jueves, 12 de febrero de 2026

EU: la mentira como sistema.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado en reiteradas ocasiones que su endurecimiento del asedio criminal contra Cuba ya llevó al gobierno de su homólogo Miguel Díaz-Canel a establecer conversaciones de alto nivel con Washington a fin de negociar una salida. Asimismo, se ha difundido la especie de que familiares de figuras relevantes de La Habana operan con la Casa Blanca para pactar una transición.
En entrevista con este diario, Carlos R. Fernández de Cossío, viceministro del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, desmiente ambas versiones y recalca que se trata de “rumores que funcionan como cortina de humo para ocultar la responsabilidad del trumpismo en el criminal e inhumano estrangulamiento energético contra el pueblo cubano”. Señala que en estos momentos no sólo no se da un diálogo de alto nivel, sino que desde hace un año se encuentran suspendidas hasta las pláticas usuales que han existido a lo largo de mucho tiempo, como las conversaciones habituales con el Departamento de Estado. Fernández de Cossío enfatiza que el gobierno al cual representa está abierto a conversar, pero esa posibilidad “requiere voluntad y disposición del gobierno de Estados Unidos a tener un diálogo serio, respetuoso, que tome en cuenta que no puede violentar los derechos y las prerrogativas soberanas de las partes”.
Ante el cruce de versiones, es necesario recordar que la conducta de Washington hacia La Habana se encuentra fundada en la agresión, el despojo, la arrogancia colonialista y un enjambre de mentiras desplegado para encubrir y justificar lo anterior. El acto inaugural de esta relación abusiva fue la ocupación de la isla con el pretexto de la guerra hispano-estadunidense, precipitada por la entonces potencia emergente mediante una operación de falsa bandera que responsabilizó a la decadente España borbónica de un atentado contra un buque estadunidense. A continuación, la Casa Blanca sometió a Cuba a un régimen colonial bajo una ficción de independencia. En dicho periodo, mafias y empresas de la superpotencia –indistinguibles en lo que respecta a su actuación en la isla– se apoderaron de tierras y personas, operando con toda impunidad un régimen de servidumbre.
Tras el triunfo de la revolución y el fin del yugo colonial, Washington urdió un bulo tras otro para estrangular al pueblo cubano: que la isla debe indemnizaciones a sus antiguos opresores por haber tenido la osadía de recuperar sus bienes y su libertad, que la independencia de Cuba es una amenaza contra la seguridad nacional estadunidense, que el gobierno de la isla financia organizaciones terroristas o que existe una complicidad oficial con el narcotráfico. Cuando las mentiras no alcanzan, la fuerza se impone sin más para someter por hambre al pueblo que muestra al mundo entero que la dignidad es posible. México también es objeto de la mendacidad como forma de gobierno instalada en Washington. Legisladores ultraderechistas, funcionarios del aparato de seguridad y espionaje y el propio Trump emiten una mentira tras otra, ya sea para desestabilizar a los gobiernos progresistas existentes en México desde hace siete años o para desviar hacia el sur de la frontera la atención de sus conciudadanos. El último ejemplo se dio la semana pasada, cuando el diputado republicano ultraderechista Carlos A. Giménez aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo canceló “encuentros con su delegación”, con lo cual trató de instalar la idea de un desaire de las autoridades mexicanas a los representantes estadunidenses. El bulo ya fue desmontado por la cancillería y por la mandataria, quienes remarcaron que el equipo de Giménez jamás concretó una cita con la titular del Ejecutivo, pero la ocasión fue explotada por medios y personajes dedicados al golpeteo político.
En este contexto, los dirigentes de todo el planeta harían bien en atender a las palabras del viceministro Fernández de Cossío al señalar que lo que sucede con Cuba hoy le puede ocurrir a cualquier país y desconfiar por sistema, además, de las especies emanadas de los círculos del poder trumpiano.

México SA
Ultraderecha y abonos chiquitos // Salinas Pliego y sus “libertarios” // Importa cipayos “encubiertos”
Carlos Fernández-Vega
En el descaro total, y siempre con el objetivo de combatir a “los zurdos de mierda”, el paladín de los abonos chiquitos se une al grupo de cipayos con sede en Miami (que cuenta con la bendición y financiamiento del Departamento de Estado, ahora con el halcón Marco Rubio) y se toma de la mano con lo más rancio de la ultraderecha española a la que promueve, financia y trae de vacaciones a México para que vomite cualquier cantidad de estupideces, como en el caso de Cayetana Álvarez de Toledo, una esperpéntica “diputada” del Partido Popular, y Santiago Abascal –cabeza visible de Vox– con su neocolonial “iberosfora” –recuérdese la “Carta Madrid”, firmada por nutrido grupo de legisladores panistas–, herederos políticos del franquismo con toda la pestilencia que ello implica.
Pero su pasión por lo rancio no se ha limitado a la ultraderecha gachupina, porque, (especialmente a raíz de que se vio en la penosa necesidad de pagar impuestos –aún debe una buena parte– y el enorme trauma que en él provocó, lo que terminó por quemarle la última neurona), Ricardo Salinas Pliego ha metido el acelerador a fondo y (al estilo de sus ídolos Donald Trump y Javier Milei, sin dejar de lado al pedófilo Jeffrey Epstein) no sólo para escribir sandeces en su red social, sino para compartir el pan y la sal con mamarrachos como el propio Milei, su “intelectual” terraplanista Agustín Laje y Nayib Bukele, y “convocar” a “distinguidos personajes” de la gusanera cubana (Rosa María Payá) para que en las instalaciones “educativas” del Grupo Salinas (por ejemplo, la “Universidad de la Libertad”) escupan todo tipo de barbaridades y fomente “acciones” contra Cuba.
Probablemente, Salinas Pliego reforzó su amistad con Rosa María Payá (comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –CIDH–, una suerte de María Corina Machado, versión Pequeña Habana, y nominada por el Departamento de Estado, con Marco Rubio a la cabeza) a raíz de que el de los abonos chiquitos se apersonó en esa institución (con sede en Washington DC) para denunciar ser “víctima de persecución política y hostigamiento sistemático” por parte del gobierno mexicano. Obviamente nadie le tiró un hueso, porque en realidad el asunto no era otro más que cumplir con sus obligaciones tributarias, algo que el “mártir del Ajusco” se negaba a hacer. Así de sencillo.
Pero el entripado del empresaurio lo ha llevado a “convocar” a gente como Payá para que en la “Universidad de la Libertad” (“punto de partida para quienes se atreven a cuestionar los modelos obsoletos, explorar nuevas formas de hacer las cosas y construir un futuro más próspero, incluyente y libre”, según reza su propaganda) despotricara contra los “zurdos de mierda” y profundice la “batalla cultural” de la ultraderecha.
La Jornada (Arturo Sánchez Jiménez) lo informó así: “Rosa María Payá, activista anticastrista y actual integrante de la CIDH, ha realizado en meses recientes visitas de carácter no institucional a México para reunirse con sectores de la derecha local, sin que haya constancia de que buscara algún encuentro con autoridades del país ni de que tuviera alguna misión oficial. Una de sus estancias ocurrió el 22 de enero: participó en el foro Cuba y América Latina, seis décadas de autoritarismo, organizado en la Ciudad de México por la Universidad de la Libertad, fundada por el empresario Ricardo Salinas Pliego, y patrocinado por el Centro Ricardo Salinas Pliego. En el encuentro intervinieron también el ex canciller Jorge Castañeda, Carlos Tello Díaz –tataranieto de Porfirio Díaz– y la contrarrevolucionaria María Werlau, de Archivo Cuba, con sede en Miami, entre otros. Payá participó con la charla ‘La esperanza de la democracia’, pero no difundió su presencia en redes sociales, ni hay registros del acto en los perfiles de las organizaciones auspiciantes. A diferencia de otras actividades de sus integrantes en distintos países, la CIDH no publicó comunicados ni reportes sobre una eventual agenda institucional de Payá en territorio mexicano en esas fechas. Su participación en el foro patrocinado por Salinas Pliego ocurre después de que el empresario presentó ante la CIDH una denuncia contra el Estado mexicano por presunta persecución política y fiscal”.
Entonces, el de los abonos chiquitos, cada día más acelerado, de plano no digiere su paso por la caja registradora del SAT.
Las rebanadas del pastel
Superada la primera aduana: por unanimidad, el Senado aprobó la reforma constitucional que establece de forma gradual la semana laboral de 40 horas, después de más de un siglo en que la jornada de trabajo ha sido de 48 horas.
X: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com

Resultados contrastantes
Orlando Delgado Selley
Hemos conocido los resultados económicos de 2025 para la economía mexicana y para los bancos privados. El dato del crecimiento del producto interno bruto (PIB) de 0.7 por ciento, fue reconocido por el gobierno como “mejor de lo anticipado”, superando el promedio esperado por los analistas. Para el gobierno de la 4T es un resultado muy valioso ya que vivimos un escenario recesivo con un entorno externo muy complejo. El resultado es, sin embargo, muy pobre.
En contraste, los bancos privados que operan en México obtuvieron “ganancias sin precedente” de 304 mil 400 millones de pesos. Estas ganancias fueron 1.1 por cierto superiores en términos reales respecto a los 290 mil 362 millones obtenidos en 2024.
Estas ganancias bancarias sin precedente se han mantenido muchos años. En los últimos 10, las ganancias bancarias han sido extraordinarias. Incluso en el difícil año de 2020, en plena pandemia, las ganancias bancarias fueron cuantiosas: 102 mil 429. 5 millones de pesos.
Salvo ese 2020, todos los otros años las ganancias no sólo fueron extraordinarias sin que se registraron como ganancias récord desde que se lleva registro. En contraste, la economía mexicana en esos mismo 10 años tuvo resultados mediocres: cuando creció lo hizo a tasas muy reducidas, pero hubo dos años con caídas: 2019 y 2020.
En 11 años el PIB mexicano creció 1.33 por ciento promedio anual, que comparado con el crecimiento de la población en esos mismos años de 0.9, indica un aumento del PIB per cápita de solo 0.4 por ciento anual. La economía ha vivido tiempos de crecimiento muy limitado. Hemos vivido años difíciles, pero no para los bancos. Para ellos, en estos tiempos difíciles han logrado resultados extraordinarios. Sus ganancias han roto anualmente récords.
Además, estas utilidades están extremadamente concentradas en ocho empresas: BBVA, Santander, Banorte, Banamex, HSBC, Scotia Bank, Inbursa y Citi México se quedaron con 80 por ciento de las ganancias totales del sector. De estos bancos, seis son propiedad de entidades extranjeras y solo dos son de mexicanos. Así que se trata de actividades superconcentradas y de extranjeros, quienes envían buena parte de las ganancias obtenidas a sus matrices en España, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos, por lo que no contribuyen al crecimiento del país en el que obtuvieron esas ganancias.
Estas utilidades han permitido que, por ejemplo, Santander el banco más grande de España lograra en 2025 ganancias históricas, que aumentaron 12 por ciento respecto a 2024. Santander explicó que sus beneficios récord se apoyaron en tres pilares: el margen de intereses, es decir, la diferencia entre los intereses que cobran a sus acreditados y los intereses que pagan a sus cuentahabientes; los ingresos récord que le cobran a sus clientes por comisiones, y por mejoras en la eficiencia bancaria. La explicación de Santander aplica a todos los bancos que operan en México.
El contraste entre la situación de la economía y la de los bancos es mayor cuando se toma en cuenta que esas instituciones extranjeras que operan en México pagan impuestos por sus ganancias a tasas menores que las que pagan en otros países, particularmente en los que se ubican sus oficinas principales.
Además de tasas más altas pagadas en España, Santander y BBVA han tenido que aceptar un impuesto extraordinario del orden de 7 por ciento adicional calificado como un “reparto del esfuerzo” nacional. De este modo las utilidades de esos grupos bancarios, incluidas las que obtienen en México, contribuyen al esfuerzo de España para enfrentar condiciones económicas adversas.
Mientras en México los bancos tienen ganancias que aumentan cada año en términos reales, la economía del país crece poco. De este modo, los bancos se apropian de proporciones crecientes de lo que en el país se produce. Crece su participación en el valor agregado nacional, pero cada vez le prestan menos al campo mexicano y a las micro y pequeñas empresas. La banca concentrada también concentra sus créditos a personas morales y físicas que resultan mejor calificadas por ellos mismos para ser “clientes”.
Los bancos en México ganan mucho, pero contribuyen poco al crecimiento del país, particularmente de sectores que para el gobierno de la 4T han sido discriminados y que es necesario incorporar a los flujos crediticios para que puedan crecer, lo que redundará en un crecimiento económico menos desigual y discriminatorio. Pero, además, debieran también contribuir, como en España, en mayor medida al fisco ya que las condiciones en las que estamos obliga a esfuerzos mayores, a los que tienen que contribuir en mayor medida las empresas más rentables, entre las que ocupan un lugar destacado los bancos.
odselley@gmail.com

Cuba, sin diálogo con EU a ningún nivel: vicecanciller
Trump asfixia a cubanos
“Se ha dañado mucho al pueblo y se le puede dañar más”
Cínico y mendaz, responsabilizar a la isla del bloqueo: Fernández de Cossío
▲ El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos R. Fernández de Cossío, durante la entrevista.Foto Jair Cabrera Torres
Luis Hernández Navarro
Enviado
Periódico La Jornada
Jueves 12 de febrero de 2026, p. 2
La Habana. Carlos R. Fernández de Cossío, viceministro del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba desde enero de 2022, niega que haya conversaciones de alto nivel entre Washington y La Habana.
Representante de Cuba durante la primera fase del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, señala, sin embargo, que esas pláticas son factibles de realizar en un marco de respeto.
En conversación con La Jornada, explica que son chismes las versiones que difunden la idea de que familiares de figuras relevantes del gobierno de la isla pactan con Washington una transición. Se trata –dice– de rumores que funcionan como cortina de humo, para ocultar la responsabilidad de la Casa Blanca en el criminal e inhumano estrangulamiento energético contra el pueblo cubano.
A continuación, extractos sustanciales de la entrevista.
–Viceministro: Estados Unidos busca responsabilizar al gobierno cubano de las consecuencias del bloqueo que Washington aplica a la isla. ¿Es un enfoque justo?
–El gobierno de Estados Unidos actúa como actúa comúnmente el opresor. En la época de la esclavitud moderna, el opresor culpaba al esclavo por no trabajar lo suficiente, por quererse fugar, por no obedecer órdenes de un dueño. Lo castigaba, penalizaba y mutilaba. En muchas ocasiones, lo mataba. Esa conducta es parecida a lo que Estados Unidos está haciendo con Cuba.
“Hay que recordar que lo que sucede ahora con el combustible no comenzó en este momento. En 2019, hace siete años, Washington comenzó con la política de amenazar con sancionar a empresas transportistas, aseguradoras, reaseguradoras e incluso a puertos que transportaran combustible a Cuba. Eso implicó mayores limitaciones para importar combustible y lo encareció. Lo novedoso en la medida del 29 de enero es que amenaza con represalias económicas comerciales a los países que exporten combustible a nuestro país.
“Esto tiene implicaciones en dos sentidos. Primero, en el impacto sobre la población cubana, cruel y muy dañino. Cuba no puede producir el combustible para la distribución de alimentos o el abasto de agua.
“El segundo impacto es global. Plantea a todos los países que Estados Unidos tiene la prerrogativa de limitarlos o coaccionarlos en función de adónde destinar sus bienes nacionales. Es el caso del combustible. ¿Dónde está el freno de esto? Lo que hace es una amenaza para todo el mundo.
“Culpar a Cuba de ser responsable del bloqueo en su contra es cínico, mendaz. Detrás de esta acusación hay una inmensa mentira.
“La determinación de Washington de decirle al resto del mundo si pueden o no vender petróleo a Cuba significa que está acotando la soberanía de esas naciones.”
Pasividad internacional
–¿Lo que Estados Unidos e Israel hicieron en Gaza fue un punto de inflexión de lo que Washington hace ahora en Cuba?
–Hay que establecer diferencias en las dimensiones. A Gaza la sometieron a un bombardeo atroz. Se asesinó a decenas de miles de personas a la vista del mundo entero.
“Lo que tiene un grado de comparación con lo que nos acontece es la pasividad internacional. Lo que sucede con Cuba hoy, puede sucederle a cualquier país, sin límite.”
–¿Hay conversaciones de alto nivel entre el gobierno cubano y Estados Unidos?
–No existe ningún diálogo de alto nivel entre el gobierno de Estados Unidos y Cuba. Ni siquiera hay diálogo a nivel intermedio. Hemos tenido intercambio de mensajes. Lo que hay son las conversaciones usuales que han existido a lo largo de mucho tiempo. Incluso, menos que eso. Hasta hace un año, teníamos diálogos habituales a nivel de altos funcionarios con el Departamento de Estado. Hoy eso no existe.
–Se ha difundido que hay diálogo informal entre integrantes de familias relevantes de la isla y el gobierno de Estados Unidos, en la perspectiva de una transición en Cuba. Y que México serviría como puente.
–Son rumores. No es cierto que existan pláticas de familiares de nadie que represente al gobierno cubano y Estados Unidos, en función de un diálogo. México no está jugando ningún papel de este tipo.
“Pero depende de lo que significa ser puente. México desempeña un papel muy importante en sus relaciones amistosas y sus acciones solidarias con Cuba. Eso de por sí significa un puente, puesto que muestra un ejemplo de lo que otros países podrían hacer.”
Se requiere voluntad
–Estados como el Vaticano han mediado entre Estados Unidos y Cuba. ¿Podrían suceder eso ahora?
–Si tienen la voluntad de hacerlo, como sucedió en el pasado, diversos países podrían facilitar el espacio. Pero Cuba y Estados Unidos tenemos relaciones diplomáticas. Tenemos incluso embajadas en nuestras respectivas capitales. De modo que no es necesario que exista un canal de comunicación. Lo que tiene que existir es voluntad.
“Esa posibilidad se puede dar. Pero requiere voluntad y disposición del gobierno de Estados Unidos a tener un diálogo serio, respetuoso, que tome en cuenta que no puede violentar los derechos y las prerrogativas soberanas de las partes. No es mucho pedir. Nada de lo que Cuba plantea es irracional.
“Cuba no es un dominio de Estados Unidos. No es su colonia. Ni de Estados Unidos, ni de ningún país. Es un Estado soberano.
“Pensamos que es posible un diálogo con el gobierno del presidente Trump. Pero éste tiene que considerar cuáles son verdaderamente sus intereses nacionales, sus prioridades, los elementos que resultan de importancia para su seguridad nacional, para el bienestar y nivel de vida de su población.
“Debe dejar de lado las ficciones que los sectores anticubanos en Estados Unidos fabrican, para seguir viviendo y seguir lucrando con la hostilidad bilateral. Debe dejar de mentir al decir que Cuba es una amenaza, porque eso es imposible. Cuba no participa en el tráfico ilícito de drogas, ni permite que su territorio se utilice con esos fines. No hay crimen organizado. Cuba ha cooperado en innumerables ocasiones con Estados Unidos en estas esferas.
“Los ciudadanos estadunidenses no pueden vacacionar en Cuba porque su gobierno lo prohíbe. Las empresas estadunidenses no pueden hacer negocios, ni invertir, ni obtener ganancias en Cuba, porque su gobierno no lo permite. Cubanos que viven en Estados Unidos no viajan a Cuba, no se relacionan con su familia y no realizan negocios en la isla por la política de amenazas e intimidación que existe contra ellos dentro de Estados Unidos. Un diálogo permitiría eliminar todas esas prohibiciones.”
Castigo a la revolución
–¿De dónde viene esa animadversión hacia Cuba?
–Hay una noción política afincada en Estados Unidos durante 67 años, que no tiene que ver con la actual generación de sus políticos, de que hay que impedir que Cuba prospere porque hizo una revolución. El país se revolucionó, eso nadie lo puede cambiar. Y por eso se le sigue castigando.
“En adición a eso, hay una clase política estadunidense, que no es muy numerosa, pero está bien conectada, que ha hecho negocio y carrera política viviendo de la hostilidad hacia Cuba. Lucran con ello.”
–¿Provienen estos rumores de Marco Rubio?
–Puede ser, no podemos descartarlo. Pero ha funcionado como una cortina de humo para no hablar del crimen que se comete contra el pueblo cubano. En vez de preguntarse cuánto daño se le provoca a la gente, qué legitimidad tiene Estados Unidos para atacar a Cuba, o en qué medida se limita la soberanía de otros países, cierta prensa pregunta cuestiones como ésta.
“Se ha dañado muchísimo al pueblo cubano y se le puede dañar más. Cuando se deprimen la producción de alimentos, de servicios de salud, se hace mucho daño. Una sala de terapia intensiva, un salón de cirugía y una hemodiálisis no pueden funcionar sin electricidad. No se pueden distribuir alimentos si no hay combustible para transportarlos. No se puede bombear agua si no hay combustible para generar la energía requerida. Sin combustible no pueden funcionar las ambulancias ni los taxis, ni pueden acudir a su trabajo maestros y médicos.
“Todas esas limitaciones existen. Pero Estados Unidos no logrará alcanzar la meta que se ha propuesto. Este milagro se explica porque este país ha tenido durante 67 años una revolución socialista, concebida para el ser humano, para la justicia social, para que todo el mundo cargue con los desafíos y todo el mundo se beneficie.”