jueves, 30 de enero de 2025

Saturada, Comar-Naucalpan amplía su horario.

Silvia Chávez González   Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 30 de enero de 2025, p. 7
▲ Migrantes llegan desde las 4 de madrugada o duermen a la intemperie para hacer su solicitud de asilo en el país; algunos venden los lugares.Foto Jair Cabrera
Naucalpan, Méx., Las instalaciones de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) en el municipio mexiquense de Naucalpan ampliaron su horario de atención hasta las 6 de la tarde, así como la cantidad de registros que recibe de aspirantes a obtener refugio en territorio nacional.
El organismo pasó de atender 300 extranjeros por día a casi 500, informó un funcionario de la comisión. En tanto, un migrante procedente de Cuba fue ingresado a servicios médicos por un ataque de ansiedad que sufrió por la aglomeración de personas afuera del inmueble.
Asimismo, la Secretaría de Gobernación federal asignó esta semana personal para que permanezca en el exterior del edificio de la Comar, ubicado en avenida Los Remedios número 21, en la colonia San Luis Tlatilco, para brindar atención y ayuda a extranjeros.
Al momento, los propios indocumentados se organizan y vigilan quiénes van formados en las filas. Algunos provenientes de Venezuela levantan listados de aspirantes y distribuyen fichas de apartado de lugar. Fuentes aseguraron que se especula con los lugares, pues se otorgan a cambio de dinero.
Diariamente llegan a esta sede de la Comar decenas de migrantes procedentes de Haití, Venezuela, Cuba, Ecuador, Guatemala y Honduras, entre otros países, que hacen largas filas para realizar sus registros.
Algunos extranjeros acusan que se especula con los espacios, que hay quienes venden sus lugares y otros refieren que quienes hacen algunas de las listas les cobran dinero por anotarlos en los primeros lugares.
Una vez registrados, los aspirantes a refugiados comentan que a sus similares les han dado lugares de atención hasta para dentro un mes, pero en ocasiones las listas no se respetan y esto provoca altercados entre los demandantes.
Algunas familias se quedan a dormir afuera de la Comar, pues no saben dónde alojarse, por lo que pernoctan en las banquetas sobre cartones y trozos de madera que consiguen en la zona.

Impactos previsibles
Orlando Delgado Selley
Todo indica que este sábado primero de febrero se impondrán aranceles a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos. Conviene dimensionar el impacto de esta decisión para la economía mexicana con el fin de estar en condiciones de responder a ese atropello y, al mismo tiempo, considerar las posibles respuestas de parte de México. Por supuesto, hay un primer impacto general: se acabó el tratado comercial de los tres países de América del Norte, ya que uno de ellos decidió unilateralmente violentar los acuerdos esenciales, utilizando argumentos no comerciales. De modo que habrá que considerar que la imposición de estos aranceles marca el fin del T-MEC.
Un segundo impacto es en el comercio exterior. Para medirlo, la información de las exportaciones que salieron de México en 2024 es la siguiente: de los poco más de 617 mil millones de dólares exportados, 84 por ciento tuvo por destino Estados Unidos y 16 por ciento fueron al resto del mundo. De modo que los aranceles a las exportaciones hacia Estados Unidos afectarán a México sensiblemente a 84 por ciento de sus exportaciones. La estructura de estas exportaciones muestra que 89.8 por ciento fueron manufacturas, 4.6 por ciento productos petroleros, 3.8 bienes agropecuarios y productos extractivos no petroleros el restante 1.8. De las exportaciones a EU por producto, 36.5 por ciento fueron máquinas y aparatos electrónicos, 27.9 transporte, 4.5 frutas y verduras, 4.4 industria alimenticia (incluyendo cerveza), 3.9 minerales, 3.7 metales y 19.5 por ciento otras mercancías.
Un arancel afectaría a la maquinaria que les exportamos, de las que ese 36.5 por ciento se divide en 18.6 en aparatos electrónicos y el otro 17.9 para maquinaria propiamente dicha. De 27.9 de exportaciones clasificadas como transporte, 8.9 son vehículos ligeros, 7.5 camiones, 7.4 autopartes y 4.1 otras exportaciones automotrices. De modo que en el momento en el que el gobierno estadunidense imponga un arancel, se elevará el precio final de la maquinaria que se les vende y usa su industria, las pantallas y electrodomésticos, los automóviles, camiones, fresas arándanos, zarzamoras, frambuesa y, por supuesto, aguacate y limones, cerveza, tequila y muchas cosas más.
Habrá un efecto inmediato en los precios finales para los estadunidenses, pero lo que importa para nosotros es que, de persistir este gravamen, algunas empresas que perderán posición competitiva frente a exportadores europeos, asiáticos o de países que no fueron castigados por la decisión de Trump, buscarán relocalizarse en los propios Estados Unidos. De hecho, General Motors ya anunció que está considerando trasladar su producción mexicana a EU. El impacto de decisiones de este tipo sobre la producción y el empleo en México pueden ser muy relevantes. Las posibles maneras de enfrentar esto demandan políticas muy elaboradas, que no son fáciles de poner en práctica, pero que convendría empezar a estudiar.
Frente a la imposición de aranceles a las exportaciones, el gobierno mexicano tiene que responder imponiendo también aranceles en la misma proporción a lo que importamos de Estados Unidos. En 2024, las importaciones que realizó México sumaron 625.3 mil millones de dólares. De este monto, 75.6 por ciento fueron productos intermedios, es decir, bienes destinados a las empresas asentadas en México que producen justamente para la industria estadunidense; 14. 4 por ciento de las importaciones fueron bienes de consumo y el restante 9.9 bienes de capital. Consecuentemente, 84.5 por ciento de lo que se importa es para producir exportaciones, de modo que al gravarlos incrementaríamos el precio final de todo lo que exportamos, lo que impondría una desventaja competitiva adicional. El incentivo para la relocalización hacia EU u otros países se ampliaría, con los evidentes impactos negativos para el empleo y la producción en México. Los bienes de consumo que importamos de Estados Unidos con el arancel que pudiera introducirse de inmediato perderían competitividad frente a productos de consumo asiáticos o europeos, lo que afectaría a empresas estadunidenses.
Visto en conjunto, el inicio de un conflicto comercial golpearía significativamente a las empresas extranjeras que producen en México para exportar a EU, muchas de ellas estadunidenses. Esta afectación estimulará un proceso de relocalización hacia el propio Estados Unidos, o hacia otros países. Lo relevante será el impacto en la producción y el empleo en México, en los ingresos tributarios y, consecuentemente, en el déficit fiscal. También les impactará a los estadunidenses, lo que eventualmente implicará cierta resistencia social, pero se impondrán los intereses de empresas que se propongan regresar a EU. El saldo final, sin embargo, no será que América sea grande otra vez sino que todos seremos más pequeños.
odselley@gmail.com

México SA
Trump, salvaje y émulo de Bush // Migrantes: prisión en Guantánamo // Serían encarceladas 30 mil personas
Carlos Fernández-Vega
▲ La base de Guantánamo es un territorio robado por Estados Unidos.Foto Afp
Lo que faltaba: un delincuente declarado culpable por el sistema judicial estadunidense decidió utilizar un territorio robado por su país hace 127 años –en el que desde entonces mantiene una base militar y un régimen carcelario totalmente ilegal y violatorio de los derechos humanos– para detener, deportar y en esas instalaciones encarcelar a inmigrantes indocumentados acusados de robo y delitos.
Ese delincuente no es otro que Donald Trump, quien sigue el nefasto ejemplo de George W. Bush, otro republicano desquiciado que, con el pretexto de combatir el terrorismo, utilizó la ilegal base de Guantánamo para violar cualquier cantidad de leyes internas y externas, y violar todos los derechos humanos de los detenidos (alrededor de 800 en total) para mantenerlos ilegalmente encarcelados, en condiciones infrahumanas, sin cargos ni juicio.
De hecho, la más reciente información sobre los presos en Guantánamo está fechada el pasado 7 de enero y fue divulgada por la agencia de noticias Ap: once yemeníes que habían permanecido detenidos en esa base naval estadunidense durante más de dos décadas sin que se les presentaran cargos ni acusados de delito alguno fueron trasladados a Omán, anunció el Pentágono.
Así, señala el despacho informativo, “con las excarcelaciones más recientes sólo 15 personas permanecen detenidas en Guantánamo. Es la cifra más baja desde 2002, cuando el gobierno del presidente George W. Bush transformó a la base naval en una cárcel para hombres, en su mayoría musulmanes, que habían sido detenidos en distintas partes del mundo como parte de lo que Estados Unidos calificó como su ‘guerra contra el terrorismo’. Las invasiones estadunidenses en Afganistán e Irak y las operaciones militares y encubiertas en otros lugares se produjeron después de los ataques de Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001”.
Ahora, Trump procede como Bush y celebra que los vamos a enviar a Guantánamo. De acuerdo con sus cálculos, ahí podrían ser encarcelados hasta 30 mil migrantes indocumentados en Estados Unidos y no pueden ser deportados a sus países de origen. Para violar la ley, el ahora inquilino de la Casa Blanca firmó una ley por medio de la cual ordena que sean detenidas y potencialmente deportadas, incluso sin condena, aquellas personas extranjeras, sin permiso de residencia, acusadas de robo y delitos violentos.
Tras derrotar a España en la guerra de 1898 (con lo que la corona gachupina perdió sus colonias en Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam), Estados Unidos se quedó con todo e instaló una base militar en la bahía de Guantánamo y en 1903 firmó un tratado de arrendamiento a perpetuidad con el presidente títere de la isla, Tomás Estrada Palma, además de imponer la llamada Enmienda Platt. Desde entonces, sistemáticamente la Casa Blanca se ha negado a devolver ese territorio robado (alrededor de 120 kilómetros cuadrados) a su legítimo y único propietario: el pueblo cubano.
Barack Obama, sucesor de George W. Bush, se comprometió a cerrar el ilegal centro de detención en la citada base naval, lo que, desde luego, no hizo, a pesar de que él mismo aceptó que esa prisión clandestina no contribuía a nuestra seguridad nacional; por el contrario, la socava y cuesta millones de dólares, es contraproducente para nuestra lucha contra los terroristas, consume recursos militares y perjudica nuestras alianzas con otros países cuya cooperación necesitamos contra el terrorismo.
Trump, más descarado y en otra muestra de salvajismo, anuncia que la ilegal prisión gringa en la Bahía de Guantánamo se prepara para encarcelar a decenas de miles, que serían detenidas y enviadas, sin juicio, a la base naval, violando todos los principios legales del país que dice gobernar, junto con el silencio cómplice de la Corte Suprema de aquella nación.
Así empezó Hitler la planeación de su solución final hasta encerrar a millones de judíos en campos de concentración para exterminarlos. Y ahora, como entonces, la mayoría de los gobiernos permanece callada y agachada ante ignominias como la descrita.
Las rebanadas del pastel
Si de perversiones se trata, Trump utiliza los aranceles como guerra sicológica: la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anuncia que a partir del próximo sábado (la fecha se mantiene firme) se aplicarán a México, Canadá y China, pero, prácticamente al mismo tiempo, Howard Lutnick, nominado como secretario de Comercio del enloquecido Donald, asegura que los principales aranceles se decidirán en abril. Por su parte, la presidenta Sheinbaum no cree que vaya a ocurrir, pero ya estamos preparados.
X: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com

El comercio con Estados Unidos sumó 701 mil 284 mdd: BdeM
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada   Jueves 30 de enero de 2025, p. 20
La entrada en vigor del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha sido un buen negocio, sobre todo para los dos primeros, cuyo intercambio comercial se ha disparado desde entonces en alrededor de 54 por ciento.
Según estadísticas del Banco de México (BdeM), entre enero y noviembre de 2024 (último dato disponible) el comercio bilateral ascendió a un nivel histórico de 701 mil 284 millones de dólares, cuando en el mismo mes de 2020 (entonces el T-MEC tenía menos de medio año de entrar en vigor), se ubicó en 455 mil 238 millones de dólares.
El crecimiento que ha mostrado en los últimos cuatro años el comercio entre México y Estados Unidos es notable si se toma en cuenta que en los cuatro previos; es decir, de 2016 a 2019, registró un crecimiento acumulado de 20 por ciento. A raíz del T-MEC el comercio entre las dos naciones ha más que duplicado su ritmo de crecimiento.
En varias ocasiones, Marcelo Ebrard, secretario de Economía, ha calificado al T-MEC como el mejor negocio que ha hecho Estados Unidos, mismo que además fue encabezado por Donald Trump durante su primera administración.
Los números son extraordinarios, se derivan en buena medida del tratado que se renegoció con el ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha sido el mejor negocio de los dos países según todas las cifras de las que disponemos.
Cadenas integradas
De acuerdo con datos del BdeM, las exportaciones de México a EU crecieron 54.7 por ciento al pasar de 303 mil 596 millones de dólares entre enero y noviembre de 2020 a 469 mil 603 millones de dólares entre los mismos meses de 2024, en tanto, las importaciones aumentaron 52.8 por ciento al pasar de 151 mil 641 millones de dólares a 231 mil 680 millones de dólares.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, los productos que más vende México a EU son partes y accesorios de vehículos, 8.2 por ciento del total; automóviles particulares, 8.2; vehículos de motor para transporte de mercancías, 7.32; máquinas y unidades de procesamiento de datos, 6.23, y alambres y cables eléctricos, 3.6 por ciento.
Estimaciones del Instituto Peterson de Economía Internacional indican que un arancel de 25 por ciento tendría un impacto de dos puntos porcentuales en la economía.