martes, 3 de febrero de 2026

Renuncian a atención médica en Mineápolis por miedo a redadas.

Informa The Guardian sobre crisis de salud pública
En cuarentena, migrantes en Texas por casos de sarampión // Arrestan a activistas y periodistas por protestas
▲ La oposición a la presencia de agentes federales, que persiguen a migrantes en Mineápolis, es cada vez más evidente en los barrios de la ciudad.Foto Ap
Reuters, Ap y Afp
Periódico La Jornada   Martes 3 de febrero de 2026, p. 21
Mineápolis. La ciudad de Mineápolis atraviesa por una crisis de salud pública, debido a que la población evita acudir a atención médica. Ante ello, personal sanitario organiza visitas a domicilio y residentes recogen recetas, alimentos y pañales de vecinos para evadir la cacería de migrantes sin papeles por parte de agentes federales, informó ayer el diario británico The Guardian.
Incluso, integrantes del personal sanitario también temen por su seguridad en el trabajo. “Estamos viendo que los residentes no quieren salir de sus casas, ir a trabajar, acudir a sus citas médicas ni a sus chequeos programados, posponen cirugías y atención a su salud”, resaltó Angela Conley, comisionada del condado de Hennepin, donde Renee Good, una ciudadana estadunidense blanca y madre, fue asesinada el mes pasado por agentes federales.
Por otra parte, autoridades de inmigración pusieron en cuarentena a algunos extranjeros y paralizaron “todos los movimientos” tras confirmarse el sábado dos casos de sarampión entre los detenidos en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, sur de Texas, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), al asegurar que “todos los internos están recibiendo la atención médica adecuada”.
Los dos casos de Texas se producen en un contexto de aumento de contagios de sarampión en todo el país. Carolina del Sur ha registrado el mayor brote hasta la fecha con 789 infecciones.
Texas lideró el aumento de casos de sarampión a escala nacional en 2025, con 762 infecciones, principalmente en el oeste, y Estados Unidos registró su mayor brote desde que el mal fue declarado erradicado en 2000. La enfermedad en el estado fue calificada extinta en agosto.
Las instalaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Dilley, gestionadas por la empresa privada CoreCivic, se inauguraron en 2014 para albergar a las familias migrantes detenidas al cruzar irregularmente la frontera entre Estados Unidos y México.
Estaba previsto que cerrara bajo el gobierno de Joe Biden, pero el año pasado se renovó el contrato con el ICE bajo la presidencia de Donald Trump, por su campaña de represión de la inmigración.
De su lado, un grupo de organizaciones de derechos civiles demandó al Departamento de Estado por su reciente suspensión del procesamiento de visados de inmigrantes para ciudadanos de 75 países, con el argumento de que esa política “socavó décadas de legislación migratoria consolidada”.
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, anunció el lunes dos arrestos más tras una protesta en una iglesia de Minesota contra la represión migratoria, con lo que se elevó a nueve el número de personas detenidas por el hecho. Los periodistas independientes Don Lemon y Georgia Fort figuran entre las cuatro personas encarceladas el viernes.
Otras tres fueron detenidas a principios de la semana, incluida la destacada activista local Nekima Levy Armstrong. Un pastor de la iglesia también es un agente del ICE.
La jefa del DHS, Kristi Noem, afirmó que todos los agentes de esa corporación, que forman parte de las redadas en Mineápolis, recibirán de inmediato cámaras corporales.

Trump niega haber sido amigo de Epstein; denuncia conspiración
Expediente contiene acusaciones de sacrificios y canibalismo
De La Redacción   Periódico La Jornada
Martes 3 de febrero de 2026, p. 21
El presidente Donald Trump negó ayer de nueva cuenta haber tenido amistad con el difunto delincuente sexual, Jeffrey Epstein, al reiterar que nunca fue a su isla y acusó al periodista Michael Wolff de ser un “autor” corrupto.
“No sólo no era amigo de Jeffrey Epstein, sino que, según la información que acaba de publicar el Departamento de Justicia, Epstein y un autor mentiroso y sin escrúpulos llamado Michael Wolff conspiraron para perjudicarme a mí y a mi presidencia. Ahí queda la esperanza contra toda intención de la izquierda radical, a algunos de cuyos miembros voy a demandar. Además, a diferencia de tanta gente a la que le gusta hablar mal, nunca fui a la infestada isla, pero casi todos estos demócratas corruptos y sus donantes sí lo hicieron”, afirmó el mandatario republicano en su red social Truth Social.
El mandatario fue amigo del depredador sexual más de una década y en diversos medios se han publicado muchas fotografías de ambos socializando. También ha declarado que rompió sus vínculos con Epstein a inicios de este siglo.
El ex presidente Bill Clinton y su esposa y ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, acordaron testificar en una investigación de la Cámara de Representantes sobre Epstein, reportó NBC News.
Entre los más de 3 millones de archivos recién publicados por el Departamento de Justicia se reveló que el delincuente sexual traficó niñas a terceros, pese a negaciones oficiales, con acusaciones de sacrificios rituales y canibalismo en documentos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).
Según el documento EFTA00147661, la FBI entrevistó a una presunta víctima de violación por parte de George HW Bush, ex presidente de Estados Unidos.
La víctima relató que mientras estaba en un yate propiedad de Epstein “presenció cómo hombres afroestadunidenses mantenían relaciones sexuales con mujeres rubias” hasta hacerlas sangrar, informó el Departamento de Justicia en los archivos revelados.
“(Él) fue víctima de una especie de sacrificio ritual en el que le cortaron los pies con una cimitarra (sable de hoja curva y un solo filo), pero sin dejar cicatrices”, reza el texto. Además, se menciona que la víctima fue testigo de descuartizamiento de bebés, a quienes “les extraían los intestinos y algunas personas comían las heces contenidas en dichos órganos”.
Tras esta información, resurgió en las redes sociales un video de la modelo mexicana Gabriela Rico Jiménez, de 2009, cuando frente a un hotel de lujo en Monterrey acusó a presuntas élites de practicar canibalismo, reportó Russia Today.
“¡Comieron humanos, asquerosidad!”, gritaba la joven, quien asistió a una fiesta privada en el lugar. “No estaba enterada de nada, qué hacían, de los asesinatos, que habían comido humanos, humanos! Huelen a carne humana”, añadió.
El Departamento de Justicia destacó que la información contenida en los archivos “puede incluir imágenes, documentos o videos falsos o presentados de forma fraudulenta”, al argumentar que “todo lo que la ciudadanía envió a la FBI se incluyó en la producción que responde a la Ley” sobre la Transparencia de Archivos Epstein.
En tanto, Epstein se autodenominó depredador sexual de “primer nivel”en una entrevista en la que aclaró que estaba en el nivel “más bajo” de perversión, con el ex estratega jefe de la Casa Blanca Steve Bannon, publicada por el Departamento de Justicia el viernes, reportó The New York Post.

Epstein: de la justicia al espectáculo
El viernes pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) liberó 3 millones de páginas de los archivos sobre el caso de Jeffrey Epstein, el millonario pedófilo que organizó una red internacional de abuso a menores y se mantuvo impune durante décadas gracias a sus altas conexiones en los ámbitos empresarial, político, mediático, judicial, académico, cultural y artístico. Mediante carisma, mecenazgo y el uso de sus víctimas como “regalos”, Epstein se vinculó con todas las cúpulas, desde las casas reales europeas hasta algunos prominentes pensadores, pasando por otros magnates que compartían su afición por las “mujeres jóvenes”, como expresó su amigo, el presidente Donald Trump.
La publicación masiva de los documentos relativos al financiero que murió en agosto de 2019 en circunstancias sumamente sospechosas ha permitido asomarse al sórdido mundo de los ultrarricos, donde el único principio es el dinero y las niñas y adolescentes que son abusadas de forma tan sistemática como impune. Sin embargo, las maniobras del DOJ para retrasar lo más posible la difusión de los archivos, la descarada censura de los mismos a fin de ocultar casi toda información relevante, los juegos de poder de la clase política estadunidense y las falencias éticas de muchos medios de comunicación han convertido lo que debería ser un ejercicio de transparencia y justicia en una deplorable pelea de lodo. Esta deriva es notoria en las trincheras de los partidos Demócrata y Republicano, cuyos integrantes, al verse manchados por el escándalo, no dimiten de sus puestos ni esclarecen sus vínculos con Epstein, sino que se centran en hacer que sean sus contrincantes quienes queden más embarrados. En la dinámica de la pornografía periodística, quedan al mismo nivel quienes viajaron en el avión privado del pedófilo, asistieron a sus fiestas y se hospedaron en su casa, y quienes son mencionados de forma circunstancial sin que exista indicio alguno de conducta indebida.
Con la última tanda de documentos publicados, la guerra de fango llegó a México. En julio o agosto de 2018, y de nueva cuenta en julio de 2019, un ciudadano estadunidense identificado como Kenneth Darrell Turner contactó a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de su país para proveer información acerca de una red de explotación de menores en la que habrían participado el ex embajador de Washington en México Earl Anthony Wayne (2011-2015) y Richard Marcinko, fallecido comandante de un cuerpo de élite de la Marina. De acuerdo con la versión de Turner, en 2014 el diplomático acudió a una “fiesta” en una residencia administrada por el consulado estadunidense en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde embarazó a una niña de 11 años. En su declaración, Turner asegura que consultó al presidente de México antes de compartir sus informes con la FBI, y que el mandatario estaba “muy consciente” del asunto, pero no aclara si se refiere a Enrique Peña Nieto (quien gobernaba cuando realizó su primer contacto con el organismo de inteligencia) o a Andrés Manuel López Obrador, titular del Ejecutivo en 2019. Ninguno de ellos es mencionado en los documentos correspondientes; el nombre de Epstein únicamente aparece porque, se dice, Marcinko habría tratado de extorsionarlo con videos donde sostenía relaciones con menores.
Aunque Turner afirma que un embajador estadunidense en nuestro país violó a una niña de apenas 11 años, que el diplomático estaba vinculado con 10 mil cintas de pornografía infantil y que agentes de la superpotencia asesinaron a un juez mexicano y trataron de eliminar al informante y su equipo para encubrir el caso, periodistas y medios de comunicación mexicanos pasaron todo por alto para centrarse en que “López Obrador conocía las actividades de Epstein”. La elección de prioridades y la falta de sustento para un señalamiento de esa envergadura dicen todo lo que es necesario saber sobre el sector de una prensa sensacionalista y tan enemiga de la verdad como del político tabasqueño.
Poco puede esperarse de un Departamento de Justicia convertido por Trump en una estructura mafiosa al servicio de sus venganzas personales, pero los comunicadores de ambos lados de la frontera harían bien en recordar que su comportamiento faccioso y su desinterés por la veracidad no sólo desprestigia a su oficio, sino, ante todo, daña a las víctimas y facilita a los victimarios ocultarse tras la pantalla de la indignación devenida en espectáculo.

El mandatario estadunidense quiere hablar hoy del narco con su homólogo colombiano
Afp
Periódico La Jornada   Martes 3 de febrero de 2026, p. 22
Washington. El presidente estadunidense, Donald Trump, declaró ayer que quiere hablar de narcotráfico con su homólogo colombiano, Gustavo Petro, y predijo que su primera reunión, hoy en la Casa Blanca, será “buena”.
“Tengo ganas de verlo. Vamos a hablar de drogas porque enormes cantidades salen de su país”, declaró la víspera del encuentro.
Ésta será la primera reunión cara a cara de ambos mandatarios tras las fuertes declaraciones de Petro contra Trump al acusar a su gobierno de “ejecuciones extrajudiciales” en el Caribe por sus embates contra presuntas lanchas que transportan drogas.
El jefe de la Casa Blanca aseguró que Petro es un “líder del narcotráfico” y le advirtió que tenía que “cuidar su trasero” si no quería que Colombia corriera la misma suerte que Venezuela.
Figura de la izquierda latinoamericana, el mandatario colombiano se quedó sin visa para entrar a Estados Unidos tras su controvertido paso por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas en septiembre pasado, cuando alentó a los estadunidenses a plantarle cara al republicano.
Ambos pasaron de los insultos a conversar telefónicamente y pactar este encuentro.
Petro “ha sido muy amable en el último mes”, declaró Trump.
“Era ciertamente crítico antes, pero, de alguna manera, después del ataque a Venezuela se convirtió en alguien muy amable”, ironizó.
La relación entre Colombia y Estados Unidos “se va a relanzar” con la visita, había declarado antes la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, ya en Washington.
Hasta el cierre de esta edición, la Casa Blanca no había anunciado que el encuentro tenga algún tipo de interacción con la prensa.
El mandatario colombiano, quien llegó antenoche a esta capital, dará una conferencia al final.