martes, 31 de marzo de 2026

Petróleo se mantiene por arriba de 100 dólares por tensión en Medio Oriente.

Analistas prevén mayor volatilidad en los mercados energéticos. 
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Clara Zepeda
30 de marzo de 2026 17:34
Ciudad de México. Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente continúan sin un cambio de narrativa notable. Tras subir hasta los 116.89 dólares al inicio de la jornada de este lunes, la cotización del crudo terminó con un avance de 0.19 por ciento, para concluir la penúltima jornada de marzo en 112.78 dólares.
Su equivalente estadunidense, el barril West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo, ganó 3.25 por ciento, hasta los 102.88 dólares. Es la primera vez que el WTI cierra por encima de los 100 dólares desde el inicio de la guerra. El petróleo mantuvo su cotización al alza, ante el temor de una invasión terrestre de Estados Unidos en Irán, pasado un mes desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.
Pasado más de un mes desde el inicio de la guerra en Irán, los temores se centran ahora en una posible invasión terrestre por parte de Estados Unidos. El objetivo claro del gobierno de Donald Trump de desbloquear el estrecho de Ormuz podría desencadenar una operación de alto riesgo. A cambio, el presidente estadunidense ya ha planteado otra represalia como contrapartida, la de apropiarse del petróleo de Irán.
El gas natural en Europa avanzó 0.88 por ciento, 55.01 euros por MWh. El gas natural en Estados Unidos cerró la sesión cotizando en 2.88 dólares por millón de BTU, con un retroceso del 7.04 por ciento, tocando un mínimo de 2.85 dólares por millón de BTU, nivel no visto desde el 27 de febrero. Esto se debe al pronóstico de un clima más cálido de lo esperado en Estados Unidos y al aumento de inventarios, precisó un análisis de Banco Base.
La gasolina en Estados Unidos avanzó 3.12 por ciento y cerró cotizando en 3.35 dólares por galón, sumando tres sesiones de incrementos en las que acumula un avance de 11.26 por ciento.
Las dudas sobre la evolución de la crisis en Medio Oriente impulsaron al dólar, pero le pegaron en el ánimo a los mercados accionarios de Estados Unidos, a mínimos de casi ocho meses.
El dólar tomó fuerza
El índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, avanzó 0.39 por ciento, a 100.37 unidades, a la espera de conocer las pistas que deparen los datos macroeconómicos que se publicarán esta semana, los primeros en reflejar los efectos de la guerra en Irán.
El peso mexicano, por su parte, cerró la sesión con una marginal apreciación de 0.02 por ciento, hasta los 18.1253 unidades por dólar spot.
De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 18.1400 unidades y un mínimo de 18.0930 unidades.
La rentabilidad exigida a la deuda a 10 años de Estados Unidos se moderó a 4.356 por ciento, y se alejó de los 4.40 por ciento.
El Nasdaq retrocedió 0.73 por ciento; mientras que el S&P 500 cedió 0.39 por ciento. Durante la sesión sobresalieron las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed), ante estudiantes de Harvard, en las que aseguró que la guerra en Irán no están afectando a las expectativas de la inflación en el largo plazo, pero lo que sí alertó fue el elevado endeudamiento en la economía estadunidense, el cual es más que lo que crece la actividad económica estadounidense.
Por su parte, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) avanzó 0.60 por ciento este lunes, para cerrar en las 67 mil 87.64 unidades.
El principal índice accionario mexicano estuvo impulsado por el aumento del precio de las acciones de Peñoles, 5.53 por ciento; Grupo Carso, 5.18 por ciento; Bimbo, 2.55 por ciento; Arca Continental, 2.02 por ciento, principalmente.
Uno de los activos más penalizados desde el inicio de la guerra en Irán, el oro, apuntó a una ganancia, de forma que cotizó en los 4 mil 529.05 dólares la onza.

México registra la mayor caída en inversión productiva, un desplome de 44.9% a febrero
El gasto en inversión física del sector público cayó a su nivel más bajo en cinco años, con fuerte retroceso en energía y transportes. Foto Cuartoscuro / Archivo Foto autor
Dora Villanueva
30 de marzo de 2026 16:02
Ciudad de México. La inversión productiva realizada en México cayó 44.9 por ciento en el primer bimestre del año, la mayor caída desde que hay registro, al tiempo que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó un Plan de Infraestructura que busca impulsar proyectos de la mano del sector y financiamiento privados.
De acuerdo con los informes de Finanzas Públicas enviados este lunes al Congreso, entre enero y febrero de 2026, el sector público federal erogó 87 mil 073.2 millones de pesos en inversión física, concepto que engloba los recursos destinados a infraestructura y bienes tangibles, como maquinaria y equipo.
El monto en sí, no sólo es el menor en cinco años, sino que también representa la mayor caída para este concepto desde 1991, año desde el que hay registros comparables en las Estadísticas Oportunas de Hacienda. Esto al tiempo que el 3 de febrero, la mandataria mexicana presentó un plan de infraestructura que contempla una inversión de 5.6 billones de pesos a lo largo del sexenio para que se desarrollen proyectos de energía, trenes y carreteras con el sector privado.
A detalle, los informes de Hacienda muestran que, debido a lo bajo que fueron las erogaciones en Educación, Salud y Abastecimiento, agua potable y alcantarillado en el primer bimestre del año pasado, todos estos conceptos repuntaron entre enero y febrero de 2026.
Desplome en Pemex
En el caso de la inversión Energía, se reporta una caída de 75.3 por ciento en términos reales, al pasar de 95 mil 498.3 millones de pesos en el primer bimestre del año pasado a 24 mil 552 millones en el periodo comparable del año en curso.
Esa reducción en el sector Energético está recargada en los Hidrocarburos, concepto que se redujo 78 por ciento; y el Eléctrico, donde la caída alcanzó 6 por ciento. De hecho, sin incluir Petróleos Mexicanos, la inversión física habría repuntado 5.4 por ciento en el primer bimestre de 2026.
Mientras en Comunicaciones y transportes, la caída en inversión física también se redujo 65.7 por ciento.
A lo largo del año pasado, cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tenía encima la meta de reducir el déficit público –lo cual no se logró en la dimensión que se esperaba– la dependencia reiteró que las caídas en la inversión física se debían a la comparación frente a 2024, cuando se aceleró el gasto en este concepto para cumplir con los proyectos de la pasada administración.
Déficit se reduce 81.6%
Si bien la reducción del déficit público se mantiene, pues sólo en el primer bimestre de 2026 se recortó en 81.6 por ciento, al pasar de 128.1 mil millones de pesos a 23.6 mil millones, los gastos generales están creciendo más que los ingresos.
De acuerdo con los informes al Congreso, los ingresos presupuestarios en el primer bimestre del año sumaron un billón 422.6 mil millones de pesos, 2 por ciento más que en el periodo comparable del año pasado; mientras el gasto neto fue de un billón 519.2 mil millones de pesos, 2.5 por ciento más que lo registrado hasta febrero de 2025.
En este contexto, el crecimiento de la deuda pública en su medida más amplia –el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público– creció 2.2 por ciento también en términos reales, para concluir febrero en 18 billones 691.7 mil millones de pesos. 

Economía mexicana crecerá 1.6% en 2026; exportaciones e inversión impulsarán recuperación: Banamex
Las exportaciones se mantendrán como un motor de la actividad económica y serán impulsadas por una economía de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, que crecerá a un ritmo similar al de 2025. Foto AFP   Foto autor
Julio Gutiérrez
30 de marzo de 2026 13:33
Este 2026, la economía mexicana, en su conjunto, se recuperará. El sector exportador impulsará el crecimiento, junto con mayores niveles de inversión privada y de consumo, anticipó el área de estudios económicos de Banamex.
Los economistas del banco plantearon que algunos pilares del crecimiento económico se han debilitado desde la última administración, por lo que restaurar la confianza y estabilizar la deuda pública son de los principales desafíos que tiene por delante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
No obstante, consideraron que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 1.6 por ciento, una de las mejores proyecciones en los últimos años.
Esos son los resultados que salieron del Examen de la Situación Económica de México al primer trimestre del año, un documento elaborado por el área de estudios económicos de Banamex y que resulta la publicación más antigua que elabora una firma privada sobre el comportamiento de la actividad nacional.
“Mantenemos nuestra proyección de un crecimiento del PIB de 1.6 por ciento para 2026, estimando que la economía mexicana mantendrá una tendencia de recuperación gradual. Esto a medida que el gasto público se incremente conforme a lo presupuestado, la política monetaria se mantenga en terreno neutral y la eventual moderación del entorno de incertidumbre incentive cierta recuperación de la inversión privada”, indicó la firma financiera.
Consideró que las exportaciones se mantendrán como un motor de la actividad económica y serán impulsadas por una economía de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, que crecerá a un ritmo similar al de 2025.
“Prevemos que la actividad petrolera consolide su estabilización y se fortalezca la recuperación en la creación de empleos formales. No obstante, el crecimiento se mantendría moderado y acumularía tres años consecutivos por debajo de su promedio de 2000 a 2018 de 1.9 por ciento”, insistió Banamex.
Retos y riesgos
Argumentó que persisten factores de riesgo significativos para estos pronósticos, y dentro de los riesgos a la baja destacan los asociados a una posible desaceleración en Estados Unidos, un deterioro de la actividad petrolera y la incertidumbre ocasionada por la revisión del T-MEC.
Entre los riesgos al alza se encuentran una mayor resiliencia que la estimada en el consumo y una recuperación más rápida de la inversión privada.
Banamex recalcó que, entre los retos del gobierno está mantener la estabilidad macroeconómica a medida que la independencia del banco central, el libre comercio y un régimen de flotación de tipos de cambio fomentan una inflación moderada y estabilidad financiera.
Argumentó que muchas características sitúan a México como uno de los mayores beneficiarios de la relocalización de empresas “especialmente si se llega a una negociación favorable sobre el T-MEC, aun cuando el proceso pueda ser poco terso”.
“Aun así, algunos pilares del crecimiento se han debilitado desde la última administración. Restaurar la confianza es uno de los principales desafíos, así como estabilizar la deuda pública. Existe la intención de consolidación, por lo que los niveles de deuda deberían ser consistentes con mantener la calificación de grado de inversión al menos hasta 2027”, concluyó.

Cayó 44.9% la inversión productiva en el primer bimestre de este año
El pronóstico anual es positivo con la nueva ley para construir infraestructura
▲ El gobierno asegura que las dependencias entrarán en el periodo de contratación de proyectos de obra.Foto Roberto García Ortiz
Dora Villanueva
Periódico La Jornada   Martes 31 de marzo de 2026, p. 15
La inversión productiva de México cayó 44.9 por ciento en el primer bimestre de 2026, el mayor descenso desde que hay registro, un área de la economía para la que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó un Plan de Infraestructura, que busca impulsar proyectos de la mano del sector y financiamiento privados.
En los informes de finanzas públicas, entre enero y febrero, el sector público federal erogó 87 mil 73.2 millones de pesos en inversión física, concepto que engloba los recursos destinados a infraestructura y bienes tangibles, como maquinaria y equipo.
El monto no sólo es el menor en cinco años, sino que también representa la mayor caída desde 1991, año del primer registro comparable. El 3 de febrero, la mandataria mexicana presentó un plan de infraestructura que considera una inversión de 5.6 billones de pesos a lo largo del sexenio a fin de que se desarrollen proyectos de energía, férreos y de carreteras con el sector privado.
Los informes de Hacienda muestran que, debido a lo bajo que fueron las erogaciones en el primer bimestre del año pasado en educación, salud y abastecimiento, agua potable y alcantarillado, todos estos conceptos repuntaron entre enero y febrero de 2026.
En el caso de la inversión en energía, hay una caída de 75.3 por ciento en términos reales, al pasar de 95 mil 498.3 millones de pesos en el primer bimestre de 2025 a 24 mil 552 millones en el periodo comparable del año en curso.
Esa reducción en el sector energético incluye los hidrocarburos, concepto en el que se redujo 78 por ciento, y el eléctrico, en el que el descenso alcanzó 6 por ciento. Sin incluir Petróleos Mexicanos, la inversión física habría repuntado 5.4 por ciento.
A lo largo del año pasado, cuando Hacienda tenía la meta de reducir el déficit público –lo cual no se logró en la dimensión esperada–, la dependencia reiteró que las caídas en la inversión física se debían a la comparación frente a 2024, cuando se aceleró el gasto en este concepto para cumplir con los proyectos de la pasada administración. Si bien la reducción del déficit público se mantiene, pues sólo en el primer bimestre de 2026 se recortó en 81.6 por ciento, al pasar de 128.1 mil millones de pesos a 23.6 mil millones, los gastos generales están aumentando más que los ingresos.
Según el informe, los ingresos presupuestarios del primer bimestre del año sumaron un billón 422.6 mil millones de pesos, 2 por ciento más que en el periodo comparable del año pasado, mientras el gasto neto fue de un billón 519.2 mil millones de pesos, 2.5 por ciento más que lo registrado hasta febrero de 2025. En este contexto, el aumento en la deuda pública en su medida más amplia –el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público– fue de 2.2 por ciento también en términos reales, para concluir febrero en 18 billones 691.7 mil millones de pesos.
Viraje a un nuevo esquema
El gobierno federal informó que la caída en la inversión física responde a la calendarización y a la “implementación de un nuevo esquema de inversión pública y mixta, derivado de la reciente aprobación de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura para el Bienestar”, la cual fue aprobada el 26 de marzo, casi un mes después del periodo reportado.
En una nota informativa, el gobierno federal detalló que, tras la aprobación de esta ley, “las dependencias federales podrán entrar en la fase de contratación de proyectos, lo que naturalmente incide en la ejecución presupuestaria para los meses siguientes.
“En este sentido, el comportamiento observado debe entenderse como un ajuste transitorio antes de la ejecución de los proyectos incluidos en la estrategia de inversión.”
Apuntó que esto sucedió también en el sector energético, en el que la convocatoria para nuevos proyectos se publicó a comienzos de febrero y el día 27 se recibieron propuestas para generar hasta 37.7 gigavatios, lo que “evidencia una sobredemanda significativa de inversión”, pues la convocatoria inicial era de 7.5 gigavatios.