Jessica Xantomila
15 de febrero de 2025 15:30
Diversos sindicatos y centrales obreras se reunieron para expresar unidad y respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum ante los embates del gobierno de Estados Unidos, y solicitarle una mesa de diálogo para que juntos puedan avanzar en los pendientes laborales: la renegociación del T-MEC, la reducción de la jornada de trabajo, el aumento al aguinaldo, entre otros.
El encargado de recibir la agenda para ser entregada a la jefa del Ejecutivo fue el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar (Morena), quien declaró que con este encuentro “el sindicalismo mexicano inicia una nueva etapa de una gran unidad”. Centrales obreras y sindicatos nacionales “hemos hecho un compromiso: unirnos y fortalecernos para defender la soberanía del país y para conquistar nuevos derechos laborales”, destacó.
El sindicalismo, agregó, “pasa a la ofensiva, empieza a movilizarse, respaldando sin cuestionamientos y de manera plena al gobierno de la República para defender a nuestra patria”.
En la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI, se dieron cita dirigentes de las confederaciones Regional Obrera Mexicana (CROM) y Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), y por parte de los sindicatos de trabajadores ferrocarrileros y del Seguro Social, al igual que de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), sólo asistieron representantes.
Foto Víctor Camacho
Aunque también se esperaba la presencia del dirigente nacional del Sindicato Minero, Napoleón Gómez Urrutia, no llegó tras advertir que entre los asistentes había grupos que no parecían trabajadores sino provocadores. Incluso al momento de desarrollarse el acto inaugural hubo un conato de agresión entre algunos integrantes del auditorio, lo que llevó a que los organizadores a llamar a guardar el orden.
Como parte de la jornada del encuentro sindical, se llevaron a cabo cuatro mesas de trabajo en las que se alcanzó el acuerdo de que se solicite al gobierno federal la conformación de un Consejo Laboral plural, “con los dirigentes más representativos” para ser escuchados en el marco de la revisión del T-MEC. Asimismo, defender los empleos y crear condiciones para que haya más trabajo digno y justicia laboral.
Rodolfo González Guzmán, secretario general de la CROM, expuso que a 115 años del pacto de la Casa del Obrero Mundial con el gobierno de Venustiano Carranza, las organizaciones sindicales “históricas, las progresistas y de vanguardia” se reúnen para acordar uno nuevo con la administración de la presidenta Sheinbaum “para que se respeten las leyes, para que se creen instituciones y se aseguren los derechos de la clase trabajadora”.
Isaías González Cuevas, dirigente de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), enfatizó que el movimiento obrero apoya la política de la jefa del Ejecutivo, quien frente al trato que México está recibiendo por parte del gobierno estadunidense “ha declarado que se respeta la soberanía”.
Reiteró que es necesario el diálogo con la Presidenta “para expresarle nuestra solidaridad, pero también nuestras preocupaciones y que no solamente reciba a los patrones. A ellos los han recibido varias veces y a nosotros no”. Le pedimos, insistió, “que nos tome en cuenta”.
El encuentro nacional se desarrolló entre estrepitosas batucadas, trompetas, matracas y porras de los sindicatos.
Funcionarios de Estados Unidos son cómplices criminales
Antonio Gershenson*
Desde siempre, es conocido que el gran negocio de todos los gobiernos de Estados Unidos es la venta ilegal de armamento bélico a nuestro país. La complicidad de los gobiernos mexicanos también ha sido clave para la proliferación de grupos mafiosos. Pero más lamentable es que el gremio, supuestamente salvaguarda de la verdad de los derechos a la información y el defensor de la libertad de expresión –es decir, la prensa– haya sido el principal secuaz protector de las bandas narcotraficantes.
No omitimos el valiente y digno papel que han jugado cientos de periodistas en defensa de su profesión. Lamentamos por quienes han pagado con su vida y su seguridad personal por su lucha contra el sector corrupto que cobra un precio alto por su silencio compinche.
La venta ilegal de armamento, como ya lo hemos repetido en múltiples ocasiones en este espacio de La Jornada, deja enormes ganancias para los fabricantes y, por otro lado, nos ha ocasionado miles de muertes civiles.
Recordemos que no sólo es Sinaloa el lugar donde la violencia está cobrando cientos de bajas. Pero también reconozcamos que es el lugar donde los mafiosos están siendo localizados, neutralizados y aprehendidos. Este es el teatro de operaciones de la Guardia Nacional, del Ejército mexicano y de la Marina: en el territorio nacional ha estado en pie la lucha contra las mafias desde décadas atrás. El éxito de éstas ha sido gracias al apoyo de los gobiernos estadunidenses a las grandes empresas fabricantes de equipo bélico. Y, por supuesto, no debemos perder de vista el papel definitivo de los gobiernos mexicanos neoliberales, ya que todos, desde antes de Miguel de la Madrid, estuvieron allí para operar a favor de la mafia.
Lo importante es que, además de continuar limpiando ese gran estado norteño, se agilice el programa de seguridad para neutralizar a la delincuencia en otras ciudades y estados de la República que lo necesitan con urgencia, mientras se avanza con el desarrollo de programas que atienden las causas que originan la debacle social.
La ingeniera Rocío Nahle está enfrentando un pandemonio delincuencial, especialmente en la heroica ciudad veracruzana de Poza Rica. Fuente importantísima en la extracción de hidrocarburos y otrora puntal petrolera boyante por su dinámica laboral que fortaleció a Pemex.
Hemos constatado el deterioro que esta ciudad ha tenido desde la invasión de grupos criminales traficantes de droga y maleantes en general. Hemos visto infinidad de casas abandonadas, calles completas desiertas, comercios cerrados y gente temerosa de salir de sus casas, como antes lo hacían. Las noches de paseo en fines de semana, en vacaciones o días festivos han pasado a la historia; los centros de reunión donde la cultura cotidiana se reproducía han quedado atrás. Nos lo cuentan amigos, camaradas y testimonios de habitantes de esa ciudad.
No sólo los gobiernos federales y locales anteriores a los de la 4T, en ese estado sureño, son responsables de tal deterioro. Han sido el armamentismo incontrolable y la complicidad de la prensa manipulada quienes amenazan a nuestra sociedad. Por lo menos desde los años 70, la acción que propició el crecimiento de los diversos grupos conocidos como cárteles de la droga en el país se debe a la corrupción oficial.
Como un secreto público ha entrado al país por vía ilegal desde Estados Unidos un arsenal que nos ha costado millones de víctimas y millones de dólares. Sin embargo y, por fin, Estados Unidos reconoce y da a conocer las acciones que está llevando a cabo actualmente para controlar el tráfico de armas hacia México.
Con Omar Hamid García Harfuch al frente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, los resultados del desmantelamiento de los grupos de traficantes y delincuentes de la droga ya son evidentes. Las incautaciones de armamento, droga y equipo para fabricar algunas sustancias tóxicas ilegales son múltiples, pero lo más destacado son las detenciones de líderes importantes de varias agrupaciones criminales.
Es evidente que el trabajo en equipo con los titulares del Ejército y de la Marina está resultando un frente definitivo para rescatar los espacios sociales, productivos y comerciales que han usurpado las bandas criminales.
No obstante lo anterior, creemos que el reconocimiento público de funcionarios estadunidenses en cuanto a su intervención para frenar la venta del armamento ilegal a México es una pose oportunista por parte de su presidente abyecto.
Las declaraciones absurdas del jefe de la Casa Blanca y protector de los grupos amantes de las derechas y ultraderechas recalcitrantes mundiales, que incluso ahora viven también junto al presidente en la misma casa, buscan cualquier movimiento espectacular para desviar la atención a los incontables errores cometidos en corto tiempo, desde que el republicano asumió el poder .
Tenemos la seguridad de que pronto las fuerzas castrenses de seguridad nacional en contra de la delincuencia que operan en este momento en Sinaloa, pasen al estado de Veracruz y eliminen lo más pronto posible a las bandas de delincuentes que se han apoderado de la tranquilidad de la población de diversas localidades, como es el caso de la ya mencionada ciudad de Poza Rica.
* Colaboró Ruxi Mendieta antonio.gershenson@gmail.com
Cayó 90 por ciento el cruce de migrantes por la frontera sur, con Trump
Édgar H. Clemente Corresponsal
Periódico La Jornada Domingo 16 de febrero de 2025, p. 5
Suchiate, Chis., El flujo de migrantes en la frontera entre México y Guatemala cayó más de 90 por ciento en las últimas semanas, aseguraron comerciantes y balseros que operan en las márgenes del río Suchiate, limítrofe entre ambos países.
La reducción del cruce de personas comenzó desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, el pasado 20 de enero, y endureció las medidas contra los indocumentados.
Antes pasaban hasta 2 mil migrantes a diario, pero desde que llegó Trump apenas son unos 100 o 200, comentó un balsero que pidió el anonimato, quien labora desde hace una década en el afluente cruzando mercancías y personas.
Heyman Vázquez Medina, miembro de la Pastoral de Movilidad Humana de la Iglesia católica, dijo que el comedor para extranjeros en la parroquia Santiago Apóstol de Suchiate actualmente brinda alimento apenas a unos 30 al día, cuando a finales del año pasado llegó a servir hasta 800 platos.
Estoy sorprendido de que, efectivamente, ya no vemos pasar muchas personas; yo esperaba que las medidas que proclamó Trump no afectaran el flujo, pero me sorprende que sí, indicó en entrevista.
Por el contrario, subrayó, vienen a pedir ayuda, comida, porque van de regreso. Por lo visto, las políticas de Trump sí están surtiendo efecto.
Consideró que las acciones contra los migrantes sólo provocarán que se encarezcan los servicios de los traficantes, además de sumergir a las personas en una crisis mayor porque se quedan sin opciones para huir de la violencia, la persecución política y la pobreza de sus países.
