con información actualizada al 30 de mayo.
En las últimas 48 horas, el ejército israelí quitó la vida a seis palestinos y dejó 25 heridos en distintos ataques en el enclave, informó Al Jazeera, que a su vez citó a la agencia oficial de noticias Wafa.
En la ciudad de Deir al Balá, un ataque contra un puesto de control de la policía interna de Hamas dejó una persona sin vida y tres heridos. El fallecido fue identificado por la agencia palestina Saná como Jamal Abu Aoun, jefe del departamento de anestesia del hospital Yafa.
El ministerio informó que los hospitales de Gaza recibieron siete cadáveres en las últimas 24 horas, entre ellos los de seis víctimas de recientes ataques israelíes y otra más que falleció por heridas sufridas con anterioridad.
Otras 25 personas heridas fueron trasladadas a centros médicos durante el mismo periodo.
Hamas repudió las nuevas sanciones de la Unión Europea (UE)contra 10 integrantes de su oficina política, las cuales calificó como un intento de “criminalizar la resistencia palestina” y denunció que el bloque hace “la vista gorda ante el genocidio” que comete Israel.
“Esta decisión se ha producido en un momento en que el gobierno ocupante (Israel) sigue cometiendo crímenes de genocidio, hambruna y desplazamiento forzado contra nuestro pueblo, y viola el acuerdo de alto el fuego”, acusó el Movimiento de Resistencia Islámica en un comunicado.
“El pueblo palestino vive bajo ocupación; su resistencia es un derecho legítimo garantizado por todas las leyes y normas humanas, y la ocupación es la raíz del conflicto y la fuente de inestabilidad”, agregó.

Líbano acusa a Israel de querer borrar al país de la historia
Tel Aviv amplía su ofensiva y obliga a miles de residentes a dejar sus hogares
▲ Las ruinas del castillo de Beaufort se alzan sobre una montaña en el sur de Líbano; abajo, una aldea destruida por ataques israelíes.Foto Afp
Afp, Europa Press y Ap
Periódico La Jornada   Domingo 31 de mayo de 2026, p. 18
Beirut. Israel amplió su ofensiva hacia lo profundo de Líbano, mientras los residentes son obligados a dejar sus hogares y marchar hacia el norte luego de que ordenó evacuar 13 localidades del sur del territorio. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, acusó a Tel Aviv de pretender “borrar de la historia” a su país y denunció la “peligrosa escalada sin precedentes” de Tel Aviv a pesar de la extensión del alto al fuego acordada el 17 de abril.
Salam denunció “una política de tierra quemada y de castigo colectivo”, destruir ciudades y pueblos y forzar a sus habitantes al éxodo.
“A la luz de la peligrosa escalada israelí sin precedentes de los últimos días, es necesario intensificar los esfuerzos políticos y diplomáticos para lograr un alto el fuego rápido y real”, afirmó el primer ministro en un mensaje transmitido por la televisión libanesa.
También defendió las negociaciones de Líbano con Israel, a las que se opone la organización político-militar proiraní Hezbollah, y advirtió que el resultado de las mismas “no está garantizado”. Sin embargo, explicó que “son la vía menos costosa para nuestro país y nuestro pueblo. Lo que Israel está haciendo no es sólo una violación de la soberanía de Líbano, sino también un intento de borrarlo de la historia”.
La fuerza aérea y la artillería israelí atacaron las aldeas de Yohmor y Zawtar al-Sharqieh, cerca de la ciudad de Nabatiye, en los alrededores de una montaña estratégica que alberga el castillo de Beaufort, construido por los cruzados, a unos 15 kilómetros de la frontera con Israel, informó la agencia nacional de noticias libanesa.
El castillo estratégico estuvo en manos de tropas israelíes durante 18 años, hasta que se retiraron de Líbano en mayo de 2000.
Suenan alertas por agresiones de Hezbollah
Más de 25 proyectiles fueron lanzados ayer desde Líbano hacia Israel y las sirenas de alerta aérea sonaron en las ciudades de Karmiel y Safed por primera vez desde el alto el fuego, informó a la Afp el ejército israelí. Hezbollah reivindicó el lanzamiento de misiles contra tanques Merkava del ejército israelí en las afueras de la ciudad de Zoutar.
De igual manera, detonó un artefacto explosivo y enfrentó a soldados israelíes durante su intento de avanzar hacia las afueras de la ciudad de Dbein, en el sur libanés, y atacó con misiles infraestructura del “ejército enemigo en el asentamiento de Nahariya”, informó Al Jazeera.
Desde que dio comienzo la guerra, el 2 de marzo, las fuerzas israelíes han asesinado a un total de 3 mil 371 personas, hirieron a 10 mil 129 y obligaron al desplazamiento forzado de más de un millón de residentes del sur del país, de acuerdo con el ministerio de Salud libanés.

En una semana, casi 80 niños asesinados por Israel en Líbano: Unicef
Ataque israelí en Tiro, al sur del Líbano, el 28 de mayo de 2026. Foto Afp Foto autor
Afp, Europa Press, Sputnik y Reuters
30 de mayo de 2026 09:36
Beirut. Al continuar la ofensiva israelí, el presidente libanés, Joseph Aoun, urgió a Estados Unidos a “desplegar todos los esfuerzos para lograr un alto el fuego”. En este contexto, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reportó casi 80 menores muertos en una semana por ataques israelíes a Líbano.
La presidencia de Líbano transmitió al secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, que el alto el fuego es un paso esencial para cualquier avance diplomático en el proceso que facilita Washington. Detalló que el funcionario de la Casa Blanca reiteró el compromiso de su país de “continuar con sus esfuerzos para consolidar los resultados de las reuniones anteriores”.
El ejército israelí mató a 3 mil 355 personas entre el 2 de marzo y el 29 de mayo, según el ministerio de Salud libanés.
El portavoz de la Unicef, Ricardo Pires, denunció que “en total, en los últimos siete días, 77 niños murieron o resultaron heridos. Esto significa que durante la última semana, en Líbano, cada 24 horas han muerto o resultaron heridos 11 niños en promedio”.
Ordenan evacuar más zonas
En las últimas 24 horas, los ataques israelíes mataron a 31 personas e hirieron a 68 en territorio libanés. En Adloun, fallecieron ocho ciudadanos sirios, entre ellos varios niños, al tiempo que el ejército israelí emitió una nueva orden de evacuación para seis localidades.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, prófugo de la Corte Penal Internacional, confirmó que sus “fuerzas han cruzado el Litani y han avanzado hacia las posiciones dominantes. También estamos operando en Beirut y en el valle de Becá, a lo largo de todo el frente, y estamos asestando duros golpes a Hezbollah”, aseguró durante una visita a sus tropas en Líbano.
El gobierno de Irán condenó los “brutales ataques” contra Líbano. Afirmó que “han dejado un gran número de mártires y heridos y el desplazamiento de cientos de miles de personas”; subrayó que “el gobierno estadunidense es considerado cómplice y socio de todos los crímenes del régimen sionista en Líbano, la Palestina reocupada y toda la región”.
Por su parte, Hezbollah reivindicó ataques con “dos artefactos explosivos, contra una excavadora D9 y un vehículo militar pertenecientes al ejército enemigo israelí en la zona de Al-Baraka”.
En tanto, altos mandos militares israelíes y libaneses se reunieron en Washington, en lo que un funcionario estadunidense calificó de conversaciones “productivas”. “Hoy, en el Pentágono, recibí a delegaciones militares de Israel y Líbano para la vía de seguridad que respalda las conversaciones de paz en curso entre sus dos países”, afirmó en X, Elbridge Colby, segundo al mando.