Estados Unidos está aplicando una extraña ley Título 42 –¿cuestiones sanitarias?, ¿cuáles?– contra migrantes venezolanos y los está deportando hacia México. Como reporta La Jornada (16 de octubre), se les está obligando a salir de México en 20 días; se les informa que el avance en caravanas cancela la admisión como solicitantes de asilo y, según las nuevas disposiciones de Washington, las solicitudes deben realizarse electrónicamente, esto entre otras disposiciones. Lo que preocupa es que el gobierno mexicano acepta que estas condiciones surgieron del trabajo conjunto entre autoridades de ambos países en materia migratoria.
No se justifica que México haya aceptado este triste papel contra migrantes. Son disposiciones a todas luces violatorias de los más elementales derechos humanos y del derecho internacional, que obliga a los países a otorgar asilo a quien lo necesite. Pero además contraviene principios del propio Andrés Manuel López Obrador, quien ha establecido que en cualquier posible circunstancia es imperativo respetar los derechos humanos.
Nuestra posición frente a la migración es que se trata de movimientos forzados ante la falta de condiciones en los países de origen para desarrollar una vida digna, poblaciones empobrecidas al tiempo que sus élites acaparan la riqueza y los estados no cumplen con su responsabilidad de proteger a sus poblaciones. Sin embargo, hay otro factor a tomar en cuenta y son las sanciones unilaterales extraterritoriales, como las que aplica Washington a países como Venezuela. No sólo contravienen las leyes internacionales, sino que, como señala Diana Dauber, las diferencias políticas entre gobiernos nunca deben resolverse induciendo desastres económicos a la población a la que, además, convierten en rehén.
¿Ayudan en algo al pueblo venezolano si se destruye la economía y no pueden enviar el dinero a su país, como sucede al prohibir Estados Unidos al Banco Central de Venezuela realizar transacciones en dólares estadunidenses e impedir el acceso a las remesas personales y tarjetas de crédito de EU?
La relatora especial de Naciones Unidas Alena Douhan destaca que los países objeto de sanciones, como Venezuela, se hunden en la pobreza porque no pueden obtener servicios esenciales, entre ellos medicamentos, alimentos, electricidad, agua, combustible, es decir, se castiga a civiles inocentes por sanciones unilaterales que vulneran el desarrollo. Y lo que más preocupa es que estas sanciones están dirigidas a cambiar el gobierno de Venezuela (Idriss Jazaity), lo que es una violación de todas las normas del derecho internacional, ¡sancionar para derrocar a un gobierno de un Estado soberano!
Es inaceptable que seamos testigos de una arremetida absolutamente fuera de cualquier justificación contra migrantes, ahora les tocó a los venezolanos, pero así se las trae EU con todos los migrantes, no si fuesen ucranios por cierto. Lo que resulta peor es que, además de sancionar en forma unilateral a un país soberano, obliga a terceros países a no comerciar con el país sancionado. ¿Cómo puede ser que esos terceros países se plieguen a tan insensata situación que viola todas las normas del derecho internacional? Por eso el embargo contra Cuba se mantiene, porque los países del mundo resultan cómplices de tan perverso mecanismo utilizado por EU, una de cuyas consecuencias son, por supuesto, crecientes flujos migratorios.
AMLO ha hecho propuestas muy importantes para buscar caminos hacia la paz en el conflicto Rusia-Ucrania, es necesario que aproveche este momento para manifestar su inconformidad ante una política migratoria que es totalmente irracional, injusta y en parte provocada. Plantear a Washington que si quiere revertir las caravanas que vienen del sur es imperativo que cesen las sanciones unilaterales que, además de anacrónicas en pleno siglo XXI, son herramientas contrarias a la democracia, a los derechos humanos y al multilateralismo, principio enmarcado en la Carta de Naciones Unidas.
México y los mexicanos debemos mostrar compasión y solidaridad y otorgarles toda la ayuda posible a los migrantes, como esperamos reciban nuestros connacionales migrantes donde se encuentren. Sería de gran utilidad poner en marcha programas públicos dirigidos a eliminar la dañina desinformación contra la migración que magnifica prejuicios y genera discursos inaceptables de racismo y xenofobia contra esas poblaciones.
Las fronteras mexicanas no deben ser cómplices de medidas coercitivas contrarias a la vida y a los derechos humanos.
Negociar es prioridad en el T-MEC, asegura Raquel Buenrostro
▲ La secretaria de Economía, Raquel Buenrostro; el presidente de Concanaco-Servytur, José Héctor Tejada; el líder del CCE, Francisco Cervantes, y el dirigente de la Antad, Vicente Yáñez, durante la presentación de El Buen Fin 2023.Foto Guillermo Sologuren
Alejandro Alegría
Periódico La Jornada Jueves 20 de octubre de 2022, p. 22
México privilegiará la negociación en las consultas que mantiene en materia energética con Washington y Ottawa en el marco del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aseguró la titular de la Secretaría de Economía (SE), Raquel Buenrostro Sánchez.
Siempre privilegiaremos la negociación, antes que nada, expuso la funcionaria en entrevista después de participar en una conferencia para dar detalles sobre El Buen Fin.
Buenrostro Sánchez comentó que el presidente Andrés Manuel López Obrador, además de encomendarle la negociación por las consultas solicitadas por Estados Unidos y Canadá, le encargó trabajar para reducir los precios de los productos.
Tenemos que ayudar a contribuir con la inflación, para bajar la inflación.
La funcionaria señaló que desde 2011 El Buen Fin permite a los comercios registrados otorgar descuentos y promociones para incentivar la economía.
En la Cuarta Transformación este evento torna una importancia diferente. Desde 2018 se sentaron las bases para un cambio en el que se planteó una economía que tiene como objetivo un crecimiento equitativo justo y de piso parejo, para que los que menos tienen también participen, agregó.
El Buen Fin desde 2018 responde a un marco de política económica que implica generar un bienestar para la economía familiar y las unidades, así como de proporcionar apoyos para fortalecer el mercado interno, sobre todo el de pequeños y medianos negocios, como se ha comentado, anotó.
Después de recordar que los empresarios participan voluntariamente en el Acuerdo de Apertura Contra la Inflación y la Carestía (Apecic), señaló que desde el gobierno se impulsa El Buen Fin con un sentido social, en el que además recomienda un consumo responsable.
Apuntó que la 12 edición regresará el periodo tradicional de cuatro días, es decir, se llevará a cabo del 18 al 21 de noviembre de 2022.
Recordó que los consumidores deberán pagar con tarjetas de crédito y débito, de bancos participantes y comercios registrados e informó que los establecimientos comerciales que quieran participar en el evento ya pueden anotarse en www.elbuenfin.org.
Además, las compras mayores a 250 pesos que se hagan en establecimientos inscritos con tarjetas bancarias participarán en el sorteo el próximo 9 de diciembre, que repartirá 500 millones de pesos en premios.
Ricardo Sheffield Padilla, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), comentó que El Buen Fin es una oportunidad de tener una reactivación del consumo en el país.
Anotó que la dependencia a su cargo desplegará mil 200 servidores públicos, un número incluso mayor al del año pasado, y establecerá 147 módulos en distintas ciudades del país, además de las 38 oficinas de defensa del consumidor que están ubicadas en las ciudades más pobladas de México.
Comentó que ya desde el mes pasado revisa los precios de los 450 productos que más se venden en cada Buen Fin, para que se quite aquella leyenda negra de que suben los precios y luego los bajan.
