sábado, 14 de marzo de 2026

Las peores crisis del suministro de petróleo en el mundo: cierre de Ormuz ya es la mayor.

Petroleros anclados al sur de Francia, el 13 de marzo de 2026. 
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Reuters
13 de marzo de 2026 13:38
La Agencia Internacional de Energía dijo que el cierre del estrecho de Ormuz ha provocado la mayor perturbación de los mercados mundiales del petróleo de la historia, y se prevé que el suministro se reduzca en unos 8 millones de barriles por día en marzo, lo que supone alrededor de 8 por ciento.
Los países miembros de la agencia respondieron acordando liberar una cantidad récord de 400 millones de barriles de las reservas estratégicas para estabilizar los precios del petróleo y compensar la pérdida de producción de Medio Oriente.
A continuación se incluye una lista de algunas de las perturbaciones anteriores en el suministro de petróleo.
Embargo petrolero árabe 1973-1974
El embargo petrolero árabe se desencadenó a raíz de la Guerra de Yom Kippur, que comenzó el 6 de octubre de 1973, cuando Egipto y Siria lanzaron ataques coordinados contra Israel.
Los productores árabes, actuando a través de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo, ordenaron un recorte inmediato de la producción de 5 por ciento, seguido de reducciones mensuales adicionales de 5 por ciento. La medida se tomó para presionar a las naciones occidentales a que obligaran a Israel a retirarse de los territorios árabes que había ocupado desde la Guerra de los Seis Días de 1967.
Documentos desclasificados del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos preparados para el presidente Richard Nixon estimaban que el embargo dejaría al país con un déficit de entre 2 y 3 millones de bpd, y que el déficit total en los países afectados por el embargo alcanzaría unos 4.5 millones de bpd.
La OAPEC anunció el embargo el 17 de octubre de 1973, y este se mantuvo vigente contra Estados Unidos hasta marzo de 1974, según los registros de Washington.
Como consecuencia, los precios del crudo casi se cuadruplicaron, pasando de unos 2.90 dólares por barril antes del embargo a 11.65 dólares en enero de 1974.
El gobierno de Estados Unidos preparó planes de racionamiento de combustible, ordenó a las industrias que pasaran del petróleo al carbón, impulsó una mayor producción nacional y promovió una legislación energética de emergencia. La crisis también llevó a los países consumidores de petróleo a crear la Agencia Internacional de Energía en 1974 para coordinar las respuestas ante las interrupciones del suministro.
Revolución iraní 1978-1979
La agitación política en Irán provocó el colapso del gobierno del sha Mohammad Reza Pahlavi y el ascenso del ayatollah Ruhollah Jomeini. La producción petrolera iraní se redujo drásticamente en 4.8 millones de bpd, lo que equivalía a alrededor de 7 por ciento del suministro mundial, en enero de 1979.
Los precios del petróleo comenzaron a subir rápidamente a mediados de 1979 y se duplicaron con creces entre abril de 1979 y abril de 1980, impulsados por el temor a nuevas interrupciones, el acaparamiento especulativo y la fuerte demanda mundial.
La crisis contribuyó al aumento de la inflación en Estados Unidos. En agosto de 1979, Paul Volcker fue nombrado presidente de la Reserva Federal y el banco central adoptó una política monetaria agresivamente restrictiva para frenar la inflación. Estas políticas rompieron el ciclo de estanflación, pero, combinadas con la crisis del petróleo, empujaron a la economía estadunidense a una grave recesión.
Crisis del Golfo 1990-1991
La invasión de Kuwait por parte de Irak y el posterior embargo de las Naciones Unidas sobre el petróleo iraquí y kuwaití retiraron unos 4.3 millones de bpd de los mercados mundiales.
Antes de la guerra, Irak producía unos 3.1 millones de bpd y exportaba 2.7 millones, mientras que Kuwait producía unos 1.8 millones de bpd y exportaba 1.7 millones, lo que en conjunto representaba casi un tercio de la producción y las exportaciones de petróleo del Golfo.
Los precios del petróleo se dispararon, y el Brent subió de unos 17 dólares por barril en julio de 1990 a unos 36 dólares en octubre de 1990, antes de volver a bajar tras el fin de la guerra en febrero de 1991.
La AIE activó su Plan de Contingencia de Respuesta Coordinada ante Emergencias Energéticas, preparándose para poner a disposición de los mercados 2.5 millones de bpd en un plazo de 15 días, incluidos 2 millones de bpd procedentes de liberaciones de reservas de emergencia, 400 mil bpd de medidas de restricción de la demanda y 100 mil bpd de cambio de combustible y capacidad de producción de reserva.
Huracanes Katrina y Rita en 2005
El huracán Katrina azotó la costa del Golfo de Estados Unidos en agosto de 2005, paralizando grandes volúmenes de producción en alta mar. En el punto álgido de la interrupción, el 29 de agosto de 2005, se paralizó la producción de unos 1.38 millones de bpd, según datos del gobierno de Estados Unidos. Las pérdidas de producción disminuyeron gradualmente, pero aún se situaban en torno a los 840 mil bpd el 16 de septiembre de 2005.
El huracán Rita le siguió en septiembre, y las interrupciones combinadas de ambas tormentas provocaron el cierre de hasta 1.53 millones de bpd en el punto álgido, el 26 de septiembre de 2005.
El Departamento de Energía de EU prestó 9.1 millones de barriles de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo a las refinerías. También participó en una liberación coordinada de existencias de 30 millones de barriles con la Agencia Internacional de Energía.
Las autoridades reguladoras emitieron exenciones de emergencia que permitían el uso de gasolina de mezcla invernal y diésel con mayor contenido de azufre, y suspendieron temporalmente la Ley Jones para permitir que buques extranjeros transportaran combustible entre puertos estadunidenses con el fin de aliviar los cuellos de botella en el suministro.
Invasión rusa a Ucrania en 2022
La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022 desencadenó una crisis energética mundial, ya que los países europeos se apresuraron a reducir su dependencia del petróleo y el gas rusos.
Los precios se dispararon más de 50 por ciento en pocas semanas, y el crudo alcanzó algunos de los niveles más altos desde 2008 debido a la búsqueda de suministros alternativos.
En marzo de 2022, el entonces presidente Joe Biden ordenó la liberación de 180 millones de barriles a lo largo de seis meses para combatir la subida.
Estados Unidos y otras naciones occidentales también impusieron límites máximos a los precios de las exportaciones de crudo ruso, con el objetivo de reducir la financiación rusa para el conflicto sin retirar su petróleo del mercado.

Deuda de EU rompe récord: 37 billones de dólares que representa 123% de su PIB
Billetes de 100 dólares en imagen de archivo. Foto Afp Foto autor
Ap y Europa Press
13 de agosto de 2025 18:12
Washington. La deuda nacional bruta del gobierno de Estados Unidos superó los 37 billones de dólares, una cifra récord que pone de relieve el rápido aumento de la deuda de la mayor economía del mundo y mayores presiones sobre los contribuyentes.
La actualización se encuentra en el más reciente informe del Departamento del Tesoro emitido el martes, que registra las finanzas diarias de la nación.
La deuda federal bruta incluye 29.64 billones de dólares en deuda pública y otros 7.36 billones de dólares en deuda intragubernamental, lo que sitúa la proporción en torno al 123 por ciento del producto interno bruto (PIB).
“Este nivel de endeudamiento supera el PIB de China y de toda la eurozona en conjunto”, advierten desde la Fundación Peterson, destacando que, en porcentaje del PIB, los niveles de deuda de Estados Unidos son comparables a los de justo después de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de encontrarse en expansión económica y en relativa paz.
La deuda estadounidense superó los 37 billones de dólares años antes de lo previsto. Las proyecciones de enero de 2020 de la Oficina de Presupuesto del Congreso preveían que la deuda federal bruta superaría los 37 billones de dólares después del año fiscal 2030.
Sin embargo, la deuda creció más rápido de lo esperado debido a la pandemia de covid-19 que comenzó en 2020 y que paralizó gran parte de la economía de Estados Unidos, que hizo que el gobierno federal usara extensamente el crédito durante los mandatos del entonces presidente Donald Trump y del ex presidente Joe Biden para estabilizar la economía nacional y apoyar una recuperación.
Presupuesto de Trump sumará 4.1 billones de dólares a la deuda
Y ahora, se ha aprobado más gasto gubernamental después de que Trump firmara la legislación de recorte de impuestos y gasto de los republicanos este año. De acuerdo con las previsiones de la Oficina de Presupuesto del Congreso, la ley agregará 4.1 billones de dólares a la deuda nacional en la próxima década.
Michael Peterson, presidente y director general de la Fundación Peter G. Peterson, dijo en un comunicado que el endeudamiento del gobierno ejerce presión al alza sobre las tasas de interés, “añadiendo costos para todos y reduciendo la inversión del sector privado.
Dentro del presupuesto federal, la deuda desplaza prioridades importantes y crea un ciclo perjudicial de más endeudamiento, más costos por intereses y aún más endeudamiento”.
Wendy Edelberg, investigadora sénior en Estudios Económicos en la Institución Brookings, dijo que el Congreso tiene un papel importante en la puesta en marcha de políticas de gasto e ingresos, y el resultado de la ley fiscal de los republicanos “significa que vamos a pedir prestado mucho durante el transcurso de 2026, vamos a pedir prestado mucho durante el transcurso de 2027, y simplemente seguirá así”.
Ciudadanos pagan mayores costos de financiamiento y perciben salarios más bajos
La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos describe algunos de los impactos del aumento de la deuda gubernamental en los estadounidenses, como mayores costos del crédito para cosas como hipotecas y automóviles, salarios más bajos debido a que las empresas tienen menos dinero disponible para invertir, y bienes y servicios más caros.
Peterson señala cómo se han ido rompiendo récords de la deuda a un ritmo más rápido. De hecho, el 'think tank' alerta que el ritmo de acumulación de deuda estadounidense se está acelerando y en la década actual está aumentando casi cinco veces más rápido que a principios del siglo XXI.
Estados Unidos alcanzó los 34 billones de dólares en deuda en enero de 2024, 35 billones en julio de 2024 y 36 billones en noviembre de 2024. “Ahora estamos añadiendo un billón más a la deuda nacional cada cinco meses”, dijo Peterson. “Eso es más del doble de rápido que la tasa promedio de los últimos 25 años”.
El Comité Económico Conjunto estima que, al ritmo de crecimiento actual, se añadiría otro billón de dólares a la deuda en aproximadamente 173 días.
Maya MacGuineas, presidenta del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, dijo en un comunicado que “esperemos que este hito sea suficiente para despertar a los legisladores a la realidad de que necesitamos hacer algo, y necesitamos hacerlo rápidamente”.

EU hace fuerte revisión a la baja a 0.7% del PIB en cuarto trimestre de 2025
Compras en una tienda en Waco, Texas, en imagen de archivo. 
Foto Ap   Foto autor
Reuters
13 de marzo de 2026 14:13
Washington. El crecimiento económico de Estados Unidos se desaceleró más de lo que se pensaba inicialmente en el cuarto trimestre, en un contexto de revisiones a la baja del gasto de los consumidores y la inversión empresarial, según datos oficiales publicados este viernes.
El Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa anualizada de 0.7 por ciento el último trimestre, una revisión a la baja respecto al ritmo de 1.4 por ciento comunicado inicialmente, indicó la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio en su segunda estimación del PIB. Los economistas encuestados por Reuters proyectaban que la ‌cifra se ‌mantendría sin cambios en 1.4 por ciento.
La economía creció a un ritmo de 4.4 por ciento en el tercer trimestre.
El ritmo de crecimiento del más reciente trimestre también se redujo debido a las revisiones a la baja ‌del gasto público, principalmente en las estructuras de los gobiernos estatales y locales, y del crecimiento de las exportaciones. El cierre récord del gobierno de 43 días del año pasado también lastró la expansión del PIB.
Las ventas finales a los consumidores privados nacionales, que excluyen al gobierno, el comercio y las existencias, crecieron a un ritmo de 1.9 por ciento. ‌Inicialmente se estimaba que esta medida de la demanda interna, seguida de cerca por los responsables de política monetaria, había aumentado a una tasa de 2.4 por ciento. La demanda interna creció a 2.9 por ciento en el trimestre julio-septiembre.
Aunque se espera una recuperación del crecimiento este trimestre, el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha disparado los precios del petróleo, está ensombreciendo las perspectivas económicas.

Exhibe guerra contra Irán grietas en la economía de Estados Unidos
Cayó el crecimiento a finales de 2025
Presiones inflacionarias; consumo y empleo se debilitan
▲ El letrero muestra el precio de la libra de diezmillo de res en una tienda departamental King Soopers, en Denver. Diversos analistas han previsto un posible repunte de la inflación en Estados Unidos.
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Ap
Periódico La Jornada   Sábado 14 de marzo de 2026, p. 12
Washington. La resiliente economía de Estados Unidos ya mostraba señales de tensión incluso antes del inicio de la guerra contra Irán, según datos publicados ayer, lo que subraya los riesgos que puede plantear el aumento de los precios de la gasolina y la energía.
La economía creció en los últimos tres meses del año pasado apenas 0.7 por ciento, informó el Departamento de Comercio, que habría pronosticado un alza de 1.4 por ciento.
El producto interno bruto estadunidense cayó con fuerza respecto al 4.4 por ciento del tercer trimestre del año pasado y 3.8 por ciento del segundo.
En todo 2025, la economía creció 2.1 por ciento, un ritmo sólido pero inferior al 2.8 por ciento de 2024 y 2.9 por ciento del año anterior.
Tras ajustarlo a la inflación, el gasto de los consumidores fue muy débil en enero, mientras la inflación persistió en niveles altos. La contratación también se ha frenado en gran medida, hasta casi detenerse, y la perspectiva de los estadunidenses sobre la economía se desplomó después de que su país e Israel atacaran Irán, según una encuesta de confianza del consumidor publicada ayer.
Los precios de la gasolina se han acercado a 4 dólares por galón (3.7 litros) durante la guerra, lo que aprieta el presupuesto de millones de familias de por sí presionadas.
Muchos estadunidenses recibirán devoluciones de impuestos más grandes de lo habitual en marzo y abril gracias a la aprobación el año pasado de la ley de recortes fiscales del presidente Donald Trump, pero, si persiste, el incremento del costo de la gasolina podría absorber gran parte o incluso la totalidad de esas ganancias.
El Dow Jones ha caído ya durante tres semanas consecutivas, lo que posiblemente afecte a los hogares más acomodados de Estados Unidos, que han ayudado a sostener el gasto total de los consumidores mientras las familias de menores ingresos se repliegan.
“Las presiones inflacionarias ya iban en aumento antes de la guerra en Medio Oriente y están listas para intensificarse”, afirmó Diane Swonk, economista jefe de KPMG. Algunos funcionarios de la Reserva Federal podrían presionar para incrementar las tasas de interés en su reunión de la próxima semana, añadió, aunque probablemente el banco central las mantenga sin cambios.
Durante los 43 días que duró, el cierre del gobierno del otoño pasado también obstaculizó el crecimiento. El gasto y la inversión del gobierno federal, golpeados por el cierre, se desplomaron a una tasa de 16.7 por ciento, restando 1.16 puntos porcentuales al crecimiento del cuarto trimestre.
“Tras dos lecturas consecutivas sólidas en el segundo y el tercer trimestres, se esperaba que la economía se suavizara al acercarse el cierre del año. Ahora está cada vez más claro que la economía no sólo se desaceleró, sino que tropezó al cruzar la línea de meta”, señaló en un comentario Jim Baird, director de inversiones de Plante Moran Financial Advisors. “El cierre del gobierno fue sin duda un factor importante en la pérdida de impulso, pero también influyó una fuerte caída del consumo”.
El gasto de los consumidores creció en enero apenas 0.4 por ciento (0.1 por ciento descontada la inflación). Los ingresos, después de impuestos y transferencias, aumentaron 0.9 por ciento, al tiempo que disminuyeron las retenciones fiscales debido a los cambios tributarios de 2025. Aun así, el crecimiento salarial se ha enfriado en comparación con el año anterior.
Nuevos datos muestran que los estadunidenses han ahorrado menos en los últimos meses y que las familias de menores ingresos han acumulado más deudas. La debilidad del empleo también ha pesado sobre la confianza del consumidor.
El sentimiento general mejoró ligeramente en marzo, según el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, pero la encuesta estaba a la mitad cuando se lanzó el ataque contra Irán.
“Las entrevistas completadas antes de la acción militar en Irán mostraron una mejora del sentimiento respecto al mes pasado, pero las lecturas más bajas observadas durante los nueve días posteriores borraron por completo esas ganancias iniciales”, explicó Joanne Hsu, directora de la encuesta de confianza.