martes, 3 de marzo de 2026

Guerra en Medio Oriente amenaza alzas en petróleo y riesgo de estanflación global.

Ataque a las instalaciones de la televisora Al-Manar, afiliada a Hezbolá, en el suburbio de Haret Hreik, al sur de Beirut el 03 de marzo de 2026. Foto Afp   Foto autor
Afp
02 de marzo de 2026 18:42
La guerra en Medio Oriente tendrá un impacto sobre los precios del petróleo, pero también, de forma más general, sobre la economía mundial y el comercio. La magnitd de las consecuencias dependerá de la duración y alcance del conflicto.
El enfrentamiento podría suponer un "shock" en los intercambios "en el peor momento posible", ya que el comercio mundial está "puesto a una dura prueba por la ofensiva de Trump sobre los aranceles", estimaron los economistas del banco ING.
La situación en Irán compromete gravemente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, arteria estratégica entre Irán y el sultanato de Omán. Por ese estrecho transita aproximadamente el 20 por ciento del petróleo consumido en el mundo.
Para el economista Sylvain Bersinger, fundador del gabinete Bersingéco, esta situación hace "surgir el riesgo de un tercer shock petrolero, después de los de 1973 y 1979 y tras el shock gasista de 2022".
Pero más allá del sector energético, este conflicto afectará también a la economía mundial y a los mercados, sobre todo si se prolonga.
Para los economistas del banco Natixis, "cualquier interrupción duradera" del tráfico en el estrecho de Ormuz "tendría importantes implicaciones para los mercados, pero también para la dinámica de la inflación y la estabilidad económica global".
"China se vería particularmente afectada por esta guerra", agregan.
Cyrille Poirier-Coutansais, director del departamento de investigaciones del Centro de Estudios Estratégicos de la Marina, en Francia, coincidió con este análisis.
"El cierre del estrecho de Ormuz es un asunto de primer orden para la economía mundial" y sobre todo "para la economía china". Asia es la región "más dependiente del estrecho de Ormuz para sus importaciones", dijo a la AFP.
"La cuestión es saber si va a haber combustible necesario para hacer funcionar la fábrica del mundo", comentó.
Para Bersinger, sin embargo, "el shock inflacionista debería ser, según las primeras estimaciones basadas en los datos disponibles, inferior al de 2022-2023".
Expertos del ING añadieron que "el cierre del espacio aéreo del Golfo perturba los corredores entre Europa y Asia".
Para Ruben Nizard, responsable de la investigación sectorial en Coface, esta crisis también podría "volver a alimentar la subida de los costes del flete marítimo".
"A nivel mundial, esto abriría la puerta a un escenario económico de estanflación, con un crecimiento muy débil, incluso nulo, o incluso negativo en algunos países", comentó.
Para los economistas del banco ING, en caso de conflicto prolongado el alza de los precios de la energía, la perturbación logística y el shock de confianza "supondrían un freno importante al volumen de los intercambios mundiales".

Canadá y Groenlandia firman declaración para cooperación en minerales y energía
Bandera canadiense frente al nuevo consulado de Canadá en Nuuk, capital de Groenlandia, Dinamarca. Foto Xinhua    Foto autor
Xinhua
02 de marzo de 2026 18:48
Ottawa. Canadá y Groenlandia firmaron hoy una Declaración Conjunta de Intenciones sobre cooperación en minerales críticos y energía, indicó el Departamento de Recursos Naturales de Canadá.
La declaración fue firmada por el Departamento de Recursos Naturales de Canadá y el Ministerio de Negocios, Recursos Minerales, Energía, Justicia y Equidad de Género de Groenlandia.
Ambas partes declararon que la medida se basa en los principios de colaboración y beneficio mutuo, después del fortalecimiento de los lazos bilaterales marcado por el consulado de Canadá recién establecido el 6 de febrero en Nuuk, capital de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca.
La cooperación se produce en medio de elevadas tensiones regionales. Desde su regreso a la Casa Blanca a inicios de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha indicado en repetidas ocasiones que Estados Unidos debe adquirir Groenlandia, e incluso ha afirmado que no descarta la fuerza militar para conseguir la isla.
Canadá, por su parte, siempre ha expresado su apoyo a Dinamarca y Groenlandia.

Zuckerberg en el banquillo
El presidente ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, en imagen de archivo. 
Foto Ap   Foto autor
Mauricio Calcaneo*
03 de marzo de 2026 00:03
Mark Zuckerberg, dueño y director ejecutivo de Facebook, fue requerido hace unos días para rendir testimonio ante el Tribunal Superior del condado de Los Ángeles, California, para responder a las acusaciones de una joven en contra de Instagram por su diseño adictivo y los daños que esto provocó en la salud mental de la demandante y, más en general, de sus usuarios de menor edad.
Si bien Zuckerberg ha comparecido previamente y en diversas ocasiones ante el Congreso estadunidense para enfrentar distintos señalamientos contra su compañía, los efectos han sido muy limitados, salvo por lo que respecta al impacto mediático de su presencia ante el poder político. Sin embargo, esta vez la situación adquiere, sin ánimo de exagerar, una muchísima mayor dimensión, pues implica colocar en el banquillo de los acusados a los barones de las redes por la responsabilidad directa que tienen en el deterioro de la salud mental de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, que es precisamente el sector poblacional respecto del cual se han dado los principales avances a nivel mundial para poner coto a las redes sociales.
Cabe recordar que la preocupación sobre los efectos negativos de las redes sociales en niñas, niños, adolescentes y jóvenes se remonta al menos a 2021, y las revelaciones hechas por Frances Haugen, quien por medio de la filtración de una serie de documentos internos de Facebook, mostró que la compañía contaba con evidencia empírica sobre los problemas de ansiedad, depresión e inclusive pensamientos suicidas que estaba provocando el uso de Instagram.
De entonces a la fecha, cada vez es más robusta la evidencia científica sobre esta problemática; por ejemplo, apenas en diciembre pasado fue publicado un estudio aplicado en Estados Unidos a 10 mil 588 participantes de 12 años de edad, en el que se demostró que quienes contaban con un celular, tuvieron un mayor riesgo de depresión, obesidad y sueño insuficiente (disponible en https://bit.ly/4l34rZb).
Otra investigación, también publicada en 2025, en la que participaron 4 mil 285 niñas, niños y adolescentes estadunidenses, a quienes se les dio seguimiento por entre dos y cuatro años seguidos, reveló que un tercio de los participantes tuvieron un incremento en el uso adictivo de teléfonos celulares y redes sociales, lo que está asociado con un mayor riesgo de conductas suicidas, ideación suicida y peor salud mental (véase https://bit.ly/4aKeyhY). 
Las secuelas mentales que está provocando el consumo de redes sociales entre sus usuarios de menos edad tiene entonces un sustento robusto y es objeto de una creciente atención pública; como muestra de esto último está, entre muchas otras, la amplia e intensa discusión que generó en meses anteriores la multipremiada serie inglesa Adolescencia.
Lo anterior, hay que subrayarlo, no significa en modo alguno que la situación descrita se circunscriba a niñas, niños y adolescentes; por el contrario, las afectaciones en nuestras mentes se extienden a prácticamente la totalidad de quienes usamos los medios digitales. Es sintomático de esto que en 2024, Oxford seleccionara como palabra del año “cerebro roto” (brain rot), al que definen como “el supuesto deterioro del estado mental o intelectual de una persona, especialmente visto como resultado del consumo excesivo de material (ahora especialmente contenido en línea) considerado trivial o poco desafiante”.
Foucault advirtió sobre la emergencia en los siglos XVII y XVIII de nuevos mecanismos de poder que dependían precisamente de los cuerpos y de lo que se hacía con los mismos. Byung-Chul Han acota que en la etapa actual del capitalismo, de lo que se trata específicamente es de apoderarse de la mente de las personas. Eso es precisamente lo que sucede con las redes sociales; la paradoja es que esta nueva forma de dominación ocurre a plena luz del día y mediante un sometimiento que se percibe como “libre”. El mundo vuelto de cabeza.
Diversos gobiernos, primordialmente del mundo desarrollado, están tomando acciones para atajar los efectos adversos del uso de las redes sociales en los menores de edad, resaltando, por supuesto, el caso de Australia y la prohibición de dichas redes vigente desde diciembre de 2025 para quienes tienen menos de 16 años, a lo que se suman recientes intentos en el mismo sentido en países como Francia y España.
Si bien son de suma importancia estos esfuerzos, no se puede dejar de señalar que omiten por completo responsabilizar a las empresas de redes sociales y sus dueños. 
Entiéndase bien: los efectos negativos de las redes sociales son producto directo de un diseño que hace adictivo el uso de las mismas, y ese diseño fue realizado y es operado por los mismísimos barones de las redes sociales. Es a ellos a quienes hay que responsabilizar y sentar en el banquillo, como lo muestra el reciente ejemplo de la valiente joven californiana. A ello se suma la necesidad ineludible de discutir de manera más general la dominación sobre nuestras mentes, producto de la llamada sicopolítica y del capitalismo vigilante.
*Doctor en ciencias políticas y sociales por la UNAM

Negocios y empresas
El estrecho de Ormuz
Miguel Pineda
Una crisis global toca a la puerta en el estrecho de Ormuz. Quien controle este espacio definirá los precios de los hidrocarburos a lo largo de los próximos años.
Esta pequeña franja de mar, de no más de 33 kilómetros de ancho, está situada entre Irán, Emiratos Árabes Unidos y Omán y es el paso obligado del petróleo de Irak, Qatar, Arabia Saudita, Kuwait y Baréin, además de los primeros países mencionados.
India, China, Pakistán y Japón, que concentran casi la mitad de la población mundial, dependen de los energéticos que atraviesan por esa franja y la economía de los productores de hidrocarburos de la región vive de la exportación que realizan por Ormuz.
El efecto inmediato de la agresión contra Irán fue la inmovilización de más de 150 buques petroleros que atraviesan el estrecho. Las aseguradoras y los dueños de los navíos no quieren arriesgarse a un ataque de Teherán.
En consecuencia, los precios de los hidrocarburos comienzan a subir y algunos analistas pronostican que el petróleo superará 100 dólares por barril, lo que se traducirá en un incremento de la inflación a nivel global.
No sólo los países cercanos a la región en conflicto sufrirán las consecuencias. Europa Occidental también recibe hidrocarburos de esa región. Si la guerra entre Rusia y Ucrania limitó la importación de hidrocarburos a Europa, con este nuevo conflicto el suministro de petróleo se vuelve crítico.
Para colmo de males, Irán ya involucró en la guerra a ocho países cercanos, con bases militares de Estados Unidos, por lo que el conflicto prácticamente abarca todo Medio Oriente. Además, Francia, Gran Bretaña y Alemania ya se preparan a intervenir para defender sus intereses en Medio Oriente. Por ello, el conflicto podría extenderse a otros continentes y países, como ya sucedió en Estados Unidos con atentados.
Tanto China como Rusia se ven afectados con la intervención de Estados Unidos en Irán, por lo que podrían colocarse del lado del país agredido y la guerra se extendería a casi todo el mundo.
Todo depende de que Estados Unidos doblegue el poderío militar de Irán y controle el estrecho de Ormuz rápidamente para evitar males mayores.
miguelpineda.ice@hotmail.com

Busca Washington reducir los aranceles, mejorar el T-MEC y equilibrio con China
Reuters
Periódico La Jornada   Martes 3 de marzo de 2026, p. 20
Washington., La oficina del Representante Comercial de Estados Unidos anunció que este año buscará reducir aún más los aranceles y las barreras no arancelarias de otros países, aplicar acuerdos comerciales “recíprocos” e iniciar más investigaciones sobre prácticas comerciales desleales.
Estas promesas forman parte de la Agenda de Política Comercial 2026 del gobierno de Donald Trump, publicada más de una semana después de que la Corte Suprema anulara los aranceles en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
El documento destaca que se pretende subsanar las deficiencias del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), lo que incluirá reglas de origen, inversiones de economías que no son de mercado y el exceso de capacidad industrial.
Además, el gobierno de Trump ve oportunidades limitadas para la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), insistirá en que se revalúen los aranceles de nación más favorecida para alcanzar acuerdos bilaterales.
Asimismo, tratará de gestionar el comercio bilateral con China, a fin de lograr equidad, supervisando que Pekín cumpla la tregua comercial alcanzada en 2025.
Trabajará también para alcanzar nuevos pactos comerciales con sus socios y finalizar acuerdos marco con la Unión Europea, India, Japón, Macedonia del Norte, Corea del Sur, Suiza, Liechtenstein, Tailandia y Vietnam, además de ultimar acuerdos con Argentina, Bangladesh, Camboya, El Salvador, Guatemala, Indonesia, Malasia y Taiwán, haciendo cumplir todos sus acuerdos mediante las leyes comerciales vigentes.