Arturo Sánchez Jiménez
16 de mayo de 2026 14:07
Ciudad de México. China reafirmó su “firme respaldo” a México en el mantenimiento de su independencia y autonomía, y manifestó su disposición a profundizar la Asociación Estratégica Integral entre ambos países sobre la base del respeto mutuo y el beneficio recíproco, informó este sábado la embajada china en México.
La postura fue expresada por el embajador de China en México, Chen Daojiang, en una reunión realizada el viernes con el nuevo canciller, Roberto Velasco Álvarez, a la que también asistió la subsecretaria, María Teresa Mercado Pérez.
De acuerdo con la representación diplomática china, Chen señaló que las relaciones entre ambos países “se han profundizado” bajo la conducción de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, y del presidente, Xi Jinping, y destacó que el potencial de cooperación bilateral continúa ampliándose.
El embajador recordó además que el pasado 13 de mayo se cumplió el primer aniversario del anuncio realizado por el presidente chino, Xi Jinping, sobre los cinco programas para la construcción de una comunidad de futuro compartido entre China y América Latina y el Caribe.
Sostuvo que, durante el último año, la cooperación entre China y la región ha registrado “progresos positivos” en diversos ámbitos, por lo que Beijing busca trabajar conjuntamente con México para impulsar la instrumentación de esos programas en territorio mexicano “en beneficio de los pueblos de ambos países”.
Por su parte, Velasco, de acuerdo con la embajada de China, afirmó que la amistad entre ambas naciones tiene “profundas raíces históricas” y subrayó que el gobierno mexicano concede gran importancia al desarrollo de la relación bilateral.
Según la embajada china, el canciller reiteró además que México mantiene su adhesión al principio de “una sola China” y expresó la voluntad de fortalecer los intercambios de alto nivel y profundizar la cooperación práctica entre ambas naciones para alcanzar resultados “aún más fructíferos” en la relación bilateral.
Comenzó el Mundial de la estafa: identifican sitios falsos de la FIFA
Campañas organizadas para operar a gran escala
▲ Mientras crece la fiebre futbolera, timadores acechan a los aficionados con ofertas falsas de boletos para los partidos, artículos deportivos, hospedaje y premios. La imagen, en el Centro Histórico de la CDMX.Foto Cristina Rodríguez
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada Domingo 17 de mayo de 2026, p. 15
El Mundial 2026 todavía no arranca y los ciberdelincuentes ya salieron a calentar. Mientras millones de aficionados buscan boletos, reservan hospedaje o intentan comprar camisetas de sus selecciones favoritas, detrás de las pantallas se juega otro partido: el del fraude digital. La firma de ciberseguridad Eset ya ha detectado al menos cinco sitios que se hacen pasar por el de la FIFA con el fin de robar datos personales, información bancaria y dinero de usuarios atraídos por la fiebre mundialista.
La nueva cancha del fraude ya no se parece a aquellas páginas llenas de errores ortográficos y ventanas sospechosas. Hoy los sitios apócrifos replican casi por completo el diseño, colores y experiencia de navegación de las plataformas oficiales.
A simple vista parecen legítimos: muestran boletos para partidos, mercancía oficial, promociones especiales y registros de FIFA ID. Todo forma parte de una estrategia diseñada para generar confianza y hacer que las víctimas bajen la guardia justo cuando la emoción del torneo comienza a dispararse.
La investigación de Eset encontró páginas con direcciones como fifa26.shop o 26-fifa.com, que utilizan una técnica conocida como typosquatting, consistente en copiar dominios oficiales y hacerles modificaciones casi imperceptibles para el usuario promedio.
En algunos casos basta cambiar una letra, agregar un guion o utilizar extensiones como .shop, .store o .site para construir una fachada.
Pero el verdadero riesgo no está sólo en la apariencia de las páginas, sino en la lógica detrás de ellas. Los ciberdelincuentes entendieron que la ansiedad también juega a su favor.
Para Eset, la presión por conseguir entradas, el miedo a quedarse fuera y la promesa de accesos VIP, últimos boletos o descuentos exclusivos funcionan como anzuelos capaces de desencadenar decisiones impulsivas. En eventos masivos como la Copa del Mundo, donde millones de personas compiten por hospedaje, vuelos y entradas, la urgencia se convierte en un aliado perfecto para el phishing (técnica utilizada para robar información personal o bancaria mediante sitios falsos o mensajes engañosos).
La compañía explicó que muchas de estas páginas aparecen como anuncios patrocinados en buscadores, redes sociales o aplicaciones de mensajería, justo en los espacios donde los aficionados pasan horas buscando información relacionada con el torneo y anhelan ser parte de la experiencia de cada cuatro años.
El fraude ya no se esconde en rincones oscuros de Internet: ahora aparece mezclado entre promociones, publicidad y contenido aparentemente legítimo.
¿Cómo funciona?
La mecánica suele ser sencilla. Primero aparece la promesa de boletos o mercancía oficial; después aparece el supuesto registro para crear una cuenta o acceder a la compra; finalmente, la página solicita datos personales, correos electrónicos, teléfonos y tarjetas bancarias.
El problema es que muchas personas utilizan las mismas contraseñas en distintos servicios, por lo que entregar credenciales en una página falsa puede abrir la puerta a correos electrónicos, aplicaciones bancarias o redes sociales.
Los especialistas consideran que el fenómeno dejó de ser un conjunto de estafas aisladas y evolucionó hacia campañas organizadas capaces de operar a gran escala. Los actores detrás de estos sitios registran múltiples variantes de una misma página para mantener activa la operación incluso cuando algunos dominios son dados de baja.
Es una lógica muy similar a la de una red clandestina que cambia de camiseta constantemente para mantenerse dentro del juego.
“Los sitios falsos ya no son páginas rudimentarias, improvisadas o fáciles de detectar: hoy replican diseños, experiencias de usuario y flujos de compra completos para parecer legítimos y reducir las sospechas de las víctimas”, expuso Mario Micucci, investigador de seguridad informática de Eset Latinoamérica.
La propia FIFA reconoció los riesgos de comprar boletos fuera de sus canales oficiales. El organismo recordó que las entradas sólo se comercializan mediante su sitio autorizado y sostuvo que los boletos adquiridos en plataformas no oficiales, redes sociales o sistemas de reventa pueden ser falsos o rechazados al ingresar a los estadios.
A días de que México se convierta en una de las sedes más visibles del torneo, el Mundial ya comenzó para los estafadores, y mientras millones de aficionados sueñan con estar en las tribunas, otros afinan estrategias para convertir esa emoción en una oportunidad de robo, por lo que las personas deben estar atentas y listas para sacarles la tarjeta roja.
En China remplazan selfis con sesiones fotográficas completas
El turismo apoya a la industria textil y transmite orgullo nacional
▲ La “foto del recuerdo” en China puede convertirse en un ritual que combine vestimenta tradicional, tocados, maquillaje y accesorios a tono con los principales atractivos turísticos e históricos.
Foto Dora Villanueva
Dora Villanueva Enviada
Periódico La Jornada Domingo 17 de mayo de 2026, p. 17
Pekín. Tomarse fotos en China es cosa seria. La población del mayor fabricante de teléfonos inteligentes del mundo no se fía de estos aparatos al tomar las imágenes que llenarán sus perfiles de redes sociales ni lo deja a la improvisación. Las sesiones con fotógrafos profesionales son una peculiaridad que salta por todas partes. El hecho de que los protagonistas sean jóvenes con vestimenta tradicional hace a;un m;as notable este fenómeno.
En el Templo del Cielo, la Ciudad Prohibida, los hutongs y calles aledañas a la Torre de la Campana, en Pekín, en el Museo de Arte de la Ópera Cantonesa de Liwan, en Guangzhou, entre otros polos turísticos de este país, abundan jóvenes con ropa autóctona que reciben asesoría profesional sobre cómo posar, cómo mirar a la cámara y elevar el mentón y la ceja.
Los costos varían. Un fotógrafo de Liwan comenta que las tarifas son de 300 yuanes (alrededor de 767 pesos) e incluyen la renta de la vestimenta, maquillaje, tocados, una visita turística y el seguimiento de un fotógrafo profesional que promete “fotos de portada de revista”. Además de ubicarse en los principales centros turísticos, estos negocios se promocionan en Xiaohongshu (Red Note), una de las aplicaciones de redes sociales más populares en China.
“Sesión de fotos en el Bund de Shanghái: 399 yuanes. Maquillaje y peinado incluidos. Todas las fotos originales entregadas. ¡Consigue fácilmente fotos de revista de celebridades y sé la estrella más brillante del Bund!”, se lee en una publicación de Xiaohongshu. “Déjate llevar por la alegría de una transformación radical. Fotos geniales que te darán muchos ‘me gusta’ en tus redes sociales”, se lee en otro anuncio dirigido a hombres jóvenes.
Más allá de las fotos profesionales tipo “celebridad”, uno de los nichos que más ha crecido es el de sesiones fotográficas con vestidos tradicionales. El maquillaje se centra en lograr un lienzo blanco sobre el que se elongan pestañas y ojos, al tiempo que la boca se convierte apenas en timbre rojo, rojo. Los tocados varían, tanto en hombres como en mujeres, lo mismo que las túnicas, que cambian según la región.
En Jiuzhaigou, en la prefectura autónoma de Aba, el paisaje no puede ser más que favorecedor. Las aguas turquesa son uno de los grandes orgullos de este país, así que los rituales fotográficos abundan. En uno de ellos, una madre hace de directora artística. Si se observa esta escena con cierta distancia y con mucho contexto latinoamericano, se pueden recrear las instrucciones: “mete la panza”, “enderézate”, parece que dicta la progenitora mientras la joven se retuerce.
Unos metros adelante se puede encontrar otra sesión con un joven también vestido con una chuba –una túnica propia de la cultura tibetana– y tocado con un gorro de pieles. Un fotógrafo que parece trabajar regularmente en este parque le da instrucciones que parecen menos estrictas que las de la sesión aledaña. Sólo pide a su modelo levantar el pulgar en señal de “me gusta”. Eso es todo. Le aplaude y le pide ponerse de perfil para seguir con el servicio, que incluye la renta de la vestimenta y la impresión de algunas fotos por 150 yuanes (380 pesos).
A kilómetros de distancia, lo mismo, pero con distinta vestimenta. Es sábado. Parece que todas las familias se pusieron de acuerdo para pasar una tarde a 30 grados centígrados en el antiguo distrito de Liwan. Ahí unas jóvenes vestidas con túnicas que parecen hanfu –usadas durante la dinastía Han– mezcladas con elementos estéticos de la ópera, hacen transmisiones en vivo; otras se arreglan unas a otras para iniciar la sesión de fotos y otros más cuentan con un fotógrafo profesional.
Estas sesiones implican un primer negocio, el de las fotografías; pero también está el de los trajes tradicionales que, según la prensa local, son una fuente de ingresos para Caoxian, condado de Shandong, donde hay más de 2 mil 700 empresas que fabrican túnicas tradicionales. Ahí, de enero a junio del año pasado, las ventas de hanfu alcanzaron 6 mil 140 millones de yuanes, 10.27 por ciento más que en la primera mitad de 2024. Tan extendida está la industria, que da soporte a 15 mil tiendas en línea y genera 100 mil empleos.
Estas fotografías profesionales con vestimenta tradicional son un crisol del patrimonio cultural vertido en experiencias turísticas, pero no sólo eso. Al menos desde 1992, China ha invertido en las industrias culturales no sólo para recuperar el orgullo de un pueblo con cultura milenaria (bit.ly/4flpR2I), sino de hacer de las expresiones identitarias un motor económico más.

