En conversación con La Jornada, afirma que “a Estados Unidos le da rabia que no ha logrado apoderarse de la isla” y aborda los lazos con México, el bloqueo, la vigencia de la revolución, el estado del diálogo iniciado con Washington y las posibles soluciones al problema energético
▲ El líder caribeño recurre al título de una obra presentada por José Martí en México para sintetizar los nexos entre ambos países: Amor con amor se paga.Foto Marco Peláez
▲ El mandatario destaca la capacidad para seguir funcionando “sobre la base de resistencia creativa”. En la imagen, un pescador en el malecón de La Habana.Foto Marco Peláez
▲ Comerciantes venden sus productos en la capital cubana, en medio de un bloqueo energético al que califica de “violación flagrante de nuestros derechos humanos como pueblo”.Foto Marco Peláez
Luis Hernández Navarro Enviado
Periódico La Jornada Viernes 27 de marzo de 2026, p. 18
La Habana., Según el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, la esencia de la entrañable relación entre México y su país se sintetiza en el título de una obra de teatro que José Martí presentó en nuestro país: Amor con amor se paga.
Hijo de una maestra y un disciplinado trabajador, en entrevista exclusiva con La Jornada, el mandatario explica cómo la rabia estadunidense contra Cuba viene de su insaciable apetito colonial, y de que en 67 años de revolución no ha podido apoderarse la isla. Explica cómo han avanzado las pláticas entre Washington y La Habana, en un marco de respeto a la soberanía y a los sistemas políticos de los dos países.
Emocionado, señala: “Para México, para el pueblo mexicano, para el gobierno mexicano, toda nuestra admiración, todo nuestro respeto, todo nuestro cariño y todo nuestro compromiso. Y en particular para Claudia, la Presidenta mexicana, que ha demostrado una firmeza de convicciones, una firmeza de principios, una valentía y una gallardía. México: mil veces gracias por estar siempre al lado de Cuba en los momentos más difíciles de nuestra nación”.
A continuación, parte de la conversación del presidente con este diario.
–Presidente, usted nació en 1960. Ya había triunfado la revolución. Ha vivido toda su vida con el bloqueo económico. ¿Qué sería lo nuevo de esta etapa? ¿Cómo explicar el porqué de la rabia estadunidense en contra de la isla?
–Has hecho una observación muy exacta. Nací en el año 60, en los primeros años de la revolución. Pero 80 por ciento de la población cubana nació después de la revolución y, por lo tanto, ha vivido toda su vida bajo los designios del bloqueo. Nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos han vivido bloqueados.
“En toda esta rabia, en esta concepción hegemónica del bloqueo y del enfrentamiento de una potencia como Estados Unidos hacia Cuba, hay antecedentes históricos y hay momentos de contexto.
“Entre los antecedentes históricos, está claro que siempre fue un anhelo de Estados Unidos apoderarse de Cuba. Y, cuando vamos a los elementos del contexto actual, tenemos que reconocer que hay un debilitamiento del poder hegemónico que ha ejercido, porque aparecen potencias que defienden el multilateralismo. Por otra parte, hay una crisis multidimensional del sistema capitalista. Eso hace siempre al capitalismo más agresivo, más ultraconservador. Estamos viviendo un resurgimiento del fascismo.
“Esa actitud hace que todo el que pretenda defender su autodeterminación, defender un modelo distinto, no dejarse aplastar por los designios imperiales, sea mal visto. Y que se le agreda por presión económica, política, diplomática, y por intoxicación mediática. Cuba ha vivido 67 años bloqueado. Sin embargo, en medio de ese bloqueo, de ese enfrentamiento, ha logrado construir una sociedad justa, con unidad, convicciones y principios.
“Mucha gente cuestiona los temas económicos de Cuba, pero la economía cubana bloqueada es la que ha podido sostener una enorme obra social, que ha generado un sentimiento de admiración y compromiso con Cuba, un reconocimiento a su resistencia. Pero no es sólo resistir: es resistencia creativa. Resistiendo hemos sido capaces de construir, de avanzar, de desarrollar. Eso no le ha gustado al imperialismo.
“En épocas muy recientes, ese bloqueo se recrudeció. Eso comenzó con la primera etapa de la administración Trump, cuando, en el segundo semestre de 2019, aplicó más de 240 medidas contra Cuba. Incluso nos incluyeron en una lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo, que nos cortó todas las vías de financiamiento y nos llevó a una posición complejísima. Lo que estamos viviendo es un proceso acumulado de los 67 años de bloqueo y su recrudecimiento.
“Se comenzaron a cortar nuestras fuentes de energía, nuestras fuentes de ingresos en divisas, se limitó el turismo. Hubo una enorme presión sobre el ejercicio de las brigadas médicas cubanas. En medio de eso vino la covid. También hemos vivido el efecto de fenómenos naturales.
“Y ahora vienen los sucesos de Venezuela. Lo que sucedió allí el 3 de enero es un parteaguas en el mundo. Demuestra cómo una potencia está desaforada por ejercer su hegemonía y secuestra a un presidente, lo extrae del país para armarle un juicio en Estados Unidos con mentiras, fabricaciones y calumnias.
“Y en medio de esa situación, se limita la entrada de combustible a Cuba. El 29 de enero se declara una orden ejecutiva considerando que es una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de Estados Unidos. Es otra calumnia. Hace casi cuatro meses no recibimos una gota de combustible. En medio de esa situación, es muy difícil desarrollar la economía y la vida de un pueblo. Pero el país resiste, funciona, sigue soñando, sigue aspirando a conquistar más justicia social y a superar con determinación esta situación.
“El acto más fallido de los gobiernos de Estados Unidos en estos 67 años de revolución es no haber podido apoderarse de Cuba. Eso le da rabia. Nunca nos perdonaron que la revolución avanzara. Ese fracaso ha provocado la ira.”
–Usted es hijo de una maestra y de un trabajador. Es ingeniero. Ahora está al frente del Estado cubano. ¿Esa trayectoria sinteriza los cambios en la sociedad cubana a partir de la revolución?
–De mi madre tengo el ejemplo de una maestra consagrada todos los días. Siempre quiso ser maestra rural, trabajar con los niños de la zona rural. Sentí un enorme orgullo por ella. Me educó en valores, en la decencia, en un comportamiento adecuado. Mi padre era un obrero que se levantaba todos los días a las 4 de la mañana para llegar temprano a su trabajo. Siempre mantuvo una conducta. Fue muy riguroso con nuestra educación.
“Uno ha crecido con los sentimientos del pueblo. Pude apreciar en mi niñez y en mi juventud los avances de la revolución. Me considero también resultado de ese proceso. Tengo un enorme compromiso en que continúe, que siga creciendo y que podamos superar esta etapa.
“Estoy dispuesto a actuar hasta las últimas consecuencias. Tengo un compromiso enorme con el pueblo cubano, con la revolución, con su liderazgo y con nuestra historia.”
–¿Qué van a hacer para resolver el problema energético?
–No cubrimos con la producción nacional toda la necesidad de la generación eléctrica. No renunciamos a nuestro derecho a poder recibir suministros de combustible. El bloqueo energético es, ante todo, una violación flagrante de nuestros derechos humanos como pueblo, y una violación del derecho internacional.
“Aquí hay varias direcciones. Una es la de seguir desarrollando nuestra estrategia de transición energética hacia fuentes renovables de energía. También, seguir incentivando la producción de crudo nacional y gas acompañante. Para eso, estamos tratando de construir alianzas de cooperación energética con países hermanos. Además, estamos buscando proyectos comerciales que nos permitan diversificar y ampliar los proveedores de combustible con países que respetan la soberanía de Cuba y están dispuestos a enfrentar los retos de este bloqueo energético. Un cuarto elemento es promover una cooperación energética Sur-Sur, que permita transferencias de tecnología, intercambios y cooperación. Hacerlo en estas condiciones de bloqueo energético estadunidense es muy duro.”
Intercambios con Vietnam y China
–Países socialistas como China o Vietnam han emprendido reformas económicas para introducir mecanismos de mercado. ¿Está eso en la agenda cubana?
–Con Vietnam y China, países que están en construcción socialista, tenemos una amplia relación. Son países muy solidarios con Cuba. Sistemáticamente, nuestros tres países hacen intercambios sobre sus procesos de reforma. Los chinos y los vietnamitas han insistido mucho en que sus reformas tienen particularidades. Nosotros tenemos peculiaridades. Somos una pequeña isla, a 90 millas de Estados Unidos. Estamos fuertemente bloqueados. Hemos desarrollado un potencial humano y de recursos humanos, una fuerza calificada importante. Tenemos consolidados sistemas universales de educación y de salud. Hemos tenido un desarrollo científico y técnico que nos distingue, nos da fortaleza.
“Estamos llevando a cabo un proceso de actualización de nuestro modelo económico y social. Se han conseguido un grupo de transformaciones que estamos tratando de acelerar, con peculiaridades cubanas. No es copiando. Es un sistema cubano, pero comparte elementos que están en los modelos chinos y vietnamitas.”
La relación con los cubanos en el exterior
–¿Cómo serían las modalidades de inversión de los cubanos residentes en el exterior? ¿No habría riego de estratificación social?
–Hemos evaluado todas esas cosas. Tenemos que reconocer que en los últimos años se ha incrementado el número de cubanos y de familias cubanas que residen en el exterior, de manera temporal o más prolongada en el tiempo.
“Nuestro gobierno tiene la voluntad de escucharlos, acogerlos, brindarles servicios y facilidades. De darles oportunidad de que participen en nuestro modelo económico y social, que contribuyan al desarrollo económico y social del país. Ésta ha sido una construcción que viene hace mucho tiempo.
“Cuando vamos a visitas al exterior de trabajo, compartimos con representantes de los cubanos residentes en el exterior. Tenemos un dosier de propuestas, aspiraciones, motivaciones, proyectos, insatisfacciones, que hemos analizado y presentado. Ese análisis fue el que nos llevó a flexibilizar todo un grupo de cosas. Muchas tienen que ver con la inversión de ellos en nuestro país, que se ejecuta bajo las normas de nuestra legalidad.
“Son importantes todas las observancias que nosotros tengamos para evitar que aparezcan capitales que están subordinados a los intereses de círculos fuera de Cuba, vinculados a las políticas de buscar el cambio del sistema sociopolítico en Cuba o de programas subversivos. Debemos tener observación y control.
“Creo que con la unidad que hay en nuestro pueblo, con la claridad ideológica y con la defensa de la legalidad del país, y también, de la comprensión de los que vienen con un compromiso a participar en el desarrollo de su país, todo este proceso puede ser factible y de beneficio.”
–¿En qué momento de las relaciones con Estados Unidos están y quiénes son los actores que están participando?
–En estos momentos estamos exactamente en que ha existido una conversación entre funcionarios cubanos y del Departamento de Estado, que ha sido facilitada por factores internacionales.
–Que no nos va a decir cuáles son…
–No. Estos procesos son muy sensibles. Tienen que ver con las relaciones y los vínculos bilaterales entre los países, con toda la historia de incomprensiones.
–Aunque el Vaticano haya jugado un papel en el pasado.
–No me provoque… No voy a decirlo. Creo que hay que respetar la discreción que se tiene en estas conversaciones.
“Responde, como explicamos, a una práctica histórica de la revolución cubana. Siempre hemos planteado disposición para el diálogo con Estados Unidos sobre cualquier tema, sobre las bases de respeto a ambos sistemas políticos. Respeto a la soberanía, a la unidad con un principio de reciprocidad, con apego al derecho internacional. Ahora, lo importante es que ambas partes mostremos voluntad, disposición para continuar avanzando el diálogo.
“Que sobre esa base distingamos cuáles son esas diferencias bilaterales a las que podemos encontrarle solución. Que tengamos la voluntad de aplicar medidas que ayuden y beneficien a ambos pueblos. Que encontremos áreas de cooperación que nos permitan enfrentar las amenazas y, sobre todo, garantizar la paz y la seguridad de ambas naciones y de la región.
“Que podamos encontrar vías para construir espacios de entendimiento que nos permitan avanzar y nos alejen de la confrontación. Para eso hace falta una agenda, la disposición para desarrollar los puntos de esa agenda y llegar a acuerdos. Estamos en ese momento.”
–¿Es usted un obstáculo o un facilitador de este proceso de diálogo?
–En Cuba no se pueden personalizar procesos como éstos. Hay una dirección colegiada, colectiva, que además se debe a su pueblo. Tenemos que rendir cuentas ante el pueblo, ante el órgano supremo de la nación, que es la Asamblea Nacional del Poder Popular. Lo que estoy defendiendo, lo que estamos defendiendo de manera colegiada, no es el propósito ni la idea de uno solo. Es la práctica consecuente de la revolución.
“A veces a uno le ponen epítetos. Eso forma parte de esta estrategia de intoxicación mediática con que se refuerza la guerra no convencional que hay contra nuestro país, y que tiene un elemento fundamental: el asesinato de la reputación.
“La decisión de dialogar con Estados Unidos es colectiva. En ella no está en juego nuestro sistema político ni ninguna decisión que sea propia de nuestro pueblo y de nuestros órganos de parlamento. Por lo tanto, la continuidad mía o no o la de cualquier otra persona que en determinado momento juegue una responsabilidad de este nivel en nuestro país, depende del pueblo. Y depende también de los representantes de ese pueblo en la Asamblea Nacional del Poder Popular, no de Estados Unidos.”
“¡Qué Estado fallido más extraño somos!”
–¿Hay un Estado fallido en Cuba?
–Es una construcción muy hipócrita y muy injusta, con la que tratan de fragmentar la unidad y de distorsionar nuestra realidad. El país que te provoca un bloqueo para privarte de todo y que te lleva a situaciones difíciles, te dice que eres Estado fallido cuando él es el culpable de esos problemas.
“¡Qué Estado fallido más extraño somos! Mantenemos coherencia, dirección, armonía, resistimos. Como pueblo, seguimos juntando y compartiendo solidaridad con el mundo entero. No estamos aislados. El mundo no nos reconoce como Estado fallido. Al contrario, lo que reconoce es cómo somos capaces de seguir funcionando sobre esa base de resistencia creativa en medio de tanta coerción, de tanta presión, de tanta agresividad.”
–Presidente, ¿algo que usted quiera decirle al pueblo de México?
–Es la pregunta más difícil. Voy a tratar de hilvanar expresiones que puedan reflejar la dimensión de esos sentimientos, que son muy grandes, de cómo Cuba y los cubanos vemos a México.
“México es la tierra hermana que siempre ha estado al lado de Cuba, en las buenas y en las malas. La que siempre nos ha acompañado, la que nunca ha claudicado. Recordemos en los 60, cuando todo el mundo nos dio la espalda por las presiones de Estados Unidos, México se mantuvo.
“Hay un hecho muy importante. Cuando Martí vivió en México, presentó una obra que se llama Amor con amor se paga. En el título de esa obra está la esencia de nuestra entrañable relación. Para México, para el pueblo mexicano, para el gobierno mexicano, toda nuestra admiración, todo nuestro respeto, todo nuestro cariño y todo nuestro compromiso. Y en particular para Claudia, la Presidenta mexicana que ha demostrado una firmeza de convicciones, una firmeza de principios, una valentía y una gallardía. Sentimos un respeto y una admiración tremenda por ella y por su pueblo.
“México: mil veces gracias por estar siempre al lado de Cuba en los momentos más difíciles de nuestra nación. Gracias a La Jornada, a Carmen Lira y a todo su equipo”.
La entrevista completa en @lajornadaonline https://bit.ly/4c8S4HX
Por qué apoyar a Cuba
En la isla caribeña hay, literalmente, gente que está muriendo debido a la saña trumpiana y sería profundamente cruel e inmoral permanecer impasibles ante esa situación.
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Pedro Miguel
27 de marzo de 2026 00:01
La comentocracia huérfana de los gobiernos neoliberales arrecia sus ataques por la solidaridad que han mostrado el gobierno y la mayor parte de la sociedad hacia Cuba, en momentos en que la población de la isla se encuentra sometida a un bloqueo petrolero que se suma al bloqueo comercial general mantenido por Washington desde los primeros años 60 del siglo pasado. Esta campaña tiene varios ejes de calumnia. El primero, elaborado en los rancios círculos anticastristas de Miami y adoptado por opinioneros y medios mexicanos, consiste en que la ayuda mexicana contribuye a apuntalar a un Estado comunista fallido, asesino, represor, dictatorial, inepto y corrupto –la lista de adjetivos es interminable– y ello sería prueba de una hermandad ideológica entre los gobiernos de México y La Habana.
En este caso, la descalificación condenatoria del sistema político cubano brinca alegremente por encima del principio de autodeterminación, consagrado no sólo en los artículos 1 y 55 de la Carta de las Naciones Unidas de 1945 (https://is.gd/wSq1Oo), sino también en el 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual, por añadidura, reconoce los tratados internacionales (caso del documento fundacional de la ONU) como fuente de derecho. Así pues, al margen de las opiniones individuales o de grupo sobre la naturaleza del sistema político cubano, el Estado mexicano está obligado por partida doble a acatar el principio de libre determinación y a promover el de no intervención, el cual es violentado en forma flagrante y confesa por Estados Unidos al pretender que la población cubana llegue a tal grado de privación y desesperación que se levante en contra de su gobierno.
Por otra parte, la historia compartida que vincula a Cuba y a México y que arranca con las expediciones españolas que zarparon desde esa isla a principios del siglo XVI con destino a nuestro territorio, la más trascendente de las cuales fue la que encabezó Hernán Cortés. Tras la violenta destrucción de y avasallamiento de las sociedades mesoamericanas y la implantación del régimen colonial, se conformó la Capitanía General de Santo Domingo, que incluía a Cuba, y que pasó a depender en muchos órdenes de la Nueva España, es decir, dos siglos antes de que Estados Unidos empezara su existencia. Esa pertenencia prosiguió sin solución de continuidad cuando, a mediados del XVIII, la isla fue erigida como capitanía general por derecho propio.
La presencia cubana como parte de México era tan obvia que entre 1820 y 1827 los insurgentes mexicanos hicieron diversos planes para liberar a Cuba del dominio español, uno de ellos, urdido en conjunto con Colombia (https:// is.gd/wTub8A). Aunque la isla caribeña siguió sometida casi un siglo más a la corona española, no cesaron los vínculos de toda clase con México; y antes y después de la independencia cubana, nuestro país fue retaguardia de los intentos por liberarla de las dominaciones coloniales y neocoloniales, desde Martí hasta Fidel; en contraparte, Benito Juárez vivió desterrado en La Habana entre 1853 y 1854 y la isla fue de los primeros países en reconocer al gobierno de Venustiano Carranza (https:// is.gd/rTjx1K).
Por lo demás, esa hermandad histórica se ha mantenido a lo largo de siglos, independientemente de las ideologías y formas de gobierno de ambos países. Por último, la empatía, la fraternidad y el sentido de humanidad obligan a ayudar al prójimo que atraviesa por dificultades, y las de las y los cubanos no son menores. En la isla caribeña hay, literalmente, gente que está muriendo debido a la saña trumpiana (https://is.gd/SbxxBx) y sería profundamente cruel e inmoral permanecer impasibles ante esa situación. Aquí tampoco puede alegarse diferencias ideológicas con el gobierno cubano para denostar la asistencia solidaria.
Ante terremotos, huracanes e incendios, México ha acudido en ayuda de numerosas poblaciones, como ha sido el caso de Turquía (https:// is.gd/9xUyWf) y, varias veces (https://is.gd/ m4oreM, https://is.gd/xSL6tA), el propio Estados Unidos, sin reparar en el signo político de los gobernantes correspondientes. Así pues, el torpedeo mediático en contra de la asistencia a Cuba en la circunstancia presente es contrario a la legalidad nacional e internacional, a una historia de lazos entrañables entre ambos pueblos y a principios humanitarios irrenunciables; no podrá detener el esfuerzo por colaborar con los cubanos en la superación del momento actual, pero evidencia la profunda mezquindad, el odio y la crueldad que anidan en quienes sostienen esa campaña.
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México SA
Carlos Fernández-Vega
▲ El ex presidente Ernesto Zedillo Ponce de León figura en la lista de jubilados cuyas percepciones podrían disminuir como resultado de la reciente reforma al artículo 127 constitucional.Foto La Jornada
Pasó la aduana legislativa la iniciativa de reforma al artículo 127 constitucional, promovida por Claudia Sheinbaum, con lo que las pensiones doradas de la otrora alta burocracia –es decir, aquellas que en algunos caso ascendían a un millón de pesos mensuales– llegaron a su fin, toda vez que la Cámara de Diputados aprobó, por mayoría calificada, que los trabajadores de confianza de las empresas del Estado y la banca de desarrollo “no puedan jubilarse con más de la mitad de las percepciones mensuales de la Presidenta de la República”. Sólo falta el aval de cuando menos 17 congresos estatales.
Tras horas de debate en San Lázaro, el resultado fue de 363 votos a favor de tal iniciativa; 64 panistas lo hicieron en contra, al igual que cuatro morenistas, mientras Movimiento Ciudadano se abstuvo. Así, las pensiones doradas de la alta burocracia serán reducidas a un monto no mayor al equivalente a 50 por ciento del sueldo presidencial. Desde luego, un grupo de jubilados de la Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos (que se encuentran entre los de mayores percepciones) intentó ingresar por la fuerza a la Cámara de Diputados para protestar contra la aprobación de la iniciativa.
Y colorín colorado, aparentemente esta historia ha terminado, porque es de esperar que pensionados y jubilados VIP presenten batalla judicial. Por ejemplo, las que otorga el Banco de México, de cuyo presupuesto gozan personajes tan queridos y respetados por los mexicanos como Ernesto Zedillo, Miguel Mancera Aguayo, Agustín Carstens, Francisco Gil Díaz, Guillermo Ortiz Martínez y otros de la misma ralea, como lo ha documentado la colega Nancy Flores, de la revista Contralínea. Por ahí también está José Ángel Gurría, pero recibe su depósito de parte de Nacional Financiera, donde fue director general por apenas cuatro meses. El último dato oficial documenta una pensión de 120 mil pesos mensuales por tal estancia.
Es decir, se trata de los mismos ex funcionarios (aunque el inventario de la pandilla neoliberal es abundante) que a lo largo de los años (desde la Presidencia de la República y la Secretaría de Hacienda), entre otras barbaridades, se dedicaron a pulverizar y privatizar las pensiones y jubilaciones de los mexicanos de a pie hasta llevarlas a un nivel verdaderamente miserable, a la par que redujeron a su mínima expresión el número de paisanos con posibilidad de ejercer ese derecho (sólo tres de cada 10, en el mejor de los casos).
En cambio, esos personajes tan queridos, respetados y recordados por los mexicanos (la rechifla y las mentadas de madre se escuchan por todo el territorio nacional), que convirtieron al país en un negocio exclusivo para su grupo de “amigos”, se sirvieron con la cuchara más grande que encontraron para gozar de pensiones y jubilaciones de cuento de hadas, que superan por mucho el sueldo presidencial (134 mil 290 pesos netos por mes). Por ejemplo, Miguel Mancera Aguayo (primer gobernador del Banco de México y uno de los arquitectos del Fobaproa; otro, Guillermo Ortiz Martínez) recibe una pensión mensual que supera 338 mil pesos, de acuerdo con la investigación de Nancy Flores.
Semanas atrás, la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, dio a conocer (sin nombres de los beneficiarios) pensiones exorbitantes recibidas por la otrora burocracia dorada, que en algunos casos sobrepasaban un millón de pesos mensuales, como en el caso de la extinta (desde hace 17 años por capricho de Felipe Calderón, que dejó en la calle a cerca de 44 mil trabajadores) Luz y Fuerza del Centro, en la que casi 70 por ciento de los pensionados obtienen entre 100 mil y el citado millón de pesos.
En Pemex no cantan mal este corrido: a poco más de 22 mil personas jubiladas se les pagan casi 25 mil millones de pesos al año; 144 personas pensionadas reciben montos superiores al sueldo presidencial; los pensionados (personal de confianza) reciben 39 veces más que el promedio nacional.
Algo similar sucede en la Comisión Federal de Electricidad: 54 mil personas jubiladas del régimen de confianza reciben cerca de 41 mil millones de pesos al año; 2 mil 199 obtienen montos superiores a lo que gana la Presidenta; a algunos directores y subdirectores que apenas laboraron uno o dos años en ese puesto les depositan una pensión de 300 mil pesos por mes. Lo mismo en Nafin, Bancomext y el resto de la banca del Estado.
Las rebanadas del pastel
Bienvenido el llamado de Boaventura de Sousa Santos. El problema es que sólo hay tres liderazgos “desobedientes” en América Latina; los otros “dirigentes” son simples lacayos de Trump.
X: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com



