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De la redacción
17 de abril de 2026 13:28
China reiteró este viernes su apoyo a Cuba en contra del imperialismo de Estados Unidos, en el marco el 65 aniversario de la invasión estadunidense a Bahía de Cochinos.
“China siempre se opone categóricamente al uso de la fuerza para atentar contra la soberanía y la seguridad de otros países, y apoya firmemente a Cuba en la salvaguardia de su soberanía nacional y en la oposición a la injerencia extranjera”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun.
El 17 de abril de 1961, cuando intentaron invadir la nación insular en bahía de Cochinos con el objetivo de derrocar el gobierno de Fidel Castro, más de 100 de esos combatientes respaldados por Estados Unidos murieron ahogados o en combate.
Otros mil 200 de ellos, conocidos como la Brigada de Asalto 2506, fueron tomados como prisioneros tras quedarse sin municiones y permanecieron cautivos durante unos 20 meses antes de que se negociara su liberación.
De la redacción
17 de abril de 2026 13:28
China reiteró este viernes su apoyo a Cuba en contra del imperialismo de Estados Unidos, en el marco el 65 aniversario de la invasión estadunidense a Bahía de Cochinos.
“China siempre se opone categóricamente al uso de la fuerza para atentar contra la soberanía y la seguridad de otros países, y apoya firmemente a Cuba en la salvaguardia de su soberanía nacional y en la oposición a la injerencia extranjera”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun.
El 17 de abril de 1961, cuando intentaron invadir la nación insular en bahía de Cochinos con el objetivo de derrocar el gobierno de Fidel Castro, más de 100 de esos combatientes respaldados por Estados Unidos murieron ahogados o en combate.
Otros mil 200 de ellos, conocidos como la Brigada de Asalto 2506, fueron tomados como prisioneros tras quedarse sin municiones y permanecieron cautivos durante unos 20 meses antes de que se negociara su liberación.
Escala agresión de Estados Unidos contra Cuba
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, durante su asistencia al V Coloquio Patria, celebrado en La Habana. Foto Luis Hernández Navarro Foto autor
Luis Hernández Navarro, enviado
17 de abril de 2026 22:12
La Habana. Visiblemente conmovido, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel les dice a los asistentes al V Coloquio Patria: “En Venezuela, 32 cubanos cayeron combatiendo. Defendían la Revolución bolivariana, a Cuba y a América Latina. Eso no se olvida, no se perdona, no se traiciona”.
La reacción de sus invitados fue inmediata. Ellos tampoco lo olvidan, lo perdonan o lo traicionan. Así que, como si tuvieran un resorte en las piernas, se ponen de pie y le tributan una sentida y genuina ovación a la altura del emotivo momento.
Momentos antes de la entrañable comunión con los comunicadores, en el Palacio de la Revolución, el mandatario, también primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), le explicó al auditorio, como si él fuera un ordenado maestro de escuela que recurre a los mejores recursos pedagógicos, la forma en la que la agresión de Washington contra la isla ha escalado en los últimos días.
Sin que fueran puntos a tratar explícitamente en la reunión, las señales de que las tensiones van en aumento, son evidentes. En el evento Turning Point USA en Phoenix, Arizona, el mandatario estadunidense declaró que “muy pronto habrá un nuevo amanecer para Cuba”, y señaló que esa nación podría incursionar en la Antilla para “liberar al pueblo del régimen”.
Y para justificar el posible ataque, se refirió a los cubano-americanos que supuestamente fueron tratados “brutalmente” por el gobierno de La Habana. Sus declaraciones, tienen como telón de fondo, un sondeo publicado por el periódico The Miami Herald, en el que casi el 80 por ciento de la comunidad cubana en Florida, apoya una intervención militar de Washington en la nación caribeña. Y, un porcentaje similar de los encuestados, rechazan negociaciones que permitan “la permanencia del castrismo”.
No son palabras del inquilino de la Casa Blanca. Las evidencias de una acción de fuerza contra Cuba se acumulan. Más allá de las declaraciones, apenas la noche del pasado jueves, un poderoso dron militar estadunidense, el MQ-4C Triton de la Marina, sobrevoló las inmediaciones de La Habana, y cruzó la isla de norte a sur. La maniobra abarcó la costa sur y regiones claves de la Antilla.
Antes de tomar él la palabra, en el evento en el Palacio de la Revolución, el presidente Díaz Canel escuchó con atención las impresiones y comentarios sobre la situación actual de la nación caribeña y el mundo, que siete participantes de países como Argentina, Ecuador, Estados Unidos y Chile compartieron con él, con Rosa Miriam Elizalde -organizadora del evento, y quien explicó la historia y los avatares del Coloquio Patria-, con el Canciller Bruno Rodríguez y con el secretario de organización del Partido, Roberto Morales.
Al terminar las exposiciones de sus invitados, el mandatario fue desbrozando cómo el imperialismo está tratando de apropiarse de su tierra, de sumirlo en la oscuridad, de matar a su población de hambre. “¿Qué economía puede funcionar sin combustibles?, se pregunta.
Recordó cómo Fidel Castro, ante el preludio del desembarco en Bahía de Cochinos, anunció el carácter socialista de la Revolución, que “definió lo que seguimos siendo hoy”. Lo hizo -indicó- a pesar de que no todo mundo entendía que era el socialismo, porque en su origen, la gesta revolucionaria fue un movimiento contra la tiranía y la dominación imperialista. Pero, el comandante, tuvo la capacidad para mantener la unidad en la defensa de la naturaleza socialista de la lucha emancipadora. Y, propinar a los invasores de Playa Girón, una estrepitosa derrota.
Advirtió sobre la falsedad de las acusaciones de que Cuba no es una democracia, por tener solo un partido gobernante. “¿Cuál es la democracia que hay en Estados Unidos con dos partidos que hacen lo mismo?” -preguntó. Y se respondió: la democracia se mide por la participación popular, no por el número de partidos que existen.
Según Díaz Canel, el capitalismo está sufriendo una crisis multidimensional. Estados Unidos ha perdido su liderazgo innovador, ante países como China. Vive graves problemas internos. Hay corrupción y el escándalo del caso Epstein ha socavado la popularidad del Ejecutivo.
Pero -alertó- los imperios en crisis tienen un comportamiento irracional. A su interior, se ha impuesto un discurso supremacista. No se respeta a la ONU. Están dispuestos a hacer desaparecer una civilización. Se burlan de la figura del Papa. El huevo de la serpiente del fascismo se incuba en las ultraderechas que ellos prohíjan en todo el mundo.
Su Doctrina de seguridad -añadió- busca la paz por medio de la fuerza. Han hecho renacer la Doctrina Monroe, que trata a América Latina y el Caribe como su patio trasero. Al tiempo que, en el continente, han emergido gobernantes indignos que buscan congraciarse con el Emperador.
A lo largo de cerca de una hora de exposición, el ingeniero que preside la única nación socialista de América Latina, hijo de una maestra y un trabajador, les dijo a los asistentes que, de consumarse la nueva embestida violenta contra la isla, “no los vamos a defraudar”.
Cuba -explicó- enfrenta una ofensiva ideológica, cultural y mediática. Ideológica, porque busca imponer los valores del supremacismo, el imperialismo y el capitalismo. Cultural, porque, para dominar a ese pueblo, deben romper su memoria histórica, su identidad. Mediática, porque se han puesto a caminar en las redes campañas bien estructuradas de estigmatización.
Esas operaciones desinformadoras pretenden presentar a la isla como un Estado fallido, al borde del colapso económico y social. Tratan de “asesinar la reputación de los liderazgos”. Intentan fraccionar a su dirección. Buscan estimular la pulsión anexionista y el aislamiento. Por eso, insistió, “hay que desmontarlas”
Como parte de esta operación, sus enemigos insisten en que la Antilla es una amenaza inusual y extraordinaria para Estados Unidos. “¿Cómo una isla puede serlo?”, se pregunta. Una acusación así, puntualiza, es un pretexto para tratar de justificar arrasar un país. Y advierte: “todos los días hay una amenaza de invasión”.
La nación caribeña -advierte- quiere la paz. En su territorio se realizó en 2016 el primer encuentro entre las iglesias Ortodoxa y Católica desde el cisma de 1054. El país ha facilitado procesos de paz entre guerrillas y gobiernos latinoamericanas que han llegado a buen fin. Su gobierno defiende el diálogo, en condiciones de igualdad y respeto a la soberanía y la independencia. Promueve, la construcción de espacios de entendimiento que permitan alejarse del terreno de la confrontación. Pero, si el imperio se la impone, no le teme a la guerra. “En la medida en que demostremos que estamos preparados en esa medida la paz estará más cerca. No nos vamos a rendir”, afirma contundente.
Ante el incremento en la retórica belicista de la Casa Blanca -explica- la Revolución tiene una estrategia: la guerra de todo el pueblo. En ella se sintetiza la experiencia histórica de la nación sobre enfrentamientos contra enemigos numérica y tecnológicamente superiores Cada cubano tendrá un medio, un lugar y una misión que cumplir.
La estrategia contempla también -arguye- la construcción de un amplio movimiento político de bases, con una cada vez mayor participación popular.
“El mundo necesita a Cuba -dice Díaz Canel al terminar su disertación-. Lo necesita para que un mundo mejor sea posible”.
Los asistentes al Coloquio Patria presentes no podían estar más de acuerdo con ese remate. A su manera, con sus palabras, lo habían dicho en las intervenciones previas. Así que, como despedida, algunos de ellos y ellas con lágrimas en los ojos, o exclamando consignas como “¡Viva Cuba socialista!” y “¡Patria o muerte, venceremos!”, aplaudieron al mandatario desde lo más profundo de sus corazones.
Trump ha deportado a 203 mil mexicanos
Alma E. Muñoz y Carlos García Reportera y corresponsal
Periódico La Jornada Sábado 18 de abril de 2026, p. 8
En lo que va del gobierno del presidente Donald Trump, Estados Unidos ha deportado a 203 mil 685 mexicanos, informó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Con base en datos del Instituto Nacional de Migración, 164 mil 44 llegaron vía terrestre y 39 mil 424, aérea. “No se ve un aumento, al contrario, en (lo que va) del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum han bajado 87 por ciento”. Según la gráfica que presentó ayer en la conferencia mañanera, en octubre de 2025 hubo 16 mil 621 repatriaciones y en lo que va de este mes, 7 mil 355. En tanto, la Secretaría de Derechos Humanos de Guanajuato informó que la Subsecretaría de Atención a Migrantes busca a los familiares de Alejandro Cabrera Clemente, originario del municipio de Valle de Santiago, quien murió bajo la custodia del ICE el pasado 11 de abril.
México SA
Carlos Fernández-Vega
▲ Con tasas de crecimiento económico más bajas que las observadas a principios de este siglo, América Latina y el Caribe se enfilan hacia otra década perdida en términos de desarrollo, reconoció la Cepal. La imagen, en Río de Janeiro, Brasil.Foto Afp
En la nueva temporada de “Atínale a la cifra”, en la cartomancia sobre el futuro económico y social de América Latina no podía faltar la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), aunque parece que si bien su bola de cristal está igual de destartalada que las del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), al menos vende menos humo que ese par de organismos “multilaterales” y refleja algunos daños sociales derivados de las políticas neoliberales que le han roto la crisma a los habitantes de esta región del planeta.
De entrada, la Cepal subraya que, de acuerdo con su más reciente análisis, “al ritmo de avance actual, la región sólo alcanzaría a cumplir 19 por ciento de las metas de la Agenda 2030 (Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS), progreso aún menor al estimado el año anterior, que fue de 23 por ciento. Por su parte, 42 por ciento de las metas avanzan en la dirección correcta, pero a un ritmo demasiado lento, y 39 por ciento se encuentran en situación de estancamiento o retroceso en comparación con 2015”.
En el FMI y el BM hacen sumas y restas, que de cualquier forma nunca cuadran, y justifican el “modelo” a seguir, pero dejan en un alejadísimo rincón del análisis, si en realidad alguna vez lo consideran, el brutal costo social de la política económica por ellos impuesta a los países subdesarrollados. En cambio, la Cepal fija la vista en esto último, aunque tampoco se anima a cuestionar el “método” de ese par de buitres financieros, pero sí advierte, informe tras informe, que América Latina y el Caribe a punto están de sumar otra década pérdida a sus de por sí famélicos haberes históricos. Y aunque sea de forma tímida, promueve el multilateralismo y la cooperación, en contrasentido del susodicho par.
En días pasados se llevó a cabo la novena reunión del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre Desarrollo Sostenible, y entre las conclusiones destaca aquella relativa a que “en medio de una nueva era de incertidumbre y fragmentación geopolítica que plantea grandes dificultades para alcanzar los ODS, resulta fundamental fortalecer la acción multilateral, la cooperación regional y las alianzas internacionales, a fin de renovar el compromiso colectivo y acelerar los avances hacia el cumplimiento de la Agenda 2030”.
El secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, advirtió que en la región la tendencia de los indicadores de los ODS “no es favorable, lo que exige redoblar esfuerzos y fortalecer la cooperación regional e internacional para revertir el rezago y acelerar el avance hacia el logro de la agenda global; estas estimaciones más adversas obedecen tanto a los factores externos como a causas internas, entre las que se incluyen el deterioro de las capacidades institucionales, la falta de priorización de algunos objetivos y metas, las limitaciones de financiamiento y de margen fiscal, el peso de la deuda, y muy especialmente, el bajo nivel de crecimiento de varios países de la región”.
Si bien nada novedoso resulta, porque se repite una y otra vez sin lograr superar el “bache” social acumulado por décadas, es atendible, pues cada vez que se hace un resumen de los “avances” alcanzados, éstos no sólo son escasos, sino en proporción cada vez menor, con ganas de que, al ritmo que se lleva, en algún momento sean inexistentes. Ello, mientras los millones de latinoamericanos y caribeños ven cómo caen en picada sus indicadores de bienestar.
En el informe de referencia se destaca que “el complejo escenario internacional exacerba la trampa de baja capacidad para crecer que caracteriza a un número importante de países de América Latina y el Caribe, y manifiesta una disminución tendencial de la tasa de crecimiento a nivel agregado desde la crisis de la deuda (1981-1983). La tasa de crecimiento promedio de la región en el periodo 1951-1980 (antes de la crisis de la deuda) se situó en 5.6 por ciento anual, mientras la posterior a la crisis del débito (1984-2025) en 2.5 por ciento. A partir de 2000 se redujo a 2.3 y entre 2015 y 2025 cayó a 1.1”.
Y en ese lapso el monto de la deuda no ha dejado de crecer, al igual que el número de latinoamericanos, de tal suerte que nada rara sería una tercera década perdida para la región.
Las rebanadas del pastel
Mientras (fuck) Trump tiene sueños húmedos con la “apertura” del estrecho de Ormuz y suelta cualquier cantidad de estupideces, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, precisa: permanecerá operativo sólo mientras dure el alto el fuego (que incluye a Líbano) con Estados Unidos. Así de sencillo.
X: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com
