viernes, 23 de abril de 2021

Biden llama a la acción mundial para frenar el cambio climático.

Ningún país solucionará el problema solo, advierte
Líderes se comprometen a bajar emisiones contaminantes // Merkel celebra el regreso de EU a los encuentros contra el calentamiento global
▲ Más de 40 dirigentes internacionales participaron ayer en la cumbre climática convocada por el presidente estadunidense Joe Biden.Foto Ap
Afp, Ap, The Independent, Xinhua y Sputnik
Periódico La Jornada  Viernes 23 de abril de 2021, p. 21
Washington. El presidente Joe Biden llamó ayer al mundo a actuar para frenar el calentamiento global, al asumir un mayor compromiso de Estados Unidos para reducir las emisiones contaminantes, postura aplaudida por la comunidad internacional tras la negación durante la era Donald Trump.
Al dirigirse a más de 40 líderes mundiales en una cumbre climática por el Día de la Tierra, auspiciada por la Casa Blanca y celebrada de manera virtual, Biden anunció que la primera economía del mundo disminuirá las emisiones de gases de efecto invernadero entre 50 y 52 por ciento para 2030 en comparación con los niveles de 2005.
El mandatario anfitrión admitió que Washington es responsable de menos de 15 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta, pero advirtió que ningún país puede solucionar este problema global por sí solo y todas las economías deben de pasar a la acción.
El costo de la inacción sigue aumentando. Estados Unidos no esperará, sostuvo el mandatario en la reunión que concluye hoy, y aseguró que es un momento de peligro, pero también de oportunidad. Aseveró que hay poco tiempo para abordar el calentamiento global, pero explicó que se trata de proveer un futuro mejor para todos.
El gobierno de Biden traza con este anuncio una administración con energía limpia, en la cual las fábricas producen baterías modernas para la exportación, los trabajadores dependen de una red eléctrica nacional eficiente y equipos sellan plataformas petrolíferas, gasíferas y minas de carbón abandonadas.
El compromiso de reducción hasta de 52 por ciento marca el regreso de Washington a los esfuerzos mundiales a favor del medio ambiente, luego de cuatro años de no asumir ningún compromiso durante la presidencia de Trump, quien retiró a su país del Acuerdo de París, y al cual Estados Unidos retornó con la llegada de Biden a la presidencia.
El pacto, firmado en 2015 en Viena, compromete a las naciones a emprender medidas para mantener los aumentos de temperatura en no más de 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales y en lo posible situarlo apenas arriba de 1.5 grados para evitar cambios o efectos severos en el clima.
Los científicos sostienen que los cambios climáticos causados por plantas de carbón, motores de automóviles y el consumo de combustibles fósiles en general agravan las sequías, las inundaciones, los huracanes, los incendios forestales y otros desastres.
Biden prometió duplicar para 2024 la ayuda oficial a los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático, en comparación con los niveles registrados 10 años antes.
En su turno, el presidente de China, Xi Jinping, detalló que su gobierno comenzaría a eliminar el uso del carbón de 2026 a 2030, además de alcanzar una neutralidad climática en 2060. Nos hemos comprometido en un plazo mucho más corto que el que se podría dar en otros países, subrayó.
También propuso una agenda de seis puntos para la construcción conjunta de una comunidad de vida entre los seres humanos y la naturaleza.
Su par de Rusia, Vladimir Putin, expresó que la conversación demuestra cuánto compartimos todos esta preocupación global y el interés en redoblar el esfuerzo internacional, y resaltó la prioridad de reducir sus emisiones en 2050 de forma significativa, tras haberlas rebajado ya a la mitad respecto de 1990.
Mencionó que la cuestión no sólo pasa por aminorar las emisiones, sino también por absorber el dióxido de carbono que ya se ha acumulado en la atmósfera y ha puesto el foco en la importancia de rebajar, al menos a la mitad, para 2050, el metano actual.
El premier de India, Narendra Modi, dio a conocer un acuerdo alcanzado con Estados Unidos para lanzar una agenda bilateral de energía limpia en 2030 por la cual se movilizarán inversiones y programas de cooperación conjunta.
Apuntó que la huella de carbono de India es 60 por ciento inferior a la media global debido al estilo de vida aún arraigado en prácticas sostenibles de su población. Recalcó la importancia de un cambio de estilo de vida global.
En tanto, el premier de Japón, Yoshihide Suga, indicó que su país apunta a reducir las emisiones de carbono a 46 por ciento para 2030, frente a los 26 puntos a que se había comprometido con anterioridad.
Mientras, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ofreció que su gobierno bajará sus emisiones entre 40 y 45 por ciento también para 2030, cuando en 2005 había anunciado una disminución de 30 puntos. Apremió a actuar ahora porque no hay vacuna contra un planeta contaminado.
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fijó el objetivo de neutralidad de carbono del gigante sudamericano para 2050, lo cual supondrá absorber tanto como emitir. También se comprometió a eliminar la deforestación ilegal en Brasil para 2030.
Nuevas reglas del juego, dice Boris Johnson
El primer ministro británico, Boris Johnson, quien acogerá en noviembre la 26 Cumbre del Clima de la Organización de Naciones Unidas en Glasgow, cuya finalidad es mejorar el Acuerdo de París, elogió el compromiso de Biden y lo consideró un cambio de reglas de juego.
En cuanto a Francia, el presidente Emmanuel Macron garantizó que su gobierno cumplirá con sus compromisos climáticos, pero reclamó la necesidad de regular este año el precio del carbono, fundamental para avanzar en la descarbonización, así como en la justicia climática por medio de una acción ambiental creíble y sostenible.
La Unión Europea anunció esta semana que reducirá sus emisiones al menos 55 por ciento para 2030 con relación a 1990, después de que Reino Unido prometió bajar las suyas 78 puntos para 2035.
La canciller federal alemana, Angela Merkel, declaró que es una alegría ver que Estados Unidos está de vuelta, porque el mundo necesita de su contribución si quiere lograr objetivos ambiciosos.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Antonio Guterres, celebró los compromisos adquiridos en la cumbre, pero instó a emprender acciones inmediatas por un planeta verde porque en la actualidad la Tierra está al borde del abismo.
Guterres precisó que se deberán dar subsidios y se requerirán inversiones en infraestructuras que dejen atrás el financiamento al carbón, para que entre 2030 y 2040 los países logren esta transición, e insistió en la responsabilidad de los países más ricos para facilitar la inversión a los menos desarrollados.

Greta Thunberg y Xiye Bastida lanzan advertencias

Jóvenes reprueban a políticos por sus ineficaces respuestas al cambio climático
Las activistas de 18 años aconsejan a los poderosos proceder sabiamente en este tema
▲ En imagen proporcionada por el Comité de Supervisión del Congreso de Estados Unidos, la activista Greta Thunberg, quien participó por videoconferencia, desde su casa en Suecia, en una audiencia en el Capitolio que se realizó en paralelo a la cumbre sobre el cambio climático convocada por el presidente Joe Biden.Foto Afp
▲ En imagen de hace unos días en Union Square, Nueva York, Xiye
Bastida, de 18 años, quien fue la más joven de las oradoras invitadas al encuentro sobre calentamiento global en Washington.Foto Afp
David Brooks   Corresponsal
Periódico La Jornada  Viernes 23 de abril de 2021, p. 22
Nueva York. Una joven sueca y una mexicana reprobaron a las cúpulas políticas y económicas por sus inadecuadas respuestas al cambio climático y les advirtieron que serán obligados a rendir cuentas a las nuevas generaciones, rompiendo con ello la narrativa diplomática y ensayada de unos 40 mandatarios, junto con legisladores, líderes empresariales, banqueros y hasta el Papa, en la cumbre sobre el clima convocada por el presidente Joe Biden.
¿Qué tanto tiempo honestamente creen que gente en el poder como ustedes se saldrán con la suya?, preguntó Greta Thunberg ante una audiencia del Congreso de Estados Unidos que se realizaba en paralelo a la cumbre sobre el cambio climático convocada por Biden.
Thunberg, la líder más destacada y más modesta de un renovado movimiento mundial sobre el cambio climático, es a sus 18 años de edad la vocera de la conciencia de su generación, comentó ante los legisladores que ella no era política, ni representaba a nadie, ni es científica, en verdad no tengo nada que ofrecerles más que instarles a que escuchen a la ciencia y usen el sentido común.
Y eso implica, explicó, que se tiene que concluir que es necesario ahora mismo frenar toda inversión en combustibles fósiles, su extracción y mantener al carbono debajo de la tierra. Sobre todo, dijo, en el caso de Estados Unidos que es el emisor más grande en la historia.
“Es 2021, el hecho de que aún estamos teniendo esta discusión y que aún estamos subsidiando combustibles fósiles de manera directa o indirecta es una desgracia… y comprueba que no se ha entendido para nada la crisis climática”.
Señaló que parecería que estamos pidiendo mucho, y claro que ustedes dirán que somos ingenuos, eso está bien, pero por lo menos no lo somos tanto como para creer que las cosas se resolverán con países y empresas fijando objetivos lejanos e insuficientes.
Advirtió que si no hacen lo necesario, “ustedes tendrán que explicar a sus hijos y a los pueblos más afectados por qué se rindieron. Estoy aquí para decir que, a diferencia de ustedes, mi generación no se dará por vencida sin una lucha.
Nosotros los jóvenes somos los que escribiremos sobre ustedes en los libros de historia, somos los que decidiremos cómo serán recordados. Por ello, mi consejo es que decidan cómo proceder sabiamente, advirtió.
Xiye Bastida, una de las organizadoras del movimiento Los Viernes por el Futuro, fue a sus 18 años la más joven de las oradoras invitadas a la cumbre climática de Biden. Después de los discursos bien pulidos de los 40 mandatarios con sus grandes promesas y compromisos para reducir las emisiones de carbono ante lo que el anfitrión Biden llamó la crisis existencial de nuestro tiempo, Bastida no fue diplomática: necesitan aceptar que la era de los combustibles fósiles se acabó.
Exigió, en nombre del movimiento de jóvenes sobre el cambio climático, mucho más, incluyendo eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 y una transformación incluyente.
La mexicana, cuya familia se mudó a Nueva York, donde cursó la preparatoria y se convirtió en una de las líderes destacadas del nuevo movimiento ambientalista, continuó: ustedes frecuentemente nos dicen que somos poco realistas y razonables. Pero ¿quiénes son los poco realistas y razonables con estas supuestas soluciones nada ambiciosas ni audaces?. Invitó a los participantes a “reconocer que la crisis climática no es sólo el desafío más grande jamás enfrentado por la humanidad, también es la mayor oportunidad que tenemos para cambiar el mundo.
“La justicia climática es justicia social… tenemos las soluciones que necesitamos, sólo debemos implementarlas”, afirmó, al subrayar que la crisis climática brota de un sistema de explotación capitalista y una historia colonialista, donde los más afectados están en el sur global o son las minorías afro, latino e indígenas del norte. Por lo tanto, las soluciones requieren de la participación de los más impactados con un proceso hacia la equidad.
Al igual que Greta, al pintar las dimensiones del problema y las supuestas respuestas que proponen las cúpulas, acusó a políticos y empresarios: “ustedes son los ingenuos.
“Si quieren saber por qué nos estamos levantando, es porque estamos en la búsqueda de la alegría, alegría para nuestras comunidades y futuras generaciones.
Los vamos a estar vigilando, apuntó.
Preguntada por una diputada sobre lo que debería decir a sus hijos que están enojados y asustados ante el cambio climático, Thunberg respondió: “aún hay mucha esperanza y si podemos tomar acción para hacer (lo necesario)… y si optamos por actuar juntos, no hay límites a lo que podemos lograr. La mejor medicina contra la ira y la ansiedad es pasar a la acción uno mismo”.