Carlos Fernández-Vega
La cúpula empresarial recurrió a todo: chantajes, presiones, no invertir ni un peso, pérdida masiva de puestos de trabajo y mucho más, sin olvidar dos iniciativas congeladas 15 meses, por obra y gracia de Ricardo Monreal, y el descarado uso de sus cabilderos en el Congreso –disfrazados de diputados y senadores–, pero al final de cuentas no lo logró, y ayer el Senado dio el visto bueno a lo que mantuvo en el limbo desde diciembre de 2019: la iniciativa para reformar las leyes federales del Trabajo y del Seguro Social en materia de outsourcing.
La Jornada (Andrea Becerril y Víctor Ballinas) lo reseñó así: ayer, “con el aval de todas las fuerzas políticas, el Senado de la República aprobó en lo general la reforma que regula la práctica conocida como outsourcing en el sector privado y en el público, con fuertes sanciones para los patrones que insistan en subcontrataciones ilegales y en la simulación en que se incurrió en los últimos años, la que lesionó a millones de trabajadores y provocó daños graves al fisco.
“Con 118 votos a favor, cero en contra y dos abstenciones se aprobó la minuta de la Cámara de Diputados. ‘Es una reforma de trascendencia histórica, un paso fundamental para corregir el rumbo, reivindicar los derechos fundamentales que se arrebataron a los trabajadores y frenar una evasión cercana a los 500 mil millones de pesos al año’, dijo ante el pleno el presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Napoleón Gómez Urrutia, al presentar el dictamen, en el que se prohíbe la subcontratación de personal, que sólo podrá darse en servicios y obras especializadas.”
Debieron transcurrir nueve años para que los trabajadores recuperaran sus derechos laborales, vilmente despojados por el Borolas Calderón y su pandilla para beneficiar, aún más, a la cúpula empresarial. Gracias a él, el outsourcing se expandió como la humedad y entre sus víctimas hay que contar al fisco y a las instituciones de seguridad social. Según la información del promotor de una de las dos iniciativas sobre subcontratación, el senador Gómez Urrutia (el otro es el presidente López Obrador), “entre las pérdidas causadas por el outsourcing ilegal se cuenta la evasión fiscal cercana a 500 mil millones de pesos a nivel nacional, y alrededor de 8 millones de trabajadores en este sistema de explotación que no deja de crecer. Sólo en el caso del IMSS se habla de más de 50 mil millones de pesos, que le harían muchísima falta a esa institución para sus programas nacionales de salud”.
El legislador presentó el dictamen de esa reforma (lo que ya había hecho en los primeros días de diciembre de 2019) en la que se establece que los patrones que actualmente tengan subcontratado a personal que realice labores sustanciales de su empresa tendrán un plazo de tres meses para regularizar la situación, una vez promulgada la reforma y a quienes insistan en el ilegal tercerización, incurrirán en defraudación fiscal, delito grave que amerita prisión preventiva oficiosa. En el caso del gobierno, el plazo es de un año.
Quien de plano tiene la cara más dura que el concreto es el senador Ricardo Monreal. Ayer tomó el micrófono y, sin sonrojarse, dijo que ya era hora de que el Congreso interviniera en el tema del outsourcing. Acomodaticio como siempre, el zacatecano apostó a la falta de memoria de los legisladores, en particular, y de los mexicanos, en general, en su intento por ocultar que fue precisamente él quien decidió –a nombre de la cúpula empresarial– congelar (4 de diciembre de 2019) la iniciativa de reforma presentada por Gómez Urrutia e hizo lo propio con la del presidente López Obrador (octubre de 2020).
¿Qué dijo el caballo de Troya Monreal cuando congeló las iniciativas? Que él empeñó su palabra con la cúpula empresarial y actuar en sentido contrario sería faltarle al respeto a los barones, a quienes “no se les puede tomar el pelo; los acuerdos (los suyos, desde luego, como garantizar el outsourcing) se respetan”. Pero ¡sorpresa!: hoy es feliz, porque ya era hora de que el Congreso interviniera.
Las rebanadas del pastel
¡Y ahora con ustedes”, el mismísimo juez Juan Pablo Gómez Fierro (el justiciero de las trasnacionales eléctricas), quien ahora concede medidas cautelares contra el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil. Entonces, ya saben: si se les perdió el perro o tienen algún problema, este personaje se los resuelve de inmediato.
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Covid-19 pone en riesgo seguridad alimentaria: BM
Foto cortesía de Campo Fresco.
Ciudad de México. Los precios mundiales de los alimentos básicos han permanecido sin cambios por un tiempo, pero cada vez hay más pruebas “que confirman la relación entre la Covid-19 y el aumento de la inseguridad alimentaria”, advirtió el Banco Mundial. Se prevé que dichas repercusiones se extenderán durante 2021 y 2022.
De acuerdo con la publicación semestral Perspectivas de los mercados de productos básicos, los precios agrícolas han aumentado sustancialmente en lo que va de este año, en particular los de los productos alimentarios básicos, a raíz de la disminución de la oferta en América del Sur y la fuerte demanda de China.
De acuerdo con los estimados del reporte, se prevé que en 2021 aumenten 13.5 por ciento los productos derivados de la agricultura y hasta 17.1 por ciento los alimentos. El alza entre estos últimos se calcula con base en un mayor encarecimiento mundial de los aceites y harinas, que de acuerdo con el Banco Mundial aumentarán una tercera parte de su costo en 2021, y de los cereales que lo harán hasta en 13.8 por ciento.
El organismo advierte que si bien la mayor parte de los mercados mundiales de alimentos básicos siguen adecuadamente abastecidos en comparación con los niveles históricos, y se prevé que los precios se estabilizarán en 2022, hay más países que se enfrentan “a crecientes niveles de inseguridad alimentaria grave, y esto echa por tierra años de progresos en materia de desarrollo”.
“La Covid-19 ha tenido profundas repercusiones sobre los mercados alimentarios y laborales locales en todo el mundo y ha reducido los ingresos; esto ha alterado el normal funcionamiento de las cadenas de suministro y ha agravado la crisis de seguridad alimentaria y nutricional que ya venía desarrollándose aun antes de la llegada de la pandemia”, expuso al respecto Ayhan Kose, vicepresidente interino de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones, y director de Perspectivas del Banco Mundial.
De acuerdo con el reporte del organismo, los precios de la energía aumentarán, en promedio, más de un tercio respecto de los valores de 2020, y el petróleo se ubicará en un valor medio de 56 dólares por barril. También se prevé que los precios de los metales aumentarán un 30 por ciento, en tanto que los precios de los productos agrícolas se incrementarán casi un 14 por ciento. Con ello, casi todos los precios de los productos básicos superarán este año, si es que no lo han hecho, los niveles previos a la pandemia.
En la pandemia, farmacéuticas han ganado 152 mil mdd
Comirnaty, la vacuna desarrollada por Pfizer, causa efectos secundarios y se ha mencionado que requiere una tercera dosis para que sea efectiva. Todo esto no ha evitado que ese laboratorio alcanzara un valor de 235 mil millones de dólares. Foto Afp / Archivo
Ciudad de México. Las gigantes farmacéuticas son inmunes a la incertidumbre que ha provocado la eficacia de algunas de sus vacunas contra Covid-19, pues según datos de mercado, su valor bursátil continúa en aumento. Desde el inicio de la pandemia a la fecha, estas empresas acumulan una ganancia de 152 mil millones de dólares, es decir, poco más de 3 billones de pesos.
Para poner en contexto, este beneficio es tres veces lo que el gobierno mexicano gasta anualmente en el pago de pensiones, que de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es de un billón de pesos.
La suma también es más de cuatro veces superior a los 660 mil millones de pesos presupuestados para el sector salud este año, y es casi la mitad de los ingresos totales que se estima tendrá el país este año, que serán 6.2 billones de pesos.
A inicios de 2020 el valor de mercado de Johnson & Johnson, Pfizer, AstraZeneca, Moderna, Novavax, BionTech y CanSino, siete de las farmacéuticas más grandes del mundo, ascendía a 686 mil 908 millones de dólares, mientras que al cierre del viernes pasado se ubicó en 838 mil 961 millones de dólares.
En las semanas recientes ha crecido la incertidumbre en torno a las vacunas contra Covid-19, pues algunas de las desarrolladas por dichas farmacéuticas han enfrentado problemas de aprobación en ciertos países, dado que los gobiernos han detectado anomalías e inclusive efectos secundarios en los pacientes que las reciben.
Lo anterior no ha detenido el impulso del valor bursátil de las empresas, pues apenas el 10 de enero pasado, según un seguimiento de este diario, la ganancia acumulada de las farmacéuticas era de 90 mil millones de dólares, mientras ahora es de 152 mil millones.
Es decir, en menos de tres meses, en medio de un ambiente de cuestionamientos, su valor se ha disparado 70 por ciento, equivalente a poco más de 60 mil millones de dólares.
Johnson & Johnson, la empresa más grande del sector, registra un valor bursátil de 426 mil 477 millones de dólares, 10 por ciento más respecto de los 384 mil 272 millones de dólares que registraba hasta antes del inicio de la pandemia.
El valor de esta farmacéutica abrió 2021 en un nivel de alrededor de 422 mil millones de dólares, mismo que siguió en aumento pese a que recientemente los reguladores federales de salud de Estados Unidos recomendaron una pausa en el uso de la vacuna por detectar casos de coágulos de sangre en mujeres de entre 18 y 48 años.
Pfizer, la segunda firma más grande tenía un valor de 217 mil millones de dólares antes del brote de la pandemia, que alcanzó un pico a finales del año pasado de 235 mil millones, el cual bajó 206 mil millones en enero de 2021, esto luego de que la farmacéutica decidió vender parte de sus acciones para materializar las ganancias.
En cuanto a la vacuna desarrollada por esta empresa, se ha revelado que causa algunos efectos secundarios e inclusive que se necesita una tercera dosis para que sea efectiva, lo cual no ha afectado su valor, pues incluso ha aumentado un poco hasta volver a alcanzar el nivel que tenía hace un año.
Un caso parecido es el de AstraZeneca, la tercera del mercado, que antes de la pandemia valía 66 mil millones de dólares, mismo nivel que mantiene hasta la fecha pese a que su vacuna ha sido una de las más controversiales al ser suspendida su aplicación por potencias de la Unión Europea y Estados Unidos tras darse muertes sospechosas en pacientes que recibieron la dosis.
Respecto a las demás, Moderna acumula una alza en su valor bursátil de 60 mil 700 millones de dólares, BionTech 27 mil 600 millones, Novavax 8 mil 600 millones y CanSino 6 mil 900 millones de dólares.
