Carlos Fernández-Vega
▲ La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings pronostica que la economía estadunidense entrará en una auténtica recesión a partir de la segunda mitad de 2023, y las gasolinas serán de los productos que más reflejen esa situación.Foto Afp
Muy activos están los videntes financieros sobre la perspectiva económica global en 2023. Unos estiman más, otros menos, pero la coincidencia en ese mundillo de adivinadores es que el próximo no será un año fácil. De hecho, uno de ellos, Fitch Ratings, se ha animado de pronosticar que la economía estadunidense entrará en una auténtica recesión a partir de la segunda mitad de dicho año, aunque al final de cuentas, según revela su bolsa de cristal, sería relativamente suave.
¿Cómo compagina una auténtica recesión (léase salvaje) con características relativamente suaves (casi caricias)? Quién sabe, pero lo cierto es que en 2023, como en los cuatro años previos, el horno no estará disponible para bollos. Desde luego el citado no es el único vidente activo; de hecho, su aporte resulta tardío si se recuerda que los principales adivinadores institucionales se han pronunciado al respecto desde meses atrás. En donde no hay duda es en que se profundiza la intensidad del color de hormiga de la economía global días atrás día.
En vía de mientras, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados aporta su numerología sobre el comportamiento de la deuda bruta del gobierno federal (con cifras al cierre de agosto de 2022) y de su análisis se toman los siguientes pasajes.
Al cierre del octavo mes del año, el saldo ascendió a 11 billones 459 mil 282 millones de pesos, 2.7 por ciento más, en términos reales, respecto a igual mes de 2021, y 0.5 por ciento por arriba si el comparativo se hace con diciembre de ese año. En su desglose, anota el CEFP, 79.8 por ciento de ese débito se encuentra contratada en el mercado interno y 20.2 por ciento en el externo.
El incremento del saldo deriva, principalmente, por la estrategia activa del gobierno mexicano para refinanciar sus pasivos tanto en los mercados internacionales como locales, así como por el aumento de las tasas de interés. Adicionalmente, el manejo de pasivos y la estrategia de refinanciamiento han disminuido las presiones sobre el costo financiero de la deuda de manera significativa. Con ello, México se mantiene como uno de los países con menor nivel de deuda en América Latina y en economías emergentes.
Al término de agosto de 2022, la deuda interna bruta del gobierno federal se incrementó en su comparativo anual y con relación al cierre de 2021. Por su parte, la deuda externa bruta del gobierno federal se situó en 2 billones 317 mil 594.5 millones de pesos (115 mil 911.6 millones de dólares). Si se analiza en pesos y en términos reales, significó un decrecimiento de 8.2 por ciento con relación al saldo del mismo mes del año previo y de 8 por ciento si se compara con diciembre de 2021. En el periodo de referencia el mercado de capitales representó 73.7 por ciento de la deuda externa bruta del gobierno federal.
Por el lado de la deuda interna, el CEFP detalla que al cierre de agosto de 2022 el saldo bruto ascendió a 9 billones 141 mil 687.5 millones de pesos, un incrementó de 5.8 por ciento con relación a agosto del año anterior y 2.9 por ciento comparada con el cierre de 2021. En el octavo mes del presente año la emisión de valores representó 95 por ciento de la deuda interna bruta, lo que implicó que crecieran 0.6 puntos porcentuales con respecto a igual periodo del año previo. Ese crecimiento en la proporción implicó que creciera 0.1 puntos la participación del fondo de ahorro SAR; las obligaciones por Ley del Issste 0.2 puntos; y los bonos de pensión de la CFE 0.3.
En términos reales, la emisión de valores se incrementó 6.5 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior y el fondo de ahorro SAR lo hizo en 3.8 por ciento. En cambio, las obligaciones por Ley del Issste se redujeron 10.2 por ciento con respecto al año anterior, los bonos de pensión de la CFE 8.6 por ciento y el rubro de otros cayó 14.3 por ciento.
Las rebanadas del pastel
Mientras la bobalicona Liz Truss (hasta ayer primera ministra británica) mordió el polvo tan sólo 44 días después de su toma de posesión, la diputada irlandesa del Parlamento Europeo, Clare Daly, pone el dedo en el centro de la cuestión: “si la Unión Europea empieza a enumerar ‘estados patrocinadores del terrorismo’, entonces deberá reconocer el terrorismo patrocinado por Occidente (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, la propia Unión Europea patrocinando el terrorismo israelí en Palestina, etcétera, etcétera) … horror tras horror, terror tras terror”.
cfvmexico_sa@hotmail.com
Novedades demográficas de México
Gabriela Rodríguez R.*
Como cada año, la secretaría general del Consejo Nacional de Población presenta una publicación serial sobre La situación demográfica de México; esta vez con 11 artículos escritos por personal académico y del servicio público que permiten actualizar y generar nuevos ámbitos para comprender la diversidad de la dinámica poblacional. La edición 2022 arranca con una infografía que dimensiona el momento actual conforme a las proyecciones vigentes, cuando la tasa de crecimiento de la población es de 0.9 por ciento anual y somos 130.1 millones de habitantes a la mitad del año, cifra que crecerá en forma lenta hasta llegar a 148.2 millones en 2050. Se especifica la estructura y los grupos de edad, la mortalidad general, la tasa de mortalidad infantil y la esperanza de vida, la tasa global de fecundidad y la de fecundidad adolescente. Ocurrieron en el año 2.1 millones de nacimientos y 806 mil defunciones (previos ajustes por efectos de la pandemia), hoy el grupo de personas de 60 años y más representa 12 por ciento de la población, mientras las personas menores de 11 años y jóvenes de 12 a 29 años representan 50.1 por ciento; esta estructura cambiará gradualmente: para 2050 las personas mayores serán 22.5 por ciento de la población. Se incluye además el saldo neto migratorio internacional, así como la migración interna neta de 2020 y su pronóstico para 2025.
En el primer artículo, Luis Felipe Jiménez y Ana Gabriela López presentan escenarios hipotéticos de los componentes para las proyecciones de población ante la incertidumbre por el covid-19 y la persistencia del rezago de cifras, anticipan un posible incremento de la mortalidad, fecundidad estable e inminente proceso de envejecimiento, y que el balance migratorio internacional cobrará mayor relevancia para el volumen de población.
El trabajo de Gabriela Mejía y colaboradores trata del registro oportuno en las estadísticas vitales de nacimientos, cuantifica el retroceso en el registro que la pandemia generó en entidades federativas y municipios. En el siguiente artículo, el equipo de Diana Vázquez calcula el gasto catastrófico en salud y factores asociados, como el estrato socioeconómico bajo y la residencia en zonas rurales. El cuarto trabajo, de María Alejandra Núñez, expone el papel de las mujeres en la lucha por el derecho a la vivienda en la zona metropolitana de Guadalajara, la reproducción de roles de género y la dificultad que enfrentan para ser propietarias.
El siguiente trabajo, coordinado por Carlos Garrocho, presenta un modelo de expansión urbana no estacionario en el espacio, mediante autómatas celulares y regresión geográficamente ponderada. Apoyados en reglas de transición más realistas, consideran los factores cruciales de la expansión urbana y estiman los pesos e influencia sobre la expansión de la ciudad a escala de celdas en el espacio intraurbano y los potenciales de transición del suelo, perfila además cuatro escenarios de expansión urbana del área metropolitana de Toluca para 2030. En el sexto apartado, Jorge Rodríguez estima tendencias, patrones y efectos del commuting (viajar regularmente entre el trabajo y el hogar) para la zona metropolitana del valle de México, donde el tiempo medio de traslado al trabajo supera 40 minutos para personas ocupadas, sobrepasa la hora para conmutantes intrametropolitanos y las dos horas para los extrametropolitanos, la caminata y el transporte colectivo la utilizan más las mujeres y quienes tienen menor nivel escolar. En el séptimo texto, Jaime Sobrino emprende un acercamiento a la movilidad escolar en zonas metropolitanas de México y las diferencias sociodemográficas respecto de otros movimientos, la corta edad de las personas que la llevan a cabo, el tiempo de viaje y el transporte usado.
En el octavo trabajo, Diana Villasana y Raúl Romo presentan cambios conceptuales y un nuevo método de distancias ponderadas al cuadrado para calcular el índice de marginación que permite la comparación en el tiempo y, por primera vez calcula el índice de marginación urbana por colonia. Jorge Cerón Reskala presenta un diagnóstico sobre la distribución regional de la marginación en Yucatán, identifica brechas entre entidades federativas, regiones y municipios, analiza las desigualdades temporales y territoriales por nivel de marginación y brechas de género en el ámbito educativo.
Mauricio Rodríguez (décimo estudio) expone los arreglos residenciales e ingresos de las personas mayores, la diversidad de arreglos ante los bajos ingresos por la transición a edades avanzadas y su relevancia en relación con la Pensión Universal para Personas Adultas Mayores.
Por último, Rafael López y colaboradores exploran el panorama de la inmigración internacional calificada a países de la OCDE en el pasado reciente y la situación de la migración calificada de México a Estados Unidos.
Son de agradecer los aportes de tantos especialistas, que van más allá de lo que este espacio permite resumir. Invito a consultarlos en https://bit.ly/3TEKBo5.
* Secretaria general del Conapo
Twitter: @Gabrielarodr108
