Marchan del Ángel al Hemiciclo a Juárez
▲ En la Ciudad de México, colectivos y organizaciones sociales demandaron la liberación del mandatario venezolano y su esposa (gráfica superior). Abajo, a la izquierda, acto frente a la Casa Blanca contra la operación militar de Estados Unidos en el país sudamericano; junto a estas líneas, Delcy Rodríguez lidera un evento por la soberanía alimentaria de su país. En la parte inferior, protesta en Caracas.Foto Yazmín Ortega Cortés, Xinhua y Afp
Arturo Sánchez Jiménez y De La Redacción
Periódico La Jornada Domingo 11 de enero de 2026, p. 2
Miles de personas marcharon ayer en la Ciudad de México en demanda de la liberación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, la diputada Cilia Flores, así como en rechazo a la intervención de Estados Unidos en ese país y en defensa del respeto a las soberanías de América Latina.
La movilización, convocada por colectivos, activistas, sindicatos y organizaciones sociales, partió alrededor de las 11 de la mañana del Ángel de la Independencia y avanzó hasta el Hemiciclo a Juárez, donde se realizó un mitin. De acuerdo con la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México, participaron 4 mil personas y hubo saldo blanco.
Desde las 10:00 de la mañana, decenas de organizaciones comenzaron a concentrarse en el Ángel para organizar los contingentes. Más tarde, los manifestantes avanzaron por los carriles centrales de Paseo de la Reforma, que fueron cerrados por elementos de tránsito durante el paso de la marcha. A lo largo del recorrido, los asistentes ondearon banderas de Venezuela y México, y portaron carteles con consignas como “Abajo la doctrina Monroe”, “Venezuela debe controlar su petróleo”, “Gringos go home” y “Fuera yankees de América Latina”.
Durante la movilización se escucharon consignas como “Venezuela, aguanta, el pueblo se levanta”, así como expresiones de rechazo a las políticas del presidente estadunidense, Donald Trump. Al llegar al Hemiciclo a Juárez, los organizadores leyeron un comunicado conjunto en el que señalaron que la protesta formaba parte de una “jornada antimperialista” y de un “frente en defensa de la soberanía”.
“Estamos aquí reunidos por Venezuela, por la libertad del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, por la paz y la justicia”, se afirmó en el documento. Subrayaron que la movilización también fue “por México, por nuestras tierras, por nuestra gente y en defensa de la soberanía y autodeterminación de nuestros pueblos”.
El comunicado denunció la agresión estadunidense y sostuvo que “el bravo pueblo respondió con firmeza y sin amedrentarse”. Asimismo, llamaron a fortalecer la unidad regional: “Es hora de avanzar en la formación de una gran unidad latinoamericana para enfrentar al imperialismo”.
Los manifestantes advirtieron que una guerra contra Venezuela tendría “alcances continentales” y reiteraron su exigencia central: “Libertad inmediata al presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores”, además del “rechazo a la intervención militar de Estados Unidos” y la defensa de América Latina “como zona de paz”.
La doctrina Donroe
Felipe Ávila
11 de enero de 2026 00:01
La madrugada del 3 de enero de este año mediante una brutal e impresionante incursión armada, con un alto grado de sofisticación tecnológica, el gobierno de Estados Unidos secuestró al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, y los trasladó a Nueva York, donde están siendo enjuiciados. El mundo quedó sorprendido por esa demostración de fuerza, unilateral, quirúrgica, violatoria de la soberanía de un país y de todas las reglas del derecho internacional construidas después de la Segunda Guerra Mundial.
Fue igualmente sorprendente la manera en la que Trump, Marco Rubio y el jefe del Comando que ejecutó la operación, el general Caine, informaron, sin filtros, los motivos de ese despliegue.
El presidente Trump se ufanó de la incursión y del poderío militar exhibido: “las Fuerzas Armadas de Estados Unidos realizaron una operación militar extraordinaria en la capital de Venezuela. El abrumador poder militar estadunidense, tanto aéreo como terrestre y marítimo, se utilizó para llevar a cabo una incursión espectacular que la gente no ha visto desde la Segunda Guerra Mundial… Esta fue una de las demostraciones más impactantes, eficaces y potentes del poderío y la capacidad militar estadunidenses en la historia de nuestro país… Ninguna nación en el mundo hubiera podido lograr lo que Estados Unidos logró ayer en un período tan breve de tiempo… Hemos vuelto a ser un país respetado, tal vez, como nunca antes”.
En esa conferencia hizo tres anuncios inesperados: el objetivo central del secuestro de Maduro era apoderarse del petróleo venezolano, donde se encuentran las mayores reservas de crudo del mundo, superiores a los 300 mil millones de barriles. Informó, sin pudor, que las empresas petroleras estadunidenses llegarían con inversiones de miles de millones de dólares para explotar el petróleo venezolano, crudo que, sin ninguna base, arguyó que era estadunidense y lo estarían recuperando. Dijo también que Estados Unidos gobernaría Venezuela “hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa.” Finalmente, descalificó a la oposición venezolana y a su principal dirigente, María Corina Machado, diciendo que no tenía respaldo ni reconocimiento dentro de Venezuela para encabezar la transición.
El discurso de Trump fue algo insólito para la política internacional. De manea cruda, descarnada, sin ningún disfraz ni justificación, reconoció que la única razón que había era apoderarse del petróleo venezolano. Quedó olvidada la careta de la defensa de la democracia, las libertades, los derechos humanos o el combate al narcotráfico. Lo único que les interesaba era el petróleo y demostrar que eso era parte de su nueva política de seguridad y de su estrategia geopolítica en la que el control de América Latina y el Caribe es su prioridad.
Con el narcisismo que lo define, Trump subrayó que los orígenes de esa postura hegemónica se remontaban 200 años atrás, con la doctrina Monroe, una doctrina que explica en buena medida la historia y el desarrollo de Estados Unidos, pero que, en las nuevas circunstancias del mundo, estaba siendo conocida como Doctrina Donroe. Trump y Rubio enfatizaron que América, lo que llaman el Hemisferio Occidental, es una región en la que el dominio estadunidense no puede ser cuestionado y no permitirían la interferencia de ninguna potencia exterior (léase China o Rusia).
Y en efecto, en este segundo mandato de Trump ha habido una actualización de la doctrina Monroe. Este planteamiento se expresa en la Nueva Estrategia de Seguridad Nacional, documento de noviembre de 2025 que define los objetivos y prioridades de Estados Unidos en materia de seguridad. Ahí se establece que Estados Unidos reafirmará y aplicará la Doctrina Monroe para restaurar la preminencia estadunidense en el Hemisferio Occidental y “proteger nuestro territorio nacional y nuestro acceso a geografías clave en toda la región. Negaremos a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer y controlar activos estratégicos en nuestro Hemisferio”. Este “corolario Trump” a la Doctrina Monroe es una restauración sensata y contundente del poder y las prioridades estadunidenses, en consonancia con sus intereses de seguridad.
“Nuestros objetivos para el Hemisferio Occidental se pueden resumir en reclutar y expandir. Reclutaremos a aliados consolidados en el Hemisferio para controlar la migración, detener el flujo de drogas y fortalecer la estabilidad y la seguridad en tierra y mar. Nos expandiremos cultivando y fortaleciendo nuevos socios, a la vez que reforzamos el atractivo de nuestra nación como socio económico y de seguridad predilecto del Hemisferio. La política estadunidense debe centrarse en reclutar líderes regionales que puedan contribuir a crear una estabilidad tolerable en la región, incluso más allá de las fronteras de esos socios. Estas naciones nos ayudarían a detener la migración ilegal y desestabilizadora, neutralizar los cárteles, la manufactura local y desarrollar las economías privadas locales. Recompensaremos y alentaremos a los gobiernos, partidos políticos y movimientos de la región que estén ampliamente alineados con nuestros principios y estrategia”.
En este documento se anunciaba ya lo que han estado haciendo. Su primer objetivo fue Venezuela. Se ha insistido en discutir lo que Trump ha declarado crudamente: que van por el petróleo de Venezuela y establecerán una zona bajo su control directo en la región petrolera venezolana. Si el gobierno de Delcy Rodríguez es funcional para ese objetivo, trabajarían con ella; si no se presta, se reservan el uso de la fuerza y buscarían un liderazgo local alternativo. Pero su segundo objetivo, que no se ha discutido casi, es tal vez más importante: acabar con la revolución bolivariana, con una de las experiencias más importantes de revolución popular que estaba teniendo lugar en América Latina y en el mundo.
Somos unos luchadores, dice Maduro en mensaje a su hijo
Ataque sobre Caracas
Ratifica Delcy Rodíguez que sólo es “encargada” del gobierno
Ángel González Especial para La Jornada
Periódico La Jornada Domingo 11 de enero de 2026, p. 3
Caracas. El diputado Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, informó ayer que su padre envió un mensaje a través de sus abogados afirmando que él y su esposa, Cilia Flores, están bien.
“Los abogados nos han dicho que está fuerte; dijo que no estemos tristes, que ‘nosotros estamos bien; somos unos luchadores’”, relató Maduro Guerra durante una reunión con la sección de Caracas del Partido Socialista Unido de Venezuela.
Aseguró que su padre es “un hombre que no pudieron vencer por ninguna vía y tuvieron que usar una fuerza desproporcionada, pero no lo vencieron, él está fuerte”.
El mandatario venezolano fue secuestrado el sábado 3 de enero de la residencia presidencial en Caracas mediante una sangrienta operación militar ejecutada por Estados Unidos, que dejó más de un centenar de muertos –civiles y militares–, así como un número similar de heridos.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, reiteró el sábado que su responsabilidad es encargarse del gobierno mientras se logra la libertad del presidente Nicolás Maduro, secuestrado por tropas estadunidenses hace una semana.
Una de las primeras acciones de Rodríguez como mandataria encargada fue crear una comisión de alto nivel para realizar todas las gestiones políticas y jurídicas a fin de lograr la libertad de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes el lunes 5 de enero fueron presentados ante una corte de Nueva York, acusados por el gobierno de Estados Unidos de varios cargos criminales.
“Hace un año juramos con el presidente Maduro y hoy juramos con lealtad por su libertad… Aquí no hay duda, aquí manda el pueblo venezolano y hay un gobierno, yo tengo la responsabilidad de encargarme mientras logramos la libertad del presidente Nicolás Maduro”, dijo durante la supervisión del despliegue de un operativo de atención social en Petare, estado de Miranda.
Movilizaciones populares por octavo día consecutivo
Por octavo día consecutivo, se registraron manifestaciones callejeras en todas las capitales regionales para condenar la agresión militar estadunidense y exigir la liberación de Maduro y la primera dama.
La movilización de Caracas fue encabezada por Nahum Fernández, jefe de gobierno del Distrito Capital, quien criticó que por medios y redes se quiera “minimizar la respuesta de los combatientes venezolanos que valientemente enfrentaron a los invasores y dieron su vida en defensa de la patria”. Asimismo, aseguró que el mensaje que envía hoy Venezuela al mundo no es de guerra, sino de paz y diálogo.
Asimismo, en todas las regiones de defensa integral hubo actividades con los cuerpos de la Milicia Nacional Bolivariana; se realizó entrenamiento de armamento y guerra de resistencia, informó el jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, general Domingo Hernández Lárez.
Fortalecimiento de lazos diplomáticos
Por su parte, el canciller, Yván Gil, comunicó una serie de encuentros con representantes diplomáticos acreditados en Venezuela, reafirmando las relaciones del Estado bolivariano con diferentes socios.
Al reunirse con el embajador de Rusia, Sergey Mélik-Bagdasárov, Gil aseguró: “Seguimos trabajando la agenda de cooperación entre ambos países”.
Asimismo, afirmó que coincidieron “en la importancia de defender conjuntamente el diálogo, la diplomacia y el respeto a las normas internacionales y a la soberanía de los pueblos como las únicas vías para fomentar relaciones bilaterales e internacionales constructivas”.
Tras reunirse con el embajador de Alemania, Volker Pellet, y la encargada de negocios de Países Bajos, Carmen Gonsalves, aseguró que Venezuela avanza en el desarrollo de agendas de trabajo bilaterales.
Ambos representantes diplomáticos expresaron su condena al ataque ilegal perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela y coincidieron en definirlo como una violación del derecho internacional, a la Carta de Naciones Unidas y de la inmunidad del presidente Maduro.
