lunes, 23 de marzo de 2026

Trump cambia personal y suaviza mensaje antimigrante por críticas.

Seguirán cacería de indocumentados, centro de detenciones y expulsiones
▲ Las autoridades migratorias estadunidenses tienen encarcelados a 70 mil migrantes, cifra sin precedente. En la imagen, una detención por agentes del ICE en Chicago, en noviembre.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks   Corresponsales
Periódico La Jornada  Lunes 23 de marzo de 2026, p. 23
Washington y Nueva York., El senador Markwayne Mullin, ex campeón de artes marciales mixtas, tiene muchas posibilidades de ser ratificado esta semana por la Cámara alta como secretario de Seguridad Interna en sustitución de la primera persona despedida del gabinete del presidente Donald Trump ante la creciente ira pública y protestas contra las tácticas antimigrantes del gobierno federal; pero el cambio de personal no implica una modificación en la política de detención y deportación masiva, ni el lucro y corrupción por ese negocio.
La necesidad de modificar el mensaje antimigrante fue revelada la semana pasada en una reunión de líderes republicanos en Doral, Florida (en un hotel de Trump, lo que es negocio para la familia), donde estrategas del partido recomendaron a legisladores que buscan su relección en los comicios intermedios en noviembre no enfocarse en las redadas y deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados y más bien enfatizar sólo la expulsión de “criminales”.
Nueva estrategia republicana
Para el Partido Republicano “se trata de la deportación de criminales violentos y no expulsiones masivas”, explicó uno de los participantes sobre el nuevo mensaje político a The Washington Post.
“En conversaciones con sus asesores y su esposa, Melania, Trump está convencido de que algunas de las políticas de su gobierno son demasiado extremas y que a los votantes no les gusta la frase de ‘deportación masiva’”, reportó The Wall Street Journal.
La reacción pública –y la protesta masiva en más de 100 ciudades de todo Estados Unidos– ante imágenes de agentes enmascarados en uniformes de combate que derriban puertas de hogares y violentamente arrestan niños y a sus padres en las calles, en particular los incidentes en Mineápolis, donde agentes asesinaron a dos ciudadanos, fueron el factor clave en la decisión de Trump de despedir a Kristi Noem como secretaria de Seguridad Interna, a la que pertenecen las agencias federales de control migratorio y seguridad fronteriza.
El presidente de la Cámara baja, el republicano Mike Johnson, reconoció que la política migratoria de este gobierno está “en una corrección de curso ahora mismo”, después de que provocó “una irritación pequeña con votantes hispanos y latinos” por tácticas demasiado duras. Aunque los demócratas son minoría en el Senado, han logrado hasta ahora bloquear el financiamiento del Departamento de Seguridad Interna al demandar que el gobierno acepte algunos cambios en la manera en que lleva a cabo sus operaciones antimigrantes.
Los abusos de agentes migratorios en sus operativos y la aparente decisión de no cumplir órdenes judiciales indican una creciente crisis legal y, por sus consecuencias, de violación a derechos humanos en el país. Jueces federales han emitido más de 7 mil fallos en meses recientes declarando que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha encarcelado a personas sin permitirles un debido proceso. Más aún, las crecientes quejas por organizaciones de activistas, libertades civiles y políticas sobre las condiciones insalubres y crueles dentro de centros de detención de inmigrantes, incluida la detención de unos 4 mil niños, siguen en gran medida sin respuesta por el gobierno, más allá de ignorarlas o descalificarlas.
Aunque el gobierno de Trump ha sufrido reveses en los tribunales, como los fallos de la Suprema Corte que declararon ilegal el despliegue de la Guardia Nacional y tropas militares en Chicago y Los Ángeles, y que más de mil jurisdicciones alrededor del país siguen manteniendo sus políticas de “santuario” con órdenes de que sus fuerzas de seguridad locales y estatales no colaboren con autoridades federales en perseguir a inmigrantes, entre otras expresiones de rechazo a las políticas actuales, no hay indicaciones de un cambio de curso.
Proceden los planes diseñados por Stephen Miller, subjefe del gabinete y arquitecto de la política antimigrante. El departamento de Seguridad Interna ha adquirido almacenes para convertirlos en “megacárceles” para incrementar la capacidad de detención a 90 mil personas. Por ahora, la dependencia mantiene bajo detención a 70 mil inmigrantes, un número sin precedente desde que se creó esta dependencia en 2002. Y avanza la contratación de otros 10 mil agentes este año.
“Estamos en un momento interesante… el público finalmente ve qué implica la detención y la deportación masiva”, comentó Sarah Mehta, experta en inmigración de la Unión Estadunidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) a Ap. “No es una agencia que desacelera, está realmente procediendo con algunas de las políticas más crueles”.
Miller, se mantiene como el asesor clave
Agentes migratorios detenían mil 115 personas en promedio al día hasta febrero, cuatro veces más que en el último año del gobierno de Joe Biden, reportó The New York Times. Menos de 14 por ciento de los arrestados en el primer año de la administración de Trump tenían historial de delitos, reportó CBS News.
Recientemente, Miller intentó vincular su agenda contra los extranjeros con la guerra a las drogas. “Uno de los hechos menos entendidos sobre la inmigración ilegal es que cada indocumentado paga a los cárteles para orquestar su cruce por la frontera. Los asesinatos, secuestros y tráfico de fentanilo es financiado por estos mismos viajeros que de manera fraudulenta exigen asilo”, escribió en redes sociales en febrero.
Miller sigue como un asesor clave de Trump, siempre presente en reuniones de alto nivel en la Casa Blanca. Aunque algunos asesores esperan que la sustitución de Noem Kristi por Mullin podrá cambiar algunas cosas que han generado tanta oposición pública y política, Miller continúa manejando una sesión diaria entre funcionarios para evaluar si logran cumplir el objetivo de un millón de deportaciones al año.
Mullin buscará reconstruir la reputación dañada del Departamento de Seguridad Interna –al asegurar que bajo su mando instruirá que “en la mayoría de los casos” sus agentes obtendrán una orden judicial antes de entrar en hogares, un paso que ha sido ignorado hasta ahora a pesar de que supuestamente es obligatorio bajo la ley– esa tarea podría ser imposible. Una encuesta de The Washington Post registró que una mayoría, 58 por ciento, de los estadunidenses opinan que el gobierno de Trump ha sido demasiado extremo en su política de deportación, un incremento de ocho puntos desde fines del año pasado.
Más allá de las demandas de opositores y críticos, también se intensifican las consecuencias económicas de deportar mano de obra. El senador republicano Ron Johnson comentó que son los inmigrantes los que se encargan de ordeñar las vacas en las granjas lecheras de su estado, Wisconsin, y que agrupaciones de restauranteros le han informado que los necesitan para sus operaciones. “¿Podemos darle vuelta atrás al reloj y que todos los que llegaron sin documentos regresen”, comentó a la agencia Ap. “Son gente trabajadora, apoyando a sus familias, contribuyendo a sus comunidades”, afirmó.

Los combates provocan alza del petróleo y caída en mercados asiáticos
Clara Zepeda
Periódico La Jornada   Lunes 23 de marzo de 2026, p. 21
Ante la amenaza del presidente estadunidense Donald Trump de que ordenará ataques contra las centrales eléctricas de Irán si Teherán no reabre por completo el estrecho de Ormuz en las próximas horas, los precios del petróleo abrieron al alza este lunes y los mercados accionarios en Asia extienden sus pérdidas.
El crudo estadunidense West Texas Intermediate (WTI) operó en 98.48 dólares por barril, un avance de 0.15 por ciento; mientras el Brent del mar del Norte se aproximó a 106.88 dólares en las primeras operaciones, con un alza de 0.29 por ciento.
Desde Teherán, la respuesta elevó aún más la tensión: el régimen iraní aseguró que atacará “toda la infraestructura de energía, tecnología de la información y desalinización” vinculada a Estados Unidos e Israel en la región si sus activos son alcanzados.
En este contexto, el Brent acumuló un alza superior a 51 por ciento desde finales de febrero y el WTI de 49.95, cuando comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní. La escalada no sólo impacta en el valor del crudo, también en los derivados energéticos, que registran incrementos aún más pronunciados, alimentando temores de un efecto inflacionario a escala mundial.
El Nikkei de Japón retrocede 3.90 por ciento; mientras el Kospi de Corea del Sur cae 5.44 por ciento, pues las amenazas de Trump exacerban la preocupación del mercado por el aumento y la permanencia de los precios del petróleo rondando los 100 dólares que impulsan la aversión al riesgo,
Los futuros en Wall Street operan con resultados mixtos: el Nasdaq retrocedió 0.26 por ciento, el S&P 500 cayó 0.09 y el Dow Jones subió 0.12.
Mientras se intensifican los ataques y las represalias, los inversores enfrentan un escenario de alta volatilidad, con movimientos bruscos en distintos activos financieros. El oro y la plata continúan en caída. El metal amarillo retrocedió 2.74 por ciento, a 4 mil 481.59 dólares la onza. La plata cedió 2.75 por ciento, a 67.795 dólares.
El índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, cayó un marginal 0.09 por ciento, a 99.370 unidades.
El endurecimiento de las posiciones reduce las posibilidades de una resolución rápida, por lo que activos como el peso mexicano se mantienen presionados. La divisa nacional opera en mercados internacionales con una depreciación de 0.21 por ciento, a 17.9378 unidades por dólar.
Las posiciones netas especulativas del peso mexicano, publicadas en el Chicago Mercantile Exchange (CME), correspondientes a la semana del 11 al 17 de marzo presentaron un retroceso semanal de 7.2 por ciento, pues el número de contratos operados por especuladores cayó a 68 mil 460 desde 73 mil 811.

China: una nota
Una terminal de contenedores del puerto de Taicang, en la provincia de Jiangsu, en el este de China. Foto Xinhua   Foto autor
Leon Bendesky
23 de marzo de 2026 00:05
China, una referencia cada vez más prominente en la dinámica del capitalismo actual. El capitalismo se puede comprender sobre todo como un desarrollo cuyas articulaciones locales sólo pueden ser entendidas de modo global. La dinámica económica de un determinado lugar está vinculada de manera inevitable por sus conexiones externas. Así lo describe el extenso estudio que publicó recientemente el historiador Sven Beckert. Recoge así una larga tradición de análisis de ese carácter definitorio del sistema capitalista. 
A la par de este planteamiento, señala Beckert que el capitalismo no expresa el funcionamiento de una serie de leyes que pueden ser analizadas de manera abstracta o, incluso, matemáticamente. En cambio, el capitalismo es el resultado de una amplia variedad de opciones políticas y de conflictos sociales que se estructuran de muy distintas formas por la sociedad y el Estado. 
Este sistema está profundamente arraigado en estructuras independientes del mercado. No hay un momento o una ubicación precisa para determinar el inicio del capitalismo. Ha sido un proceso temporal y espacial, de muy largo plazo desde el segundo milenio y que se puede apreciar como la conformación a partir de “islas de capitalismo”. 
Los primeros capitalistas habrían sido los mercaderes que cubrían largas distancias en el mundo islámico, en China, India, África oriental y en Europa occidental. Los mercaderes chinos, según observó Marco Polo en 1270, contribuyeron de modo significativo al comercio de larga distancia con caravanas que transportaban seda, porcelana, té y otros productos a través de Asia, del Medio Oriente, el Mediterráneo y noroeste de Europa. 
Este proceso se extendió a medida que se incrementaban los excedentes productivos, provocando una suerte de especialización de los propios mercaderes. Se incrementó el comercio con la creciente oferta de alimentos y también bienes de lujo. Ciudades como Guangzhou (conocido antes como Cantón), Fuzhou, Hangzhou y otras se expandieron notablemente. Se cita que esta última ciudad contaba con una población de más de un millón de habitantes en el año 1300. 
Las manufacturas “Hechas en China” tenían una extendida demanda. Beckert señala que China era de muchas maneras un líder tecnológico con avances relevantes en la producción de papel, armamento, pólvora, manufacturas de hierro y acero, tejidos de seda y porcelana. Contaba con una flota de barcos de gran calado. Los chinos, además, introdujeron el papel moneda y los pagarés como medios para saldar el creciente volumen de los intercambios. 
Esa gran capacidad de innovación y expansión económica es un antiguo precedente de la notable transformación económica de China en las cuatro décadas recientes. El país ha evolucionado hasta conseguir una posición prominente en la economía mundial, con una expansión sostenida de las exportaciones, la creación de una muy potente infraestructura y un notable impulso en la innovación tecnológica. 
Todo esto bajo el régimen político de un partido único (Partido Comunista de China), que ejerce la autoridad suprema del Estado. Una sociedad que ha podido, en el marco de su larga historia, recrear su fortaleza económica sobre bases sociales y políticas de muy distinta naturaleza. Hoy, sostenida por un gran volumen de producción manufacturera, tecnología avanzada y fuentes de energía. 
Esta capacidad no se manifiesta en muchas otras sociedades, que mantienen formas diversas de dependencia económica y financiera, con una restringida capacidad de asentar un proceso de crecimiento productivo y de desarrollo general, con mejores y sostenibles niveles de bienestar, en un entorno político de democracia formal pero poco efectiva. 
Uno de los segmentos de notorio crecimiento en la industria china es el sector automotor. Si hace 15 años alguien hubiera sugerido comprar un auto chino habría sido tomado por bromista. 
En 2009 se empezó a estimular en China la producción de autos eléctricos mediante extensas medidas de subsidios, lo que ha llevado a un notable predominio en ese segmento de la industria. 
En lo que va de esta década, la industria automotriz china, vinculada con la producción de las baterías para los vehículos, fija los estándares de desempeño y la dinámica de los precios. 
De modo paralelo han ido evolucionando otros sectores de la tecnología, como son las comunicaciones, inteligencia artificial, la robótica y áreas de servicios, en lo que se denomina: “nueva cualidad de las fuerzas productivas”. China (junto con India) es el país que produce el mayor número de ingenieros en el mundo: 1.3 millones anualmente. Es cierto que son muchos los chinos, pero también son muchos ingenieros.