miércoles, 29 de abril de 2026

Mier acusa "crisis cinstitucional" en Chihuahua por ausencia de Maru Campos en el senado.

Círculo una carta de la gobernadora, pero dirigida a la secretaria de la mesa directiva del Senado, la morenista, Martina Kantun, en la que Campos argumenta que no puede ir, porque podría comprometer información confidencial y afectar el curso de las investigaciones. 
Foto: Luis Castillo.  Foto autor
Andrea Becerril y Georgina Saldierna
28 de abril de 2026 10:07
Ciudad de México. El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier, deploró que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, haya difundido, primero en algunos medios de comunicación que no asistiría a la reunión a la que fue invitada, sin notificarlo previamente a esa cámara del congreso.
Es una ilegalidad más, dijo que refleja una “ brutal, crisis institucional “en Chihuahua.
“Me enteré por los medios de comunicación que decía que no le da cuentas al Senado. Pues es otra ilegalidad, es otro problema institucional”.
Pese a que la gobernadora no asistirá, de cualquier manera las comisiones de Puntos Constitucionales y de Seguridad Nacional llevarán a cabo la reunión prevista hoy a las 11 horas.
La propuesta los legisladores de Morena es crear una comisión especial de investigación del Senado, que coadyuve con la Fiscalía General de la República (FGR), para dilucidar el caso de los dos agentes de la CIA, a quienes el gobierno de María Eugenia Campos les permitió participar en un operativo contra el narcotráfico, en esa entidad.
El senador Mier, considero que “van de tontería tontería. Yo no sé quién está asesorando al gobierno del estado, pero no es una actitud sensata, apegada a la ley y a la prudencia política.”
Previo a iniciar una reunión de la Jucopo, Mier reiteró que el Senado no había sido notificado formalmente de que Campos no asistiría a la reunión de trabajo a la que fue convocada.
Círculo una carta de la gobernadora, pero dirigida a la secretaria de la mesa directiva del Senado, la morenista, Martina Kantun, en la que Campos argumenta que no puede ir, porque podría comprometer información confidencial y afectar el curso de las investigaciones.
Es decir, ni siquiera lo dirigió a la presidenta del Senado, Laura, Itzel Castillo o al titular de la Jucopo, Ignacio Mier

Caso de la CIA en Chihuahua no para con una renuncia; FGR investiga, México debe saber la verdad: Sheinbaum
Alonso Urrutia y Néstor Jiménez
28 de abril de 2026 08:54
La presidenta Claudia Sheinbaum durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el 28 de abril de 2026. Foto Cuartoscuro Foto autor
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer que la Fiscalía General de la República ya trae una investigación sobre lo ocurrido en el operativo en Chihuahua para desmantelar un narcolaboratorio donde participaron agentes de la CIA, porque “el pueblo de México tiene derecho a saber la verdad”. Y advirtió: “viene la renuncia de un funcionario (el fiscal general de Justicia de Chihuahua, César Jáuregui), pero tiene que seguir la investigación. No para con una renuncia”.
En una breve referencia al caso, dijo que esto no es una postura solo de la Presidenta, sino que ya se realizan las investigaciones correspondientes porque no es un asunto menor, pues se trata del respeto a la soberanía de cualquier mexicano o de cualquier gobierno. “Tiene que cumplirse la ley. Le corresponde a la FGR hacer la investigación, pero se tiene que aclarar todo. No es menor tanto en la relación con Estados Unidos como en el cumplimiento de la ley”.
Sheinbaum insistió: “no es que haya renunciado el fiscal y ahí se termina todo. El pueblo tiene derecho a saber la verdad”.
En torno a las acciones relacionadas con Estados Unidos, la Presidenta dijo que México presentó un extrañamiento a través de una nota diplomática que ya generó una respuesta formal de la embajada en el que reconocen que ellos quieren ceñirse a la Constitución y las leyes mexicanas en la colaboración en materia de seguridad.
“Lo que estamos diciendo es que a México se le respeta. Es un operativo que solamente les correspondía a las autoridades mexicanas. Se les hace ver que está fuera de la ley y ellos responden que se van a ceñir a los acuerdos y la ley”.
En este contexto, sin pregunta de por medio, se refirió a la publicación de The Wall Street Journal en la que se señala que su gobierno no ha actuado en este caso con el gobierno de Estados Unidos. Refirió que sí se han emprendido medidas por la participación de agentes de la CIA en el operativo en Chihuahua mediante un extrañamiento y una nota diplomática.
A pregunta expresa sobre acciones relacionadas contra la CIA, dijo que fallecieron las dos personas que participaron en ese operativo, por eso primero la empatía por esta pérdida de vidas.
Al ser cuestionada sobre una eventual expulsión de agentes de la CIA, Sheinbaum descartó esta posibilidad por el momento, porque se parte de que sea un caso de excepción y no una regla.
Más adelante, sobre la información surgida en Chihuahua de que en realidad participaron no sólo los dos agentes fallecidos sino dos más, refirió que eso lo tiene que informar la fiscalía. Sin embargo, es importante también actuar con autoridades mexicanas que hayan favorecido la violación de la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.

Maru Campos desaira al Senado: informa que no comparecerá sobre caso de la CIA en Chihuahua
Maru Campos, gobernadora de Chihuahua. 
Foto Cuartoscuro / Archivo.  Foto autor
Jesús Estrada
28 de abril de 2026 09:52
Chihuahua, Chih., La gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, rechazó acudir este martes al Senado de la República, luego de ser convocada a una reunión con las comisiones de Puntos Constitucionales y de Seguridad Pública para abordar la participación de agentes estadunidenses en operativos de combate al narcotráfico en la sierra Tarahumara.
En una comunicación oficial, dirigida al Senado de la República, el gobierno del estado justificó que Maru Campos declinó participar en la reunión de trabajo para no comprometer las investigaciones en curso. La decisión fue notificada mediante oficio dirigido a la senadora María Martina Kantún Can, secretaria de la Mesa Directiva del Senado.
En el documento se expone que dicha determinación, responde a la necesidad de salvaguardar el adecuado desarrollo de las investigaciones que se llevan a cabo, evitando comprometer información de carácter confidencial, o clasificada, así como garantizar la debida conducción institucional de la información y el respeto a la seguridad nacional.

“Los de afuera y los de dentro: anatomía de la traición en México”
La renuncia del fiscal César Jáuregui responde a un acto de autoridad política y moral de la presidenta Claudia Sheinbaum. Foto video RRSS.  Foto autor
Juan Becerra Acosta
29 de abril de 2026 00:01
Las intervenciones extranjeras en México, o acciones para conseguirlas, datan desde la llegada de los españoles en el siglo XVI, cuando la caída de Tenochtitlan se dio como resultado de la alianza entre pueblos prehispánicos con los invasores.
El 13 de agosto de 1521, los españoles acompañados de sus aliados totonacas, texcocanos y tlaxcaltecas, entre otros, capturaron a Cuauhtémoc, último tlatoani gobernante mexica, quien lideró heroicamente la resistencia contra Hernán Cortés. 
Aquella lucha jamás habría sido ganada por los invasores —800 europeos aproximadamente— si no se hubiesen sumado a ellos 75 mil indígenas enemigos de Tenochtitlan.
Hasta 1836, Texas fue mexicano. Su efímera independencia de menos de 10 años para terminar anexada a Estados Unidos tuvo como principales operadores a residentes locales que apoyaron al movimiento separatista; entre ellos Lorenzo de Zavala, político mexicano que se convirtió en el primer vicepresidente de la República de Texas.
Tras la Independencia, Yucatán se unió a México de forma voluntaria bajo un pacto federal que garantizaba su autonomía interna, pero más tarde, en 1841, las élites políticas y militares de la península, encabezadas por Miguel Barbachano, Santiago Méndez y Santiago Imán, se opusieron a la ley que impedía a los estados elegir a sus propios gobernantes y buscaron separarse de México. Ello ocurrió en medio de la Guerra de Castas.
El entonces gobernador Santiago Méndez solicitó a Estados Unidos su ayuda militar a cambio de la soberanía de la península. 
“La raza blanca —la clase civilizada de este Estado— es ahora atacada de manera atroz y bárbara por la raza aborigen que, levantada simultáneamente en insurrección con instinto de ferocidad, nos hace una guerra salvaje y de exterminio”, escribió Méndez al entonces secretario de Estado estadunidense, y posteriormente presidente de esa nación, James Buchanan.
“Viendo, como ya he declarado con entera franqueza a vuestra excelencia, que Yucatán no tiene más esperanza de salvación que la determinación de una potencia extraña de favorecerlo con su auxilio tan pronto como sea posible”, rogó el gobernador de Yucatán por la intervención de Estados Unidos, país que en ese momento, a través de su presidente James K. Polk, decidió dejar “en visto” la petición debido a que su nación estaba demasiado ocupada en su propia guerra de intervención contra México.
Durante aquella ofensiva, entre 1846 y 1848, hubo facciones y regiones que colaboraron en ciudades ocupadas como Veracruz o la Ciudad de México, donde algunos sectores comerciales y políticos cooperaron con las fuerzas invasoras para intentar mantener sus privilegios.
El ejemplo más claro para referirse a los vendepatrias en México es aquella tristemente célebre “Comisión de Miramar”, grupo de conservadores que, opositores a las leyes liberales de Benito Juárez, viajó a Europa para pedir a Maximiliano de Habsburgo aceptar ser emperador de México. 
José María Gutiérrez de Estrada, Juan Nepomuceno Almonte —hijo de Morelos—, Antonio Suárez de Peredo y Joaquín Velázquez de León, entre otros, convencieron a Maximiliano de aceptar el trono asegurando que el pueblo mexicano deseaba un imperio. El joven Max terminó engañado y fusilado.
En 1913, Victoriano Huerta conspiró con el embajador estadunidense Henry Lane Wilson para derrocar al presidente Francisco I. Madero, facilitando una intervención diplomática y política extranjera. La intervención de Estados Unidos durante la Decena Trágica fue decisiva para el asesinato de Madero y Pino Suárez. 
Wilson reunió en la sede de la embajada de Estados Unidos a los generales Victoriano Huerta y Félix Díaz, con quienes acordó el derrocamiento de Madero para que Huerta asumiera la presidencia. El embajador utilizó la amenaza de una invasión de tropas estadunidenses para presionar a políticos y militares mexicanos a aceptar el golpe de Estado.
La participación de agentes estadunidenses durante un operativo para desmantelar narcolaboratorios en Chihuahua hace apenas 10 días no es menor. Se llevó a cabo sin el conocimiento ni autorización del gobierno federal, en clara violación a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional. 
El reclamo y exigencia de transparencia sobre estos hechos no es un asunto de guerra sucia ni politiquería, sino de defensa de la soberanía.
La renuncia del fiscal César Jáuregui responde a un acto de autoridad política y moral de la presidenta Claudia Sheinbaum. 
Es triunfo suyo y, por lo tanto, de su defensa a la soberanía, sobre todo ante los embates de Donald Trump. Pero el caso no queda ahí; ahora la gobernadora de Chihuahua deberá explicar por qué en su estado se actuó al margen de la Ley de Seguridad Nacional.