miércoles, 18 de febrero de 2026

Audio de Epstein señala pagos millonarios a Tony Blair por asesorías a gobiernos.

El ex primer ministro Reino Unido, Tony Blair. Foto AP / archivo Foto autor
la redacción
17 de febrero de 2026 15:14
Un audio filtrado de los archivos del fallecido delincuente sexual, Jeffrey Epstein, sugiere que el ex primer ministro del Reino Unido y miembro de la Junta de Paz, Tony Blair, era conocido por ganar grandes sumas de dinero por trabajos de asesoría después de dejar el cargo, reportó Al Jazeera este martes.
Se reveló que Epstein y el ex primer ministro israelí Ehud Barak discutieron formas en que los ex políticos pueden ganar dinero después de dejar el cargo y Epstein afirmó que Blair recibió pagos sustanciales por su trabajo, mientras que algunos fondos fueron pagados a otros partidos, según el informe del miércoles.
Al preguntar sobre un "modelo de negocio" para ganar dinero a partir de un contrato con los gobiernos, Barak señala que Blair "está recibiendo probablemente unos 11 millones de dólares por año del gobierno de Kazajstán solo para brindarles asesoramiento para ayudarlos con el cabildeo en alguna ONG u organización de la ONU".
"He oído que le dan cifras gigantescas a Tony: 5 millones de dólares por aquí, 10 millones de dólares por allá, 5 millones de dólares por allá. Tony no gana 30 millones de dólares al año", dice, y añade: "gana 10 millones de dólares al año".
Barak, entonces, responde destacando que Blair "probablemente" deja parte del dinero a otros proveedores.
Aunque el Departamento de Justicia de Estados Unidos no ha confirmado la fecha de la conversación grabada, según se informa ocurrió a principios de 2013. La oficina de Blair respondió al medio que las cifras mencionadas en el audio eran "basura".

Stephen Colbert acusa al gobierno de Trump por censura tras vetar entrevista con legislador demócrata
Esta combinación de fotos muestra a Stephen Colbert, a la izquierda, en Los Ángeles, el 12 de septiembre de 2022, y al representante de Texas, James Talarico, el 16 de agosto de 2025, en Chicago. Foto: Ap / Archivo   Foto autor
The Independent
17 de febrero de 2026 15:05
El presentador de programas nocturnos, Stephen Colbert, acusó a la administración Trump de intentar silenciar la disidencia después de que CBS News impidiera la transmisión de su entrevista con James
Talarico, un representante demócrata del estado de Texas.
"Se suponía que estaría aquí", afirmó Colbert durante su programa el lunes por la noche. "Pero los abogados de nuestra cadena, que nos llamaron directamente, nos dijeron claramente que no podíamos tenerlo en la transmisión".
Añadió que la decisión estaba relacionada con la regla de tiempo igualitario de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por su siglas en inglés), que requiere que las emisoras brinden oportunidades iguales de tiempo al aire a los candidatos para el mismo cargo público.
“Hace tiempo que existe una excepción a esta regla, una excepción para las entrevistas de noticias y programas de entrevistas con políticos”, declaró el presentador de programas nocturnos. Sin embargo, señaló que, a principios de este año, el presidente de la FCC, Brendan Carr, anunció que está considerando eliminar la excepción para los programas de entrevistas, ya que, según él, están “motivados por fines partidistas”.
"Bueno, señor, usted es presidente de la FCC”, respondió Colbert al aire. "Porque creo que usted también tiene motivos partidistas".
Stephen Colbert aseguró que CBS News le prohibió transmitir su entrevista con el representante estatal de Texas, James Talarico (The Late Show with Stephen Colbert, YouTube)
“Llamémoslo por su nombre: la administración de Donald Trump quiere silenciar a cualquiera que diga algo malo sobre Trump en la televisión, porque lo único que hace Trump es mirar televisión”, añadió.
La entrevista de Colbert con Talarico se emitió en el canal de YouTube de “The Late Show with Stephen Colbert”, donde obtuvo unas 635 mil visitas.

Destituye el Congreso de Perú al presidente de facto José Jerí
Es investigado por presunta corrupción
El país suma 7 mandatarios en 10 años // Hoy eligen al nuevo titular del Ejecutivo
▲ En las calles de Lima hubo demostraciones de alegría por la separación del cargo del mandatario de facto.Foto Ap
Afp, Afp y Reuters
Periódico La Jornada   Miércoles 18 de febrero de 2026, p. 20
Lima. En un nuevo capítulo de la inestable política peruana, el Congreso destituyó ayer al presidente de facto, José Jerí, luego de que la fiscalía le abrió en enero una investigación preliminar por presunta corrupción a raíz de las reuniones que mantuvo con dos empresarios chinos de las cuales no informó oficialmente.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, Jerí fue destituido del cargo al que llegó el 10 de octubre, luego de que su antecesora, Dina Boluarte (2022-2025), fue depuesta en medio de una crisis impulsada por el alza de la criminalidad, que sigue sin resolverse.
La remoción de Jerí, dos meses antes de las elecciones presidenciales, profundiza la inestabilidad que vive el país sudamericano, que desde 2016 ha sumado siete presidentes, cuatro fueron removidos por el Parlamento –el último fue Jerí– dos renunciaron ante la posibilidad de ser destituidos y sólo un mandatario interino terminó su mandato.
En octubre, Jerí era presidente del Congreso y, según la ley, le correspondía suceder a Boluarte, que no tenía vicepresidentes. Ahora el Parlamento tendrá que escoger a un nuevo mandatario entre los legisladores, el cual deberá dirigir el país hasta el 28 de julio, cuando entregue el cargo al ganador de los comicios presidenciales del 12 de abril.
Son cuatro los legisladores que se disputarán, mediante votación hoy, el cargo de mandatario. Uno es Héctor Acuña, ingeniero de 68 años, del grupo conservador Honor y Democracia, que es hermano de César Acuña, un millonario ex gobernador de la región La Libertad y candidato presidencial en las elecciones del 12 de abril por Alianza para el Progreso, un partido que ha respaldado a Jerí.
Otra es María Alva, abogada de 58 años, propuesta por el partido conservador Acción Popular, que en 2021 fue presidenta del Parlamento. También José Balcázar, ex juez de 83 años, impulsado por el la izquierdista Perú Libre, y Edgard Reymundo, un sociólogo de 73 años, del liberal Bloque Democrático.
La votación está prevista para hoy a las 18 horas.
Jerí, de 39 años, debería volver a su cargo de legislador hasta el 28 de julio, cuando también asuma el nuevo Parlamento.
El depuesto Jerí no se ha pronunciado aún de forma pública sobre su destitución, pero ha negado haber cometido algún delito.
El abogado constitucionalista, Domingo García-Belaunde, indicó a la radio RPP que el país sudamericano no tiene mandatario. “No hay presidente ni primer ministro, al caer Jerí cae el gabinete”. Sugirió que “teóricamente” el puesto tendría que asumirlo por el momento Rospigliosi –perteneciente al partido fujimorista Fuerza Popular– por ser titular del Congreso.
Al menos medio centenar de personas gritaron de felicidad al enterarse por las redes sociales de la destitución de Jerí. Maruja Inquilla, una de las manifestantes, que vestía un traje tradicional de la andina región de Puno, expresó a The Associated Press que “por fin sacaron a ese sinvergüenza”. Otros manifestantes cargaban un ataúd de cartón que tenía pegado un retrato del destituido presidente.
La prensa reveló en enero que Jerí se reunió varias veces –sin registrarlo oficialmente como estaba obligado– con dos empresarios chinos, uno contratista estatal y el otro investigado por su presunta participación en un grupo involucrado en el tráfico ilegal de madera.
El empresario Yang Zhihua había ganado una licitación para construir una hidroeléctrica en los Andes en 2023 y en diciembre solicitó una prórroga de tres años para comenzar la construcción.

Perú: golpismo interminable
El Congreso de Perú aprobó ayer una moción de censura contra el presidente interino José Jerí por 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, por inconducta funcional y falta de idoneidad para ejercer el cargo. El ahora ex mandatario llegó al poder hace apenas cuatro meses, después de que el Parlamento que presidía destituyera a su antecesora, Dina Boluarte. Hoy los legisladores votarán para elegir a un nuevo jefe del Ejecutivo, quien completará el periodo que termina en julio y será sucedido por quien gane las elecciones a celebrarse en dos meses, con lo que la nación andina alcanzará la cifra de nueve presidentes en una década.
La destitución de Jerí es la caída de alguien que nunca debió haber llegado a la máxima magistratura, así como una fotografía del nivel de descomposición que aqueja a Lima. Por una parte, el político es indefendible: en sus semanas escasas al frente del país, asistió encapuchado a reuniones clandestinas con un empresario contratista del gobierno; recibió en Palacio a otro hombre de negocios que se encontraba en arresto domiciliario, contrató a entre cinco y 11 mujeres jóvenes sin otro mérito aparente que haberse reunido en privado con él, e inventó pretextos absurdos para estas conductas. Por ejemplo, aseguró que se vio con un empresario porque deseaba comprar caramelos en el almacén mayorista del que éste es propietario. Antes de convertirse en presidente ya se le había acusado de usar su papel en la Comisión de Presupuesto para el cobro de sobornos, además de un caso de violación por el que estaba obligado a someterse a tratamiento sicológico.
Al mismo tiempo, el Congreso que lo destituyó no está menos manchado. Además de los múltiples señalamientos que arrastran sus integrantes, el procedimiento para remover a Jerí estuvo viciado de origen. La Constitución otorga al Parlamento la facultad de “vacar” la Presidencia, pero para hacerlo debe declarar la “incapacidad moral permanente” de su titular, lo cual requiere una mayoría calificada de 87 votos. En cambio, la moción de censura instrumentada contra Jerí sólo necesita una mayoría simple, pero no es un mecanismo válido para acabar con un gobierno. Por lo tanto, quien sea elegido hoy para remplazarlo será ya el tercer presidente en línea que encabece una administración de facto, situación en que se encuentra la nación andina desde el golpe de Estado contra el presidente Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022. Quien gane las elecciones del próximo 12 de abril difícilmente llegará a la Casa de Pizarro con una legitimidad restaurada, puesto que la corrupción, el tráfico de influencias y el uso faccioso del poder corroen a todas las instituciones y salpican a la casi totalidad de la clase política que ha sido partícipe y beneficiaria de la inestabilidad y la cancelación de la democracia.
Desde México, es imposible olvidar la hostilidad de los gobiernos ilegítimos de Boluarte y Jerí contra nuestro país. Desde el 3 de noviembre de 2025, las relaciones diplomáticas se encuentran rotas por la ineptitud del ex gobernante para entender el derecho internacional humanitario en el marco del cual las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo han acogido a víctimas del autoritarismo. Si bien el alejamiento con esos regímenes autoritarios no ha afectado la fraternidad con el pueblo peruano, cabe desear un pronto regreso de Perú a la democracia que permita una mejoría en la vida de sus habitantes y una recuperación del vínculo bilateral.

¿A causa de qué Cuba es invencible?
Bandera cubana ondeando a toda asta en La Habana, el pasado 6 de febrero. 
Foto Jair Cabrera Torres   Foto autor
José Steinsleger
18 de febrero de 2026 00:03
Uno. En uno de sus últimos artículos (“¿Tenemos los días contados?”, Cubadebate 6/2/2026), el presidente de Casa de las Américas, Abel Prieto, comenta la publicación en Facebook de un video de Fidel, donde hace un recorrido humorístico acerca de los muchos momentos en que los enemigos de Cuba pronostican el final inminente de la revolución: “Años 60, de hoy a mañana no pasa… Años 70, de esta semana no pasa… Años 80, de este mes no pasa… Años 90, de este año no pasa… Año 2001, de este siglo no pasa”. 
Dos. Bien. Seamos indulgentes con los palafreneros del imperio y, dados los tiempos que corren, otorguémosles el beneficio de la duda. Naturalmente, no me refiero a gánsters como el secretario de Estado, Marco Rubio. Detengámonos, mejor, en sujetos deliberadamente insidiosos como el académico cubano Samuel Farber. 
Tres. Dice: “El muy autoritario sistema político es, en sí, un factor económico determinante; es fuente de apatía, indiferencia e irresponsabilidad dada la escasez de incentivos (…) que podría proveer el control democrático desde abajo, patrocinado por un sindicalismo independiente y por los mecanismos de control democrático creados por los trabajadores en sus lugares de trabajo. No obstante, el embargo estadunidense (N. de la R.: jamás emplear la palabra ‘bloqueo’) es un elemento no menor para llegar a la crítica situación económica del país” (“Cuba: ni autoritarismo ni protectorado, democracia”, Nueva Sociedad, 2/2026). 
Cuatro. Sin embargo, con un cachito de honestidad intelectual, Farber debería haber incluido en su “crítica constructiva” (¡ejem!) todas las premisas de lo que el capitalismo occidental supone entender a la hora de hablar de libertad y democracia. Un escenario en el que (y ya lo expresamos en otro texto) obliga a reconocer que si de un lado la verdad sin atenuantes sostiene que todo ha sido ya dicho y escrito, otra con atenuantes indicaría que dada la floja memoria de los pueblos, hay que volver a repetir y rescribir todo. 
Cinco. Por ejemplo, el rol de Cuba en 67 años de revolución (con o sin apoyos foráneos). Un montón de años que, de tomar como referencia el día que Fidel fue juzgado por el ataque al cuartel Moncada (1953), abarca una gran verdad sin atenuantes: la tenaz y sostenida lucha de cuatro generaciones de cubanos, junto con la de miles de millones que en el mundo optaron por echar su suerte “con los pobres de la tierra”. 
Seis. Por otro lado, y parafraseando al pensador francés Alexis de Tocqueville (1805-1859), no menos verdadero es que los ideales triunfantes de las grandes revoluciones (v. gr. Francia 1789 o Rusia 1917) suelen tornarse incomprensibles para sus hijos. “La evolución cambia el mundo, pero los que viven en el mundo cambiado no comprenden por qué se ha hecho la revolución”, dice Tocqueville. 
Siete. Como fuere, no sería el caso de los millares de cubanos que el 27 de enero, en La Habana, participaron en la Marcha de las Antorchas, precedida –como apuntó Abel– del homenaje póstumo del 15 y 16 rendido a los 32 héroes caídos durante el secuestro de Nicolás Maduro, presidente constitucional de Venezuela, y su esposa Cilia Flores. Hijos o nietos, digámoslo una y mil veces, de los millares que en el decenio de 1980 derrotaron a la supremacista Sudáfrica, consiguiendo la liberación de Nelson Mandela y la independencia de Angola y Namibia. Y esto es lo que a mi entender, así como en Vietnam o Palestina, no soportan los yanquis. 
Ocho. En alguna ocasión, mi hermano y maestro Ángel Guerra Cabrera preguntó desde cuándo Cuba fluye por mis venas. Respondí: “No lo sé. Supongo que mientras cumplía con las tareas del cole y pregunté a mamá ‘¿qué es habanera?’ Porque en el edificio donde vivía, por el pozo de aire, oía a la asturiana del sexto piso entonando: ‘¡Canto un tango y es una habanera / la misma manera, esta habanera / Tan dulce y galana / y el mismo compás…!’ Con afán didáctico, mamá respondió: ‘Una danza típica de Cuba’. Y el melómano de papá amplió el dato: ‘Mi habanera preferida es la que Bizet compuso para Carmen, su ópera más famosa. Se llama ‘El amor es un pájaro rebelde’”. 
Nueve. Luego, y más o menos por aquella época, el conserje del edificio deslizó por debajo de la puerta del departamento la revista Life en español. En la portada, una gran fotografía de Fidel, y en páginas interiores, tramos del reportaje del periodista australiano Herbert Matthews al jefe de la revolución cubana, realizado en la finca El Chorro, ubicada en la Sierra Maestra. Matthews pronosticó: “Antes de que termine el año, el mundo tendrá a un héroe o un mártir” (New York Times, 24/2/1957). 
Diez. Tras darnos el último abrazo, le dije a mi hermano y maestro: “Márchate en paz, Ángel. La suerte de Cuba ya no pertenece sólo a Cuba: es nuestra”. Y bajito, susurré a su oído: “gracias”.