La OIEA aceptó enviar una misión para comprobar si Kiev puede fabricar un explosivo radiactivo, dice el gobierno de Zelensky
▲ Soldados ucranios revisan sus armas en la línea del frente en la región de Donietsk, a unos 700 metros de las posiciones rusas.Foto Afp
Juan Pablo Duch Corresponsal
Periódico La Jornada Martes 25 de octubre de 2022, p. 25
Moscú. Rusia va a plantear en la Organización de Naciones Unidas y otras instancias internacionales su preocupación por la presunta bomba sucia que, en su opinión, quiere fabricar y usar Ucrania para endosarle la culpa, adelantó este lunes el canciller Serguei Lavrov.
Hoy mismo (lunes) nuestros representantes en Nueva York empezarán los contactos con todas las partes interesadas para poder abrir un debate profesional de los problemas que hemos mencionado, indicó Lavrov en rueda de prensa al término de sus conversaciones con Hussein Ibrahim Taha, secretario general de la Organización para la Cooperación Islámica.
Agregó: “disponemos de información concreta sobre las instituciones e institutos de investigación en Ucrania que poseen tecnologías que pueden utilizarse para fabricar una bomba sucia. La hemos confirmado por los canales correspondientes (eufemismo de servicios de espionaje). No son sospechas vanas. Hay sólido fundamento para suponer que es posible que estén planeando ese tipo de cosas”.
Los expertos locales denominan bomba sucia a cualquier artefacto explosivo cuyo efecto devastador no sería tanto la explosión misma, sino el contenido que esparciría químico o biológico y, más recientemente, radiactivo, equiparándose esta última variedad a las armas nucleares tácticas, en términos de contaminación pero con deflagración menos potente. Hasta donde se puede saber nunca se ha usado esta suerte de bomba radiológica, aunque en teoría es factible su elaboración.
El jefe de la diplomacia rusa habló después de que su colega ucranio, Dmytro Kuleva, informó que la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) aceptó enviar una misión a Ucrania para comprobar si tiene o no las tecnologías para fabricar una bomba sucia.
Según Kuleva, conversó por teléfono con Rafael Grossi, director general de la OIEA, quien ayer llegó a Polonia después de una semana de intensas conversaciones en Rusia y Ucrania sobre los riesgos que existen en torno a la central atómica de Zaporiyia.
“Platiqué con Rafael Grossi y le propuse de modo oficial que mande una misión urgente de inspectores de la OIEA a las instalaciones pacíficas de Ucrania donde, conforme miente Rusia, se está fabricando una bomba sucia. Él aceptó”, escribió Kuleva en Twitter.
Y remató: a diferencia de Rusia, Ucrania siempre ha sido transparente. Nada tenemos que ocultar.
Los reporteros quisieron conocer la posición de Rusia respecto de la misión de inspectores de la OIEA que anunció el canciller ucranio. No dispongo de esa información, respondió Lavrov. “Sé –añadió– que se le formuló esa petición a Rafael Grossi y, antes de emprender viaje a otro país (Polonia), dijo que la estudiaría. Sabemos cómo les gusta a los colegas ucranios distorsionar los hechos”.
Afirmó que Rusia insistirá hasta que se sepa toda la verdad sobre las “bombas sucias nucleares”, ya que no podemos permitir que se cometa una provocación tan salvaje.
Se activan protocolos
De esa supuesta provocación también habló ayer el general Igor Kirilov, jefe de las tropas de protección radiológica, química y biológica del ejército de Rusia, quien anunció –en rueda de prensa– que se activaron los protocolos para estar preparados ante posibles provocaciones de Ucrania y, en especial, se declaró el estado de alerta para cumplir misiones en condiciones de contaminación radiactiva.
De acuerdo con el militar, hay datos sobre contactos de la oficina de la presidencia de Ucrania con representantes de Gran Bretaña acerca de la posibilidad de recibir tecnologías para crear armas nucleares.
Sostiene que “el régimen de Kiev tiene planes de detonar una bomba sucia para que parezca que explotó de manera accidental un proyectil nuclear ruso de baja potencia, enriquecido con uranio, con el propósito de que los sensores del sistema internacional de monitoreo en Europa detecten la contaminación radiactiva y culpen a Rusia de emplear armas nucleares tácticas”.
Kirilov concluye que Ucrania, con una provocación de este tipo, espera amedrentar a la población local, aumentar el flujo de migrantes a Europa y presentar a Rusia como terrorista nuclear.
Kiev rechazó las acusaciones de Moscú desde el domingo anterior, cuando el ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, habló por teléfono con sus colegas de Estados Unidos y algunos otros países de la alianza noratlántica para “denunciar la intención de Ucrania de elaborar una bomba sucia con la finalidad de inculpar a Rusia”.
Los interlocutores de Shoigu prefieren creer la versión ucrania, expuesta, entre otros, por el presidente Volodymir Zelensky y el canciller Kuleva, de que “el ejército ruso está preparando una ‘operación de falsa bandera’ para culpar al gobierno de Ucrania”.
El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, se sumó a la polémica: “el que haya desconfianza hacia la información proporcionada por la parte rusa no significa que no exista la amenaza del uso de una bomba sucia. Esta amenaza es real y, si lo creen o no, es cosa suya”.
Moscú busca pretextos para una escalada: Occidente
Reuters, Afp y Sputnik Periódico La Jornada
Martes 25 de octubre de 2022, p. 25
Kiev. Los países occidentales acusaron ayer a Rusia de conspirar para usar la amenaza de una bomba con material radiactivo de pretexto para una escalada en Ucrania; en un comunicado conjunto, cancilleres de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos cuestionaron las acusaciones y reafirmaron su apoyo a Kiev.
“Rechazamos las acusaciones claramente falsas de Rusia de que Ucrania se está preparando para usar una bomba sucia en su propio territorio”, apuntaron los tres países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Un día antes Moscú contactó por teléfono a los ministros de Defensa de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Turquía para alertar acerca de que Kiev preparaba un ataque con una supuesta bomba sucia.
El mundo se daría cuenta de cualquier intento de utilizar esta acusación como un pretexto para la escalada, detalló el texto.
Advertencias de EU
Por separado, Washington aseguró que Moscú tendrá que enfrentar las consecuencias si utiliza una bomba sucia o cualquier otra arma nuclear, señaló el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.
Si utilizara un artefacto de esas características, sería, sin duda, otro ejemplo de la brutalidad del presidente Putin, comentó Price a periodistas.
No obstante, reconoció que no hay indicios de que Rusia planee usar armas nucleares.
Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, indicó que los aliados de la organización también rechazan la acusación.
El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, acusó a Moscú de comprar a Irán al menos 2 mil drones kamikazes más para su campaña de bombardeos.
En tanto, el ministro de Defensa de Israel, Benny Gantz, informó a su homólogo ucranio, Oleksii Reznikov, que su país no proporcionará armas a Kiev.
Las autoridades pro rusas de la región de Jersón, recién anexionada por Rusia, anunciaron el inicio de una unidad de defensa territorial, una suerte de milicia semejante a las de las autoproclamadas repúblicas independientes de Donietsk y Lugansk.
Por otra parte, un presentador de la cadena de televisión RT en Rusia, Anton Krasovski, fue destituido de sus funciones por haber instado este fin de semana a quemar a los niños ucranios que consideraban a Moscú un ocupante en la época de la URSS.
