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27 de noviembre de 2024 12:55
Ciudad de México. La última vez que Donald Trump fue presidente de Estados Unidos, rumores sobre redadas de inmigración aterrorizaron a la comunidad de Oregon donde Gustavo Balderas era superintendente escolar.
Se corrió la voz de que agentes de inmigración tratarían de entrar a las escuelas. No había nada de cierto en ello, pero el personal escolar tuvo que encontrar a los estudiantes que estaban evitando ir a la escuela y convencerlos de que regresaran a clases.
“La gente simplemente comenzó a eludirla y esconderse”, dijo Balderas.
Los educadores de toda la nación se preparan para la turbulencia, independientemente de si el presidente electo cumple o no su promesa de deportar a millones de inmigrantes que están en el país ilegalmente. Incluso si sólo habla de ello, los hijos de los inmigrantes sufrirán, reportaron educadores y observadores jurídicos.
Si “constantemente amenazas a la gente con la posibilidad de una deportación masiva, eso realmente inhibe la capacidad de las personas para funcionar en la sociedad y para que sus hijos obtengan una educación”, dijo Hiroshi Motomura, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de California, campus Los Ángeles (UCLA).
Para muchos, el miedo ya comenzó.
“Los niños todavía vienen a la escuela, pero están asustados”, dijo Almudena Abeyta, superintendente de las Escuelas Públicas de Chelsea, un suburbio de Boston que desde hace tiempo ha sido la primera parada para los inmigrantes centroamericanos que llegan a Massachusetts. Ahora hay haitianos que están estableciéndose en la ciudad y envían a sus hijos a las aulas allí.
“Preguntan: ‘¿Nos van a deportar?’”, agregó Abeyta.
Muchos padres en su distrito crecieron en países donde el gobierno federal administra las escuelas y podrían pensar que en Estados Unidos sucede lo mismo. Al día siguiente de los comicios, Abeyta envió una carta a sus casas en la que les aseguró a los padres que sus hijos son bienvenidos y están seguros, sin importar quién sea el presidente del país.
Los funcionarios de inmigración han evitado arrestar a los padres o estudiantes en las escuelas. Desde 2011, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha operado bajo una política de que los agentes de inmigración no deben arrestar ni realizar otras acciones policiales cerca de “lugares delicados”, tales como escuelas, hospitales y lugares de culto. Hacerlo podría limitar el acceso a servicios esenciales, escribió el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, en una actualización de políticas de 2021.
El Proyecto 2025, el plan de acción de la Heritage Foundation —una institución conservadora de investigación— para el segundo mandato de Trump, exige rescindir la directriz sobre los “lugares delicados”. Trump intentó distanciarse de las propuestas en dicho proyecto durante la campaña, pero ha nominado a muchos de los que trabajaron en el plan para que ocupen puestos en su nuevo gobierno, incluido a Tom Homan para que sea su “zar de la frontera”.
Si los agentes de inmigración arrestaran a un padre mientras deja a sus hijos en la escuela, ello podría desencadenar un pánico masivo, dijo Angelica Salas, directora ejecutiva del grupo activista Coalition for Humane Immigrant Rights en Los Ángeles.
“Si algo sucede en una escuela, se propaga como un reguero de pólvora y los niños dejan de asistir a la escuela”, expuso.
Balderas, que ahora es superintendente en Beaverton, un suburbio de Portland, dijo al comité escolar este mes que era hora de prepararse para un gobierno de Trump más decidido. Si los agentes migratorios actúan en las escuelas, Beaverton capacitará al personal para no permitir que ingresen a ellas.
“Con Trump puede ocurrir cualquier cosa”, dijo Balderas, que también es presidente de la Asociación de Superintendentes Escolares (ASSA, por su siglas en inglés). “Si algo pasa, siento que sucederá mucho más rápido que la vez pasada”.
Muchos funcionarios escolares se muestran reacios a hablar sobre sus planes o preocupaciones, algunos por miedo a llamar la atención sobre sus estudiantes inmigrantes. Un administrador escolar, el cual atiende a muchos hijos de inmigrantes mexicanos y centroamericanos en la región centro-norte de Estados Unidos, dijo que su escuela ha invitado a abogados de inmigración para ayudar a los padres a formalizar planes para el cuidado de sus hijos en caso de que sean deportados. El administrador habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a dar declaraciones a los medios.
Hablar en nombre de las familias inmigrantes también puede poner a los superintendentes en desacuerdo con los miembros de la junta escolar.
“Este es un asunto muy delicado”, dijo Viridiana Carrizales, directora ejecutiva de ImmSchools, una organización sin fines de lucro que capacita a las escuelas para apoyar a los estudiantes inmigrantes.
Ha recibido 30 solicitudes de ayuda desde las elecciones, incluidas dos de superintendentes de Texas que no creen que sus juntas escolares conservadoras aprobarían ratificar públicamente el derecho de los estudiantes inmigrantes a asistir a la escuela ni los planes de distrito para rechazar a los agentes de inmigración.
Más de dos docenas de superintendentes y representantes de comunicaciones de distrito contactados por The Associated Press ignoraron o declinaron las solicitudes para que dieran comentarios.
“Esto es tan especulativo que preferiríamos no hacer comentarios sobre el tema”, escribió Scott Pribble, portavoz de las Escuelas Públicas de Denver.
La ciudad de Denver ha ayudado a más de 40 mil inmigrantes en los últimos dos años, ya sea ofreciéndoles albergue o un boleto de autobús a otro lugar. Se encuentra a un costado de Aurora, una de las dos ciudades donde Trump ha dicho que comenzaría sus deportaciones masivas.
Cuando se le pidió información adicional, Pribble respondió: “Las Escuelas Públicas de Denver monitorean la situación mientras continuamos prestando servicio, apoyo y protección a todos nuestros estudiantes, como siempre lo hemos hecho”.
Al igual que varios distritos de ciudades grandes, la junta escolar de Denver aprobó una resolución durante el primer gobierno de Trump en la que prometía proteger a sus estudiantes de las autoridades de inmigración que fueran tras ellos o su información. Según la resolución de 2017, Denver no “les concederá el acceso a nuestros estudiantes” a menos que los agentes federales proporcionen una orden de registro válida.
El argumento ha sido que los alumnos no pueden aprender si temen que los agentes de inmigración se los llevarán a ellos o a sus padres mientras están en el campus. Los distritos escolares también dicen que estas políticas reafirman el derecho constitucional de sus estudiantes a recibir una educación pública y gratuita, independientemente de su estatus migratorio.
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27 de noviembre de 2024 12:55
Ciudad de México. La última vez que Donald Trump fue presidente de Estados Unidos, rumores sobre redadas de inmigración aterrorizaron a la comunidad de Oregon donde Gustavo Balderas era superintendente escolar.
Se corrió la voz de que agentes de inmigración tratarían de entrar a las escuelas. No había nada de cierto en ello, pero el personal escolar tuvo que encontrar a los estudiantes que estaban evitando ir a la escuela y convencerlos de que regresaran a clases.
“La gente simplemente comenzó a eludirla y esconderse”, dijo Balderas.
Los educadores de toda la nación se preparan para la turbulencia, independientemente de si el presidente electo cumple o no su promesa de deportar a millones de inmigrantes que están en el país ilegalmente. Incluso si sólo habla de ello, los hijos de los inmigrantes sufrirán, reportaron educadores y observadores jurídicos.
Si “constantemente amenazas a la gente con la posibilidad de una deportación masiva, eso realmente inhibe la capacidad de las personas para funcionar en la sociedad y para que sus hijos obtengan una educación”, dijo Hiroshi Motomura, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de California, campus Los Ángeles (UCLA).
Para muchos, el miedo ya comenzó.
“Los niños todavía vienen a la escuela, pero están asustados”, dijo Almudena Abeyta, superintendente de las Escuelas Públicas de Chelsea, un suburbio de Boston que desde hace tiempo ha sido la primera parada para los inmigrantes centroamericanos que llegan a Massachusetts. Ahora hay haitianos que están estableciéndose en la ciudad y envían a sus hijos a las aulas allí.
“Preguntan: ‘¿Nos van a deportar?’”, agregó Abeyta.
Muchos padres en su distrito crecieron en países donde el gobierno federal administra las escuelas y podrían pensar que en Estados Unidos sucede lo mismo. Al día siguiente de los comicios, Abeyta envió una carta a sus casas en la que les aseguró a los padres que sus hijos son bienvenidos y están seguros, sin importar quién sea el presidente del país.
Los funcionarios de inmigración han evitado arrestar a los padres o estudiantes en las escuelas. Desde 2011, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha operado bajo una política de que los agentes de inmigración no deben arrestar ni realizar otras acciones policiales cerca de “lugares delicados”, tales como escuelas, hospitales y lugares de culto. Hacerlo podría limitar el acceso a servicios esenciales, escribió el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, en una actualización de políticas de 2021.
El Proyecto 2025, el plan de acción de la Heritage Foundation —una institución conservadora de investigación— para el segundo mandato de Trump, exige rescindir la directriz sobre los “lugares delicados”. Trump intentó distanciarse de las propuestas en dicho proyecto durante la campaña, pero ha nominado a muchos de los que trabajaron en el plan para que ocupen puestos en su nuevo gobierno, incluido a Tom Homan para que sea su “zar de la frontera”.
Si los agentes de inmigración arrestaran a un padre mientras deja a sus hijos en la escuela, ello podría desencadenar un pánico masivo, dijo Angelica Salas, directora ejecutiva del grupo activista Coalition for Humane Immigrant Rights en Los Ángeles.
“Si algo sucede en una escuela, se propaga como un reguero de pólvora y los niños dejan de asistir a la escuela”, expuso.
Balderas, que ahora es superintendente en Beaverton, un suburbio de Portland, dijo al comité escolar este mes que era hora de prepararse para un gobierno de Trump más decidido. Si los agentes migratorios actúan en las escuelas, Beaverton capacitará al personal para no permitir que ingresen a ellas.
“Con Trump puede ocurrir cualquier cosa”, dijo Balderas, que también es presidente de la Asociación de Superintendentes Escolares (ASSA, por su siglas en inglés). “Si algo pasa, siento que sucederá mucho más rápido que la vez pasada”.
Muchos funcionarios escolares se muestran reacios a hablar sobre sus planes o preocupaciones, algunos por miedo a llamar la atención sobre sus estudiantes inmigrantes. Un administrador escolar, el cual atiende a muchos hijos de inmigrantes mexicanos y centroamericanos en la región centro-norte de Estados Unidos, dijo que su escuela ha invitado a abogados de inmigración para ayudar a los padres a formalizar planes para el cuidado de sus hijos en caso de que sean deportados. El administrador habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a dar declaraciones a los medios.
Hablar en nombre de las familias inmigrantes también puede poner a los superintendentes en desacuerdo con los miembros de la junta escolar.
“Este es un asunto muy delicado”, dijo Viridiana Carrizales, directora ejecutiva de ImmSchools, una organización sin fines de lucro que capacita a las escuelas para apoyar a los estudiantes inmigrantes.
Ha recibido 30 solicitudes de ayuda desde las elecciones, incluidas dos de superintendentes de Texas que no creen que sus juntas escolares conservadoras aprobarían ratificar públicamente el derecho de los estudiantes inmigrantes a asistir a la escuela ni los planes de distrito para rechazar a los agentes de inmigración.
Más de dos docenas de superintendentes y representantes de comunicaciones de distrito contactados por The Associated Press ignoraron o declinaron las solicitudes para que dieran comentarios.
“Esto es tan especulativo que preferiríamos no hacer comentarios sobre el tema”, escribió Scott Pribble, portavoz de las Escuelas Públicas de Denver.
La ciudad de Denver ha ayudado a más de 40 mil inmigrantes en los últimos dos años, ya sea ofreciéndoles albergue o un boleto de autobús a otro lugar. Se encuentra a un costado de Aurora, una de las dos ciudades donde Trump ha dicho que comenzaría sus deportaciones masivas.
Cuando se le pidió información adicional, Pribble respondió: “Las Escuelas Públicas de Denver monitorean la situación mientras continuamos prestando servicio, apoyo y protección a todos nuestros estudiantes, como siempre lo hemos hecho”.
Al igual que varios distritos de ciudades grandes, la junta escolar de Denver aprobó una resolución durante el primer gobierno de Trump en la que prometía proteger a sus estudiantes de las autoridades de inmigración que fueran tras ellos o su información. Según la resolución de 2017, Denver no “les concederá el acceso a nuestros estudiantes” a menos que los agentes federales proporcionen una orden de registro válida.
El argumento ha sido que los alumnos no pueden aprender si temen que los agentes de inmigración se los llevarán a ellos o a sus padres mientras están en el campus. Los distritos escolares también dicen que estas políticas reafirman el derecho constitucional de sus estudiantes a recibir una educación pública y gratuita, independientemente de su estatus migratorio.
México SA
Carlos Fernández-Vega
▲ La presidenta Claudia Sheinbaum habló telefónicamente ayer con el próximo inquilino de la Casa Blanca. De esa charla informó en redes sociales: tuve una excelente conversación con el presidente Donald Trump.Foto Ap
Si a Donald Trump simplemente se le ocurrió lanzar un buscapiés para acalambrar a México y ver cómo reaccionaba, pues simplemente hizo una estupidez, pero si su amenaza de imponer un arancel de 25 por ciento a todos los productos que su país importa del nuestro forma parte de su plan de gobierno, entonces el futuro presidente cometió un gravísimo error de cálculo al decidir que la mejor forma de iniciar su estancia en la Casa Blanca es meterse un tiro en el pie y de paso sacrificar a buena parte de la industria estadunidense, afectar a los consumidores y cancelar, de entrada, alrededor de 400 mil empleos en su país sólo para sostener su dicho.
Lo único que provocó dicha amenaza fue el rechazo unánime y el apoyo, aquí y allá, a la mandataria mexicana, porque la locura de Trump golpearía a las tres economías que dan cuerpo al T-MEC, pero con mayor fuerza a la que el propio empresario gobernará. Y la tajante oposición a su anuncio adelantado (el magnate toma posesión el próximo 20 de enero) no sólo se ha dado en la esfera gubernamental, sino en el ámbito empresarial mexicano, estadunidense y canadiense, en donde entienden que si el comercio exterior de China ha crecido exponencialmente es porque la nación asiática lo ha hecho muy bien (en las últimas dos décadas ha duplicado sus exportaciones) y Estados Unidos muy mal (en igual periodo sus ventas al exterior se desplomaron 30 por ciento), algo que no se enmienda a golpe de presiones, chantajes y amenazas a terceras naciones.
Sobre este punto, y la insistencia de Trump de romper lanzas en contra del gran dragón asiático, la mandataria mexicana fue puntual: nuestro objetivo es recuperar mucho de lo que se perdió en muchos años de producción nacional por la importación, incluso más; pero es un asunto no de definición frente a China, sino de definición de desarrollo nacional, de una política de desarrollo nacional. Entonces, no tiene que ver con una nacionalidad u otra.
Ayer, la presidenta Sheinbaum subrayó que no estamos con los brazos cruzados, y para confirmarlo al filo de las 15 horas habló telefónicamente con el próximo inquilino de la Casa Blanca. De esa charla informó en redes sociales: tuve una excelente conversación con el presidente Donald Trump. Abordamos la estrategia mexicana sobre el fenómeno de la migración y compartí que no están llegando caravanas a la frontera norte porque son atendidas en México. También hablamos de reforzar la colaboración en temas de seguridad en el marco de nuestra soberanía y de la campaña que estamos realizando en el país para prevenir el consumo de fentanilo.
En la mañanera, Sheinbaum se refirió a lo publicado ayer por La Jornada (David Brooks y Jim Cason) en materia migratoria (otra de las amenazas de Trump). Nuestro diario lo reseño así: una deportación masiva de mexicanos indocumentados, como la anticipada por Trump, mermará el producto interno bruto de Estados Unidos en alrededor de 800 mil millones de dólares (alrededor de 3 por ciento). Entonces, si el futuro inquilino de la Casa Blanca insiste en deportar a los mexicanos indocumentados (quienes han tenido un impacto extremadamente positivo sobre la economía estadunidense) en 10 años Estados Unidos podría perder casi 9 billones de su PIB, incluyendo 1.2 billones de dólares en ingresos fiscales al gobierno federal.
Días atrás, México SA publicó el más reciente informe de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), que en su parte medular documenta: en 2022 el producto interno bruto latino de Estados Unidos se disparó a un récord de 3.7 trillones de dólares (billones para nosotros), lo que, de ser un país aparte, colocaría a ese segmento poblacional en la posición número cinco en el ranking mundial de economías, por arriba de la británica y la francesa.
El poder económico de los latinos (medido en 2023) supera al PIB nominal de Reino Unido (2023), Francia, Italia y España, y, desde luego, al de México, de tal suerte que Trump y sus políticas xenófobas equivaldrían a darse un tiro y no sólo por lo que económicamente representan los migrantes, sino por su creciente peso en su sector productivo, comercial y fiscal.
Entonces, por donde se le vea, Trump debe echar al bote de basura su propuesta y encontrar soluciones reales, no chantajear a sus vecinos.
Las rebanadas del pastel
Al abordaje: no sólo el Poder Judicial tiene sus multimillonarios guardaditos, sino que ha sido detectado uno similar en el recientemente extinguido Instituto Federal de Telecomunicaciones: mil 500 millones de pesos para lo que a los comisionados se les ofreciera. Vergüenza debería darles.
X: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com
Sánchez comparece ante el Congreso español por catástrofe de las lluvias; anuncia unos 2 mil millones de euros en ayuda
▲ El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, dijo ayer a los diputados que el mandatario de Valencia no estuvo a la altura en la tragedia.Foto Afp
Armando G.tejeda
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 28 de noviembre de 2024, p. 26
Madrid. El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, compareció ante el Congreso de los Diputados para explicar su gestión durante la catástrofe natural provocada por las lluvias torrenciales en varias comunidades autónomas españolas, sobre todo en Valencia, donde murieron 222 personas, hay cinco desaparecidos y decenas de miles de damnificados.
Casi un mes después de los hechos, el mandatario español compareció ante el Parlamento, donde señaló al presidente autonómico valenciano, el derechista Carlos Mazón, por no haber estado a la altura, y anunció una nueva fase de inversión pública en la reconstrucción de la región, de más de 2 mil 200 millones de euros.
Tras la tragedia, Sánchez explicó la actuación de su gobierno, muy cuestionado por los damnificados debido a la tardanza en el despliegue de las unidades militares especializadas en emergencias y la falta de coordinación de los cuerpos enviados a la zona del desastre. Insistió en que las competencias en las tareas de auxilio y reconstrucción eran de las comunidades autónomas afectadas: Valencia, Andalucía, Cataluña, Aragón, Murcia y Castilla-La Mancha, si bien el epicentro de la tragedia se registró en localidades de Valencia, en pueblos como Paiporta, Chiva o Bennetusser.
Sánchez afirmó que el gobierno de España está haciendo un esfuerzo titánico para que lleguen las ayudas lo antes posible, al tiempo que anunció que este jueves se aprobará un nuevo paquete de 60 medidas por 2 mil 264 millones de euros, con lo que en total el gobierno central ya ha movilizado 16 mil 600 millones de euros destinados a la reconstrucción.
Agregó que los funcionarios autonómicos tendrán que asumir su responsabilidad.
El líder de la oposición, el derechista Alberto Núñez Feijóo, le replicó que se había parapetado detrás de la tragedia para tapar la peste de corrupción que lo rodea, en alusión a los casos que investiga la justicia y que afectan a su ex mano derecha y ex ministro de Fomento, José Luis Ábalos, a su esposa, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez.
En otro tema, el Partido Socialista de Madrid (PSM) pidió la dimisión del líder regional Juan Lobato, tras difundir una serie de comunicaciones con funcionarios de la presidencia del gobierno relacionadas con información confidencial del caso judicial que afecta a la novia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, la derechista Isabel Díaz Ayuso. La cúpula del partido busca renovar el liderazgo del PSM con el nombramiento de Óscar López, actual ministro de Transformación Digital.
Inflación en EU repunta en octubre a 2.3% cuando se perfila subida de aranceles
Afp
27 de noviembre de 2024 18:46
Washington. La inflación en Estados Unidos repuntó en octubre a 2.3 por ciento anual, en el índice de gasto personal (PCE), el más importante para determinar la política monetaria, cuando los aumentos de aranceles prometidos por Donald Trump hacen temer una escalada de precios.
La inflación de octubre se compara con el 2.1 por ciento anual de septiembre y está en línea con lo esperado por el mercado, según el índice PCE publicado el miércoles por el Departamento de Comercio.
En la medida mes sobre mes, la inflación se mantuvo en 0.2 por ciento, también en línea con las previsiones del mercado.
Los ingresos de las familias estadounidenses aumentaron más que en septiembre, 0.6 por ciento frente a 0.3 por ciento el mes anterior. En cambio, los gastos crecieron menos en octubre (0.4 por ciento) que en setiembre (0.6 por ciento).
El repunte de la inflación se explica por el sector servicios, donde los precios se incrementaron 3.9 por ciento con respecto al año pasado. Los precios de los bienes, en cambio, bajaron uno por ciento en 12 meses.
A pesar de esta pequeña subida en el PCE, los valores se mantienen cerca del objetivo de 2 por ciento anual que persigue la Reserva Federal (Fed).
Si se excluyen los precios volátiles de energía y alimentos, la inflación subyacente fue de 2.8 por ciento en el año transcurrido a octubre frente a 2.7 por ciento en septiembre. La inflación subyacente marcó 0.3 por ciento en el comparativo mes a mes con respecto a septiembre.
El dato anterior de inflación, del índice de precios al consumo (IPC), también dio cuenta de un repunte en octubre, a 2.6 por ciento anual frente a 2.4 por ciento en septiembre.
Inflación, tasas y aranceles
La Fed tiene un doble mandato: controlar la inflación y mantener el pleno empleo. Su principal herramienta es la tasa de interés con la cual actúa sobre la demanda de bienes y servicios.
El organismo intenta contener las subidas de precios que desde 2021 pesan sobre el bolsillo de los estadounidenses. Para ello, subió sus tasas de interés para encarecer el crédito y desalentar así el consumo y la inversión que presionan los precios.
Pero inició hace pocas semanas un ciclo de flexibilización, con dos recortes de las tasas, que hoy se ubican en un rango de 4.50-4.75 por ciento.
La economía en su conjunto sigue mostrando una tendencia muy positiva, lo que ha llevado a los responsables de la Fed a plantearse “avanzar gradualmente hacia un índice neutro”, de acuerdo con las actas del Comité de Política Monetaria del banco central (FOMC) publicadas el martes.
“La inflación disminuyó considerablemente”, dijo el presidente de la Fed, Jerome Powell, al término de la última reunión de política monetaria, pero “el trabajo no terminó”.
La próxima reunión de la Fed tendrá lugar el 17 y el 18 de diciembre.
Dos tercios de los agentes de mercado esperan un nuevo recorte de tasas, pero un tercio cree que la Fed mantendrá los tipos de interés en su nivel actual, según la encuesta de CME Group.
Visiones diferentes
La inflación volvió a “un nivel similar al de antes de la pandemia, mientras que nuestra economía sigue creciendo casi 3 por ciento al año”, destacó la principal consejera económica de la Casa Blanca, Lael Brainard, tras conocerse los datos de inflación.
“Construyamos sobre estos avances y reduzcamos los costos de bienes esenciales como vivienda y medicamentos, en lugar de dilapidar con políticas radicales que aumentarían los precios para las familias trabajadoras”, abogó.
Los incrementos de aranceles y expulsiones masivas de migrantes anunciadas por Donald Trump cuando asuma en enero podrían impulsar la inflación al alza.
El presidente electo confirmó el lunes que quiere imponer a México y Canadá derechos aduaneros de 25 por ciento a todos los productos que ingresan a Estados Unidos desde el mismo 20 de enero, día de su investidura.
“Desde la gasolina hasta los productos de supermercado, las peligrosas medidas arancelarias de Trump harían subir como flechas los precios de los bienes (de consumo) cotidiano y borrarían los avances que hicimos en materia de inflación”, dijo en un comunicado Brendan Boyle, miembro demócrata de la Cámara de Representantes e integrante del Comité de Presupuesto del órgano.
Esta posibilidad es todavía más probable, precisamente porque la economía se mantiene sólida, aunque el crecimiento se moderó ligeramente en el tercer trimestre, a 2.8 por ciento en proyección anual, de acuerdo a la segunda estimación del PIB para ese periodo publicada este miércoles por el Departamento de Comercio.
El dato es inferior al 3 por ciento del segundo trimestre.
En la comparación sobre el trimestre inmediato anterior, la expansión es de 0.7 por ciento.
“Con un crecimiento sano del PIB y un mercado laboral sólido, los responsables de la Fed están atentos a que una reducción demasiado rápida” de las tasas de interés “no estimule la inflación”, resumió Oren Klachkin, economista de la aseguradora Nationwide.

